Los primeros teens

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Desde los primeros compases, esta canción nos traslada inmediatamente a los comienzos del rock’n'roll. En 1957 el candiense Paul Anka, con tan sólo 15 años, la escribió para su antigua niñera y esto la hace todavía más representativa del fenómeno teen. Se percibe claramente su sencillez melódica y por eso resulta muy útil para comenzar hacer música porque ¿quién no es capaz de interpretar una frase de 7 notas iguales seguidas?.