LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Y SU PRÁCTICA EN LA DOCENCIA

Hoy en día ser docente es algo muy complicado y enrevesado. Las exigencias de las diferentes administraciones nos ahogan en una legislación renovada continuamente, en nuevas terminologías para exactamente lo mismo, y la inclusión de las nuevas tecnologías pero sin dotarnos de medios ni de tiempo para formarnos correctamente. Claro que alguien de la consejería o del ministerio me podría decir: “usted puede pedirse un permiso sin sueldo para investigar o especializarse; también puede usted quitarse tiempo de su vida personal para invertirlo en sacarse el B2 en cualquier idioma, para poder contar con usted para trabajar en centros bilingües”. Pero bueno, me tengo que gastar más dinero de mi menguado sueldo para formarme (los profesores de la universidad tiene apoyo económico y una buena reducción de la jornada laboral) y además buscarme la vida en mi tiempo de descanso y restarle aún más a mis hijos.
Además, quien me reconoce todo ese esfuerzo?, voy a conseguir promoción o reconocimiento por parte de mis compañeros o de la sociedad educativa en general? Tengo mis dudas
Después de esta reflexión (quiero llamarla así, por no llamarlo pataleta) quiero pensar que algo puedo hacer. De momento compartir con quien quiera estos pensamientos y por otro lado incluir una presentación slideshare que habla de la práctica de la inteligencia emocional.
Espero que, aunque se que trabajan duro día y noche ciertas personas para que mejore la educación desde las administraciones, utilicen aún más su IE para acercarse a la realidad del docente de a pie, empaticen más y no se pierdan en sus tremendos conocimientos y vocabulario científico.