David Monleón: ¡la música es vida, experimentar e improvisar!


¿Cómo ha sido tu experiencia en el Casting de Canto Moderno “Singing Talent”?

Muy enriquecedora. Para mí personalmente ha sido un reto muy grande. He tocado delante de más gente pero con bandas, o solo incluso pero nunca me han estado juzgando como cantante individualmente de manera que esa presión ha sido nueva para mi. Ver talento de otras personas, es como ser consciente de la realidad en la que estamos todos y es que hay que trabajar duro porque somos muchos. ¡Normal, la música es vida! jeje

¿Qué hace a un buen cantante?

Yo creo que un buen cantante tiene que ser alguien mas que cante muy bien. Un cantante completo entiende y vive la música incluso su vida de una manera concreta. Ser buena persona lo veo igual de importante que cantar bien. Nunca compraré música de alguien que cante muy bien pero no me parezca un ser humano en sus acciones. Para ellos, ver entrevistas personales, ver videos en directo es un buen recurso. Hay cantantes que los admiro vocalmente muchísimo pero ahí me quedo. Y otros que admiro muchas más cosas de ellos. Creo que es importante ser humilde, respetuoso con cada hacer de las personas allá donde vayas.

¿Qué experiencia profesional recordarás siempre?

He trabajado con un cuarteto de voces increíble. Nuestra especialidad eran las armonías complejas. Son las tres personas con más talento que a día de hoy he conocido en mi vida con diferencia. Fuimos seleccionados muy rigurosamente y trabajar con ellos jamás lo olvidaré. Les admiro y les apoyo.

¿Qué libro te llevarías a una isla desierta?

El penúltimo sueño de Ángela Becerra.

¿Y qué disco?

Una mattina de Ludovico Eunaudi. Si me muero en una isla, que me muera en paz con su música, jaja.

Una canción que sea muy especial para ti.

Hallelujah de Leonard Cohen

¿Por qué?

Es la canción con la descubrí un mundo de sensaciones tocándola con mi guitarra y cantándola. La he tocado en momentos intensos y significa mucho para mi.

Si fueras un instrumento musical, ¿cuál sería?

Un piano.

¿Cuál es el concierto más especial que has vivido como oyente?

Tengo una anécdota bastante curiosa. El pasado 2015 hice el Camino de Santiago y lo acabé después de dos semanas, ya que era lo que me faltaba. Vi que en Madrid iba a hacer un concierto Sam Smith en un festival. Ni miré absolutamente quien mas iba, solo por verlo a él compré la entrada al festival, hice noche en Madrid y no me fui directo a Almazora, mi pueblo. Llevaba meses esperando ese concierto ya que me parece vocalmente perfecto.

Fui al festival, estuve descubriendo otros conciertos que no conocía y entusiasmadísimo me puse una hora antes del concierto en primera fila. Me senté en el suelo literalmente y de pronto una chica se sentó a mi lado. Empezamos a hablar y le pregunté si era seguro en ese escenario el concierto de Sam porque llevaba una hora sentado. Y me enseñó el Facebook de Sam Smith en el que decía que el concierto se había cancelado por una infección respiratoria. No me lo creía, me deprimí, y me fuí del festival unas horas después una vez había olvidado la decepción con unas cervezas. Nunca lo olvidaré.

Contestando a la pregunta del mejor concierto, fué MUSE en el palacio de los deportes de Madrid.

¿Qué opinas de la situación actual de la música? 

Es muy difícil que las casas discográficas apuesten por las diferencias. Su estructura como empresa está hecha con moldes para una serie de producto, si sales de sus moldes, aunque seas muy muy bueno, no pueden lanzarte como artista. No es una apuesta segura, y es justamente lo que buscan, éxitos ya.

Muchísimas de las oportunidades están en internet (tener seguidores), castings (Singing Talent), audiciones. Nunca sabes quién puede estar escuchándote. Si tienes seguidores no hará falta presentar nada, ellos vendrán a por ti, si no, es más difícil. Hay otros caminos en los que uno se puede mover. Lo que está claro es que no hay que parar de hacer cosas en una misma dirección, y es en conseguir tus sueños. 



