Libros para el verano (o cualquier estación)

Ayer fue mi cumpleaños y para celebrarlo he decidido aprovechar para “reinaugurar” mi blog. Sí, ya sé que hace dos años que no escribo aquí y que podría parecer que es un espacio abandonado. Nada más lejos de la realidad: Sigo haciendo un mantenimiento regular a sus entresijos “worpressianos” y, sorprendentemente para mí, cada día se acercan un centenar de visitantes en busca de información sobre la tuba y el bombardino; si no añado contenido es por los motivos que expliqué aquí. Vuelvo, y lo hago porque me apetece y porque considero que este es el espacio idóneo en el que compartir algunos conocimientos interesantes que he adquirido/generado en este paréntesis.

Hay vida más allá del instrumento. Incluso hay vida más allá del conservatorio. Hay vida en la terraza de casa antes de comer, en la hamaca de la piscina a la hora de la siesta, en la playa con el sol matutino, en el cámping al atardecer… Estudiar el instrumento y estudiarlo bien es básico, pero no menos importante que ser buen intérprete es tener una buena base de herramientas para comprender mejor las piezas que vamos a interpretar (llámalo piezas, llámalo vida…).  ¿Qué mejor manera de proveerse de herramientas que con un/os buen/os libros? ¿Y qué mejor momento para cargar las pilas que el verano?

Si hay vida más allá del instrumento y el conservatorio, también la hay más allá de la música, y por ese motivo algunas de mis recomendaciones no son explícitamentes musicales. Todos los libros los he leído, por supuesto, y de una u otra manera me han aportado algo con qué quedarme. Motivo por el cual merecen ser recomendados.

El ruido eterno

Empiezo con esta recomendación porque, a pesar de su tamaño (800 páginas) es uno de esos libros que enganchan. El autor de El Ruido Eterno suele dedicarse a la crítica más comercial de discos y artistas “pop” en The New Yorker, pero en este libro hace un repaso al s.XX a través de su música -y también a la música del s.XX a través de su historia, según se mire. Mucha música, porque no se centra en el ambiente “académico”, sino que además éste lo entrelaza con el jazz, el rock y el pop en un alarde de eclecticismo.

El resultado son quince capítulos en los que no puedes dejar de leer (bueno, igual el que dedica a la música americana se hace más farragoso, pero merece la pena el esfuerzo sólo por conocer varios compositores con poco renombre) y resulta tremendamente fácil entrar a ponerse en situación: desde los grandes estrenos de la viena del cambio de siglo (del XIX al XX, se entiende) a los estudios de San Francisco .

A pesar de llevar publicado en España desde 2009 es de esos libros que siguen plenamente vigentes (como la mayoría de esta lista…), y no sólo por su temática, pues ya incorporaba un enlace a una lista de reproducción online de las piezas reseñadas para contextualizar compositores, piezas y épocas.

La utilidad de lo inutil

«Sólo es realmente hermoso lo que no sirve para nada. Todo lo que es útil
es feo, porque es la expresión de alguna necesidad y las necesidades del hombre
son ruines y desagradables, igual que su pobre y enfermiza naturaleza.
El rincón más útil de una casa son las letrinas.»

De un libro “gordo” a uno “fino”. Si estás leyendo este blog probablemente ya estarás de acuerdo conmigo en la importancia de las humanidades, tanto en la educación como en la vida. Puede parecernos que esa obsesión de los dirigentes políticos en sacarlas de las aulas es algo nuevo; con la/s última/s reforma/s educativa/s se han relegado la filosofía, la música y las lenguas clásicas a la marginalidad, con el argumento tácito de ser “inútiles”.

Si algo en tu interior te dice que esas asignaturas/saberes “inútiles” son (muy) importantes para el desarrollo personal pero no tienes muy claro qué, este es tu libro. Se trata de un breve ensayo (Manifiesto, lo subtitula el autor) en el que el italiano N. Ordine hace un repaso a lo que han dicho a propósito de los “saberes inútiles” personajes diversos, que van desde Platón hasta García Lorca, pasando por Montaigne, Einstein, Cervantes o Galtier,  autor de la llamativa cita demás arriba. Todo ello dando cuenta de los intereses de aquellos que ordenan los saberes oficiales. Al final del libro, a modo de Anexo, se ha adjuntado un ensayo de A. Flexner “La utilidad de los conocimientos inútiles”, que recomiendo leer antes que el resto del libro.

