Música para un apartamento

Oigamos por un momento la música de los aspiradores, las camas, las cacerolas, los vasos, las maquinas de afeitar, los libros, las duchas, las lámparas, los sofás, los cepillos de dientes o las batidoras. Desde que Luigi Russolo elaborara su manifiesto El Arte de los ruidos (1913) enmarcado dentro del movimiento italiano de vanguardia conocido como Futurismo, nos llegan cosas verdaderamente sorprendentes dentro del terreno de las composiciones que no contienen específicamente notas musicales tradicionales.




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