¿Qué crees que debería cambiar?

Esas estructuras dentro de las casas discográficas. Perdemos la oportunidad de escuchar nuevos horizontes musicales. La música es experimentar, improvisar. Si siempre escuchamos lo mismo, estamos en una dirección limitante y esa sensación no me gusta como persona ni como artista. La música no debería de tener límites en este sentido. El escuchar mas tipos de música haría que la gente encontrará mas complicidad con la variedad ya que cada persona reacciona de forma distinta a diferentes estilos musicales, así que podríamos conectar con más variedad, y eso me parece riqueza a muchos niveles.

¿Dónde pueden hallar nuestros lectores más información en la red sobre ti?

David Monleón: ¡la música es vida, experimentar e improvisar!


¿Cómo ha sido tu experiencia en el Casting de Canto Moderno “Singing Talent”?

Muy enriquecedora. Para mí personalmente ha sido un reto muy grande. He tocado delante de más gente pero con bandas, o solo incluso pero nunca me han estado juzgando como cantante individualmente de manera que esa presión ha sido nueva para mi. Ver talento de otras personas, es como ser consciente de la realidad en la que estamos todos y es que hay que trabajar duro porque somos muchos. ¡Normal, la música es vida! jeje

¿Qué hace a un buen cantante?

Yo creo que un buen cantante tiene que ser alguien mas que cante muy bien. Un cantante completo entiende y vive la música incluso su vida de una manera concreta. Ser buena persona lo veo igual de importante que cantar bien. Nunca compraré música de alguien que cante muy bien pero no me parezca un ser humano en sus acciones. Para ellos, ver entrevistas personales, ver videos en directo es un buen recurso. Hay cantantes que los admiro vocalmente muchísimo pero ahí me quedo. Y otros que admiro muchas más cosas de ellos. Creo que es importante ser humilde, respetuoso con cada hacer de las personas allá donde vayas.

¿Qué experiencia profesional recordarás siempre?

He trabajado con un cuarteto de voces increíble. Nuestra especialidad eran las armonías complejas. Son las tres personas con más talento que a día de hoy he conocido en mi vida con diferencia. Fuimos seleccionados muy rigurosamente y trabajar con ellos jamás lo olvidaré. Les admiro y les apoyo.

¿Qué libro te llevarías a una isla desierta?

El penúltimo sueño de Ángela Becerra.

¿Y qué disco?

Una mattina de Ludovico Eunaudi. Si me muero en una isla, que me muera en paz con su música, jaja.

Una canción que sea muy especial para ti.

Hallelujah de Leonard Cohen

¿Por qué?

Es la canción con la descubrí un mundo de sensaciones tocándola con mi guitarra y cantándola. La he tocado en momentos intensos y significa mucho para mi.

Si fueras un instrumento musical, ¿cuál sería?

Un piano.

¿Cuál es el concierto más especial que has vivido como oyente?

Tengo una anécdota bastante curiosa. El pasado 2015 hice el Camino de Santiago y lo acabé después de dos semanas, ya que era lo que me faltaba. Vi que en Madrid iba a hacer un concierto Sam Smith en un festival. Ni miré absolutamente quien mas iba, solo por verlo a él compré la entrada al festival, hice noche en Madrid y no me fui directo a Almazora, mi pueblo. Llevaba meses esperando ese concierto ya que me parece vocalmente perfecto.

Fui al festival, estuve descubriendo otros conciertos que no conocía y entusiasmadísimo me puse una hora antes del concierto en primera fila. Me senté en el suelo literalmente y de pronto una chica se sentó a mi lado. Empezamos a hablar y le pregunté si era seguro en ese escenario el concierto de Sam porque llevaba una hora sentado. Y me enseñó el Facebook de Sam Smith en el que decía que el concierto se había cancelado por una infección respiratoria. No me lo creía, me deprimí, y me fuí del festival unas horas después una vez había olvidado la decepción con unas cervezas. Nunca lo olvidaré.