Crónica de mi vida Stravinsky

¿Qué duda cabe de que Stravinsky es uno de los músicos más importantes de la história? Personalmente, si pudiera viajar a un momento del pasado tendría entre las primeras opciones el estreno de La consagración de la Primavera, ese gigante sonoro que marcó al s.XX de manera casi traumática.  Estas crónicas son una autobiografía que arranca con los sonidos de los veranos de su infancia y llega hasta 1935 -cuando contaba poco más de 50 años- con la muerte de Diaghilev (el empresario que puso en marcha la compañía de Los ballets rusos. más info), poco antes, como punto de refencia. Entre medio sus estudios con Rimsky-Korsakov, los ballets en París, la/s guerra/s…

Las Crónicas dan una idea de la biografía de momentos/acciones de Stravinsky, pero más interesante que esto es el hecho de que, al estar relatadas en primera persona por el compositor, dejan entrever con claridad su personalidad y sus pensamientos. También son muy interesantes las reflexiones musicales que cada poco nos regala en el texto:

«El fenómeno de la música nos es dado con el único fin de instituir un orden en las cosas y, por encima de todo un orden entre el hombre y el tiempo, lo que requiere forzosamente una construcción. (…)
La mejor manera de definir la sensación producida por la música es comparándola con la que provoca en nosotros la contemplación de la combinación de formas arquitectónicas.
Goethe lo entendía perfectamente al manifestar que la arquitectura es una música petrificada.»

(NOTA: Por algún motivo, la editorial no tiene este libro reseñado en su web y consecuentemente no hay enlace en la imagen, pero me consta que sigue a la venta)

Música de mierda

Debo reconocerlo, fue el título de este libro lo que me llamó la atención.  El subtítulo (Un ensayo romántico sobre el buen gusto, el clasismo y los prejuicios en el pop) acabó de convencerme. ¿Por qué escuchamos la música que escuchamos? ¿Cómo se genera el gusto? ¿Cuánto nos influye el entorno social? y otras preguntas alrededor de cuan nuestras son nuestras preferencias encuentran respuesta con Céline Dion como hilo conductor.

También arroja luz sobre la configuración de este mundo actual globalizado: habla sobre civilización e hibridación cultural, de cómo se adaptan los productos multinacionales a los mercados locales y cómo y por qué surgen nuevos géneros musicales.

Wilson se basa mayormente en la teoría sociológica de P. Bourdieu sobre la base social de la generación del gusto, que explica de un modo muy sencillo y comprensible. Aunque Bordieu ya ha sido superado por otras corrientes más modernas (Hannerz, Brooks, Di Maggio) es una buena referencia  a tener en cuenta por sus conceptos de habitus y “capital cultural”, hecho que nos dice que este es un libro serio y riguroso.

Hace apenas unos meses se publicó Mierda de música, una continuación en clave nacional y escrita a coro por 12 autores, aportando un artículo/capítulo cada uno. Lo estoy leyendo ahora mismo y de momento no me engancha: empieza con una adulación hueca a Raphael que -espero- sea excepción al resto del libro….

 

Instrumental

La gente de Blackie books hace siempre libros diferentes e interesantes, con un diseño editorial maravilloso. Tener en cuenta que se trata de una editorial pequeña e independiente, con un criterio muy personal y poco comercial (no me atrevo a decir que “nada comercial”) resulta alentador para comprobar que las cosas se pueden hacer de otra manera -más interesada en las personas que en los mercados- y funcionar estupendamente.

A estas alturas es difícil no conocer al boom editorial, musical y mediático James Rhodes, y sobran los motivos para que esta sea una lectura quasi obligada y necesaria. El libro es duro -muy duro en algunos momentos- y contundente, sin tapujos, hablando claro y en el lenguaje de la calle sobre todo lo que puede llegar a suponer ser víctima de abusos sexuales desde los seis años («¿Queréis saber cómo arrebatar a un niño todo lo que le hace ser niño? Folláoslo.»). Y engancha como para leerlo en un par de días.

