Un 5 es un 5

Por Isabel Villagar, profesora de canto

¡Feliz año a tod@s! 

Cuando un profesor o profesora de canto tiene dudas sobre si aprobar o suspender a un alumno/a el problema radica al 100% en el citado profesor/a.

Un profesor tiene que tener muy claros cuáles son los criterios mínimos para aprobar o no a un alumno, y esto en el mundo del canto no siempre sucede comenzando porque en las programaciones didácticas de ciertos centros los profesores no hacen la reflexión sobre qué porcentaje sobre qué objetivos son primordiales a la hora de pasar un determinado curso.

Al final de curso se encuentran los profesores con casos de alumnos que han asistido regularmente a clase, han cumplido con el programa, han aprendido, pero no han alcanzado un determinado nivel técnico y el profesor se encuentra en la duda de si aprobar o suspender. 

También se encuentran con que no saben calibrar qué es un 5, un 6, un 7, un 8, etc... y evalúan "a ojo", más que "a oído" :) teniendo en cuenta que si no está perfecto, piensan, seguramente "está para suspender".

En este país se peca de una cierta rémora y falta de formación pedagógica de los profesores que les impiden ver el bosque "no ven el bosque, sólo ven los árboles" y al final acaban justificando un suspenso dándole "la vuelta a la tortilla" diciendo "te suspendo para darte más tiempo para trabajar y darte la oportunidad de que mejores" (sic!!!) cuando a lo mejor el alumno debe aprobar el curso con una nota más baja: no es necesario que todos saquen un diez, y darle el margen de mejora en el curso siguiente.

Esta frase que se oye lamentablemente demasiadas veces, la de que te dan la oportunidad de mejorar hundiéndote :) se debería responder con "sólo necesito que me enseñes en cada momento lo que tengo que mejorar, no que me suspendas si no lo merezco en base a una suposición futura".

Un aprobado es un aprobado.

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© Isabel Villagar, Profesora de Canto
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El poder de la música

El poder de la música está muy subestimado. Es triste escuchar de boca de políticos frases como “el arte distrae”, o ver como se desprecia el poder de la música en la educación, eliminando esta asignatura y reduciendo cada vez más su presencia en la vida de los niños.

Ya sabemos que la música tiene unos beneficios en el desarrollo del niño que son inmensurables.

  • Aumenta su atuoestima
  • Mejora sus capacidades motoras e intelectuales
  • Mejora su capacidad lingüística
  • Potencia la memoria
  • Aumenta su coordinación y su capacidad de expresión corporal

Pero lo más importante, el mayor valor que la música tiene, es que le da al niño algo por lo que trabajar e ilusionarse. Es una forma de concentrar sus capacidades en algo que lo hace único, que resaltará sus talentos y le ensañará a ver que puede hacer cosas geniales. Y esto es algo muy importante en niños que tienen menos oportunidades en la vida por su situación social o económica. En el mundo actual hay muchos niños que están en situación de pobreza o desigualdad, y necesitan algo en lo que centrar sus esfuerzos, necesitan oportunidades. La música es la clave para dar a estos niños confianza en sí mismos.

Cuando veo en la tv reportajes sobre campos de refugiados, lo que más me duele es oír a sus padres decir que esos niños ya no van a tener oportunidades en su vida, porque no tienen acceso a una educación. Para todos los niños del mundo, la educación es esencial, y la música debe ser parte de ella. No hace falta irse muy lejos para ver a niños que sufren problemas así, en España, 1 de cada 3 niños están en situación de pobreza (según la web de Músicos por La Paz).

Proyectos que demuestran el poder de la música

Para mí, uno de los proyectos más motivadores es el de La Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura. Este proyecto nació en la comunidad del Bañado Sur ubicada alrededor del vertedero Cateura de Asunción, Paraguay. La característica principal del proyecto no es sólo que den la oportunidad a estos niños de aprender música, sino que además lo hacen con instrumentos construidos a partir de basura recogida del propio vertedero. Como dice su director “El mundo nos envía basura, nosotros le devolvemos música”.

