Entrevista con Jesús Pampín, técnico de sonido y músico | Musikawa

¿Quién es Jesús Pampín?

Jesús Pampín es Jesús Fernández Cáceres. Lo de Pampín (por si alguien no lo sabe) es una marca de pasteles en la que trabajaba mi padre, y cuando esta empresa cesó actividad él siguió con el mismo nombre como tradición. Para que mi padre me pagara mis primeros carteles de cantautor le dí coba usando el seudónimo de “Pampín”.

No sé si soy un técnico/músico o viceversa pues desde que empecé a tocar siempre he estado interesado en la grabación y en las maquinas de apoyo al músico como sintes, cajas de ritmos, efectos, grabadoras, armonizadores, secuenciadores, etc.

Antes de profundizar en tu biografía, nos hemos quedado alucinados después de escuchar temas como Cada minuto o El Reino de Caín y queremos conocer como abordas el proceso creativo: ¿qué compones primero, la letra o la música?

Siempre intento saber qué tipo de tema quiero hacer y con ese dato activo la pista de tempo y con ella la claqueta. Si dispongo de una idea literaria intento empezar por el estribillo o parte más fuerte por que bajar una cuesta siempre es más fácil que subirla, aunque normalmente son las melodías que van saliendo las que me motivan a escribir mis letras, es decir la música.

Cuando te llega la inspiración, ¿serías capaz de componer en cualquier sitio?

Cuando era más joven salía mucho en busca de las musas pero era frustrante cuando no las encontraba. Ahora que ya sé cómo se hace las contrato por horas y las llevo a donde está el papel y lápiz (parece que hablo de otra cosa pero no soy de esos).

He escrito en billetes de tren, avión, en facturas de cafetería y sobre todo en las mágicas servilletas de los bares, esas que traspasa la pintura de boli y se hacen agujeros en los puntos de las “i”

Ahora sí, ¿a qué edad comenzaste a tocar?

La primera vez que toqué en público fue “Vivir así es morir de amor” de Camilo Sesto en un fin de curso con 11 años.

¿Cuál fue tu primer instrumento?

Fue un huevo de velociraptor lleno de semillas que agitaba rítmicamente para animar a mis hermanos mientras pintaban las cuevas de Altamira. Es broma… pero para responder esta pregunta tengo que contarlo como “San Bob Dylan” manda:

Fue el que tenía más cerca, la flauta dulce Honner de funda naranja de mi hermano Agustín, a la que fui capaz de sacarle unos sostenidos para hacer temas de Beatles, Camilo y la música de las series infantiles del momento.

Recuerdo que estaba en tercero de EGB y no daría música hasta sexto, así que aprendí a tocar la flauta solo, pero con las manos invertidas, es decir la derecha arriba y la izquierda abajo con lo cual llegar al do grave era tela de complicado darlo. Pero lo hacía, gracias al comentario de un “profe” en el recreo solucioné el defecto.

Poco más tarde los Reyes Majos (que majos ellos) me pusieron un tecladito muy molón pero con un sonido horrible que tenia la virtud de ser BIFÓNICO, mi primer recital como teclista fue en la biblioteca municipal y al sentarme en el enano taburete de juguete ¡¡ RRACCA !! se me descosió el pantalón desde la cremallera hasta el culete. Gracias a ese episodio tan vergonzoso para un preadolescente no volví a sentarme en un teclado durante muchos años.

  Después de esto prefería tocar de pie y un día vi que colgada de la pared sobre la cama de uno de mis hermanos había una polvorienta guitarra española de tómbola de color rojo SUMBURST, o al menos así la recuerdo.

Mi amigo Jesús (padre de Sergio de Eurojunior) y yo fuimos a tomar clases a medias (un día él y otro yo) en la casa de un profesor de guitarra llamado “EL PÚLIA”. Por supuesto, de toque flamenco. Cuando descubrimos los primeros acordes armamos a nuestras guitarras de cuerdas METÁLICAS sin calibre definido por lo que eran duras como alambre de una cerca, pero nos sonaban más modernas.

  También recuerdo pasar muchas horas mirando el escaparate de la tienda de deportes EL COTO en la calle Capillita donde estaba expuesta la única guitarra eléctrica a la venta en Sanlúcar de Barrameda. Era una ECO color marfil con puente BISBY. Y ya no me enrollo más. 