Afortunadamente, no habla solo de su circunstancia personal y aprovecha para dejar su opinión sobre la indústria de la música “clásica”, de la que reniega profundamente. En este tema se podrá estar de acuerdo o no con su opnión (personalmente, no estoy seguro de tener una postura firme al respecto), pero es de agradecer generar debate entorno a las formas de nuestros espectáculos . Y es que James Rhodes no es solo el libro: editar sus discos en un sello de música no-clásica; sus conciertos nada ortodoxos en vaqueros; su calidad musical (la del estudiante medio de últimos cursos de Superior), nada extraordinario… Todo en él alberga un motivo para plantearse si ya están bien las cosas así o pueden/deben cambiarse, si la perfección técnica es ineludible o si existen otros motivos para asistir a los conciertos.

Cultura en Tensión

Seis propuestas para reapropiarnos de la cultura es el subtítulo de esta colección de textos que ha recopilado la gente de Indigestió  con muy buen criterio. Las cosas claras: son seis textos que abordan la relación de la cultura con el resto de ámbitos de la sociedad desde una perspectiva rupturista con lo establecido, o al menos proponiendo visiones y acciones alternativas a lo que tenemos.

Una amalgama filosófica entre clasicismo y punk; la arquitectura como metáfora de lo que sucede en nuestra/s sociedad/es; reflexiones sobre la cultura libre; un repaso a cómo Barcelona se transformó en lo que -más para mal que para bien- es, culturalmente hablando; la precariedad como condición sine qua non de los creadores de nuestra generación y una fotografía al cómo y el por qué de los patrocinios privados a la cultura. Todos ellos, sin excepción, me han generado una “inquietud positiva” de querer hacer algo por cambiar este sistema tan asentado y  en que nos movemos.

«La cultura no existe en un momento concreto: es un continuo. Y estos espacios que quedan vacíos y cerrados una hora después de terminar el concierto impiden entender y ejercer la cultura como un ciclo ininterrumpido. La música, en cambio, sigue existiendo en aquellos espacios que no entienden la cultura como un acontecimiento puntual con hora de inicio y cierre sino como una dinámica infinita de momentos con más o menos actividad e intensidad.» Son espacios donde siempre pasan cosas (no solo musicales) y por donde cada día pasan personas

Cuadernos de un mamífero

Mi última recomendación es difícil de definir como “Libro”, pero no por ello deja de ser un entretenimiento delicioso para el verano (acompañado, por qué no, de un a su vez delicioso helado (en forma) de pera).

Satie, ese personaje estrambótico que vivió en el momento y lugar precisos, que se pasó por el parisién -o no- Arco del triunfo las convenciones sociales, formales y modales de su época para regalarnos una música liségica y ajenjada, preludio de lo que vendría después. Poco que añadir.

Los Cuadernos de un mamífero recogen algunas de sus creaciones no-musicales -o al menos no puramente musicales-: poesías, dibujos,  obras breves de teatro y algunos apuntes bizarros (el listado de todas las indicaciones de carácter que aparecen en sus piezas: ocho páginas), en una edición estupenda y muy completa en cuanto a información que se lee rápido y se lee bien, nada de piruetas lingüísticas. Un divertimento para mentes abiertas e inquietas.

La entrada Libros para el verano (o cualquier estación) se publicó primero en Eduard Ruano.. Blog sobre la tuba, la técnica en los instrumentos de viento metal y la interpretación musical.

El valor de la musicoterapia en la vida de las personas, por Carmen Salvador, VII

¿Qué consejo darías a los que quieran trabajar en éste campo?
Dar consejos se me hace difícil. Yo diría solamente, adelante. Yo me formé como musicoteapeuta porque sentía que algo me faltaba, que no comunicaba con el alumno, nació de una necesidad mía, personal y que me surgía desde las tripas. Yo entiendo la educación como enseñanza, pero también aprendizaje. Y en ese ámbito, yo también aprendo. Yo me veía con una formación, la de maestro, que me permitía enseñar, pero que no me ayudaba con las respuestas emocionales que mi alumnado tenía día a día. No hablo de hacer el trabajo de un psicólogo, o de un orientador. Pero el día a día de los niños, tiene mucho de emocional, y yo, con mi formación, no cubría ese aspecto - no todo el mundo estará de acuerdo con esto, pero ésto es lo que yo sentía, ésta era mi necesidad. Me acerqué a la musicoterapia en busca de respuesta a esa necesidad mía, personal, de cubrir la parte emocional del niño. 

