María Berasarte: Viaje directo al corazón

María Berasarte es una referencia de la música de autor que acaba de sacar
el disco titulado "Súbita".
¿Qué puedes destacar de este trabajo tan íntimo y personal?
Su presentación minimalista, la intimidad que se ha creado entre músicos y
oyente, casi de carácter privado. Viaja directamente a la sencillez, a lo
que realmente importa, al corazón.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Mostrar el disco en diferentes conciertos programados en España, entre
ellos tres conciertos en Iglesias y Santuarios maravillosos de mi tierra
como es el de Aránzazu, y en el extranjero, en Francia, Portugal o China.
Es importante superar las barreras del idioma y dar a conocer por el mundo
como entiendo la música desde mis raíces ibéricas. Hay más proyectos,
claro, pero esos me los reservo hasta que se puedan hacer oficiales.

¿Cómo definirías tu manera de cantar?
Aparentemente sencilla, es un canto desnudo pero a la vez sofisticado. Me
gusta mucho cuidar hasta el último detalle. Trato de crear una conjunción
entre lo clásico, lo popular y lo que creo que corresponde a los tiempos
que corren tomando riesgos. Me encantan los retos.

¿Cuál es la primera experiencia que recuerdas con la música?
Mi primera gran experiencia fue participar en un concurso en las categorías
de canto y baile. Quedé finalista en ambas y a partir de ese momento todo
fue inevitable.

¿En que momento decidiste que querías ser cantante?
Nunca lo decidí, nací así.

¿Qué personalidad musical crees que te influyó más en tus comienzos?
Lo que más me marco fue Mariah Carey, sin duda. Me volví un aauténtica
enferma de su música y de su voz. Luego influyeron el clásico, flamenco,
fado, el jazz... Estudié durante ocho años canto clásico, eso lo agradezco
inmensamente porque es la música clásica la que nunca me deja de sorprender
y me mantiene alerta, humilde.

¿Cuáles son tus cantantes o músicos favoritos?
¡Hay tantos! Me encantan Mercedes Sosa, Elis Regina, Chico Buarque, Carlos
do Carmo, Vicente Amigo, Keith Jarret, Miles Davis, Beyonce, Miguel Poveda,
Amy Winehouse, compositores como Bach, Mompou, Fauré, Debussy... La lista
es interminable.

Cuéntanos, por favor, alguna experiencia o anécdota que te venga a la
memoria que tenga que ver con tu experiencia profesional.
Hacer la primera parte de uno de los últimos conciertos de Paco de Lucía y
estar a su lado toda la tarde y noche. Nunca pensé en compartir con él
backstage, que me escuchara, hablar con él...

¿Quieres añadir algo más sobre tu relación con la música?
Me encantaría que el público fuese curioso y que quien no me concozca que
venga a escuchar mi trabajo en directo y vivir la experiencia, su propia
experiencia. Es muy difícil definir con palabras lo que hago, cuando las
cosas se etiquetan pierden frescura y ese factor sorpresa.

Más información:

Cantantes del siglo XXI: Alba Guerrero: "Que canten con su propia voz, sin imitar a nadie"

Tenemos el honor de contar en la serie de Cantantes del siglo XXI con Alba Guerrero, cantaora de flamenco, artista, investigadora y madre. 

¿Cuál es la primera experiencia que recuerdas con la música? 
Tengo varios recuerdos bonitos. De pequeña, mi padre tocaba la guitarra y cantábamos todo tipo de canciones, desde Bossa Nova (Jobim, Toquinho...) hasta Kiko Veneno o The Beatles. Mi abuela María tenía un libro de canciones con xilofón que todavía conservo para cantar con mi hija y mi abuelo Antonio nos cantaba a todos los primos y luego nos grababa en casetes, era muy divertido.

¿En que momento decidiste que querías ser cantante? 
Lo recuerdo muy claramente, tendría 15 años. Fue una Nochebuena en Huelva cantando flamenco con un grupo de amigos. Me lo pasé tan bien que quise hacer eso siempre.

¿Qué personalidad musical crees que te influyó más en tu carrera? 
De algunos fui consciente y de otros no, pero bueno, al principio creo que me influyeron mucho Lole y Manuel con sus letras poéticas y la voz de la Lole; el dúo de Paco de Lucía y Camarón que me cautivó como buena aficionada que ya era, o las opciones más rockeras del flamenco como los grupos Pata Negra o Triana. Después los maestros con los que estudié, Naranjito de Triana y Chiqui de la Línea. Finalmente Enrique Morente, que es a mi parecer, el que más influye en todo lo que se está haciendo en el flamenco desde hace unos años.