¿Qué recuerdos tienes del panorama musical en Sanlúcar esos momentos? Bueno, pasaré unos añitos “palante” para responder.

Cuando ya tuve grupo (MAVERICK) en el pueblo se escuchaba hablar mucho de LOS LIN, LOS TELVIS, LOS HH, HORMIGAS EN CONSERVA y otro de rock andaluz donde tocaba TITO Alcedo, pero siendo menor de edad como era no los vi nunca.

No había conservatorio pero si un chico que después de ganar varios premios en el programa de televisión EL MUNDO DE LA MÚSICA daba clases de solfeo en su casa. ¿Quién es? un saludo Salvador.

En las verbenas que tocaba mi grupo siempre compartíamos escenario con cantaores y grupos de sevillanas, para bien o para mal estábamos solo ante la música moderna con lo que eso conlleva: engaños, precios desorbitados en instrumentos, promesas que nunca se cumplían por parte de las discotecas y bares. Y sobre todo: falta de respeto a cuatro chavales que ni siquiera habían salido del pueblo.

Sanlúcar es tierra de flamenco, pero queremos saber cuáles son tus influencias musicales y que artistas te han marcado más.

No soy el típico músico que sabe los nombres de muchos grupos molones. Soy capaz de escuchar la maqueta de unos chavales y disfrutar con su buen trabajo a la vez que puedo poner el CD de TOTÓ, NINA SIMONE o SUPERTRAMP mientras paso la escoba al estudio.

En las letras soy muy SERRATIANO y me gusta mucho como cantaba HILARIO CAMACHO.

En el flamenco algunos saben que tengo cierta debilidad por el maestro MANOLO SANLUCAR. Su forma de tocar y de componer es algo que no puedo dejar de admirar, sobre todo su fortaleza y carácter a la hora de grabar y dirigir una producción. Un saludo, Manolo.

¿Qué anécdotas nos puedes contar sobre tu etapa en Musicales Pampín?

Mola mucho ser el dueño, aunque sea por poco tiempo, de instrumentos y artículos de sonido. Me encantaba cuando el chaval compraba su pack de guitarra eléctrica después de navidad, tenía ese brillo en la mirada que yo también tuve. Cuando la afinaba se le notaba que quería quitármela de las manos e ir a casa a poner el ampli a tope y tocar el fragmento de COCAINE que un amigo le enseñó. Lo echo de menos, sí señor.

Anécdota, una que no olvidaré:

Un señor me pide unos cascos y le saco varios modelos, se los va probando sin enchufar y me dice que se escucha mucho

¿Cómo?

Sí, que lo que quiero son unos cascos para no escuchar el perro del vecino por las noches.

Ahhh otra, otra. Ya sabéis que mi tienda era muy modesta y tenía lo justo. Pues un día llega DHL con el furgón lleno hasta la bola, descargan y descargan, joder que ya no cabía en la tienda y les abrí el garaje contiguo y descargan y descargan, yo ya estaba mosqueao pero pensé que eran varios pedidos juntos de distintos proveedores…

Al final me dan el albarán y…… era para EL PARRA. Un saludo, David.

Un músico, ¿nace o se hace?

Creo que ser músico es más que una profesión, es una forma de ser, de pensar. Los músicos son personas sensibles muy propensas a depresiones. No te rías que es verdad.

El músico trabaja a diario y los fines de semana…. o toca en directo o compone. Como todas las profesiones ¿verdad? Bueno ¿y el instrumento qué? cinco horas mínimo para no perder actitudes, joder ¿aquí cuando se duerme? Así que como diría Santiago Segura: Amiguetes, meteros a médico de urgencias que aunque se diga lo contrario se liga y se duerme mas.

Tengo una canción que tiene la frase “prefiero ser el músico a el artista” y me gustaría abordar el tema, siempre bajo mi punto de vista que “pa” eso la entrevista es MIA.

El artista en el ámbito musical no suele ser músico, o buen músico. El artista es como un parásito, compone una pobre canción con tres acordes y luego llega una persona que reúne las condiciones de compositor, productor, intérprete y arreglista y hace malabares con la armonía de esa pobre canción: el tema entra bien gracias a un gran arreglo orquestal y se vende como churros,

El artista se llevará toda su vida cobrando una pasta gansa por su pobre canción y, en cambio, el músico que reúna las condiciones de compositor, productor, intérprete y arreglista se llevará un sueldo (si le pagaron) por estrujarse los sesos cuando se realizó la grabación.

