¿Quién paga para hacer una entrevista de trabajo?

Por Isabel Villagar, Profesora de Canto

Tú no, verdad? Pues pretenden que los músicos sí. Somos los cantantes de otro planeta? Nos consideran un poco tontainas o quizá nos ven desesperados por actuar donde sea?

Cada vez me encuentro más que, tanto para participar en un concurso como para hacer una audición para una representación operística, se incluye en las condiciones por optar simplemente, por simplemente participar en la posibilidad de que puedas tener trabajo, una tasa, un pago previo que no vas a recuperar.

Creo que es hora de decir que si una institución quiere hacer una actividad debe incluir los gastos que genera hacer la selección en el presupuesto de producción de la misma y no hacerlo recaer sobre los participantes. Parece que se quiera financiar el evento a costa de los cantantes que optan a ello, en muchos casos. 

Qué pensaríamos si por ir a una entrevista del INEM nos dijeran que tenemos que pagar cuarenta euros o más para tener la posibilidad de ser contratado? Está claro que el desplazamiento y manutención del partipante, corre a su cargo, pero este tipo de pagos son un exceso que me parece digno de ser denunciado. 

Incluso he llegado a ver que la primera selección se hace enviando un video y encima se pretende cobrar la tasa sin haberle generado ningún gasto (pues en una audición en directo se paga al pianista y las instalaciones como mínimo).

Si el organizador es incapaz de conseguir los recursos siquiera para hacer la audición, de qué tipo de producción estamos hablando? Te interesa realmente un casting donde ya sales perdiendo de antemano y quizá, habida cuenta de la precariedad de la producción, igual es hasta contraproducente para ti participar? 

Los concursos o producciones que convocan audiciones y hacen esta práctica dan mala imagen de sí mismos y de sus posibilidades de conseguir financiación y los cantantes, con su gran ilusión y afán de querer tener una oportunidad, que ceden muestran "desesperación" o "servilismo", al verse en situación de tener que acceder a eso! 

Si fomentamos este tipo de relaciones nos encontraremos potenciando más abusos a los cantantes! Porque mucha gente lo haga no quiere decir que esté bien. No colabores con los abusos.

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© Isabel Villagar, Clases de Canto

Historia del rock, de Jordi Sierra

Editado por Siruela, en un volumen de tapas flexibles, de práctica y cuidada presentación, con papel de máxima calidad y blancura, letra de tamaño muy legible, escrito de manera ágil y directa, clara y comprensible, por un icono de la crítica musical moderna, Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947), autor también de John Lennon y Diario de los Beatles, entre otras obras.

Destaca asimismo por sus interesantes ilustraciones, rebosantes de alegría y colorismo, realizadas por la mente creativa de Xavier Bartumeus (Manresa, 1965).

Historia del rock es un recorrido por los cantantes, los estilos, los soportes, las ciudades principales, los sellos, las estéticas... que es también un viaje por la historia no sólo musical, sino político-cultural, de la segunda mitad del siglo XX y los inicios de nuestro "convulso" siglo.

Por sus páginas desfilan de Bill Haley a Amy Winehouse (última célebre representante de ese luctuoso club de "los 27", es decir, los fallecidos a esa temprana edad: Brian Jones, Jim Morrison, Janis Joplin, Jimi Hendrix y Curt Cobain...).

Un género, más que un estilo, que es en realidad un polícromo cuadro de variadas escenas, ramificaciones, hibridaciones o fusiones (a veces intentos, a veces logros) de las que se da cuenta en sus páginas.

Muy interesantes sus reflexiones sobre la irrupción de los videoclips, walkmans, internet y cómo influyó en la industria y el consumo de la música. Sobre su futuro vaticina: "ha perdido parte de su componente rebelde, de agitación social, pero en el fondo sigue ahí, tal vez dormido, tal vez agazapado".

Habla de conciertos "holográficos", en los que quizá se reúnan por obra y gracia de los avances tecnológicos a los Beatles y Michael Jackson, a Elvis y la citada Amy Winehouse... No muy tarde quizá lo veremos :)

¡Nos hallamos ante un libro de referencia, muy ameno y bien escrito! 

Historia del rock, de Jordi Sierra

Editado por Siruela, en un volumen de tapas flexibles, de práctica y cuidada presentación, con papel de máxima calidad y blancura, letra de tamaño muy legible, escrito de manera ágil y directa, clara y comprensible, por un icono de la crítica musical moderna, Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947), autor también de John Lennon y Diario de los Beatles, entre otras obras.

Destaca asimismo por sus interesantes ilustraciones, rebosantes de alegría y colorismo, realizadas por la mente creativa de Xavier Bartumeus (Manresa, 1965).

