ENRIQUE GRANADOS, CENTENARIO DE SU MUERTE

EL 24 DE MARZO DE 1916, EN PLENA I GUERRA MUNDIAL FALLECIÓ AHOGADO ENRIQUE GRANADOS,  JUNTO CON SU ESPOSA, AL SER TORPEDEADO EL BARCO EN EL QUE VIAJABAN DE VUELTA A ESPAÑA TRAS OBTENER EN NEW YORK UN GRAN ÉXITO CON SU ÓPERA GOYESCAS.




Enrique Granados y Campiña fue un gran pianista y compositor español nacido en Lleida, Cataluya en 1867. Era hijo de padre cubano, militar, y de madre cántabra y desde pequeño mostró grandes dotes para la música. En principio comenzó a estudiar en su ciudad natal con José Junceda y luego se traslada a Barcelona, donde entró en la Escolanía de la Merced, dirigida por Francisco Jurnet.

Tras la muerte de su padre, y las apreturas económicas de la numerosa familia Granados, tuvo que trabajar de pianista en algunos café de Barcelona. Afortunadamente para Granados, el empresario Eduardo Conde, quien ya se había encargado de sufragar algunas de los gastos de su educación, lo nombró tutor de música de sus hijos con el exorbitante, entonces, sueldo mensual de cien pesetas. En abril de ese mismo año empiezan sus primeras intervenciones públicas con la interpretación en el Ateneo de Barcelona. Mientras continuaba su formación recibiéndo clases de Juan Pujol y Felipe Pedrell, figura clave del nacionalismo musical español. En 1887 marchó a París, donde estudió con Charles Wilfrid de Bériot.

En 1889 vuelve a Barcelona, donde da un gran concierto en el Teatro Lírico con gran éxito, combinando su faceta de profesor y concertista. En 1892 estrena sus tres primeras Danzas Españolas con las que obtuvo un nuevo triunfo.


Fue un magnífico pedagogo musical y de su academia salieron muchos de los grandes pianistas catalanes de estos últimos tiempos como Frank Marshally Alicia de Larrocha..
Como pianista fue un extraordinario intérprete de la música del romanticismo por su vinculación estilística con el piano de Chopin, Schubert, Schumanny Edvard Grieg.y de música popular hispánica. Colaboró con grandes violinistas como Manén e Isaye y junto a otros pianistas como Risler, Saint-Sáens y Malats, interpretando obras escritas para dos pianos.


Su obra maestra como compositor es la suite para piano Goyescas inspiradas en obras del pintor español Francisco de Goya fruto de la fusión del piano romántico y la recreación de la tonadilla, convertida en un “lied romántico español”.
En 1910 envió sus Goyescas al pianista Montoriol Tarrés, que residía en París, quien la divulgó y logró que la Société Musicale Independante organizara en 1914 un concierto enteramente dedicado a Enrique Granados lo que constituyó la consagración del compositor y su gran éxito por lo que le fue concedida la Legión de Honor además de recibir el encargo del director de la ópera parisiense, Rouché, de adaptar las Goyescas para ópera...ENLAZA

Realizó la partitura sobre un libreto de F. Periquet pero la Primera Guerra Mundial hace imposible su estreno en París, no obstante el productor estadounidense Schirmer, le propone a Granados representarla en el Metropolitan de Nueva York, que acepta la propuesta y viaja con su esposa.

La representación se relaliza en enero de 1916, con gran éxito por lo que fue invitado por el presidente de los Estados Unidos para tocar en la Casa Blanca, motivo por el que retrasó su vuelta a España. Por su deseo de regresar decidió no esperar la salida de otro buque español y embarcó para Inglaterra; allí, en Folkestone, tomó el "Sussex" barco francés para atravesar el Canal de la Mancha y luego desde Francia llegar hasta Barcelona.



El matrimonio Granados nunca llegó a Francia pues El "Sussex" fue torpedeado y hundido por un submarino alemán y Granados y su esposa murieron ahogados en el Canal de la Mancha. La noticia causó un gran impacto en Barcelona, Lérida, París y Nueva York, donde se le dedicaron grandes homenajes.

Otras obras destacables son: Bocetos, 12 Danzas españolas, Piezas sobre cantos populares, Valses poéticos, Madrigal, la ópera María del Carmen y una nueva serie de Danzas españolas, El canto de las estrellas para piano, coro y órgano) Canciones amatorias, Tonadillas, Elegía eterna, el poema sinfónico Dante.







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