Sobre si nace o se hace, creo que ambas cosas. Por ejemplo: el autodidacta con oído privilegiado es mucho, pero mucho más vago con el instrumento que el músico menos agraciado: este que se pone horas y horas y logra ponerse a nivel e incluso superarlo.

Háblanos sobre tu faceta como músico en el escenario

Ser músico de atracción tiene ventajas e inconvenientes:

Se toca casi siempre lo mismo, el/los éxitos del artista que grabó hace 20 años y 2 temas nuevos al año. (lo cual es muy aburrido).

Conoces a mucha gente aunque nunca tienes tiempo para hacer amigos.

Duermes en buenos hoteles, pero pocas horas.

Aprendes un montón de nombres de ciudades y pueblos, pero cuando tocas no sabes dónde estás.

Un día comes en un buen restaurante y otros no comes, pero así es la vida.

Viví en los Madriles 5 inviernos, los veranos eran para las galas. Era otro mundo. Ver gratis buenas bandas de jazz en el CAFÉ CENTRAL, oír a LUIS PASTOR en el ELIGEME. Rular por las naves de locales de ensayos de grupos y las tiendas como BOSCO era más de lo que soñaba.

También conocí escuelas de música moderna como  la E.M.C. El Taller de Músicos, pero el tocar 6 días a la semana hasta altas horas de la madrugada no me dejó aprovechar más de la capital.

 

Sabemos que tu esposa Paloma te ha apoyado con el Dúo

Paloma es lo mejor que me ha pasado en la vida, tocar con tu pareja puede ser lo más sencillo o lo más complicado, yo me quedo con lo sencillo.

Ella me complementa, yo soy más músico y ella es mas carácter, que es lo que a mí me falta, tiene una fortaleza en las actuaciones que ya quisieran muchos PIPAS y como relaciones públicas no tiene precio, un besazo Paloma.

Has impartido clases particulares de guitarra, bajo y teclado. Para ti, ¿cuál es la clave para motivar a los alumnos/as?

Es fácil que se aburra un alumno/a, yo intento que los ejercicios de adaptación al instrumento no sean tales y les versiono a su nivel piezas que sueñan ejecutar.

La clase según mi criterio no solo es tocar, también es conocer el instrumento y respetarlo pero sin miedo a manipularlo como, cambios de cuerdas, quintaje, limpieza y alguna que otra pequeña reparación.

Una cosa que les encantan es tocar con el profesor y por eso al final de la clase les animo a improvisar sin normas, porque los errores muchas veces suenan bien.

 

¿Quiénes son los Mejores Enemigos?

Todo comenzó porque a Pedro le hice cantar un poco cuando tenía dos años en la grabación de un tema instrumental, así que Paloma me dijo que hiciera también algo con las niñas para que lo tuvieran de recuerdo y como en mi casa también manda mi mujer, manos a la obra.

 Encendí la tarjeta de sonido firewire Tascam, el portátil Acer, el teclado controlador M.Audio, cargué Cubase, nuevo proyecto a 16 bit y 44100, velocidad por defecto 120 bpm, instrumento vst Halion, sonido piano eléctrico, loop de batería y mi tonalidad favorita: Sol mayor. Tonteo un rato con unos “lalala” y pienso en el comportamiento de los niños en casa, en la habitación conjunta oigo a la pequeña cantando una canción preescolar y…

!! DIIINNNNNG ¡¡ Soy Cecilia y me gusta cantar estrellita del lugar, con dos años ya soy muy mayor, tengo un gato, un perro y un ratón. Y fueron saliendo esas situaciones que pasa entre hermanos. Tardé un año en grabar a la pequeña con lo cual tuve que cambiar algo la letra.

Esa canción fue elegida por la productora ZZ para el programa de JUAN Y MEDIO, Menuda noche.

Cecilia tenía 3 años, Lydia 7 y Pedro 11.

Tu hijo mayor (Pedro) viene tocando en grupos desde hace unos años en Sanlúcar, ¿Qué estilo musical tiene?

Es bastante rockero, mucho más que yo, creo se aficionó a este estilo con sus compañeros del grupo YARE y en el instituto.

Pedro es pura intuición en la música, aunque tiene el profesor que yo nunca tuve con su edad: Internet.

