Nueva aplicación del Mindfulness dirigida a Músicos, por Marta G. Garay


Mindfulness para músicos
¿Por qué Mindfulness para músicos?
No es difícil encontrar estudiantes de música que manifiestan dificultades para tocar ante el público. Afirman que no disfrutan del escenario, se sienten incapaces de controlar los nervios ante un examen, concierto o audición, ven cómo disminuye su rendimiento, no disfrutan tanto como les gustaría y llegan a evitar oportunidades interpretativas. Después llega la autocrítica, frustración, perfeccionismo extremo y rumiación que afecta a los ensayos consecutivos y disminuye las expectativas de mejora.
El porcentaje de músicos en formación y profesionales que aquejan de esto es tan alto, que se ha llegado a normalizar y parece que no tiene arreglo más allá de ensayar más horas para “sentirse más preparado”. 
Pues bien, existen diferentes vías de solución científicamente validadas. La psicóloga Marta G. Garay ha creado un programa basado en Mindfulness y específicamente diseñado para disminuir el miedo escénico y mejorar la calidad de vida de músicos profesionales y en formación. 
¿Qué es Mindfulness?
El Mindfulness es un entrenamiento que nos invita a prestar atención de una manera determinada: de forma deliberada, en el momento presente y sin juzgar. Permite desarrollar una mayor conciencia, claridad y aceptación de la realidad. 
Otro de los elementos clave para el trabajo con músicos es el ejercicio de “autocompasión”, que promueve una relación con nosotros mismos basada en la amabilidad con uno mismo y favorece las relaciones interpersonales saludables. 
Los beneficios a nivel físico, mental, emocional y relacional son numerosos, entre los que destacan: 

  • Reducir el estrés y manejar la ansiedad
  • Controlar el miedo escénico
  • Disfrutar más en los ensayos y actuaciones
  • Aprender a concentrarte e ignorar las distracciones
  • Aproximarte a la experiencia con curiosidad y una mente abierta
  • Aprender a tranquilizarte cuando te sientas enfadado o molesto
  • Reducir la autocrítica
  • Relajar de manera consciente las tensiones musculares implicadas en la interpretación
  • Favorecer la creatividad
  • Fomentar la bondad y la compasión con uno mismo
  • Desarrollar habilidades psicosociales como la paciencia, la humildad, la alegría por el bienestar de los demás, la generosidad, la diligencia y la ecuanimidad
  • Disminuir la irritabilidad y los problemas de comunicación
  • Vivir amablemente y en equilibrio con los demás y con tu entorno
En definitiva, el programa Mindfulness para músicos permite entrenar la propia mente, desarrollando habilidades específicas para mejorar la forma en la que nos relacionamos con los demás y con nosotros mismos. Nos ayuda a elegir intencionalmente pensamientos y acciones compasivas que facilitan la vida profesional y personal del músico.
Marta G. Garay
Marta es psicóloga Máster en Deporte y el Ejercicio Físico con amplia experiencia en el sector de las artes escénicas. Dirige el proyecto Impulsarte Psicología y forma parte del equipo multidisciplinar de Vocal Center.
El grueso de su trabajo se centra en sesiones individuales en formato presencial y online para músicos, bailarines y actores. 
Entre sus formaciones dirigidas a músicos destaca la asignatura semanal Habilidades psicológicas para estudiantes de música que imparte en el Taller de Música Jove de Benimaclet (Valencia).
El próximo mes de octubre inicia el programa de Mindfulness para Músicos en Valencia y próximamente en Castellón. 
Puedes conocer en qué consiste exactamente la propuesta a través de Psicología Impulsarte - Mindfulness para Músicos.

