Tuve un alumno el otro día que acaba de empezar a cantar en una banda que hace bastantes conciertos. Como no tiene muchas tablas todavía, está bastante preocupado sobre cómo encarar el tema de hablar en directo ante un público.
Este es el gran problema de muchas personas. No sólo a la hora de cantar ante mucha gente, sino también a la hora de hacer una conferencia o una obra de teatro. Hay mucha gente que por culpa de este problema, dejan de hacer algo que les llena o pierden oportunidades en su vida.
Creo que es buena idea, desde mi experiencia en el campo, comentaros cómo afrontar este problema, ya que cómo ya comenté en mi anterior post sobre miedo escénico, yo he actuado frente a un público más de cien veces y siempre sentía inseguridad a la hora de subirme a un escenario y eso me limitaba mucho.
Recuerdo la primera vez que tuve que hablar en un concierto. Yo quería cantar en una banda y solían decirme que no se me daba mal, aunque yo sabía de mis limitaciones. Una amiga me dijo que unos amigos suyos necesitaban cantante con urgencia. Tenían el primer concierto en una semana y a partir de ahí dos o tres meses intensos con conciertos cada fin de semana. A mi me gustó lo que hacían, yo les gusté a ellos, así que me lancé! La parte mala fue que querían que hablara en el escenario y yo era realmente tímida! Querían que presentara los temas, que presentara a la banda... Fue desastroso! Subí al escenario con paso tembloroso, canté como pude con la boca reseca y al hablar no paraba de decir tonterías. Todos notaron mi nerviosismo y mi miedo.
Recuerdo que al acabar el concierto pensé en que había por delante tres meses intensos en los que padecería lo mismo cada fin de semana. Pero no me rendí, además de que no les podía dejar tirados, les había dado mi palabra de que aunque fuera les ayudaría en los conciertos y aunque aún no les conocía mucho, faltar a mi palabra no ha sido nunca propio de mi. El hecho de tener tantos conciertos a la vista tan seguidos, resultó ser una ventaja.
Cómo enseña la PNL, los errores no son malos, son oportunidades para redirigirte hacía tu objetivo. Tantos conciertos, tantas oportunidades, me dieron la ocasión de poder hacer ensayos de prueba- error. Me di cuenta de cómo tenía que hacerlo en cada ocasión. No es lo mismo hablar en un concierto de rock, que hablar en un auditorio en un concierto acústico. No es el mismo público y aunque es bien cierto que nunca llueve a gusto de todos, más o menos puedes encontrar la manera de llegar a las personas de manera que disfruten del rato que les estás ofreciendo.
Mi consejo es que no debes agobiarte porque no te salga perfecto la primera vez que lo haces, ni la segunda, ni la tercera. Aprovecha cada una de las veces para obtener información de lo que ha pasado y así hacerlo mejor la siguiente vez y la otra. Lánzate y aprovecha todas las oportunidades que puedas, para así poder aprender más cosas. En mi caso, además de los conciertos lo que hice fue ir a karaokes muchas veces para tener más experiencias. Utilicé varios métodos para observar cómo funcionaban. Un día intenté dar una imagen más seria, otro hice bromas, ... En definitiva, creaba personajes para ver cual era el que mejor encajaba en cada ocasión. Así mismo, hablaba con el público una vez acabada la actuación para escuchar sus opiniones al respecto. Hay muchísima gente que te dice siempre que lo has hecho perfecto, pero también hay gente de la que puedes sacar críticas constructivas que te pueden ayudar a mejorar la próxima vez.
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Ayer fue un buen día. Ayer fueron las actuaciones de Mi Banda por un Día, en Barcelona.
Estuvimos con los participantes antes de que empezaran las actuaciones. Tuvimos oportunidad de proporcionarles un calentamiento vocal rápido y de hablar con ellos. Algunos estaban tranquilos, pero me aseguraban de que se pondrían nerviosos justo antes de salir a cantar, otros ya estaban un poco nerviosos pero sólo era ese temor pequeño que siempre está ahí.
En el momento del calentamiento se podía leer perfectamente su lenguaje corporal. Ahí es donde pude ver a los confiados y a los dubitativos, pero centré mi atención en un chico y una chica que Jane, una de las organizadoras principales del evento, me había dicho que estaban muy nerviosos. Efectivamente así era. En un principio no tenía pensado hacerlo, pero fue en este momento cuando decidí desenfundar una de mis armas de Programación Neuro-Lingüística ideales para estos casos: la hipnosis.
Si no estás acostumbrado a leer este tipo de cosas es posible que ahora estés imaginando lo típico que se ha mostrado por televisión, por ejemplo: un señor misterioso ( normalmente con un espeso bigote negro y mayormente vestido de negro ) que consigue que una persona del público, por norma general aparentemente reacia a creer en estas cosas, haga lo que él quiera y encima que después no se acuerde de nada. Bien, no estamos hablando de esto.
La hipnosis te facilita conseguir sólo lo que tu quieres, si realmente quieres conseguirlo. Sirve para reprogramar partes de ti, consiguiendo que dejar de fumar te sea mucho más fácil, o dejar de morderte las uñas, o que al llegar a casa después del trabajo no te de pereza ponerte a limpiar un poco ( por mucho que sepas que hace falta desde hace semanas... ), o... puede apaciguar o incluso quitarte los nervios. Esto fue lo que hicimos ayer.