¿Cuáles son tus cantantes o músicos favoritos? 
Son tantos que no cabrían. En estos momentos Carles Dénia http://www.carlesdenia.com es uno de mis preferidos, en sus múltiples facetas de cantante, cantaor, músico, arreglista y productor. Sin embargo la vida me ha llevado a escuchar el disco de nanas “Les plus belles berceuses du monde” y me tiene alucinada. La cantante de jazz Carmen McRae es otra de mis preferidas. Por otra parte, nunca dejo de escuchar flamenco clásico porque me gusta y para aprender de artistas como Antonio Chacón, La Niña de los Peines, Manolo Caracol, Antonio Mairena, Manuel Vallejo, Juan Mojama o Carbonerillo por citar algunos. Y de los flamencos actuales, como he dicho antes Morente, además de escuchar todo lo que va saliendo, soy muy curiosa y me gusta escucharlo todo.

¿En qué repertorio te sientes más a gusto en la actualidad? 
A lo largo de mi carrera he cantado muchos repertorios diferentes. He cantado tanto canciones o encargos de otras personas como mis propias composiciones. Especialmente me gustó hacer los arreglos para cuatro cantaores en mi espectáculo Polifonía Jonda, donde se cantan arreglos vocales para cantes flamencos tradicionales, algo que no se había hecho antes y cuyo proceso me hizo aprender mucho a nivel musical, humano y técnico. Lo que más estoy cantando en estos momentos es el flamenco clásico. Como puedes imaginar, no se trata de un repertorio comercial, sino de unas melodías que se crearon hace más de cien años y que me siguen enamorando a través del tiempo. Si me lo permites, diría que la calidad y la elegancia nunca pasan de moda.

Cuéntanos, por favor, alguna experiencia o anécdota que te venga a la memoria que tenga que ver con tu voz o tu experiencia profesional (en algún curso, o concierto…
Cuando el gran cantaor y mejor amigo José Guerrero “Tremendo” me enseñó cómo hacer que mi voz sonara “agarrada”, “sujeta”. Y esto lo conseguí apoyando, activando la faja abdominal ya que antes fijaba más la atención en la garganta. A partir de ahí empecé a cantar de una manera mucho más interesante y rica para mí. El cambio ha sido progresivo pero radical, ahora cada vez que canto es diferente a las demás, me lo paso en grande y además mi instrumento me acompaña y me responde. 

¿Qué opinas de la situación actual de los músicos y los cantantes? ¿Que crees que debería cambiar? 
La crisis nos afecta a todos. En nuestro entorno se traduce en menos oportunidades para hacer música en directo y en una bajada espectacular del cachet; y eso cuando lo hay, porque en muchas ocasiones se pretende que vayamos a trabajar sin cobrar, para hacernos promoción, como si la promoción se comiera. De la industria discográfica no hablo porque no existe; la mayoría de los artistas se tienen que producir ellos mismos el disco. La ayuda institucional brilla por su ausencia. Sobrevivimos porque tenemos mucho amor a nuestro arte y eso nos da ánimos para seguir. La creatividad nos salva de la depresión en la que una gran parte de la población se ve abocada por no tener trabajo, pero aún así, sigue siendo una situación muy delicada donde hay que trabajar duro y sin descanso.

¿Qué proyectos musicales tienes en mente realizar
Como proyecto musical, quiero grabar un disco con un repertorio especial, pero prefiero no adelantar nada. Lo que ocurre en mi caso es que paralelamente al trabajo artístico, llevo a cabo una investigación privada sobre la técnica vocal en el cante. Tengo encima de la mesa la propuesta de escribir un libro y son muchas las voces que lo están pidiendo porque no se han realizado estudios serios sobre el tema. Como no se puede hacer todo a la vez, haré una cosa después de la otra, espero.

¿Qué consejo o recomendaciones darías a los que empiezan ahora a estudiar canto? 
A la gente que empieza a cantar flamenco les diría que el punto de partida es escuchar muchas horas de cante, todas las que puedan, ya sea en directo o en grabaciones. Que escuchen a los maestros. Les diría también que canten con su propia voz, sin imitar a nadie.

¿Quieres añadir algo más sobre tu relación con la música o con el canto? 
Con los años he visto que cantar tiene un gran poder curativo. Cuando de pequeña me ponía enferma, recuerdo que cantaba y me sentía mejor. Con mi hija pasa lo mismo, cantar es una de las mejores cosas para hacer con ella.