Tengo claro que un niño o niña que está sufriendo, aunque sea porque en el patio le han dicho algo que no le gusta, o ha sufrido un pequeño desazón, no va a responder académicamente. Lo emocional es fundamental. Ahora parece que ésta de moda. Trabajar las emociones. Pero cuando yo terminé la carrera en el 2001, este tema no estaba tan en boga. Incluso, muchos compañeros míos me decían que nosotros no éramos psicólogos. Por supuesto que yo no puedo hacer el trabajo del psicólogo, ya que no lo soy. Pero si puedo trabajar con un mínimo de psicología, puedo aplicar técnicas de musicoterapia, puedo atender esa necesidad emocional. Y es lo que hago en mi día a día. ¿Cómo va a centrarse en hacer un problema de matemáticas si está sufriendo porque su abuelo está enfermo?. Aprendí a escuchar al alumno. Creo que mi trabajo como maestra ha mejorado gracias a mi formación como musicoterapeuta. 

Por otro lado, yo no me dedico ahora a la musicoterapia, me apasiona la educación. Me llena. Me supone un reto diario, pero aún dando inglés, o música o siendo tutora, he recurrido a técnicas de musicoterapia para solucionar aspectos diarios en mi aula. Me ha completado como profesional. Por lo que, yo animaría a cualquier persona que sienta esa inquietud, ese gusanillo, a que se forme y que emprenda ese viaje, con apertura, sabiendo que va a tener tanto experiencias positivas, como dolorosas. 

Que va a tener momentos de crisis y momentos de lucidez. Que va a tener muchas dudas, muchas preguntas. Pero que siga adelante. Que se arriesgue, que lo pruebe y, sobretodo, que lo intente. Yo fui a la entrevista con Patxi, pensando que no me admitirían en el postgrado, porque, como he dicho, no tengo grandes estudios en música, pero me admitieron y terminé. Si no lo hubiera intentado, nunca hubiera vivido las experiencias tan satisfactorias que me ha dado el campo de la musicoterapia. 

Conozco a compañeros y compañeras de promoción, que trabajan como musicoterapeutas, así que, sí, es posible dedicarse a ello. Constancia, formación, ganas y rodearse de las personas adecuadas. Creo que eso es lo que a mí me ha servido. Y sobre todo, dejar el miedo, las escusas y, en mi caso, la timidez a un lado y atreverse. Yo suelo utilizar siempre esta frase: el NO ya lo tengo, ahora vamos a por el SI, y si al final no se puede, por lo menos lo habré intentado. 

Hay algo que siempre he tenido muy claro: intentarlo. Siempre he pensado: no quiero que pasen los años, mirar atrás y que sólo sean sueños, quiero que ocurra, y para ello, nadie va a venir a mi casa, tengo que buscarlo yo, con la seguridad y certeza de que muchas veces fracasaré, pero por lo menos, lo habré intentado. Mi padre, se quedó sin cumplir muchos sueños, mi madre, igual. Yo he tenido apoyo moral y económico, nunca me han faltado, siempre han estado ahí, me educaron en el esfuerzo y en el trabajo, en la responsabilidad, y en valorar lo que se tiene, en saber cuánto esfuerzo cuesta conseguir algo; pero es verdad, contar con su apoyo, es lo que me ha facilitado el intentar las cosas, no intentarlo era impensable. Aunque muchas veces, no estuvieran de acuerdo, pensasen “esta hija mía, tiene cada cosa” “Ahora música, y luego musicoterapia, y de Derecho, no quiere saber nada” “En fin”. Ahora están orgullosos, y han visto, que mis decisiones, algunas un poco más raras que otras, han llegado a buen puerto. 

El valor de la musicoterapia en la vida de las personas, por Carmen Salvador, VII

¿Qué consejo darías a los que quieran trabajar en éste campo?
Dar consejos se me hace difícil. Yo diría solamente, adelante. Yo me formé como musicoterapeuta porque sentía que algo me faltaba, que no comunicaba con el alumno, nació de una necesidad mía, personal y que me surgía desde las tripas. Yo entiendo la educación como enseñanza, pero también aprendizaje. Y en ese ámbito, yo también aprendo. Yo me veía con una formación, la de maestro, que me permitía enseñar, pero que no me ayudaba con las respuestas emocionales que mi alumnado tenía día a día. No hablo de hacer el trabajo de un psicólogo, o de un orientador. Pero el día a día de los niños, tiene mucho de emocional, y yo, con mi formación, no cubría ese aspecto - no todo el mundo estará de acuerdo con esto, pero ésto es lo que yo sentía, ésta era mi necesidad. Me acerqué a la musicoterapia en busca de respuesta a esa necesidad mía, personal, de cubrir la parte emocional del niño. 

