Método de Orloff-Tschekorsky para el estudio mental

La historia

A finales de los años 80, la pianista y profesora de piano Tatjana Orloff-Tschekorsky buscaba la forma de solucionar un grave problema entre sus alumnos: se atascaban con ciertas obras al tocar. En su búsqueda, se fijó en una técnica que se usaba desde hacía tiempo en el deporte: la ejercitación mental (conoce más sobre ello en este post)

En 1988 se puso a trabajar en conjunto con la Escuela Superior de Deportes de Colonia para conseguir aplicar este método al estudio del piano. Después de investigar varios meses sobre el asunto y adaptar el método se decidió a probarlo con cinco alumnos en un curso pionero. Los resultados en todos los participantes fueron de mejoría asombrosa, no sólo en el aspecto que principalmente preocupaba a la profesora (tocar con fluidez), sino en la rapidez en el aprendizaje y la seguridad al tocar. Tras probar el método con otros instrumentistas, fundó en 1992 el Instituto para la Ejercitación Mental.

El método

Este método es válido para cualquier instrumentista o cantante, aunque en principio fue ideado para los pianistas. Para llevarlo a cabo, hay que seguir tres fases:

Relajación:

Antes de imaginar el movimiento o de empezar a tocar, es necesario encontrarse en un estado de total relajación. Para ello, es necesario conocer y practicar alguna técnica de relajación. En este blog puedes encontrar varias.

Representación:

Una vez relajados es cuando debemos empezar a representar el sonido y los movimientos que lo provocan, siguiendo la partitura o de memoria con los ojos cerrados.

Para poder llevar a cabo la representación de forma correcta es necesario conocer los movimientos necesarios de antemano. Es recomendable dividir la obra en fragmentos.

Se debe imaginar en el tempo que nos permita visualizar y sentir todo con relativa claridad. Ya sea un pasaje difícil técnicamente o una obra con un tempo final muy rápido, debemos representarlo muy lentamente. Se debe usar metrónomo y aumentar el tempo con precaución.

Para facilitar la representación de sonido y movimiento, sobre todo si no estamos familiarizados con estas técnicas, debemos imaginar los movimientos de una mano y de otra, la respiración, el fraseo, todo por separado.

No debemos imaginar faltas ni dejar pasar tramos del pasaje que no podamos imaginar con precisión. Para representar todos los movimientos correctamente debemos estar muy relajados. Como máximo, se puede realizar este tipo de práctica durante 45 minutos sin descanso.

Ejecución:

Después de trabajar mentalmente, tocamos o cantamos el tramo que hemos trabajado al tempo que lo hemos imaginado.

Las fases se repiten aumentando el tempo hasta conseguir el tempo necesario.

Ventajas

  • Puede sustituir el estudio físico.
  • Reduce el tiempo necesario para preparar una obra.
  • Reduce tensiones al tocar.
  • Aprendizaje más rápido.
  • Eliminación de fallos.

Un ejemplo

Chopin, estudio op.10 nº12, compases del 1 al 9.

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Digita y toca los compases elegidos. Divídelo en fragmentos para trabajar. Cierra los ojos y sitúate en un estado de relajación. Comienza con el primer fragmento e imagina los movimientos que realiza la mano izquierda (muñeca, hombro, dedos…) de manera lenta y fluida. Ten muy en cuenta representar mentalmente las notas de manera regular. Nota cómo llegas al fondo de la tecla. Después de imaginarlo, tócalo al mismo tempo. Si no te sale después de dos intentos es que el tempo elegido era rápido o el fragmento demasiado largo. Relájate de nuevo y vuelve a repetir el proceso en un tempo más rápido. Continúa con el resto de fragmentos de la misma forma.

Cuando lleves dos días trabajando la mano izquierda, comienza con la derecha. Aquí entrará en juego la percepción de acordes y la polifonía. Imagina las posiciones de cada acorde con exactitud, imagina también los saltos de uno a otro, la posición del brazo y cómo se mueve.

Una vez domines ambas manos, comienza a juntarlas en tu mente. De nuevo te verás obligado a bajar el tempo. Añade la representación del sonido que quieres conseguir.