Contestando a la pregunta del mejor concierto, fué MUSE en el palacio de los deportes de Madrid.

¿Qué opinas de la situación actual de la música? 

Es muy difícil que las casas discográficas apuesten por las diferencias. Su estructura como empresa está hecha con moldes para una serie de producto, si sales de sus moldes, aunque seas muy muy bueno, no pueden lanzarte como artista. No es una apuesta segura, y es justamente lo que buscan, éxitos ya.

Muchísimas de las oportunidades están en internet (tener seguidores), castings (Singing Talent), audiciones. Nunca sabes quién puede estar escuchándote. Si tienes seguidores no hará falta presentar nada, ellos vendrán a por ti, si no, es más difícil. Hay otros caminos en los que uno se puede mover. Lo que está claro es que no hay que parar de hacer cosas en una misma dirección, y es en conseguir tus sueños. 



¿Qué crees que debería cambiar?

Esas estructuras dentro de las casas discográficas. Perdemos la oportunidad de escuchar nuevos horizontes musicales. La música es experimentar, improvisar. Si siempre escuchamos lo mismo, estamos en una dirección limitante y esa sensación no me gusta como persona ni como artista. La música no debería de tener límites en este sentido. El escuchar mas tipos de música haría que la gente encontrará mas complicidad con la variedad ya que cada persona reacciona de forma distinta a diferentes estilos musicales, así que podríamos conectar con más variedad, y eso me parece riqueza a muchos niveles.

¿Dónde pueden hallar nuestros lectores más información en la red sobre ti?

#Tareas aumentadas para el #ABP #flARmenco | Musikawa #RA #AR #flamenco

block_1Como sabéis, hemos comenzado un para el aprendizaje del flamenco en 2º de ESO. Habitualmente, utilizo un site para recopilar el escenario, las preguntas iniciales, las tareas, el desarrollo del proyecto o el trabajo del alumnado a lo largo del mismo. Podéis encontrar algunos de esos proyectos aquí: En esta ocasión, las tareas del alumnado consistirán en la realización de […]

El valor de la musicoterapia en la vida de las personas, por Carmen Salvador, III

¿Cuál ha sido tu experiencia más enriquecedora y emociante?
En el 2010 realicé un viaje a México con cuatro amigas más, con la intención de trabajar de voluntaria en el Hogar Comunitario Yachil Antzetic, en San Cristóbal de las Casas 



Llevamos medicinas y nuestra primera misión era apoyar y ayudar a las mujeres – niñas que llegaban en su última entapa del embarazo, para dar a luz, viajábamos con Yoana, quien era enfermera, podía ayudar a asistir en partos. También estaban Celia y Belén, quienes hicieron un trabajo de lujo con los niños ofreciéndoles un taller de teatro -. Mi amiga Maite ayudó a digitalizar un libro de remedios y curas que las mujeres habían escrito. La mayoría de las mujeres que acuden al Hogar venían de comunidades indígenas, pero otras venían de la propia ciudad de San Cristóbal, porque habían sido repudiadas en sus casas al saber que estaban embarazadas. Algunos embarazos eran no deseados y otros eran causados por violaciones. 

Cuando llegamos al Hogar, nos reunimos con Sandra, para repartir tareas y trabajos. Al principio yo iba a ayudar a Maite, pero me di cuenta de que yo podía aportar mi trabajo de musicoterapia. Si lo unía a la terapia que ella utilizaba en el empoderamiento de las mujeres – la Comunicación No Violenta – podía ser beneficioso. Hablé con ella y comencé a pensar y desarrollar mi proyecto.

El primer problema que me encontré parecía insalvable. Mi acordeón estaba en Navarra, no tenía a mi instrumento conmigo. Le dí varias vueltas a por dónde o cómo empezar y se me ocurrió algo: no tengo mi música, pero sí tengo la suya. Investigué un poco sobre la música prehispánica, música que me unía a los sonidos de la tierra, a la lluvia, a los sonidos de éstas mujeres – en concreto las que viven en comunidad y están asustadas por los ruidos de la ciudad – y decido utilizar la quinta pura – re, mi, sol, la, si- para hacer acompañamientos con un pequeño xilófono que había allí. Compro CDs de música con éste contenido: canciones a mi niño/a, trabajar el vínculo materno, sonidos de la naturaleza, nanas, cancioncillas infantiles mexicanas y tzotziles. (El idioma era algo importante, unas mujeres hablan Tzotzil y otras Celtal además del castellano. 