La parte psicológica del canto es algo difícil. Es verdad que a medida que uno va adquiriendo más y más técnica, la seguridad en uno mismo va creciendo, pero hay muchas personas que, aún sabiendo que se pueden defender bien en su campo o incluso que son bastante buenos, les cuesta sobrepasar esta barrera. También puede ser un aspecto limitante a la hora de desarrollar tus capacidades, ya que muchísimas veces no hacemos cosas por miedo o por el qué dirán.
Bueno, volviendo al tema. Al acabar el calentamiento les pedí a esos dos chicos que no se fuesen aún, para proponerles hacer una hipnosis. La verdad es que tuve suerte de que se mostraran totalmente abiertos a probarlo, ya que hay gente realmente reacia por culpa de la apariencia que se ha formado de la hipnosis en nuestra sociedad.
Para ambos, el proceso fue el mismo:
- Aislarlos todo lo posible de su entorno. Fue tarea difícil, ya que no teníamos salas para estar tranquilos, así que tuvimos que optar por los lavabos. Ahora lo pienso y fue divertido, porque la pobre gente que quería entrar al lavabo se sorprendía de que no les dejara pasar, pero en el momento no pude estar más incómodo. Fue dificilísimo que eso no rompiese todo lo que estábamos consiguiendo. Por otra parte, no muchos chicos pueden decir que haya estado más de 30 segundos en un lavabo de chicas sin acabar en la cárcel ;b
- Una vez conseguido el entorno más apropiado posible, les empecé a inducir un trance, haciendo que se centraran cada vez más en su interior, ignorando su entorno. A pesar de las interrupciones y del ruido exterior, pudimos conseguirlo.
- Una vez en trance, no tuvimos más que encontrar la experiencia personal perfecta para el momento; una experiencia de lo más relajada posible. Cuando la encontramos empezamos a potenciar todos aquellos aspectos que les ayudaban a incrementar la intensidad de ésta. Como casi siempre ocurre, fueron propiedades diferentes en cada uno de los chicos.
- Cuando estaban muy muy relajados creamos un anclaje. Un anclaje es algo ( un gesto, un sonido, un olor, etc. ) que nuestro cerebro asocia con una estado emocional. Cada uno había escogido su anclaje, y fue en este momento cuando lo creamos, "grabando" ese estado tan relajado a ese gesto. Lo repetimos unas pocas veces para intensificarlo.
- Y ya era hora de volver, por lo que simplemente volvimos a tomar consciencia del entorno poco a poco.
Me alegró muchísimo ver cómo ambos salieron muchísimo más relajados y contentos. Parecía haber funcionado, pero aún quedaba ver cómo resultaba en el momento de sus actuaciones.
Al chico ni si quiera le hizo faltar activar su anclaje. Se sentía tan relajado que simplemente se olvidó de él, subió al escenario y dio lo mejor de sí mismo. La chica sí activó su anclaje, y al acabar me confirmó que había funcionado, que se había relajado muchísimo de forma inmediata. Esta es la belleza de la PNL.
Los nervios es un problema muy común, al igual que la creencia de no poder mejorar en algo. Hay muchas formas de afrontar este tipo de problemas: hay quien lo afronta el estilo kamikaze, lanzándose al vacío por mucho miedo que tenga. Otros se toman más tiempo del que les gustaría, pero poco a poco lo van consiguiendo. Otros caen por el camino... pero lo que es seguro es que la hipnosis es una herramienta muy poco extendida y, en mi opinión, es increíblemente útil para muchísimos profesionales, incluso para los profesores de canto.
Seas cantante o no, si sueles tener este tipo de problemas te recomiendo que pruebes la PNL como solución. Es realmente efectiva. Como siempre, hay mucha gente que dice practicarla, ¡así que asegúrate bien de sus credenciales antes de pagar nada!
En conclusión, ayer fue un buen día.
Y, como siempre, recuerda que puedes recibir clases de canto con nosotros, en Barcelona o vía Skype. Contacta con nosotros para reservar hora.
Carlos Campaña
Estuvimos con los participantes antes de que empezaran las actuaciones. Tuvimos oportunidad de proporcionarles un calentamiento vocal rápido y de hablar con ellos. Algunos estaban tranquilos, pero me aseguraban de que se pondrían nerviosos justo antes de salir a cantar, otros ya estaban un poco nerviosos pero sólo era ese temor pequeño que siempre está ahí.
En el momento del calentamiento se podía leer perfectamente su lenguaje corporal. Ahí es donde pude ver a los confiados y a los dubitativos, pero centré mi atención en un chico y una chica que Jane, una de las organizadoras principales del evento, me había dicho que estaban muy nerviosos. Efectivamente así era. En un principio no tenía pensado hacerlo, pero fue en este momento cuando decidí desenfundar una de mis armas de Programación Neuro-Lingüística ideales para estos casos: la hipnosis.
Si no estás acostumbrado a leer este tipo de cosas es posible que ahora estés imaginando lo típico que se ha mostrado por televisión, por ejemplo: un señor misterioso ( normalmente con un espeso bigote negro y mayormente vestido de negro ) que consigue que una persona del público, por norma general aparentemente reacia a creer en estas cosas, haga lo que él quiera y encima que después no se acuerde de nada. Bien, no estamos hablando de esto.