Este método y mucho más sobre el tema de la ejercitación mental puedes encontrarlo en el libro Ejercitacion mental para musicos

Relajación para músicos. Técnica de concentración

Como ya venimos publicando en otros post, trabajar la relajación es muy importante para el músico, ya que gracias a ello obtiene beneficios como: mejorar su concentración, aplacar los nervios frente a audiciones o tomar el control sobre el propio cuerpo.

Después de conocer la Técnica de Jacobson y trabajar la respiración, hoy vamos a trabajar una técnica de ejercitación mental. Para realizar este ejercicio es importante que estés en un ambiente completamente silencioso y tranquilo. Ten en cuenta que tu temperatura corporal va a bajar, así que ponte una ropa cómoda y abrigada.

  1. Túmbate en el suelo boca arriba. Separa las piernas a la altura de las caderas. Pon los brazos con la palma de la mano hacia arriba y separados del cuerpo. Cierra los ojos. Fíjate en la imagen para guiarte mejor.relajacion musicos
  2. Comienza a respirar de manera profunda, sintiendo cómo tu abdomen sube y baja. Concéntrate únicamente en la respiración. Siente cómo el aire entra y sale de tu cuerpo. Ahora imagina que tu cuerpo es un tubo y que el aire te atraviesa de pies a cabeza.
  3. Cuando te sientas lo suficientemente relajado, comienza a imaginar que eres un globo deshinchado. Con cada respiración imagina que hinchas una parte de tu cuerpo. Empieza por la pierna derecha, inspira y siente que se va volviendo más ligera, hinchándose con cada bocanada de aire. Sigue con la pierna izquierda, luego el brazo derecho y el izquierdo, el torso y por último la cabeza. Ahora eres como un globo enorme pero muy ligero, y empiezas a sentir cómo se eleva tu cuerpo, flotando en el aire.
  4. Vas flotando entre las nubes, te sientes ligero y tranquilo, tu cuerpo no pesa ni un gramo. Abajo en el suelo ves un hermoso claro y decides bajar. Con tu respiración, vas deshinchando tu cuerpo poco a poco y sintiendo cómo se hace más y más pesado hasta que aterrizas sobre la hierba en el claro.
  5. Ahora te encuentras en tumbado en ese hermoso paisaje. Sientes el calor del sol en tu piel, hueles la hierba, la menta… Puedes oír el viento pasando entre los árboles y el agua de un pequeño riachuelo cercano. Te sientes totalmente relajado y tranquilo. Cualquier problema o preocupación que aparece en tu mente es arrastrado por el fluir del riachuelo. Allí donde te encuentras no hay más pensamiento que el sentir tu respiración y tu entorno.
  6. Poco a poco, comienza a ser consciente de que abandonas el claro, vuelves atrás y te das cuenta de que estás tumbado en el suelo. Te pesa todo el cuerpo, así que piensa en cada parte y en cómo se va despertando. Piernas, brazos, torso y cabeza. Abre los ojos e incorpórate lentamente.

Es muy importante que mantengas tu pensamiento centrado durante todo el ejercicio. No se trata sólo de imaginar, tienes que sentir que te has transportado. Quizás las primeras veces que lo practiques te distraigas más con otros pensamientos, pero poco a poco notarás mejoría. Esta técnica te ayudará a desestresarte por unos minutos y a mantener la concentración.

LECTURA RECOMENDADA: TÉCNICAS DE RELAJACIÓN. Guía práctica para el profesional de la salud 

Relajación para músicos: Ejercicios de respiración.

Como ya hemos indicado en otros post, aprender técnicas de relajación es muy importante para los músicos, aunque no se le suele dar importancia. Trabajar la relajación a diario tiene muchos beneficios:

  • Aprendemos a controlar el cuerpo.
  • Aprendemos a reconocer la diferencia entre un estado de estrés o tensión y un estado relajado.
  • Una vez dominadas estas técnicas, podemos llegar a ser capaces de controlar la respuesta de nuestro cuerpo ante una situación de estrés -como un concierto o examen-.
  • Liberamos tensiones y pensamientos que perturban nuestro día a día.

Hoy vamos a aprender a respirar para relajarnos. Esta respiración podemos aplicarla a nuestro estudio diario e incluso a nuestras actuaciones. La respiración no es sólo cosa de instrumentistas de viento o cantantes. Todos los músicos deben aprender a respirar de manera lógica dentro del discurso musical.