En la formación nos dijeron que era importante partir de lo que el cliente conoce, de sus sonidos, de su música; y es lo primero que intento proporcionarles. Yo sola, sin mis instrumentos y con la ayuda de grabación de una simple cámara de fotos que tiene vídeo, inicio ésta aventura. Hablo con Sandra y me pone en contacto con un músico que ella conoce. Es flautista, toca la guitarra, tiene una chocolatería y se llama Alberto Dominguez. No dudo en pedirle ayuda. Me presta algún instrumento y yo compro un par de maracas, y algún instrumento de percusión típico de allí. En su construcción, utilizan materiales naturales, por lo que sus sonidos se asemejan a los de la naturaleza. Junto con Sandra, creamos una estructura de sesión, y comienza mi trabajo. 

El principal cambio, comparando con mis trabajos anteriores, es la percepción del tiempo. No hay un tiempo, no hay una hora. Tienen un tiempo biológico, que parece transcurrir más despacio. No están tan “enrelojadas” como yo. Me centro en la metodología que plante Willems: melodía (sentimientos), Armonía (inteligencia) y ritmo (corporal). El ritmo es el que más les afecta. El sentir su cuerpo, el tener su tiempo, el ser. Hasta ahora, ninguna de ellas ha tenido un espacio propio: primero son los padres, los maridos, los hijos… ellas no son. Y eso, que, muchas indígenas, están metidas en movimientos zapatistas, y la verdad, que su situación, es un poco mejor. Es el caso de M – ella escucha, escucha, piensa y después de mucho tiempo, decide tímidamente expresar lo que piensa – y cuando lo hace, dices: qué maravilla, qué mujer. Ha venido embarazada, pero su caso es diferente. Tiene 29 años y es su primer embarazo. Su pareja no quiere saber nada, Echa de menos su comunidad, la ciudad no le gusta. 

Mi taller de musicoterapia se realiza con 5 mujeres. Una de ellas, vino embarazada y la acompañé musicalmente cuando dio a luz. Descubrimos que los sonidos suaves del xilófono, la reconfortaban durante las contracciones. Estuve dos horas con ella, en silencio, solamente la apoyaba musicalmente cuando ella me lo pedía. Al final, me pidió que saliese, porque ya el dolor era insoportable. Estaba de parto. Después siguió acudiendo con su niña a las sesiones, le venía bien para dar el pecho, le relajaba. Esta misma chica, me dice que tiene un secreto, que ha estudiado hasta secundario, que toca la flauta y me pide que le traiga una flauta. Alberto, me presta una. Sin él, no hubiera podido hacer estos talleres. Me dice que le gustaría recordar canciones y tocar para su niña. Y mi niña, C. Se me parte el alma. Siempre sonreía. Sus ojos transmitían un amor infinito. Y sé que la ayudé, que se sintió mejor, y que tuvo momentos muy bonitos. Vivía solita con su padre. Su madre había fallecido. Su embarazo fue causa de una violación, un vecino. Así es. Duro. Muy duro. Vino a la asociación y quería tener a su niño. Lo adoraba desde que lo supo. Cuando lo tuvo en brazos, irradiaba amor. Y yo, con mi música, fui testigo de esto. Con esa bondad en su mirada cantaba, susurraba y acunaba a su bebé. Creó un vínculo fuerte con él. Fuimos a visitarla, cuando abandonó el hogar. 