Historia del rock es un recorrido por los cantantes, los estilos, los soportes, las ciudades principales, los sellos, las estéticas... que es también un viaje por la historia no sólo musical, sino político-cultural, de la segunda mitad del siglo XX y los inicios de nuestro "convulso" siglo.

Por sus páginas desfilan de Bill Haley a Amy Winehouse (última célebre representante de ese luctuoso club de "los 27", es decir, los fallecidos a esa temprana edad: Brian Jones, Jim Morrison, Janis Joplin, Jimi Hendrix y Curt Cobain...).

Un género, más que un estilo, que es en realidad un polícromo cuadro de variadas escenas, ramificaciones, hibridaciones o fusiones (a veces intentos, a veces logros) de las que se da cuenta en sus páginas.

Muy interesantes sus reflexiones sobre la irrupción de los videoclips, walkmans, internet y cómo influyó en la industria y el consumo de la música. Sobre su futuro vaticina: "ha perdido parte de su componente rebelde, de agitación social, pero en el fondo sigue ahí, tal vez dormido, tal vez agazapado".

Habla de conciertos "holográficos", en los que quizá se reúnan por obra y gracia de los avances tecnológicos a los Beatles y Michael Jackson, a Elvis y la citada Amy Winehouse... No muy tarde quizá lo veremos :)

¡Nos hallamos ante un libro de referencia, muy ameno y bien escrito! 

¡Canta! licencia para… emocionar

En el universo del canto y del espectáculo por desgracia, hay tantos perfiles, como seres en el mundo animal. En mi trayectoria he encontrado por el camino demasiados "profesionales" (subrayo las comillas) volcados, parafraseando el título de otra película, en intentar acabar con la vocación de los demás, los profesor@s que podríamos llamar "licencia para matar" (ilusiones)...

Por suerte, la inteligencia suele prevalecer y las personas acaban encontrando una luz que les motiva a luchar por sus sueños, bien en su interior, bien con el apoyo de otros profesionales, estos sin comillas.
No voy a hacer spoiler de la película "¡Canta!". Sólo os animaré a verla si sois de los que no os avergüenza acabar con una lágrima asomando en vuestros ojos y queréis ver al público aplaudir en el cine al final, como presencié, y además buscáis la emoción en vuestro arte. No olvidemos que sin esta motivación intrínseca de la música es difícil mantenerse durante el tiempo en esta conquista personal, en esta carrera de fondo que supone dedicarse profesionalmente al mundo del canto.

La película es un fiel reflejo de algunos de los muchos perfiles psicológicos que abundan en el mundo del espectáculo: las elefantes atrapadas por el miedo escénico (tienen salida, pueden conquistar su espacio), aquellos ratones a los que les vendría bien una dosis de humildad, las puerco espines en busca de su personalidad y expresión propia, los que aprenden otras habilidades artísticas como tocar el piano o bailar...

Emociona! Y como dijo la elefanta mamá, hay muchas oportunidades, aquí otra tuya.

¡Canta! licencia para… emocionar

En el universo del canto y del espectáculo por desgracia, hay tantos perfiles, como seres en el mundo animal. En mi trayectoria he encontrado por el camino demasiados "profesionales" (subrayo las comillas) volcados, parafraseando el título de otra película, en intentar acabar con la vocación de los demás, los profesor@s que podríamos llamar "licencia para matar" (ilusiones)...

Por suerte, la inteligencia suele prevalecer y las personas acaban encontrando una luz que les motiva a luchar por sus sueños, bien en su interior, bien con el apoyo de otros profesionales, estos sin comillas.
No voy a hacer spoiler de la película "¡Canta!". Sólo os animaré a verla si sois de los que no os avergüenza acabar con una lágrima asomando en vuestros ojos y queréis ver al público aplaudir en el cine al final, como presencié, y además buscáis la emoción en vuestro arte. No olvidemos que sin esta motivación intrínseca de la música es difícil mantenerse durante el tiempo en esta conquista personal, en esta carrera de fondo que supone dedicarse profesionalmente al mundo del canto.

La película es un fiel reflejo de algunos de los muchos perfiles psicológicos que abundan en el mundo del espectáculo: las elefantes atrapadas por el miedo escénico (tienen salida, pueden conquistar su espacio), aquellos ratones a los que les vendría bien una dosis de humildad, las puerco espines en busca de su personalidad y expresión propia, los que aprenden otras habilidades artísticas como tocar el piano o bailar...

Emociona! Y como dijo la elefanta mamá, hay muchas oportunidades, aquí otra tuya.