Los ejercicios respiratorios que os vamos a mostrar hoy son técnicas de Yoga. Si os interesa el Yoga, tenéis algunas posturas fáciles en este post.

Ejercicio nº1:inspiracion-expiracion

Inspira por la nariz profundamente, llenando en primer lugar el abdomen y luego los pulmones. Espira por la nariz lentamente, liberando el aire de los pulmones y el abdomen en ese orden. Concéntrate mucho mientras realizas esta  técnica. No subas los hombros ni tenses el cuello. Imagina que hay un globo dentro de ti que se infla y desinfla.

 

Ejercicio nº2:

Pon la palma de tu mano derecha frente a tu boca y nariz, como si tu mano fuera un espejo y te mirases en él. Inspira por la nariz y espira por la boca. Emite sonido al exhalar por la boca y siente el aire en la palma de tu mano. Ahora inspira por la boca y suelta el aire por la nariz. Repite el proceso.

Ejercicio nº3:tecnicas respiracion yoga

Pon los dedos anular y pulgar de la mano derecha en tu nariz, como cuando vas a tirarte a la piscina y te tapas las fosas nasales. Presiona con el pulgar tu fosa nasal derecha para taparla e inspira por la fosa nasal izquierda. Tápate la fosa nasal izquierda y espira por la fosa nasal derecha. Repite el proceso.

Ejercicio nº4

Inspira y espira enérgicamente por la nariz. La respiración debe ser rápida y tienes que sentir los músculos del abdomen trabajando con cada inspiración-espiración. Repítelo 27 veces.

Esperamos que os sirvan de ayuda y lo practiquéis a diario.

 

Cómo ejercitar la concentración en músicos

Como todo músico sabe, la concentración a la hora de actuar o audicionar es esencial. Si nos encontramos verdaderamente concentrados, los nervios y el miedo tienen menos hueco, centrando nuestro pensamiento en la música.

Lecturas recomendadas:

El primer lugar en el que debemos aprender a concentrarnos es en el cuarto de estudio. A menudo, nuestros pensamientos divagan mientras estudiamos, lo que probablemente dará lugar a que lo hagan cuando actuamos en público. Veamos aquí una infografía que nos muestra en qué cosas se centra nuestro pensamiento cuando estamos distraídos.

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 ¿Cuáles son las principales causas de que no seamos capaces de concentrarnos?
  • Tanto en el estudio como en la actuación, el hecho de pensar “Concéntrate” “Deja de pensar en eso y piensa en las notas” o cosas similares, ya nos están desviando de la acción de tocar o cantar.
  • La falta de interés, que provoca el aburrimiento. Por ejemplo, si nos ponemos a estudiar tocando una ejercicios que de sobra dominamos, es posible que estemos tocando y al mismo tiempo pensando en otras cosas. Hay que ponérselo más difícil, ser tu propio profesor y darle una vuelta de tuerca a aquello que te provoca falta de interés. En el caso de la actuación, esto puede venir por tocar una obra demasiado fácil para nuestro nivel. ¿Nunca te ha pasado en la orquesta o el coro que te distraes cuando tocas un acompañamiento repetitivo? También hay que saber “buscarle las vueltas” a este tipo de situaciones para no perder la concentración. Por ejemplo, hacer ese acompañamiento más interesante.
  • Demasiada complejidad en el estudio o la obra elegida. Cuanto mayor es el esfuerzo requerido para mantener la atención, más difícil es concentrarse. ¿Alguna vez os ha pasado que leéis un texto demasiado complejo y empezáis a pensar en otra cosa? Se trataría del mismo efecto, pero interpretando o estudiando algo demasiado complejo.
Manera de evitar la desconcentración
  • Si lo que nos distrae mientras estudiamos son los asuntos pendientes o las situaciones que nos provocan estrés, una buena solución es tener cerca lápiz y papel. “No debo olvidarme de tal cosa” Apuntas el asunto que te distrae del estudio y continúas, teniendo la tranquilidad de que ya no lo vas a olvidar. Tómate el momento de estudio como un pequeño retiro en el que los problemas no entran, porque en ese momento no los vas a solucionar.
  • Concéntrate en las pequeñas cosas. Piensa en los detalles de cada ejercicio u obra que estés practicando. No pienses en el sonido resultante, piensa en sus detalles: los movimientos que realizas, la relajación de cada músculo, la articulación, la dinámica, el timbre… ve saltando de un detalle a otro y poco a poco piensa con más perspectiva hasta llegar a concentrarte en el sonido conjunto.
  • Ejercita la concentración en las situaciones cotidianas. No pienses en dos cosas a la vez, intenta mantener ese tipo de concentración al detalle cuando barres, cocinas, cuidas las plantas, caminas, lees… con cualquier actividad.
  • Utiliza técnicas de relajación. La concentración implica serenidad y relajación. A su vez, las técnicas de relajación requieren de concentración, con lo cual, practicar este tipo de técnica ayudará a que te mantengas más concentrado. Puedes consultar una buena técnica de relajación en este post.
El estado de flow