La salida del Hogar de cada mujer, no se hace de manera brusca, se les prepara para ello y se aúnan esfuerzos en trabajar lo que más le va a fortalecer y ayudar una vez que estén fuera, se intentan cerrar heridas. Ellas saben que pueden volver tanto a formarse, como de visita. Fuimos a su comunidad y nos recibió en su humilde casa, con los brazos abiertos. En cuanto me vio, se dirigió a su radiocassete, puso una música muy alegre, me agarró de las manos y nos pusimos a bailar. No puedo expresar lo que sentí, gratitud, cariño, felicidad…y miedo. Y aquí es donde entra el impermeable: no me lo podía traer a España. Su vida estaba allí, y la mía en otro lugar. No la podía “salvar”. Y estaba bien. Quiero decir: es duro vivir esas situaciones, pero tenemos que ser realistas y humildes: no las podemos transportar a una vida maravillosa y feliz. Sé que en ella, la música y la terapia de Comunicación No violenta, junto con el empoderamiento, sirvieron. Le sirvieron a ella, para vivir con su hijo, y para sentirse importante, viva y querida. ¿A quién no le gusta eso? Le dio fuerza y esperanza. Y eso le abre otro mundo: puede seguir en contacto con el Hogar, y no estará sola. Me gustaría añadir algunas de las canciones que utilicé en las sesiones de musicoterapia. Algunas son aportaciones mías y otras son peticiones de las mujeres:

“Marinelaren zain”: es una canción vasca, con letra, del grupo Sorotan bele. Toco la melodía en la flauta y cuando lo considero necesario, también la canto. Les ayuda a relajar y puedo provocar el movimiento de mecer/se. https://www.youtube.com/watch?v=ip4dTlKUqc4

“Ella”, “Corazón, corazón”. https://www.youtube.com/watch?v=O0HhqVdDnZM


Haurtxo polita” es una nana tradicional vasca. Se la canto con el objetivo de que conecten con sus respiraciones, se relajen y sirva también para esos bebés que están en camino, para que haya una sensación de sosiego, de tranquilidad, y que se lo transmitan a sus bebés. 

“El burrito”: canción infantil que canta una de las mujeres. Ella la canta con la melodía de “debajo de un botón”. No tengo la grabación original de la sesión y no recuero la letra, por lo que no puedo poner ningún enlace o vídeo. Yo grababa las sesiones con la cámara de vídeo que tenía incorporada mi cámara de fotos, las escuchaba allí, apuntaba lo más importante, y las borraba, para tener espacio de grabación, por lo que, no cuento en éste momento con todo el material.

“El arrullo de la mujer luna” Julio Reyes. https://www.youtube.com/watch?v=l-JyJoqEKOY

“Llegaremos a tiempo” Rosana. https://www.youtube.com/watch?v=FNGGhuKd7eo

“Total eclipse of the Heart”. Bonnie Tyler. https://www.youtube.com/watch?v=lcOxhH8N3Bo

En julio de 2016 me encontré de nuevo con Sandra. Hemos tenido algún encuentro otras veces, cuando ella viene a vender material para sacar dinero para la comunidad. Y ésta vez vino con una muy buena noticia. Están consiguiendo implicar a los hombre s – a los maridos, padres…- los están formando. Y eso, aún es mejor.

El valor de la musicoterapia en la vida de las personas, por Carmen Salvador, III

¿Cuál ha sido tu experiencia más enriquecedora y emociante?
En el 2010 realicé un viaje a México con cuatro amigas más, con la intención de trabajar de voluntaria en el Hogar Comunitario Yachil Antzetic, en San Cristóbal de las Casas 



Llevamos medicinas y nuestra primera misión era apoyar y ayudar a las mujeres – niñas que llegaban en su última entapa del embarazo, para dar a luz, viajábamos con Yoana, quien era enfermera, podía ayudar a asistir en partos. También estaban Celia y Belén, quienes hicieron un trabajo de lujo con los niños ofreciéndoles un taller de teatro -. Mi amiga Maite ayudó a digitalizar un libro de remedios y curas que las mujeres habían escrito. La mayoría de las mujeres que acuden al Hogar venían de comunidades indígenas, pero otras venían de la propia ciudad de San Cristóbal, porque habían sido repudiadas en sus casas al saber que estaban embarazadas. Algunos embarazos eran no deseados y otros eran causados por violaciones. 

