Let`s Dance: "Por ti mi amor daré": Certamen Internacional de Composición de Canciones "La Brújula del Canto"

Participa hoy en el Certamen Internacional de Composición de Canciones "La Brújula del Canto" Let´s Dance, con una canción de la autora de Euskadi Eva Ausín.

Esta balada fue creada en un origen, para el musical thriller "En Tercer Grado" (2013), pero fue reeditada y modificada para otra gran obra de la compañía Let's Dance, "Aladdin y la lámpara maravillosa". Es un dúo que sustituya a la famosa balada de Disney en la alfombra, entre Aladdin y Yasmine.

Eva Ausín es directora de diversos certámenes artísticos, relacionados principalmente con el mundo de la danza y la música.​​ Guionista, compositora, productora y coreógrafa, trata de vincular todos los sectores artísticos en un mismo espectáculo. Además, compagina su pasión con su formación académica. Es Doctora en Pedagogía, de ahí su vocación por la docencia. ​

Formada en el Centro Juan de Antxieta en Música y Piano, cuenta asimismo con Formación Superior en Danza Moderna, especializada en estilos urbanos y jazz broadway, por las más prestigiosas escuelas tales como la Urban Dance Factory de Barcelona o con profesores de la talla internacional de Sergio Nguema, Gus Bembery, Loic, Fabrice Labrana, Popin Pete, Zaira Butrón, Jon Ugarriza,...


 


POR TI MI AMOR DARÉ
MONICA - Hasta ahora no había excusas por las que desobedecer,
DAVID - Mandatos, encierros y sin preguntas, un pueblo que no tiene fe.

DÚO - Por qué sufrir, por qué esconder la realidad, qué hay que perder,
Contigo más fuerte yo puedo ser, pues eres distinto a lo que veré,
Lo sabes, lo sientes, lo ves, por ti mi amor daré.

MÓNICA - Puedo olvidar, disimular, querer desear que me hables sin más,
Cuánta alegría y cuánta verdad DAVID - y cuánto por callar.
DÚO - Por qué vivir sin miedo al fin, por qué ocultar la libertad,
Lo sabes, lo sientes, lo ves, por ti mi amor daré.

DAVID- Me esfuerzo tanto por renunciar recuerdos pasados por olvidar,
Pues otra era ha llegado, tan sólo me importa tu lado.
DÚO - Por qué vivir sin miedo al fin, por qué ocultar la libertad,
Lo sabes, lo sientes, lo ves, por ti mi amor daré.
……………..
DAVID - Las estrellas esta noche no ocultan las promesas que quedan por ver
Yo contigo quiero compartir muchas hasta ver amanecer
MÓNICA - Familiares y nobleza me culpan de obstinada, me conocen bien,
Las protestas de entenderme siempre se debieron de perder. 
DÚO - Por qué fingir, por qué esconder, mi realidad tal como es
Lo sabes, lo sientes, lo ves, por ti mi amor daré.
MÓNICA - Puedo olvidar, disimular, querer desear que me mires sin más,
Cuánta alegría y cuánta verdad DAVID - y cuánto por callar.
DÚO - Por qué vivir sin miedo al fin, por qué ocultar la libertad,
Lo sabes, lo sientes, lo ves, por ti mi amor daré.
Oh….
DÚO - Por qué fingir, por qué esconder, mi realidad tal como es
Lo sabes, lo sientes, lo ves, por ti mi amor daré.
Por ti mi amor daré.

Autora principal: Eva Ausín (c)
Colaboración en autoría: Koldo Iglesias
Arreglista: Draker Dave
Estudio de Grabación: Grabasonic

Hacer un musical de cero, crear magia, por Eva Ausín

Siempre digo, sin ningún tipo de demagogia, que hacer un Musical es crear magia. 
Pocos registros artísticos pueden aunar, en un mismo espectáculo, tantas artes escénicas juntas.

Y, en este caso, si se hace con gusto, todo vale. Vale canto, vale danza, teatro, escenografía,… e incluso circo y, por qué no, fotografía y pintura. Todo vale, para contar una historia con un hilo musical conductor.

¡Qué precioso proyecto quien se aventura a ello!

Crear un Musical, jamás ha tenido para mí la vertiente de “negocio”, ni mucho menos, es un sentimiento creacionista para el que tienes que estar preparado y formado. Preparado psicológicamente, sobre todo y formado a rabiar. Cuanto más quieras pulir ese sueño, mayores incertidumbres surgirán, pero más maravilloso lo verás en tu cabeza y ésa es una fotografía muy difícil de olvidar.

Por comenzar, como quien comienza un pastel, la pregunta clave es, “¿Qué quieres transmitir al público?”. No importa qué está de moda, qué película acaba de salir para convertirla en Musical, qué registro es el que ahora se lleva… Si te rindes a las tendencias, se convertirá en una pieza mercantilista y el corazón quedará relegado a la razón que mira al balance positivo y, sí, seguro saldrán mejores resultados económicos, pero la transmisión emocional no será la misma.