Tengo claro que un niño o niña que está sufriendo, aunque sea porque en el patio le han dicho algo que no le gusta, o ha sufrido un pequeño desazón, no va a responder académicamente. Lo emocional es fundamental. Ahora parece que ésta de moda. Trabajar las emociones. Pero cuando yo terminé la carrera en el 2001, este tema no estaba tan en boga. Incluso, muchos compañeros míos me decían que nosotros no éramos psicólogos. Por supuesto que yo no puedo hacer el trabajo del psicólogo, ya que no lo soy. Pero si puedo trabajar con un mínimo de psicología, puedo aplicar técnicas de musicoterapia, puedo atender esa necesidad emocional. Y es lo que hago en mi día a día. ¿Cómo va a centrarse en hacer un problema de matemáticas si está sufriendo porque su abuelo está enfermo?. Aprendí a escuchar al alumno. Creo que mi trabajo como maestra ha mejorado gracias a mi formación como musicoterapeuta. 

Por otro lado, yo no me dedico ahora a la musicoterapia, me apasiona la educación. Me llena. Me supone un reto diario, pero aún dando inglés, o música o siendo tutora, he recurrido a técnicas de musicoterapia para solucionar aspectos diarios en mi aula. Me ha completado como profesional. Por lo que, yo animaría a cualquier persona que sienta esa inquietud, ese gusanillo, a que se forme y que emprenda ese viaje, con apertura, sabiendo que va a tener tanto experiencias positivas, como dolorosas. 

Que va a tener momentos de crisis y momentos de lucidez. Que va a tener muchas dudas, muchas preguntas. Pero que siga adelante. Que se arriesgue, que lo pruebe y, sobretodo, que lo intente. Yo fui a la entrevista con Patxi, pensando que no me admitirían en el postgrado, porque, como he dicho, no tengo grandes estudios en música, pero me admitieron y terminé. Si no lo hubiera intentado, nunca hubiera vivido las experiencias tan satisfactorias que me ha dado el campo de la musicoterapia. 

Conozco a compañeros y compañeras de promoción, que trabajan como musicoterapeutas, así que, sí, es posible dedicarse a ello. Constancia, formación, ganas y rodearse de las personas adecuadas. Creo que eso es lo que a mí me ha servido. Y sobre todo, dejar el miedo, las escusas y, en mi caso, la timidez a un lado y atreverse. Yo suelo utilizar siempre esta frase: el NO ya lo tengo, ahora vamos a por el SI, y si al final no se puede, por lo menos lo habré intentado. 

Hay algo que siempre he tenido muy claro: intentarlo. Siempre he pensado: no quiero que pasen los años, mirar atrás y que sólo sean sueños, quiero que ocurra, y para ello, nadie va a venir a mi casa, tengo que buscarlo yo, con la seguridad y certeza de que muchas veces fracasaré, pero por lo menos, lo habré intentado. Mi padre, se quedó sin cumplir muchos sueños, mi madre, igual. Yo he tenido apoyo moral y económico, nunca me han faltado, siempre han estado ahí, me educaron en el esfuerzo y en el trabajo, en la responsabilidad, y en valorar lo que se tiene, en saber cuánto esfuerzo cuesta conseguir algo; pero es verdad, contar con su apoyo, es lo que me ha facilitado el intentar las cosas, no intentarlo era impensable. Aunque muchas veces, no estuvieran de acuerdo, pensasen “esta hija mía, tiene cada cosa” “Ahora música, y luego musicoterapia, y de Derecho, no quiere saber nada” “En fin”. Ahora están orgullosos, y han visto, que mis decisiones, algunas un poco más raras que otras, han llegado a buen puerto. 