La hipnosis te facilita conseguir sólo lo que tu quieres, si realmente quieres conseguirlo. Sirve para reprogramar partes de ti, consiguiendo que dejar de fumar te sea mucho más fácil, o dejar de morderte las uñas, o que al llegar a casa después del trabajo no te de pereza ponerte a limpiar un poco ( por mucho que sepas que hace falta desde hace semanas... ), o... puede apaciguar o incluso quitarte los nervios. Esto fue lo que hicimos ayer.
La parte psicológica del canto es algo difícil. Es verdad que a medida que uno va adquiriendo más y más técnica, la seguridad en uno mismo va creciendo, pero hay muchas personas que, aún sabiendo que se pueden defender bien en su campo o incluso que son bastante buenos, les cuesta sobrepasar esta barrera. También puede ser un aspecto limitante a la hora de desarrollar tus capacidades, ya que muchísimas veces no hacemos cosas por miedo o por el qué dirán.
Bueno, volviendo al tema. Al acabar el calentamiento les pedí a esos dos chicos que no se fuesen aún, para proponerles hacer una hipnosis. La verdad es que tuve suerte de que se mostraran totalmente abiertos a probarlo, ya que hay gente realmente reacia por culpa de la apariencia que se ha formado de la hipnosis en nuestra sociedad.
Para ambos, el proceso fue el mismo:
- Aislarlos todo lo posible de su entorno. Fue tarea difícil, ya que no teníamos salas para estar tranquilos, así que tuvimos que optar por los lavabos. Ahora lo pienso y fue divertido, porque la pobre gente que quería entrar al lavabo se sorprendía de que no les dejara pasar, pero en el momento no pude estar más incómodo. Fue dificilísimo que eso no rompiese todo lo que estábamos consiguiendo. Por otra parte, no muchos chicos pueden decir que haya estado más de 30 segundos en un lavabo de chicas sin acabar en la cárcel ;b
- Una vez conseguido el entorno más apropiado posible, les empecé a inducir un trance, haciendo que se centraran cada vez más en su interior, ignorando su entorno. A pesar de las interrupciones y del ruido exterior, pudimos conseguirlo.
- Una vez en trance, no tuvimos más que encontrar la experiencia personal perfecta para el momento; una experiencia de lo más relajada posible. Cuando la encontramos empezamos a potenciar todos aquellos aspectos que les ayudaban a incrementar la intensidad de ésta. Como casi siempre ocurre, fueron propiedades diferentes en cada uno de los chicos.
- Cuando estaban muy muy relajados creamos un anclaje. Un anclaje es algo ( un gesto, un sonido, un olor, etc. ) que nuestro cerebro asocia con una estado emocional. Cada uno había escogido su anclaje, y fue en este momento cuando lo creamos, "grabando" ese estado tan relajado a ese gesto. Lo repetimos unas pocas veces para intensificarlo.
- Y ya era hora de volver, por lo que simplemente volvimos a tomar consciencia del entorno poco a poco.
Me alegró muchísimo ver cómo ambos salieron muchísimo más relajados y contentos. Parecía haber funcionado, pero aún quedaba ver cómo resultaba en el momento de sus actuaciones.
Al chico ni si quiera le hizo faltar activar su anclaje. Se sentía tan relajado que simplemente se olvidó de él, subió al escenario y dio lo mejor de sí mismo. La chica sí activó su anclaje, y al acabar me confirmó que había funcionado, que se había relajado muchísimo de forma inmediata. Esta es la belleza de la PNL.
Los nervios es un problema muy común, al igual que la creencia de no poder mejorar en algo. Hay muchas formas de afrontar este tipo de problemas: hay quien lo afronta el estilo kamikaze, lanzándose al vacío por mucho miedo que tenga. Otros se toman más tiempo del que les gustaría, pero poco a poco lo van consiguiendo. Otros caen por el camino... pero lo que es seguro es que la hipnosis es una herramienta muy poco extendida y, en mi opinión, es increíblemente útil para muchísimos profesionales, incluso para los profesores de canto.
Seas cantante o no, si sueles tener este tipo de problemas te recomiendo que pruebes la PNL como solución. Es realmente efectiva. Como siempre, hay mucha gente que dice practicarla, ¡así que asegúrate bien de sus credenciales antes de pagar nada!
En conclusión, ayer fue un buen día.
Y, como siempre, recuerda que puedes recibir clases de canto con nosotros, en Barcelona o vía Skype. Contacta con nosotros para reservar hora.
A menudo los alumnos me preguntan cual es la mejor manera para aprender a hacer coros. Algunos me dicen que les indique los coros que tienen que hacer, pero otros van más allá, queriendo aprender a hacerlos por sí mismos. Para ayudarles a ellos y para todos los cantantes que quieran aprender a hacer sus propios coros, va dirigido este artículo. Algunas personas creen que el saber hacer coros se tiene o no se tiene, pero yo estoy convencida de que todo se puede aprender a hacer.
Lo más importante para saber hacer unos buenos coros es aprender a hacer buenas melodías, aprender a cambiar de tono cuando los músicos cambian de tono y aprender a seguir el tempo cuando los músicos lo cambian.