Seguramente, no es la primera vez que oyes esta palabra. Muchos deportistas hablan de ello, bailarines, músicos… El estado de flow no es otra cosa que la sensación de estar completamente aislado y sumergido en un actividad. Esta sensación está fuertemente unida a una concentración plena. Algunas personas hablan incluso de la palabra trance o de sensaciones como que el tiempo pase más lento, que las personas se mueven despacio a su alrededor…

Para llegar a este estado, la concentración juega un papel muy importante, es la fusión completa entre físico y mente, el pensamiento no da vueltas ni se dirige a otro foco, se mantiene concentrado en la acción que se realiza. El estado de flow no es cosa de unos pocos, seguro que si te paras a pensar, alguna vez lo has sentido. Por ejemplo, leyendo o pintando… realizando actividades que requieren de toda tu atención, hasta tal punto que no te das cuenta si alguien a tu lado de habla.

Si quieres saber más sobre el flow, te recomendamos leer Fluir (Flow): La psicología de la felicidad.  

 

Yoga para músicos, posturas fáciles para iniciarse

Como ya indicábamos en otro post, el Yoga es una de los mejores deportes que un músico puede practicar. Obliga a tener conciencia del cuerpo junto con la mente, relaja y fortalece nuestra musculatura, nos ayuda a controlar la respiración, libera tensiones, es difícil lesionarse practicándolo…

Sin embargo, el yoga más que un deporte es una disciplina física y mental que no debemos tomarnos a la ligera. Este post es sólo para que os entre el gusanillo, pues recomendamos que si realmente estáis interesados en practicarlo de manera asidua, acudáis a algún gimnasio con profesionales que lo impartan. El Yoga tiene beneficios de todo tipo, así que os animamos a probar.

Lo primero, unas pautas para realizar cualquier asana o postura:

  • Respira de manera conjunta con los movimientos que haces. No contengas la respiración en ningún momento.
  • Realiza los movimientos de manera fluida y lenta, para evitar que te dé algún tirón. Imagina que se trata de hacer un bonito ballet
  • Mantén los hombros y el cuello relajados, concéntrate en ello mientras realizas las posturas
  • ¡Aprieta el culo! aunque te suene a tontuna, es importante que las piernas y en especial los glúteos se mantengan firmes
  • Intenta realizar los ejercicios frente a un espejo, igual que cuando tocas el instrumento
  • Chequea tu cuerpo y observa si los músculos que no están trabajando durante la asana están tensos
  • Al final cada sesión de yoga, túmbate boca arriba, cierra los ojos y relájate
  • Realiza las asanas con ropa cómoda que permita el movimiento y descalzo
  • Utiliza una Esterilla, una alfombra o cualquier otra superficie blanda pero firme para estar más cómodo
  • Puedes aumentar el tiempo que mantienes la postura conforme se te vaya dando mejor.

Y ahora, 6 asanas facilitas, que te explicaremos paso a paso (pincha en la imágenes para verlas más grandes)

1

 

Sentado como observas en la primera figura (postura sentada básica), siéntate sobre tus talones y estira tus brazos al frente. Siente cómo se estira tu espalda. Mantén la postura (tercera figura) durante 40 segundos. Incorpórate lentamente vértebra a vértebra hasta que estés de nuevo sentado sobre tus talones. Vuelve a la postura básica sentada.