Consejos para elegir y comprar un piano, por Hinves Pianos

Hoy nos asesora Hinves PianosComprar un piano es una de las más importantes inversiones para un pianista, ya que es un instrumento que nos acompañará por mucho tiempo. Para elegir bien hay que analizar con detalle las opciones con las que contamos, en función de nuestro presupuesto y de nuestras necesidades. En primer lugar, habrá que decidirse entre comprar un piano vertical o comprar un piano de cola. En segundo lugar, toca decidir si nos decantaremos por un piano nuevo o por un piano de ocasión. Por último, estaría la marca y el nivel/gama del instrumento.  
1. QUÉ TIPO DE PIANO: PIANO VERTICAL O PIANO DE COLA
En este punto influirá, evidentemente, nuestro presupuesto. Uno y otro tienen precios bien distintos. Sin embargo uno de los factores determinantes será el espacio. Si no podemos dedicar a nuestro piano la superficie que requiere, la opción sería un piano vertical. Los pianos verticales se pueden acoplar sin problemas junto a una pared y ocupan mucho menos espacio.
Entre un piano de cola y uno vertical, las diferencias comienzan en la mecánica. Un piano de cola bien regulado y ajustado puede llegar a ser hasta el doble de rápido en prestaciones (número de repeticiones por segundo de una misma nota) que un piano vertical. Es decir, que en teoría nos ofrece unas prestaciones muy superiores y nos permite un grado de expresividad más amplio por la precisión de su mecánica. El diseño del mecanismo es diferente, teniendo el piano de cola el llamado “doble escape” y por otro lado un sistema de gravitación diferente, que beneficia a la mecánica del piano de cola al accionarse y retornar el martillo que percute la cuerda de manera vertical, a diferencia del piano vertical que lo hace en sentido horizontal.
También existen diferencias que son por supuesto estéticas, pero que van mucho más allá. El piano de cola no se ha desarrollado y diseñado así por casualidad. Estas diferencias no casuales con el piano vertical tienen que ver con la longitud de las cuerdas (sobre todo donde más importancia es en la zona de los graves) que al tener una longitud mayor así como mas superficie de tabla armónica y caja de resonancia más amplia, nos ofrecen más cuerpo, profundidad y sonoridad. Por otro lado influyen los materiales que se utilicen en su fabricación, por su puesto. A más calidad, mejoramos prestaciones. De hecho, hay pianos verticales como los Pianos Steinway & Sons K-132, de los cuales Hinves Pianos son distribuidores oficiales en España, que son superiores a muchos pianos de cola del mercado de otros fabricantes.
Todos estos detalles suman e influyen en el sonido, tacto, timbre, prestaciones o expresividad que podemos obtener de un piano. 
Los pianos verticales se clasifican por su altura en pianos de estudio, de gama media y profesional. Los pianos de cola se clasifican por su longitud en colín o cuarto de cola, media cola, tres cuartos de cola y gran cola o de concierto.
2. QUÉ ELEGIR, UN PIANO NUEVO O DE OCASIÓN
Sentarse ante un piano nuevo, abrir su tapa y acariciar sus teclas es una experiencia única. Desde el primer momento imprimimos nuestra forma de tocar al instrumento e iniciamos juntos un nuevo camino. 
Sin embargo, hay varios motivos por los que comprar un piano nuevo puede no ser la mejor elección. El primero de ellos es su coste. El precio de un piano nuevo puede estar fuera de nuestro presupuesto, por lo que una alternativa sería un piano de ocasión o de segunda mano que de media está en un 50% de su valor actual nuevo.
Para un principiante puede ser la mejor forma de iniciarse en el piano sin tener que hacer un gran desembolso. Por otra parte, también hay que valorar si nos interesa más invertir en un piano seminuevo o en un piano de segunda mano pero de gran calidad, en vez de en uno nuevo de calidad inferior.
La vida útil de un piano es larga. Dependiendo del uso que le demos y del mantenimiento, un piano puede pasar de una generación a otra.
En Hinves Pianos, ofrecen una amplia gama de pianos de segunda mano y ocasión, que puedes consultar aquí. 
3. QUÉ MARCA DE PIANO COMPRAR
Los pianistas suelen tener sus propias preferencias y criterio en cuanto a marcas. Ciertamente hay una oferta variada de firmas en el mercado aunque muchas tiendas no la ofrezcan. Hay veces que se prefiere una marca en concreto porque es lo que el músico ha acostumbrado a tocar y como con todo, nos hacemos al tipo de instrumento en el que estamos habituados a trabajar. En realidad, cada piano tiene un sonido y tacto diferente, incluso un modelo igual a otro tiene diferencias. Esta percepción es algo real y depende de muchos motivos como por ejemplo, el hecho de utilizar materiales nobles como la madera para su construcción, aunque tal y como se puede decir que no hay un árbol igual a otro, y esto por si solo, ya diferencia una unidad de otra. 
Por otro lado, cuando más artesanal sea la fabricación de un piano más notorias serán estas diferencias.  Van adquiriendo personalidades. El tipo de madera utilizada, su densidad, los fieltros y cueros utilizados, la compresión de la lana de los martillos, el diseño de la mecánica, etc… A nivel técnico, todo esto tendrá una repercusión en la dureza del tacto del teclado y del timbre que adquiere cada instrumento que puede ser más brillante/estridente o apagado.
Un piano de excelente calidad, como un Steinway & Sons, es un instrumento de gran valor, que va mucho más allá de su coste. Sin embargo, en Hinves Pianos ofrecen muchas opciones a la hora de elegir piano. Por ejemplo opciones más económicas como son sus gamas de pianos Boston y la gama de pianos Essex, creadas y desarrolladas por Steinway & Sons y que tienen una relación calidad-precio inmejorable. 
Lo más importante es probar el instrumento para asegurarnos de que el sonido es de nuestro agrado y que nos sentimos a gusto con su tacto. 
En las Tiendas de Pianos Hinves Pianos, ubicadas en Madrid y Granada cuentan con una amplia gama de pianos de diferentes precios, nivel y marcas. Para los pianos nuevos, Hinves es Distribuidor Oficial de la marca de pianos Steinway & Sons así como de sus gamas de piano Boston y Essex y cuentan con una experiencia en el sector de la venta de Pianos de más de 40 años, ofreciendo con total seguridad el mejor servicio para el asesoramiento para comprar un piano, ya sea nuevo, de segunda mano, de cola o vertical, ofreciendo un gran número de pianos muy variado.