Ese “Qué transmitir”, depende, en mi caso, de cada año. 
Unos años quieres transmitir tu vena cómica, otros, tu fase misteriosa, otros, directamente algo sencillo, bonito y romántico... No lo puedes saber hasta cuando llega ese preciso año; qué les quiero decir…

Y este “pastel artístico” no se puede hacer de forma separada, se hace conjuntamente; mientras calientas la leche, añades azúcar, mientras bates las yemas, pones a calentar el chocolate…esto es así. Mientras escribes el guión, en mitad de aquella frase tan preciosa, se te ocurre una composición maravillosa que va a incidir en la fase romántica del momento, por ejemplo.

Veo una cierta pérdida de tiempo – y de magia - tener que contar a un compositor externo, la escena teatral, para que se haga una idea de lo que quieres transmitir y componga algo que él puede interpretar… Si la escena, la tienes tú!

Por ello, importantísimo y muy agradecida a los conocimientos de música y piano que consolidé, a mi arreglista y a un equipo actoral con base musical sólida, que hace más bonita aún tu propia creación.

Y poco a poco, todo se une y cobra sentido: ves entrando y saliendo a los bailarines, que quieres que giren de una determinada forma y se lo enseñas; por eso también debes tener conocimientos de danza, ves en ese momento una iluminación especial en el escenario, por eso debes tener, aunque sea de forma básica, conocimientos escenográficos, ves…lo ves todo. Todo cobra sentido y forma.

Y, cuando está todo acabado, los actores entusiasmados, los bailarines expectantes, el público llena la sala… sólo rezas para que algo que no es escape a tu control, no suceda.

Si no sucede, eres muy afortunado y si encima llenas la sala, eres un privilegiado. 
Si gusta, eres feliz y si quieres repetir, ya sabes para qué vales. Y así…diez años.

El tema del balance económico… queda para otro relato.

Eva Ausín Andrés
Directora de la Compañía Let’s Dance. Bilbao.

Hacer un musical de cero, crear magia, por Eva Ausín

Siempre digo, sin ningún tipo de demagogia, que hacer un Musical es crear magia. 
Pocos registros artísticos pueden aunar, en un mismo espectáculo, tantas artes escénicas juntas.

Y, en este caso, si se hace con gusto, todo vale. Vale canto, vale danza, teatro, escenografía,… e incluso circo y, por qué no, fotografía y pintura. Todo vale, para contar una historia con un hilo musical conductor. ¡Qué precioso proyecto quien se aventura a ello!

Crear un Musical, jamás ha tenido para mí la vertiente de “negocio”, ni mucho menos, es un sentimiento creacionista para el que tienes que estar preparado y formado. Preparado psicológicamente, sobre todo y formado a rabiar. Cuanto más quieras pulir ese sueño, mayores incertidumbres surgirán, pero más maravilloso lo verás en tu cabeza y ésa es una fotografía muy difícil de olvidar.

Por comenzar, como quien comienza un pastel, la pregunta clave es, “¿Qué quieres transmitir al público?”. No importa qué está de moda, qué película acaba de salir para convertirla en Musical, qué registro es el que ahora se lleva… Si te rindes a las tendencias, se convertirá en una pieza mercantilista y el corazón quedará relegado a la razón que mira al balance positivo y, sí, seguro saldrán mejores resultados económicos, pero la transmisión emocional no será la misma.


Ese “Qué transmitir”, depende, en mi caso, de cada año. 
Unos años quieres transmitir tu vena cómica, otros, tu fase misteriosa, otros, directamente algo sencillo, bonito y romántico... No lo puedes saber hasta cuando llega ese preciso año; qué les quiero decir…

Y este “pastel artístico” no se puede hacer de forma separada, se hace conjuntamente; mientras calientas la leche, añades azúcar, mientras bates las yemas, pones a calentar el chocolate…esto es así. Mientras escribes el guión, en mitad de aquella frase tan preciosa, se te ocurre una composición maravillosa que va a incidir en la fase romántica del momento, por ejemplo.

Veo una cierta pérdida de tiempo – y de magia - tener que contar a un compositor externo, la escena teatral, para que se haga una idea de lo que quieres transmitir y componga algo que él puede interpretar… Si la escena, la tienes tú!

Por ello, importantísimo y muy agradecida a los conocimientos de música y piano que consolidé, a mi arreglista y a un equipo actoral con base musical sólida, que hace más bonita aún tu propia creación.

Y poco a poco, todo se une y cobra sentido: ves entrando y saliendo a los bailarines, que quieres que giren de una determinada forma y se lo enseñas; por eso también debes tener conocimientos de danza, ves en ese momento una iluminación especial en el escenario, por eso debes tener, aunque sea de forma básica, conocimientos escenográficos, ves…lo ves todo. Todo cobra sentido y forma.

Y, cuando está todo acabado, los actores entusiasmados, los bailarines expectantes, el público llena la sala… sólo rezas para que algo que no es escape a tu control, no suceda.

Si no sucede, eres muy afortunado y si encima llenas la sala, eres un privilegiado. 
Si gusta, eres feliz y si quieres repetir, ya sabes para qué vales. Y así…diez años.

El tema del balance económico… queda para otro relato.

Eva Ausín Andrés
Directora de la Compañía Let’s Dance. Bilbao.