Como veis, requiere una base súper importante que un buen cantante debe tener. No es algo imposible de conseguir, pero hay que trabajar mucho. Para ayudaros con esto, os voy a dar unas pautas que yo misma utilicé en su día y que me sirvieron de mucho. Como explico, es mucho trabajo, pero es lo mismo que cuando aprendemos a tocar cualquier instrumento. Requiere mucha dedicación y practica. Yo por aquel entonces trabajaba en un despacho hasta las siete de la tarde y no llegaba a casa hasta las ocho. Me ponía a practicar por lo menos hasta las once de la noche cada día y el fin de semana desde que me despertaba hasta la hora de comer y después de comer hasta la hora de cenar. Si alguno de vosotros ha estudiado cualquier otro instrumento (guitarra, piano, bajo..) estará muy familiarizado con esto. Es mucho trabajo, pero notas la mejora en poco tiempo.
La manera de trabajar con las melodías fue empezar escogiendo canciones que no hubiera escuchado nunca y con la base instrumental intentar sacar una melodía de voz. Obviamente, las primeras que me salían eran extremadamente simples, pero a medida que iba practicando, las melodías mejoraban. Esto se convierte en un juego y acabas pudiendo cambiar incluso las melodías con las que estás más familiarizado. Para aprender a hacer coros utilicé el mismo sistema, sólo que sin eliminar la melodía de voz principal, es decir, que intentaba encajar una melodía nueva en la canción entera, con su melodía de voz ya existente. Era como si la melodía que ya había fuese un instrumento más.
Para aprender a cambiar el tono con los músicos recomiendo trabajar con una canción cambiando varias veces el tono. Recomiendo hacerlo con la pista en midi con un programa como por ejemplo "Sibelius", que es el que yo utilicé y como siempre practicar mucho. La primera vez que lo pruebes, puede no salirte bien, pero no hay que desesperarse y hay que seguir intentándolo. Todo requiere práctica y paciencia. Como todas las cosas en la vida, hay personas que se les dan mejor unas cosas que a otras, pero todos somos capaces de hacer aquello que nos propongamos.
Finalmente está el gran problema de muchos cantantes, el tempo. Lo primero y más obvio, es conseguir un metrónomo (estamos trabajando para ver si puede aparecer en la próxima actualización de Vox Tools) y practicar con él, de más lento a más rápido. Yo recomiendo empezar con escalas (ir subiéndolas de tempo) y después pasar a las canciones.
Dominar estos tres hitos es lo que os va a ayudar a ser mejores cantantes y hacer mejores coros. Además esto son cosas que podéis practicar en casa, sin ayuda de un profesor. El resto de cosas, como la afinación, la conexión y demás, son ya técnica vocal y ésto sí es recomendable que lo hagáis con ayuda de un experto. Recordad que en Vox Technologies ofrecemos clases de canto en Barcelona, presenciales o vía Skype.
Lo más importante para saber hacer unos buenos coros es aprender a hacer buenas melodías, aprender a cambiar de tono cuando los músicos cambian de tono y aprender a seguir el tempo cuando los músicos lo cambian.
Como veis, requiere una base súper importante que un buen cantante debe tener. No es algo imposible de conseguir, pero hay que trabajar mucho. Para ayudaros con esto, os voy a dar unas pautas que yo misma utilicé en su día y que me sirvieron de mucho. Como explico, es mucho trabajo, pero es lo mismo que cuando aprendemos a tocar cualquier instrumento. Requiere mucha dedicación y practica. Yo por aquel entonces trabajaba en un despacho hasta las siete de la tarde y no llegaba a casa hasta las ocho. Me ponía a practicar por lo menos hasta las once de la noche cada día y el fin de semana desde que me despertaba hasta la hora de comer y después de comer hasta la hora de cenar. Si alguno de vosotros ha estudiado cualquier otro instrumento (guitarra, piano, bajo..) estará muy familiarizado con esto. Es mucho trabajo, pero notas la mejora en poco tiempo.
La manera de trabajar con las melodías fue empezar escogiendo canciones que no hubiera escuchado nunca y con la base instrumental intentar sacar una melodía de voz. Obviamente, las primeras que me salían eran extremadamente simples, pero a medida que iba practicando, las melodías mejoraban. Esto se convierte en un juego y acabas pudiendo cambiar incluso las melodías con las que estás más familiarizado. Para aprender a hacer coros utilicé el mismo sistema, sólo que sin eliminar la melodía de voz principal, es decir, que intentaba encajar una melodía nueva en la canción entera, con su melodía de voz ya existente. Era como si la melodía que ya había fuese un instrumento más.
Para aprender a cambiar el tono con los músicos recomiendo trabajar con una canción cambiando varias veces el tono. Recomiendo hacerlo con la pista en midi con un programa como por ejemplo "Sibelius", que es el que yo utilicé y como siempre practicar mucho. La primera vez que lo pruebes, puede no salirte bien, pero no hay que desesperarse y hay que seguir intentándolo. Todo requiere práctica y paciencia. Como todas las cosas en la vida, hay personas que se les dan mejor unas cosas que a otras, pero todos somos capaces de hacer aquello que nos propongamos.