2

Desde la postura sentada básica, colócate sobre tus manos y rodillas. Las manos a la altura de los hombros y las rodillas a la de las caderas. Estira el brazo derecho desde el hombro. Estira el brazo y pásalo por debajo de tu cuerpo, apoyándo el hombro derecho en el suelo y cargando el peso de tu cuerpo sobre él. Estira el brazo izquierdo hacia delante a la vez que giras la cabeza hacia la izquierda (deberías quedar como se ve en la cuarta figura). Aguanta la postura durante 30 segundos. Vuelve a colocarte sobre tus manos y rodillas y realiza el mismo proceso pero esta vez con el brazo izquierdo. Vuelve a colocarte sobre tus manos y rodillas. Siéntate en la postura básica.

3

 

Colócate en la postura de pie básica, con los pies juntos, la espalda recta, hombros y cuello relajados y mirada al frente. Levanta lateralmente ambos brazos hasta que queden por encima de la cabeza. Bájalos y flexiona el tronco al máximo, llevando la cabeza a las rodillas. Manteniendo las manos en el suelo (si no eres suficientemente elástico, puede flexionar un poco las rodillas), levanta la cabeza y mira hacia delante. Mueve la pierna derecha hacia atrás y colócala en el suelo detrás de ti. Expande el tórax y extiende ambos brazos hacia delante por encima de la cabeza. Baja los brazos y apoya las palmas en el suelo, delante de ti. Con los brazos estirados, mueve la pierna derecha hacia atrás y mantén brazos y piernas rectos, eleve y baja el cóxis. Flexiona los brazos y estíralos, arqueando la espalda. Eleva el coxis y mantén la postura 30 segundos. Siente cómo se estiran espalda y hombros. Acerca la pierna derecha a las manos y apoya la rodilla izquierda en el suelo. Expande el tórax y extiende los brazos por encima de tu cabeza. Apoya las palmas en el suelo y alinea la pierna izquierda con la derecha, eleva y baja el cóxis. Flexiona los brazos y estíralos, arqueando la espalda. Flexiona los brazos y acerca tus piernas a tus manos, incorporándote lentamente. Con la cabeza entre las rodillas, mira hacia delante, alza los brazos a ambos lados mientras te incorporas. Levanta el torso, eleva los brazos sobre tu cabeza, bájalos y vuelve a tu postura básica.

4

 

Desde la postura básica de pie, abre las piernas lo máximo que puedas. Coloca las manos en las caderas. Rota los pies hacia tu derecha y coloca los brazos en cruz, con los hombros relajados. Expande el tórax y flexiona tu rodilla derecha. Dirige tu mirada a tu mano derecha. Mantén esta postura 30 segundos. Estira la pierna derecha y pon los pies de nuevo mirando al frente. Coloca tus manos en las caderas y repite la misma operación pero hacia la izquierda, mantén 30 segundos. Vuelve a la postura básica.

5

 

Desde la posición sentada básica, colócate boca abajo. Apoya los antebrazos en el suelo. Eleva el tronco manteniendo el cuello recto y los hombros relajados. Mantén la postura 20 segundos. Siéntate sobre tus talones y eleva tu tronco vértebra a vértebra. Siéntate en la posición básica.

7

 

Desde la posición sentada básica, dobla tus rodillas. Eleva los pies hasta que tus piernas estén en paralelo al suelo. Extiende los brazos delante de ti. Mantén la postura durante 20 segundos, concéntrate en el abdomen, mantén la espalda recta y los hombros relajados. Lleva los pies al suelo, baja los brazos y vuelve a la postura básica.

6

 

Desde la postura sentada básica, colócate sobre tus manos y rodillas. Las manos a la altura de los hombros y las rodillas a la de las caderas. Lleva las piernas atrás y mantén brazos y piernas estirados. Estira el brazo derecho hacia arriba, girando el cuerpo y depositando tu peso sobre la mano izquierda. Mira hacia arriba. Forma una línea recta desde la coronilla hasta los pies y desde ambos brazos hasta la punta de los pies. Mantén la postura 20 segundos. Baja el brazo derecho lentamente y haz el mismo proceso con el brazo izquierdo, sosteniéndote en la mano derecha. Colócate sobre tus manos y rodillas y regresa a la postura básica.

Esperamos que os haya servido para iniciaros y que os animéis a practicar esta magnífica y ancestral disciplina.

Para los que tenéis Wii o Nintendo Ds, hay unos juegos que os ayudarán con la práctica del yoga.