Cuando llegamos al Hogar, nos reunimos con Sandra, para repartir tareas y trabajos. Al principio yo iba a ayudar a Maite, pero me di cuenta de que yo podía aportar mi trabajo de musicoterapia. Si lo unía a la terapia que ella utilizaba en el empoderamiento de las mujeres – la Comunicación No Violenta – podía ser beneficioso. Hablé con ella y comencé a pensar y desarrollar mi proyecto.

El primer problema que me encontré parecía insalvable. Mi acordeón estaba en Navarra, no tenía a mi instrumento conmigo. Le dí varias vueltas a por dónde o cómo empezar y se me ocurrió algo: no tengo mi música, pero sí tengo la suya. Investigué un poco sobre la música prehispánica, música que me unía a los sonidos de la tierra, a la lluvia, a los sonidos de éstas mujeres – en concreto las que viven en comunidad y están asustadas por los ruidos de la ciudad – y decido utilizar la quinta pura – re, mi, sol, la, si- para hacer acompañamientos con un pequeño xilófono que había allí. Compro CDs de música con éste contenido: canciones a mi niño/a, trabajar el vínculo materno, sonidos de la naturaleza, nanas, cancioncillas infantiles mexicanas y tzotziles. (El idioma era algo importante, unas mujeres hablan Tzotzil y otras Celtal además del castellano. 

En la formación nos dijeron que era importante partir de lo que el cliente conoce, de sus sonidos, de su música; y es lo primero que intento proporcionarles. Yo sola, sin mis instrumentos y con la ayuda de grabación de una simple cámara de fotos que tiene vídeo, inicio ésta aventura. Hablo con Sandra y me pone en contacto con un músico que ella conoce. Es flautista, toca la guitarra, tiene una chocolatería y se llama Alberto Dominguez. No dudo en pedirle ayuda. Me presta algún instrumento y yo compro un par de maracas, y algún instrumento de percusión típico de allí. En su construcción, utilizan materiales naturales, por lo que sus sonidos se asemejan a los de la naturaleza. Junto con Sandra, creamos una estructura de sesión, y comienza mi trabajo. 

El principal cambio, comparando con mis trabajos anteriores, es la percepción del tiempo. No hay un tiempo, no hay una hora. Tienen un tiempo biológico, que parece transcurrir más despacio. No están tan “enrelojadas” como yo. Me centro en la metodología que plante Willems: melodía (sentimientos), Armonía (inteligencia) y ritmo (corporal). El ritmo es el que más les afecta. El sentir su cuerpo, el tener su tiempo, el ser. Hasta ahora, ninguna de ellas ha tenido un espacio propio: primero son los padres, los maridos, los hijos… ellas no son. Y eso, que, muchas indígenas, están metidas en movimientos zapatistas, y la verdad, que su situación, es un poco mejor. Es el caso de M – ella escucha, escucha, piensa y después de mucho tiempo, decide tímidamente expresar lo que piensa – y cuando lo hace, dices: qué maravilla, qué mujer. Ha venido embarazada, pero su caso es diferente. Tiene 29 años y es su primer embarazo. Su pareja no quiere saber nada, Echa de menos su comunidad, la ciudad no le gusta. 