Eres uno de los primeros en trabajar con MIDI, allá por los años 80 curioso mundo el del lenguaje musical y los ordenadores. Cuéntanos algo sobre este mundo y tus primeros contactos con el protocolo MIDI, como ves su evolución. ¿Qué hay sobre tu actividad en el estudio de grabación?

Empecé a trabajar con midi casi por accidente. Bueno, por programar mejor la batería que el batera de la orquesta al final me eché a las espaldas las secuencias del repertorio.

¡No sabéis la suerte que tenéis ahora de programar en la pantalla de un ordenador con un ratón! Yo lo hacía en una pantalla de dos líneas de texto con un color verde sin retroiluminación y paseando por un montón de menús y opciones. Cambiar un valor de control era una interminable odisea. Prácticamente se podía hacer lo mismo que hoy pero con unas combinaciones de botones y teclas que a veces te faltaban dedos.

Recuerdo a un compañero de profesión que me preguntó que como hacía para grabar el midi. Le dije ¿cómo lo estás conectando? y respondió pues conecto el DIM al out midi del teclado y los RCA a la pletina y le doy al rec.

Ok, esto del MIDI da para otra entrevista que ya estamos preparando! Tienes un Estudio de Grabación (Studio 53) por el que han pasado gran cantidad de músicos sanluqueños. ¿Qué cualidades debe tener un músico en el estudio para que la grabación llegue a buen puerto? ¿Qué grabación te ha supuesto tu mayor reto? ¿Cuál te ha marcado más?

El músico debe afrontar el estudio como dice la palabra, un estudio, un ensayo, nunca como un directo. Debe parar, debe oír cómo queda. Hacer bromas y contar chistes crea un ambiente agradable para restar la tensión. Una cuestión a tener muy en cuenta es la afinación así que deja el afinador a mano y repásala de vez en cuando.

Las percusiones con armónicos como las tablas indias, djembé, darbukas etc., hay que afinarlas con la tonalidad del tema, si no se monta un cacao que no veas.

En la voz, el instrumento más rico y perfecto (en algunos) hay que conseguir la toma más natural y no borrar nada, porque podemos aprovechar una palabra, una respiración e incluso hasta alguna risa.

Mi amigo JUAN CARLOS VALENCIAGA, por consejo de su productor, ha dejado en alguno de sus discos la voz de referencia.

El mayor reto: el musical ROMEO Y JULIETA. Tuve que clonar toda la orquestación sin partituras ni guiones en un tiempo muy reducido que vencía en su estreno con las voces en directo.

Y la que me marcó más, LOCURA DE BRISA Y TRINO de MANOLO SANLUCAR. Un año completo con un paso adelante y dos atrás. Un problema de quintado en la guitarra nos paró dos semanas. Unas afinaciones confusas hicieron que empezáramos algunos temas desde el principio, pero cuando vuelvo a escuchar el disco me da cierto gustirrinin.

 

Nos despedimos y te deseamos aún más éxitos en el mundo de la Música, ¿qué consejo le darías a los que están empezando?

No soy el más indicado para dar consejos pero puestos a darlos, os aconsejo las tres “E”(y no es una manzanilla) ESTUDIO, ESFUERZO Y EVOLUCIÓN. Pero recordad que en el mejor de los casos vuestras obras/canciones acabarán siendo solo un recuerdo en los oídos de otros.

Muchas gracias, Jesús

Jesús Pampín: músico de atracciones, técnico de directo y grabación, compositor, cantautor, arreglista, teclista, bajista y guitarrista eléctrico ha trabajado entre otros con:

Los Marismeños , Luces de bohemia , Salmarina, Bajoguia , Orquesta Florida ,

Orquesta Europa, Orquesta Llamas, Unidad móvil, Cuerpo Diplomático, Pacto a la naranja, Aires del camino, Sanlu, Manzanilla,

Voces del Guadalquivir, Cañada, Caireles, Manolo Sanlúcar, Papa Levante,

José Mercé, Isidro Muñoz, J. M. Evocas, Brisa Flamenca, Los del Carmen, Alma gitana, Embrujo, etc.

Webhttp://jesuspampin.blogspot.com.es/

Para escuchar: http://jesuspampin.blogspot.com.es/2012/11/una-vieja-cancion-renovada.html

Email: musicalespampin@hotmail.com

Tf. Contacto: 607 61 89 67