Finalmente está el gran problema de muchos cantantes, el tempo. Lo primero y más obvio, es conseguir un metrónomo (estamos trabajando para ver si puede aparecer en la próxima actualización de Vox Tools) y practicar con él, de más lento a más rápido. Yo recomiendo empezar con escalas (ir subiéndolas de tempo) y después pasar a las canciones.
Dominar estos tres hitos es lo que os va a ayudar a ser mejores cantantes y hacer mejores coros. Además esto son cosas que podéis practicar en casa, sin ayuda de un profesor. El resto de cosas, como la afinación, la conexión y demás, son ya técnica vocal y ésto sí es recomendable que lo hagáis con ayuda de un experto. Recordad que en Vox Technologies ofrecemos clases de canto en Barcelona, presenciales o vía Skype.
Prácticamente todas las personas a las que he tenido la oportunidad de dar clases de canto han tenido dos problemas en común: la respiración y el planteamiento de cómo se debe cantar.
La raíz del problema no nace en ellos, si no en la gente que, en teoría, les ha enseñado técnica vocal. Esta gente les ha enseñado de tal forma que acaban obsesionándose por cosas que deberían ser una consecuencia de una buena producción vocal, no una causa.
Muchos de ellos vienen con varias obsesiones. Algunos creen que las notas agudas se han de hacer con voz de pecho, con el resultado de instalar la creencia de que 'gritar' es sinónimo de 'potencia', otros que la voz de cabeza en realidad es falsete, por lo que cogen miedo a las notas agudas y se quedan en su registro medio-grave, y la mayoría de ellos se ponen la mano en el vientre nada más empezar a hacer el primer ejercicio.
Este último caso es el más común. Incluso yo tenía esta mala costumbre. ¿Por qué es una mala costumbre? El poner la mano en el vientre es algo que nos enseñan en las clases de canto convencionales para ser conscientes del famoso diafragma, ya que estas enseñanzas se basan en el control de la respiración y en frases como "cantar desde el diafragma".
En mi caso en concreto me impidió avanzar más rápido de lo que avancé cuando empecé a estudiar la técnica Speech Level Singing por las siguientes razones:
- Estaba más pendiente de mi barriga que en hacer los ejercicios que me pedían.
- Al querer "cantar desde el diafragma", ejercía demasiada presión en los músculos abdominales.
- Al estar obsesionado con la respiración, inconscientemente cogía más aire del que tenía que coger y, lo que es peor, cuando no me daba tiempo entre escala y escala a coger todo el que quería empezaba a tensar mi cuerpo en un vano intento de conseguir cogerlo.
Cuando empecé también me explicaron que para hacer las notas agudas había que bajar la laringe y subir el velo del paladar. Yo soy demasiado obsesivo con las cosas, y esto no iba a ser una excepción. Aprendí a bajar mi laringe muchísimo y también aprendí a subir mi velo del paladar. Pues bien, a día de hoy sé que es importante mantener la laringe estable, pero al habérmelo enseñado de esa forma tuve oportunidad de pasar mis filtros mentales a esa enseñanza, por lo que en mi cabeza se formó la siguiente creencia: "Cuanto más bajes tu laringe mejor lo harás y más notas agudas podrás hacer.". De nuevo, no podía estar más equivocado. La laringe debe mantenerse estable de forma natural, hagas la nota que hagas.
Es en esto en lo que nos diferenciamos tanto de la enseñanza más extendida. Nosotros no trabajamos con ideas que deben ser interpretadas: canta desde el diafragma, proyecta la voz como si quisieses enviarla al otro lado de la habitación, pon tu voz en la máscara, ... sí, ¡pon tu voz en la máscara! ¿Cómo vas a hacer algo así? Tu voz no es un objeto que puedas mover. Tampoco puedes cantar con el diafragma, ya que el sonido nace en las cuerdas vocales y no en ningún otro sitio. Y la respiración... bueno, si no supieses respirar no podrías estar leyendo esto ahora mismo. La respiración se equilibra cuando no tienes excedente de aire en tu voz ni un exceso de compresión a nivel cordal.
Todo esto son consecuencias de una buena producción vocal. A grandes rasgos, si mantienes un equilibrio entre masa de cuerdas y presión de aire, notarás ( o quizás no ) resonancias en el paladar duro, o en el blando, o notarás como que tu laringe no entra en juego para nada mientras cantas, etc. Pero insisto, todo eso son consecuencias. Lo que nosotros hacemos es pedir al estudiante que haga cosas totalmente objetivas, sin darle oportunidad a que las malinterprete. Si se da el caso de que el alumno no hace lo necesario, como profesores inmediatamente podemos verlo y además podemos ver el por qué, lo que nos da la oportunidad de explicárselo de otra manera o cambiar a otro ejercicio que quizás le vaya mejor. No le damos una instrucción al alumno y confiamos en que el alumno lo haga de la forma correcta, sea por suerte o sea por la razón que sea. Le damos un ejercicio que trata un problema en concreto.