Si quieres consultar sus pianos de Ocasión y Segunda mano, lo puedes hacer aquí. 

Consejos para elegir y comprar un piano, por Hinves Pianos

Hoy nos asesora Hinves PianosComprar un piano es una de las más importantes inversiones para un pianista, ya que es un instrumento que nos acompañará por mucho tiempo. Para elegir bien hay que analizar con detalle las opciones con las que contamos, en función de nuestro presupuesto y de nuestras necesidades. En primer lugar, habrá que decidirse entre comprar un piano vertical o comprar un piano de cola. En segundo lugar, toca decidir si nos decantaremos por un piano nuevo o por un piano de ocasión. Por último, estaría la marca y el nivel/gama del instrumento.  
1. QUÉ TIPO DE PIANO: PIANO VERTICAL O PIANO DE COLA
En este punto influirá, evidentemente, nuestro presupuesto. Uno y otro tienen precios bien distintos. Sin embargo uno de los factores determinantes será el espacio. Si no podemos dedicar a nuestro piano la superficie que requiere, la opción sería un piano vertical. Los pianos verticales se pueden acoplar sin problemas junto a una pared y ocupan mucho menos espacio.
Entre un piano de cola y uno vertical, las diferencias comienzan en la mecánica. Un piano de cola bien regulado y ajustado puede llegar a ser hasta el doble de rápido en prestaciones (número de repeticiones por segundo de una misma nota) que un piano vertical. Es decir, que en teoría nos ofrece unas prestaciones muy superiores y nos permite un grado de expresividad más amplio por la precisión de su mecánica. El diseño del mecanismo es diferente, teniendo el piano de cola el llamado “doble escape” y por otro lado un sistema de gravitación diferente, que beneficia a la mecánica del piano de cola al accionarse y retornar el martillo que percute la cuerda de manera vertical, a diferencia del piano vertical que lo hace en sentido horizontal.
También existen diferencias que son por supuesto estéticas, pero que van mucho más allá. El piano de cola no se ha desarrollado y diseñado así por casualidad. Estas diferencias no casuales con el piano vertical tienen que ver con la longitud de las cuerdas (sobre todo donde más importancia es en la zona de los graves) que al tener una longitud mayor así como mas superficie de tabla armónica y caja de resonancia más amplia, nos ofrecen más cuerpo, profundidad y sonoridad. Por otro lado influyen los materiales que se utilicen en su fabricación, por su puesto. A más calidad, mejoramos prestaciones. De hecho, hay pianos verticales como los Pianos Steinway & Sons K-132, de los cuales Hinves Pianos son distribuidores oficiales en España, que son superiores a muchos pianos de cola del mercado de otros fabricantes.
Todos estos detalles suman e influyen en el sonido, tacto, timbre, prestaciones o expresividad que podemos obtener de un piano. 
Los pianos verticales se clasifican por su altura en pianos de estudio, de gama media y profesional. Los pianos de cola se clasifican por su longitud en colín o cuarto de cola, media cola, tres cuartos de cola y gran cola o de concierto.
2. QUÉ ELEGIR, UN PIANO NUEVO O DE OCASIÓN
Sentarse ante un piano nuevo, abrir su tapa y acariciar sus teclas es una experiencia única. Desde el primer momento imprimimos nuestra forma de tocar al instrumento e iniciamos juntos un nuevo camino. 