Nueva aplicación del Mindfulness dirigida a Músicos, por Marta G. Garay


Mindfulness para músicos
¿Por qué Mindfulness para músicos?
No es difícil encontrar estudiantes de música que manifiestan dificultades para tocar ante el público. Afirman que no disfrutan del escenario, se sienten incapaces de controlar los nervios ante un examen, concierto o audición, ven cómo disminuye su rendimiento, no disfrutan tanto como les gustaría y llegan a evitar oportunidades interpretativas. Después llega la autocrítica, frustración, perfeccionismo extremo y rumiación que afecta a los ensayos consecutivos y disminuye las expectativas de mejora.
El porcentaje de músicos en formación y profesionales que aquejan de esto es tan alto, que se ha llegado a normalizar y parece que no tiene arreglo más allá de ensayar más horas para “sentirse más preparado”. 
Pues bien, existen diferentes vías de solución científicamente validadas. La psicóloga Marta G. Garay ha creado un programa basado en Mindfulness y específicamente diseñado para disminuir el miedo escénico y mejorar la calidad de vida de músicos profesionales y en formación. 
¿Qué es Mindfulness?
El Mindfulness es un entrenamiento que nos invita a prestar atención de una manera determinada: de forma deliberada, en el momento presente y sin juzgar. Permite desarrollar una mayor conciencia, claridad y aceptación de la realidad. 
Otro de los elementos clave para el trabajo con músicos es el ejercicio de “autocompasión”, que promueve una relación con nosotros mismos basada en la amabilidad con uno mismo y favorece las relaciones interpersonales saludables. 
Los beneficios a nivel físico, mental, emocional y relacional son numerosos, entre los que destacan: 

  • Reducir el estrés y manejar la ansiedad
  • Controlar el miedo escénico
  • Disfrutar más en los ensayos y actuaciones
  • Aprender a concentrarte e ignorar las distracciones
  • Aproximarte a la experiencia con curiosidad y una mente abierta
  • Aprender a tranquilizarte cuando te sientas enfadado o molesto
  • Reducir la autocrítica
  • Relajar de manera consciente las tensiones musculares implicadas en la interpretación
  • Favorecer la creatividad
  • Fomentar la bondad y la compasión con uno mismo
  • Desarrollar habilidades psicosociales como la paciencia, la humildad, la alegría por el bienestar de los demás, la generosidad, la diligencia y la ecuanimidad
  • Disminuir la irritabilidad y los problemas de comunicación
  • Vivir amablemente y en equilibrio con los demás y con tu entorno
En definitiva, el programa Mindfulness para músicos permite entrenar la propia mente, desarrollando habilidades específicas para mejorar la forma en la que nos relacionamos con los demás y con nosotros mismos. Nos ayuda a elegir intencionalmente pensamientos y acciones compasivas que facilitan la vida profesional y personal del músico.
Marta G. Garay
Marta es psicóloga Máster en Deporte y el Ejercicio Físico con amplia experiencia en el sector de las artes escénicas. Dirige el proyecto Impulsarte Psicología y forma parte del equipo multidisciplinar de Vocal Center.
El grueso de su trabajo se centra en sesiones individuales en formato presencial y online para músicos, bailarines y actores. 
Entre sus formaciones dirigidas a músicos destaca la asignatura semanal Habilidades psicológicas para estudiantes de música que imparte en el Taller de Música Jove de Benimaclet (Valencia).
El próximo mes de octubre inicia el programa de Mindfulness para Músicos en Valencia y próximamente en Castellón. 
Puedes conocer en qué consiste exactamente la propuesta a través de Psicología Impulsarte - Mindfulness para Músicos.

No puedo parar de preocuparme por mi próxima actuación… 4 Razones y 4 Formas de dejar de hacerlo

Todos nos preocupamos por la “materia” de nuestra vida cotidiana de vez en cuando.
La mayor parte de estas preocupaciones son bastante inocentes. Pero a veces, nuestras preocupaciones van más allá de las inquietudes pasajeras y se transforman en un tipo de preocupación más debilitante. Esto es lo que se llama preocupación de “perseveración”.

Aquella en la que nos quedamos atrapados en un bucle de preocupación, sin poder dejar de preocuparnos, y que nos hace sentir cada vez más estresados y ansiosos. Por ejemplo, como puede suceder en los días (o semanas) previos a un concierto importante o audición. Cuando estamos plagados de pensamientos como – ¿Qué pasa si me equivoco? ¿Qué sucede si tengo me quedo en blanco? ¿Qué pasa si mi arco empieza a temblar y no puedo controlarlo? 

