Consejos para los discursos institucionales

Por Isabel Villagar, Coach Vocal

He asistido en numerosas ocasiones a eventos en los que se produce una apertura institucional, esto es, que alguna de las autoridades (rectores, alcaldes, concejales, conselleres, etc...) pronuncian algunas palabras de apoyo hacia los organizadores del evento y hacia las iniciativas en ellos promovidas. 

Me gustaría citar varios consejos que les eviten ser percibidos como personas con excesivo afán de protagonismo:

-los protagonistas del evento son el público asistente y los ponentes invitados. Los políticos tienen un mero papel representativo por lo tanto deben ceñirse a los tiempo que la organización les otorga (que generalmente son breves). Abusar del tiempo (y he llegado a presenciar casos de discursos "tostones" de más de 6 veces el tiempo asignado) lo único que logra es reventar el evento y dejar mala impresión tanto a los ponentes, que tienen que reducir sus intervenciones como al público asistente. 

-en el discurso institucional debería reforzarse la labor de los organizadores y el apoyo hacia la iniciativa y evitar "colgarse excesivas medallas" acerca de lo que están promoviendo los políticos. 

-si te han invitado para la apertura del evento, por favor, sé puntual. Si llegas tarde perjudicas a todos y dejas muy mala imagen de ti mismo. El público no es tonto y no va a pensar de ti que eres más importante sino que como político no tienes en cuenta a los asistentes y los respetas menos.

-lo bueno, si breve, dos veces bueno. Intenta tardar menos del tiempo asignado, jamás más.
-tómate la molestia de investigar sobre la trayectoria de los organizadores del evento para poder reforzar tu mensaje.

-los organizadores no te van a cortar ni interrumpir por educación, pero muestra más amoldándote, debe salir de ti ceñirte a las condiciones temporales que te dan. Es muy triste que los ponentes del evento tengan que ver reducidos sus discursos porque los organizadores se han visto en el compromiso de no cortarte.

-habla en lenguaje "comprensible", ten en cuenta el nivel de tu público, no es lo mismo hablar en el TED, que en una asociación de vecinos, etc...

-los mítines están diseñados específicamente para que los políticos se luzcan, los discursos institucionales no.

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© Isabel Villagar, Coach Vocal

No es falta de tiempo…

...es falta de interés (realmente). Cuando te pongan la excusa ante un petición tuya que solo requiera cinco minutos un día tienes que saber interpretar esta frase: "no tengo tiempo, lo siento". 

Son muchos los alumnos a los que les cuesta seguir un ritmo de clases y asumir una dinámica de estudio regular. Muchas veces me dicen que no tienen tiempo y yo les respondo que todos tenemos a lo largo del día unos minutos para hacer algunos de los ejercicios de respiración y unos diez minutos para hacer algunos de los ejercicios de vocalización. También podemos encontrar tiempo para escuchar música mientras andamos por la calle o leer un libro sobre música en el autobús.

Así que esta excusa tan banal se pude desmontar en seguida: levantándose un cuarto de hora antes. Mi conclusión es que quizá el alumno no ha encontrado las suficientes razones y una motivación interna suficiente para dedicarse a su tarea de estudiar o no sea su vocación. Las motivaciones de algunas personas son externas, tipo "mi padre quiere que lo haga", "así ganaré mucho dinero", etc...
Cualquier actividad que queramos hacer lo único que tenemos que hacer es hacerla. Buscar el tiempo y el lugar y ponernos "manos a la obra". Por cierto, mi consejo es que huyas de los que abusan de la frase "no tengo tiempo", porque denotan falta de compromiso, a veces hasta el intento de "hacerse los interesantes". Lo que no saben es que el resto de la humanidad no es tonta y "ve su juego" y en vez de "ganar puntos" los pierden todos. Si quieres hacer algo, hazlo; si das tu palabra, cúmplela y si no quieres hacer algo no lo hagas; pero sé honesto con los demás -al menos contigo mismo deberías serlo- y no mientas ni te engañes.

No es falta de tiempo…

...es falta de interés (realmente). Cuando te pongan la excusa ante un petición tuya que solo requiera cinco minutos un día tienes que saber interpretar esta frase: "no tengo tiempo, lo siento". 