Lo que más me entristece de todo esto es que mucha gente no se da cuenta de esto, ya sea porque nunca ha hecho una clase de canto antes y no ha conocido la frustración de una enseñanza inefectiva, ya sea por desconfianza a los métodos nuevos, etc. lo que provoca que estos estudiantes de canto vuelvan con los profesores que no les dan resultados mientras les quitan su tiempo y su dinero, o que los estudiantes noveles prueben a profesores que les hagan gritar las notas agudas, dándoles la falsa ilusión de que están cantando con potencia, cuando lo que están haciendo es instalar malos hábitos o reforzarlos, con el peligro que eso supone para ellos. Si no arruinan sus voces arruinarán sus esperanzas de conseguir dedicarse a lo que más les gusta.
Si, como nosotros, estás cansado de recibir clases de canto o entrenamiento vocal que no te lleva a ninguna parte, no dudes en probar nuestra técnica. Si quieres probarla con nosotros, normalmente tenemos ofertas para los nuevos estudiantes, dándoles una oportunidad de ver los beneficios que esta técnica les puede reportar. Puedes ver información acerca de las clases de canto y técnica vocal y con este formulario puedes contactar con nosotros. También puedes encontrar información acerca de nosotros.
Carlos Campaña
La raíz del problema no nace en ellos, si no en la gente que, en teoría, les ha enseñado técnica vocal. Esta gente les ha enseñado de tal forma que acaban obsesionándose por cosas que deberían ser una consecuencia de una buena producción vocal, no una causa.
Muchos de ellos vienen con varias obsesiones. Algunos creen que las notas agudas se han de hacer con voz de pecho, con el resultado de instalar la creencia de que 'gritar' es sinónimo de 'potencia', otros que la voz de cabeza en realidad es falsete, por lo que cogen miedo a las notas agudas y se quedan en su registro medio-grave, y la mayoría de ellos se ponen la mano en el vientre nada más empezar a hacer el primer ejercicio.
Este último caso es el más común. Incluso yo tenía esta mala costumbre. ¿Por qué es una mala costumbre? El poner la mano en el vientre es algo que nos enseñan en las clases de canto convencionales para ser conscientes del famoso diafragma, ya que estas enseñanzas se basan en el control de la respiración y en frases como "cantar desde el diafragma".
En mi caso en concreto me impidió avanzar más rápido de lo que avancé cuando empecé a estudiar la técnica Speech Level Singing por las siguientes razones:
- Estaba más pendiente de mi barriga que en hacer los ejercicios que me pedían.
- Al querer "cantar desde el diafragma", ejercía demasiada presión en los músculos abdominales.
- Al estar obsesionado con la respiración, inconscientemente cogía más aire del que tenía que coger y, lo que es peor, cuando no me daba tiempo entre escala y escala a coger todo el que quería empezaba a tensar mi cuerpo en un vano intento de conseguir cogerlo.
Cuando empecé también me explicaron que para hacer las notas agudas había que bajar la laringe y subir el velo del paladar. Yo soy demasiado obsesivo con las cosas, y esto no iba a ser una excepción. Aprendí a bajar mi laringe muchísimo y también aprendí a subir mi velo del paladar. Pues bien, a día de hoy sé que es importante mantener la laringe estable, pero al habérmelo enseñado de esa forma tuve oportunidad de pasar mis filtros mentales a esa enseñanza, por lo que en mi cabeza se formó la siguiente creencia: "Cuanto más bajes tu laringe mejor lo harás y más notas agudas podrás hacer.". De nuevo, no podía estar más equivocado. La laringe debe mantenerse estable de forma natural, hagas la nota que hagas.
Es en esto en lo que nos diferenciamos tanto de la enseñanza más extendida. Nosotros no trabajamos con ideas que deben ser interpretadas: canta desde el diafragma, proyecta la voz como si quisieses enviarla al otro lado de la habitación, pon tu voz en la máscara, ... sí, ¡pon tu voz en la máscara! ¿Cómo vas a hacer algo así? Tu voz no es un objeto que puedas mover. Tampoco puedes cantar con el diafragma, ya que el sonido nace en las cuerdas vocales y no en ningún otro sitio. Y la respiración... bueno, si no supieses respirar no podrías estar leyendo esto ahora mismo. La respiración se equilibra cuando no tienes excedente de aire en tu voz ni un exceso de compresión a nivel cordal.
Todo esto son consecuencias de una buena producción vocal. A grandes rasgos, si mantienes un equilibrio entre masa de cuerdas y presión de aire, notarás ( o quizás no ) resonancias en el paladar duro, o en el blando, o notarás como que tu laringe no entra en juego para nada mientras cantas, etc. Pero insisto, todo eso son consecuencias. Lo que nosotros hacemos es pedir al estudiante que haga cosas totalmente objetivas, sin darle oportunidad a que las malinterprete. Si se da el caso de que el alumno no hace lo necesario, como profesores inmediatamente podemos verlo y además podemos ver el por qué, lo que nos da la oportunidad de explicárselo de otra manera o cambiar a otro ejercicio que quizás le vaya mejor. No le damos una instrucción al alumno y confiamos en que el alumno lo haga de la forma correcta, sea por suerte o sea por la razón que sea. Le damos un ejercicio que trata un problema en concreto.