Según cuenta su propia web “La Orquesta tiene por objetivo desarrollar un proceso de formación dirigida a niños y jóvenes que viven en condiciones precarias y en estado de vulnerabilidad, a través de la música como elemento motivador y de promoción para los niños y jóvenes de modo que estos vivan experiencias que les ayuden a aprender, a permanecer en la escuela, desarrollar su creatividad y a tener acceso a oportunidades para mejorar su futuro”. 

La orquesta está triunfando por todo el mundo, los niños han podido viajar a varios países a tocar. Esta puerta se les ha abierto gracias a la música, y el proyecto se ha convertido en todo un éxito, dando una oportunidad a estos chicos que nunca hubieran tenido en otras circunstancias.

En España también existen muchos proyectos centrados en la labor social y en utilizar el poder de la música. Por un lado, destaca Música Por La Paz. Se trata de una plataforma que lucha contra la exclusión social infantil. Para ello, organizan meriendas para niños en situaciones difíciles, en las que llevan a cabo actividades educativas y talleres relacionados con la música y con otros ámbitos, como el respeto, el medio ambiente…etc.

De manera más internacional encontramos la Fundación Résonnance, que además de en España trabajo en varios países europeos. Mediante conciertos y enseñanza gratuita, la Fundación Résonnance trabaja “mediante la realización de conciertos en residencias para la tercera edad, hospitales, centros especializados, instituciones para personas discapacitadas y centros penitenciarios. Los destinatarios de esta actividad son las personas mayores, enfermas o con diferentes tipos de discapacidad psíquica, física, sensorial u orgánica, las personas con adicciones, los reclusos y ex-reclusos, la infancia y juventud en situación de vulnerabilidad social y las personas en riesgo de exclusión social.” Además de la actividad concertística, tienen el objetivo de promover la escuela pianística Résonnance caracterizada por:

  • La apertura a todas las personas sin distinción de edad, nacionalidad, nivel socio-profesional o nivel técnico.
  • La enseñanza de la pedagogía Résonnance, fenomenología del sonido y del gesto.
  • La ausencia de espíritu competitivo y de exámenes.
  • La gratuidad de la enseñanza.

Está claro que la música puede dar mucho, no sólo a los individuos en su desarrollo, sino también a la sociedad. La música puede hacer mucho por la integración social, y puede dar oportunidades a aquellos que las necesitan. ¡Este es el poder de la música!

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Los inicios de Pavarotti, II

Como decía G. Verdi, "los primeros años son años de galeras" refiriéndose a que los comienzos son siempre duros. En el caso que nos ocupa no fue diferente. 

Finalmente debutó el 29 de abril del 61 con el Rodolfo de La Boheme de G. Puccini.

Pavarotti fue un ejemplo de cómo deben aprovecharse las oportunidades en los comienzos (no como muchos jóvenes que gustan de hacerse "los interesantes" justo cuando más deben escuchar y abrirse a otras personas) ya que gracias a una cancelación de Di Stefano pudo cantar en el Covent Garden y darse a conocer al público inglés. Tras ese hecho lo invitaron a una entrevista a la BBC y tampoco desaprovechó la ocasión de entrar en todos los hogares británicos.

El mundo anglosajón le dio la proyección internacional que no hubiera tenido si se hubiera quedado en Italia. Así, llegó hasta Joan Sutherland y su marido, Richard Bonynge, que lo contrató para hacer una gira por Australia. Durante ésta pudo aprender y afianzar la técnica de la respiración con Sutherland.

El hecho que le consagró fue la representación de "La hija del regimiento" de Donizetti en la que, en el aria de Tonio, cantó los famosos nueve does sobreagudos con la resonancia plena de la voz, es decir, nueve "do de pecho". Este aria siempre la abordaban los tenores anteriores a él cantando estas notas en falsete.