Sin embargo, hay varios motivos por los que comprar un piano nuevo puede no ser la mejor elección. El primero de ellos es su coste. El precio de un piano nuevo puede estar fuera de nuestro presupuesto, por lo que una alternativa sería un piano de ocasión o de segunda mano que de media está en un 50% de su valor actual nuevo.
Para un principiante puede ser la mejor forma de iniciarse en el piano sin tener que hacer un gran desembolso. Por otra parte, también hay que valorar si nos interesa más invertir en un piano seminuevo o en un piano de segunda mano pero de gran calidad, en vez de en uno nuevo de calidad inferior.
La vida útil de un piano es larga. Dependiendo del uso que le demos y del mantenimiento, un piano puede pasar de una generación a otra.
En Hinves Pianos, ofrecen una amplia gama de pianos de segunda mano y ocasión, que puedes consultar aquí. 
3. QUÉ MARCA DE PIANO COMPRAR
Los pianistas suelen tener sus propias preferencias y criterio en cuanto a marcas. Ciertamente hay una oferta variada de firmas en el mercado aunque muchas tiendas no la ofrezcan. Hay veces que se prefiere una marca en concreto porque es lo que el músico ha acostumbrado a tocar y como con todo, nos hacemos al tipo de instrumento en el que estamos habituados a trabajar. En realidad, cada piano tiene un sonido y tacto diferente, incluso un modelo igual a otro tiene diferencias. Esta percepción es algo real y depende de muchos motivos como por ejemplo, el hecho de utilizar materiales nobles como la madera para su construcción, aunque tal y como se puede decir que no hay un árbol igual a otro, y esto por si solo, ya diferencia una unidad de otra. 
Por otro lado, cuando más artesanal sea la fabricación de un piano más notorias serán estas diferencias.  Van adquiriendo personalidades. El tipo de madera utilizada, su densidad, los fieltros y cueros utilizados, la compresión de la lana de los martillos, el diseño de la mecánica, etc… A nivel técnico, todo esto tendrá una repercusión en la dureza del tacto del teclado y del timbre que adquiere cada instrumento que puede ser más brillante/estridente o apagado.
Un piano de excelente calidad, como un Steinway & Sons, es un instrumento de gran valor, que va mucho más allá de su coste. Sin embargo, en Hinves Pianos ofrecen muchas opciones a la hora de elegir piano. Por ejemplo opciones más económicas como son sus gamas de pianos Boston y la gama de pianos Essex, creadas y desarrolladas por Steinway & Sons y que tienen una relación calidad-precio inmejorable. 
Lo más importante es probar el instrumento para asegurarnos de que el sonido es de nuestro agrado y que nos sentimos a gusto con su tacto. 
En las Tiendas de Pianos Hinves Pianos, ubicadas en Madrid y Granada cuentan con una amplia gama de pianos de diferentes precios, nivel y marcas. Para los pianos nuevos, Hinves es Distribuidor Oficial de la marca de pianos Steinway & Sons así como de sus gamas de piano Boston y Essex y cuentan con una experiencia en el sector de la venta de Pianos de más de 40 años, ofreciendo con total seguridad el mejor servicio para el asesoramiento para comprar un piano, ya sea nuevo, de segunda mano, de cola o vertical, ofreciendo un gran número de pianos muy variado.

Si quieres consultar sus pianos de Ocasión y Segunda mano, lo puedes hacer aquí.