Lo que más me entristece de todo esto es que mucha gente no se da cuenta de esto, ya sea porque nunca ha hecho una clase de canto antes y no ha conocido la frustración de una enseñanza inefectiva, ya sea por desconfianza a los métodos nuevos, etc. lo que provoca que estos estudiantes de canto vuelvan con los profesores que no les dan resultados mientras les quitan su tiempo y su dinero, o que los estudiantes noveles prueben a profesores que les hagan gritar las notas agudas, dándoles la falsa ilusión de que están cantando con potencia, cuando lo que están haciendo es instalar malos hábitos o reforzarlos, con el peligro que eso supone para ellos. Si no arruinan sus voces arruinarán sus esperanzas de conseguir dedicarse a lo que más les gusta.
Si, como nosotros, estás cansado de recibir clases de canto o entrenamiento vocal que no te lleva a ninguna parte, no dudes en probar nuestra técnica. Si quieres probarla con nosotros, normalmente tenemos ofertas para los nuevos estudiantes, dándoles una oportunidad de ver los beneficios que esta técnica les puede reportar. Puedes ver información acerca de las clases de canto y técnica vocal y con este formulario puedes contactar con nosotros. También puedes encontrar información acerca de nosotros.
Carlos Campaña
Hasta ahora no hemos explicado nada acerca de la Programación Neuro-Lingüística aplicada al canto y a la ténica vocal. La PNL nos ayuda a comunicar mucho mejor nuestros mensajes. Nos permite entender cómo nos entienden las otras personas, pudiendo adaptar así nuestras clases de canto al alumno, no sólo en lo referente a sus problemas técnicos, sino a poder transmitirle lo que necesita hacer de forma que lo entienda lo mejor posible. A nosotros, como profesores, nos es una herramienta increíblemente útil. Sin embargo aún no hemos dicho nada de cómo sacar partido de la PNL como cantante.
La semana pasada estaba dándole una clase de canto a un alumno nuevo. A parte de los problemas estrictamente vocales que nos encontramos, su mente le saboteaba al llegar a las notas del primer puente. Tenía la tendencia de mirar hacia abajo y tensar mucho la parte de los hombros, haciendo que se levantasen considerablemente, sólo en la nota aguda de la escala. Este era un ejemplo muy claro del cómo una creencia le estaba impidiendo hacer las notas agudas. La creencia era: hacer notas agudas es difícil.
La PNL nos enseña que, si estás haciendo algo de forma incorrecta, por mucho que te esfuerces en algo, por mucho empeño y dedicación que le pongas, nunca lo vas a conseguir. Normalmente ni siquiera somos conscientes de ello. En nuestro caso, toda esa tensión extra del chico le estaba impidiendo realizar los ejercicios necesarios para poder bajar la laringe, pero él no lo sabía.
Primero intentamos lo obvio. Le pedí que no levantara los hombros en la nota aguda, pero no funcionó. No funcionó porque, de nuevo, él no era consciente de ello. Hay mucha gente que juega con su pelo cuando está nerviosa, con un vaso, con un papel, que mueve la pierna mientras espera sentado ( a veces a velocidades realmente increíbles ), etc. pero no se dan cuenta.
Para arreglarlo teníamos que hacer algo diferente de lo que él estaba haciendo, para romper el disparador que activaba ese comportamiento. Evitar subir los hombros era demasiado difícil, por lo que opté por pedirle que me mirase a los ojos mientras hacía el ejercicio, en vez de hacia abajo. Al chico le daba mucha vergüenza, así que simplemente cambié mis ojos por un punto de la pared de detrás mio. El problema se desvaneció al instante. Lo que hicimos fue quitarle el "piloto automático" a su mente, obligándola a estar por otra cosa mientras hacía los ejercicios.
Absolutamente todos nosotros tenemos este tipo de comportamiento instalados, y no hacen más que perjudicarnos. Algunos tendemos a ladear la cabeza en las notas agudas, otros estiramos el cuello hacia arriba, otros miramos hacia arriba, otros fruncimos el ceño, apretamos el puño, etc.
Si aún no has detectado los tuyos, la próxima vez que practiques o cantes, intenta observarte a ti mismo. Un espejo no va mal, pero personalmente me gusta más ser consciente de tu cuerpo. Asegúrate de estar en un estado completamente relajado antes de empezar a cantar. Así, cuando salgan las tensiones, podrás compararlas con el estar relajado, y así podrás reconocerlas. Otro método es hacer alguna actividad mientras cantas. Por ejemplo, mientras haces la cena, estás en la bicicleta, recoges tu habitación o limpias la casa, etc. Como tendrás a todo tu cuerpo ocupado en otras cosas, notarás de inmediato alguna tensión que te impida hacerlas. Eso sí, ten cuidado de hacerlo durante una actividad que pueda ser peligrosa. Si tu movimiento involuntario es cerrar los ojos en las notas agudas, no hagas la prueba mientras conduces :)
Una vez detectado el movimiento involuntario, intenta buscar una acción contraria para desactivarlo. Por ejemplo, si tiendes a cerrar el puño, mantén las manos pegadas a la pared. Si tiendes a subir el cuello mirando hacia arriba, canta mirando hacia abajo o incluso inclina tu cintura hacia el suelo, ... seguro que ya has cogido la idea. De esta forma aislarás ese comportamiento, y ese es el primer paso para desactivarlo.
Todos estos movimientos involuntarios son completamente innecesarios para cantar, así que de cuanto más bagaje te deshagas, más libre serás. La moraleja es que todo gesto que hagas debe ser hecho de forma voluntaria, sea cual sea la razón.