Mi taller de musicoterapia se realiza con 5 mujeres. Una de ellas, vino embarazada y la acompañé musicalmente cuando dio a luz. Descubrimos que los sonidos suaves del xilófono, la reconfortaban durante las contracciones. Estuve dos horas con ella, en silencio, solamente la apoyaba musicalmente cuando ella me lo pedía. Al final, me pidió que saliese, porque ya el dolor era insoportable. Estaba de parto. Después siguió acudiendo con su niña a las sesiones, le venía bien para dar el pecho, le relajaba. Esta misma chica, me dice que tiene un secreto, que ha estudiado hasta secundario, que toca la flauta y me pide que le traiga una flauta. Alberto, me presta una. Sin él, no hubiera podido hacer estos talleres. Me dice que le gustaría recordar canciones y tocar para su niña. Y mi niña, C. Se me parte el alma. Siempre sonreía. Sus ojos transmitían un amor infinito. Y sé que la ayudé, que se sintió mejor, y que tuvo momentos muy bonitos. Vivía solita con su padre. Su madre había fallecido. Su embarazo fue causa de una violación, un vecino. Así es. Duro. Muy duro. Vino a la asociación y quería tener a su niño. Lo adoraba desde que lo supo. Cuando lo tuvo en brazos, irradiaba amor. Y yo, con mi música, fui testigo de esto. Con esa bondad en su mirada cantaba, susurraba y acunaba a su bebé. Creó un vínculo fuerte con él. Fuimos a visitarla, cuando abandonó el hogar. 

La salida del Hogar de cada mujer, no se hace de manera brusca, se les prepara para ello y se aúnan esfuerzos en trabajar lo que más le va a fortalecer y ayudar una vez que estén fuera, se intentan cerrar heridas. Ellas saben que pueden volver tanto a formarse, como de visita. Fuimos a su comunidad y nos recibió en su humilde casa, con los brazos abiertos. En cuanto me vio, se dirigió a su radiocassete, puso una música muy alegre, me agarró de las manos y nos pusimos a bailar. No puedo expresar lo que sentí, gratitud, cariño, felicidad…y miedo. Y aquí es donde entra el impermeable: no me lo podía traer a España. Su vida estaba allí, y la mía en otro lugar. No la podía “salvar”. Y estaba bien. Quiero decir: es duro vivir esas situaciones, pero tenemos que ser realistas y humildes: no las podemos transportar a una vida maravillosa y feliz. Sé que en ella, la música y la terapia de Comunicación No violenta, junto con el empoderamiento, sirvieron. Le sirvieron a ella, para vivir con su hijo, y para sentirse importante, viva y querida. ¿A quién no le gusta eso? Le dio fuerza y esperanza. Y eso le abre otro mundo: puede seguir en contacto con el Hogar, y no estará sola. Me gustaría añadir algunas de las canciones que utilicé en las sesiones de musicoterapia. Algunas son aportaciones mías y otras son peticiones de las mujeres:

“Marinelaren zain”: es una canción vasca, con letra, del grupo Sorotan bele. Toco la melodía en la flauta y cuando lo considero necesario, también la canto. Les ayuda a relajar y puedo provocar el movimiento de mecer/se. https://www.youtube.com/watch?v=ip4dTlKUqc4

“Ella”, “Corazón, corazón”. https://www.youtube.com/watch?v=O0HhqVdDnZM


Haurtxo polita” es una nana tradicional vasca. Se la canto con el objetivo de que conecten con sus respiraciones, se relajen y sirva también para esos bebés que están en camino, para que haya una sensación de sosiego, de tranquilidad, y que se lo transmitan a sus bebés. 

“El burrito”: canción infantil que canta una de las mujeres. Ella la canta con la melodía de “debajo de un botón”. No tengo la grabación original de la sesión y no recuero la letra, por lo que no puedo poner ningún enlace o vídeo. Yo grababa las sesiones con la cámara de vídeo que tenía incorporada mi cámara de fotos, las escuchaba allí, apuntaba lo más importante, y las borraba, para tener espacio de grabación, por lo que, no cuento en éste momento con todo el material.

“El arrullo de la mujer luna” Julio Reyes. https://www.youtube.com/watch?v=l-JyJoqEKOY

“Llegaremos a tiempo” Rosana. https://www.youtube.com/watch?v=FNGGhuKd7eo

“Total eclipse of the Heart”. Bonnie Tyler. https://www.youtube.com/watch?v=lcOxhH8N3Bo

En julio de 2016 me encontré de nuevo con Sandra. Hemos tenido algún encuentro otras veces, cuando ella viene a vender material para sacar dinero para la comunidad. Y ésta vez vino con una muy buena noticia. Están consiguiendo implicar a los hombre s – a los maridos, padres…- los están formando. Y eso, aún es mejor.