Son muchos los alumnos a los que les cuesta seguir un ritmo de clases y asumir una dinámica de estudio regular. Muchas veces me dicen que no tienen tiempo y yo les respondo que todos tenemos a lo largo del día unos minutos para hacer algunos de los ejercicios de respiración y unos diez minutos para hacer algunos de los ejercicios de vocalización. También podemos encontrar tiempo para escuchar música mientras andamos por la calle o leer un libro sobre música en el autobús.

Así que esta excusa tan banal se pude desmontar en seguida: levantándose un cuarto de hora antes. Mi conclusión es que quizá el alumno no ha encontrado las suficientes razones y una motivación interna suficiente para dedicarse a su tarea de estudiar o no sea su vocación. Las motivaciones de algunas personas son externas, tipo "mi padre quiere que lo haga", "así ganaré mucho dinero", etc...

Cualquier actividad que queramos hacer lo único que tenemos que hacer es hacerla. Buscar el tiempo y el lugar y ponernos "manos a la obra". Por cierto, mi consejo es que huyas de los que abusan de la frase "no tengo tiempo", porque denotan falta de compromiso, a veces hasta el intento de "hacerse los interesantes". 

Lo que no saben es que el resto de la humanidad no es tonta y "ve su juego" y en vez de "ganar puntos" los pierden todos. Si quieres hacer algo, hazlo; si das tu palabra, cúmplela y si no quieres hacer algo no lo hagas; pero sé honesto con los demás -al menos contigo mismo deberías serlo- y no mientas ni te engañes.

Ser agradecido con tu público

He observado que hay diferentes actitudes por parte del artista tras un concierto.

Están aquellos que terminan el concierto y no se toman ni un momento para recibir felicitaciones o un mínimo feedback del público y, por otro lado, están aquellos que saben de la importancia de mostrar atención a aquellas personas del público que se han tomado el interés y el tiempo de asistir al concierto.

Hay que tener en cuenta que hay espectadores que han invertido, además el dinero de la entrada, mucho dinero para desplazarse y si, tras el concierto, te piden un autógrafo, o quieren felicitarte, o conocerte, o acercarse a ti para conversar un segundo, lo menos que puedes hacer es dedicarle con alegría esos instantes.

Las razones: vives de tu público, sin tu público en el fondo tampoco eres nadie. Y en este siglo XXI que surcamos cuanto más consigas fidelizar a tus espectadores más oportunidades, más crecimiento tendrá tu figura, y cuanto más empatices con tus seguidores, que te verán como lo que deberías ser, un ser humano, más éxito tendrás.

Por tanto, nunca lo olvides: tu público merece respeto, tu público merece saber que eres accesible, que estás ahí y comunicas con ellos.

Sé agradecido con ellos!


No basta con una clase

Lamentándolo mucho siento comunicaros que aprender a cantar bien no se consigue de un día para otro. Así como de una manera teórica y básica es fácil entender el mecanismo vocal el conocimiento se debe trasladar a todo el sistema muscular y neuronal y esto lleva su tiempo.

Por poner un símil, a nadie se le ocurre pensar que haciendo una sola práctica de coche ya se es capaz de conducir coordinadamente, se necesita práctica guiada. Lo mismo sucede si solo conoces la parte teórica de la conducción. 

Aprender a tocar un instrumento musical, incluida la voz, requiere de un refinamiento muscular se adquiere poco a poco. Por ello es necesaria la guía de un oído experto que oriente en cada fase de aprendizaje al alumno. El alumno pasará momentos de duda o incertidumbre pero es necesario que exprese esas dudas para que el docente pueda ayudarle.


Si eres de aquellas personas que te cuesta seguir una línea de trabajo, es complicado que veas resultados. Recomiendo que cuando se encuentre a un profesor en el que se confíe y que haya demostrado su competencia con diferentes alumnos que el nuevo alumno tenga un mínimo de paciencia con el trabajo a desarrollar. 

Cuando un alumno tiene dudas sobre su voz, el repertorio, los pasos que debe seguir, qué mejorar primero, etc. Es bueno que consulte la opinión de diferentes profesionales que le den una orientación pero una obtenida esta información es bueno que trabaje con uno de ellos y mantenga una continuidad en el tiempo mínima para ver los resultados. No hay ningún profesor milagroso que en una clase transmita todo lo que el alumno tiene que aprender.