En una nueva entrada del blog escribiré acerca de una herramienta muy útil de la PNL: los anclajes. A través de hipnosis podemos conseguir instalar estados útiles en nuestra mente y guardarlos. Posteriormente los podemos reactivar con una especie de interruptor, cuando los necesitemos. Esto se puede usar como un nivel más avanzado para solucionar el tipo de problema que hemos hablado hoy, pero también va muy bien para disipar o incluso eliminar nervios, relajarse de forma instantánea, etc.
Si quieres trabajar en esto o recibir clases de técnica vocal, recuerda que ofrecemos clases de canto, tanto presenciales en Barcelona como on-line via Skype. Puedes obtener más información acerca de las clases o ves directamente a nuestro formulario para reservar tu clase.
Carlos Campaña
La semana pasada estaba dándole una clase de canto a un alumno nuevo. A parte de los problemas estrictamente vocales que nos encontramos, su mente le saboteaba al llegar a las notas del primer puente. Tenía la tendencia de mirar hacia abajo y tensar mucho la parte de los hombros, haciendo que se levantasen considerablemente, sólo en la nota aguda de la escala. Este era un ejemplo muy claro del cómo una creencia le estaba impidiendo hacer las notas agudas. La creencia era: hacer notas agudas es difícil.
La PNL nos enseña que, si estás haciendo algo de forma incorrecta, por mucho que te esfuerces en algo, por mucho empeño y dedicación que le pongas, nunca lo vas a conseguir. Normalmente ni siquiera somos conscientes de ello. En nuestro caso, toda esa tensión extra del chico le estaba impidiendo realizar los ejercicios necesarios para poder bajar la laringe, pero él no lo sabía.
Primero intentamos lo obvio. Le pedí que no levantara los hombros en la nota aguda, pero no funcionó. No funcionó porque, de nuevo, él no era consciente de ello. Hay mucha gente que juega con su pelo cuando está nerviosa, con un vaso, con un papel, que mueve la pierna mientras espera sentado ( a veces a velocidades realmente increíbles ), etc. pero no se dan cuenta.
Para arreglarlo teníamos que hacer algo diferente de lo que él estaba haciendo, para romper el disparador que activaba ese comportamiento. Evitar subir los hombros era demasiado difícil, por lo que opté por pedirle que me mirase a los ojos mientras hacía el ejercicio, en vez de hacia abajo. Al chico le daba mucha vergüenza, así que simplemente cambié mis ojos por un punto de la pared de detrás mio. El problema se desvaneció al instante. Lo que hicimos fue quitarle el "piloto automático" a su mente, obligándola a estar por otra cosa mientras hacía los ejercicios.
Absolutamente todos nosotros tenemos este tipo de comportamiento instalados, y no hacen más que perjudicarnos. Algunos tendemos a ladear la cabeza en las notas agudas, otros estiramos el cuello hacia arriba, otros miramos hacia arriba, otros fruncimos el ceño, apretamos el puño, etc.
Si aún no has detectado los tuyos, la próxima vez que practiques o cantes, intenta observarte a ti mismo. Un espejo no va mal, pero personalmente me gusta más ser consciente de tu cuerpo. Asegúrate de estar en un estado completamente relajado antes de empezar a cantar. Así, cuando salgan las tensiones, podrás compararlas con el estar relajado, y así podrás reconocerlas. Otro método es hacer alguna actividad mientras cantas. Por ejemplo, mientras haces la cena, estás en la bicicleta, recoges tu habitación o limpias la casa, etc. Como tendrás a todo tu cuerpo ocupado en otras cosas, notarás de inmediato alguna tensión que te impida hacerlas. Eso sí, ten cuidado de hacerlo durante una actividad que pueda ser peligrosa. Si tu movimiento involuntario es cerrar los ojos en las notas agudas, no hagas la prueba mientras conduces :)
Una vez detectado el movimiento involuntario, intenta buscar una acción contraria para desactivarlo. Por ejemplo, si tiendes a cerrar el puño, mantén las manos pegadas a la pared. Si tiendes a subir el cuello mirando hacia arriba, canta mirando hacia abajo o incluso inclina tu cintura hacia el suelo, ... seguro que ya has cogido la idea. De esta forma aislarás ese comportamiento, y ese es el primer paso para desactivarlo.
Todos estos movimientos involuntarios son completamente innecesarios para cantar, así que de cuanto más bagaje te deshagas, más libre serás. La moraleja es que todo gesto que hagas debe ser hecho de forma voluntaria, sea cual sea la razón.
En una nueva entrada del blog escribiré acerca de una herramienta muy útil de la PNL: los anclajes. A través de hipnosis podemos conseguir instalar estados útiles en nuestra mente y guardarlos. Posteriormente los podemos reactivar con una especie de interruptor, cuando los necesitemos. Esto se puede usar como un nivel más avanzado para solucionar el tipo de problema que hemos hablado hoy, pero también va muy bien para disipar o incluso eliminar nervios, relajarse de forma instantánea, etc.
Si quieres trabajar en esto o recibir clases de técnica vocal, recuerda que ofrecemos clases de canto, tanto presenciales en Barcelona como on-line via Skype. Puedes obtener más información acerca de las clases o ves directamente a nuestro formulario para reservar tu clase.
Carlos Campaña