Algunos de nosotros somos más propensos a preocuparnos que otros, por supuesto. Y algunos de nosotros tardamos más en detener nuestras preocupaciones, una vez que el vórtice de la fatalidad nos absorbe. ¿Por qué es tan difícil detener este tipo de preocupación? ¿Hay algo que podamos hacer para cortarla cuando emerge? ¿O quizás no sea algo tan malo?

Teoría de la preocupación

Un par de investigadores hicieron una revisión de la literatura científica para acercarse a una “teoría unificada de la preocupación” (no, en realidad no lo llaman así, es sólo que creo que todo suena más guay cuando está precedido por la frase “teoría unificada de …” ). Y resulta que hay ciertos factores que tienden a provocar “bucles de preocupación” y un conjunto diferente de factores que mantienen las preocupaciones. Con una mejor comprensión de estos ingredientes, tal vez podamos encontrar formas de detener estas espirales descendentes antes de que acumulen demasiada fuerza.

¿Por qué empiezan los bucles de preocupación? (es decir, cuáles son los factores “desencadenantes”)

Atención

La gente que tiende a preocuparse tiende a estar más en sintonía con las amenazas que hay a su alrededor. Es como si su “radar” de amenazas llegara a 11. Así que tienden a ver más señales de cosas malas por venir, que los que no se preocupan, que no se dan cuenta. Como por ejemplo, se fija en todas las veces que el conductor parece mirar en su dirección, y no en la sonrisa que le dedica.

Con el tiempo, este sesgo de atención comienza a sesgar nuestra visión del mundo (o conjunto), haciendo que que lo sintamos como un lugar más aterrador (que tal vez realmente sea). Después de todo, estamos notando todas las formas en que el mundo es amenazante, y pocas de las formas en que el mundo es un lugar acogedor, de apoyo e inspirador.

Interpretación

Gran parte de lo que experimentamos en el día a día es bastante ambiguo. Digamos que alguien no ha respondido a su correo electrónico durante un par de días. ¿Significa que le ofendiste de alguna manera? ¿O tal vez estaba ocupado y no han tenido tiempo para responder? Es imposible saberlo, pero los preocupados tienden a interpretar esos eventos ambiguos de una manera que amplifica la amenaza. Lo cual, por supuesto, hace difícil no inquietarse y preocuparse.

¿Por qué los bucles de preocupación son difíciles de detener (es decir, cuáles son los factores que ayudan a mantener la preocupación)

Humor

Sabemos que preocuparnos a menudo tiene el efecto de ponernos de mal humor, pero hay evidencias de que funciona de otra manera también. Que estar en un estado de ánimo negativo también ayuda a caer en bucles de preocupación.

Además, estar en un estado de ánimo negativo tiene este efecto extraño de hacernos más perfeccionistas acerca de nuestra preocupación. Donde empezamos a sentir la necesidad de preocuparnos hasta que hayamos encontrado todas las soluciones posibles para cada amenaza potencial. O hasta que hayamos solucionado la preocupación de manera tan efectiva que nos sintamos mejor. Pero rara vez (¿alguna vez?) la preocupación nos hace sentir mejor, por lo que terminamos cavando el agujero más y más profundo, lo que hace aún más difícil romper el ciclo.

Creencias

De manera similar, a veces interiorizamos creencias o “reglas” inútiles acerca de la preocupación. Al igual que la idea de que preocuparse evitará que algo malo suceda (o al menos, hará menos probable que lo malo suceda). O que si nos preocupamos de que ocurra algo malo, estaremos preparados para ello.

Hay ciertamente algo que decir sobre la planificación de la contingencia y el intentar resolver problemas antes de que ocurran. La preocupación que está orientada a la acción productiva de esta manera puede ser útil. Pero eso es muy diferente a vivir en una situación que nos causa ansiedad, repitiéndola una y otra vez en nuestras cabezas, acompañada por una cadena interminable de ardor de estómago sin respuesta que induce a pensar “¿qué pasará si…?”.

¿Cómo ponerle solución?

Así que hemos identificado dos razones por las que comienzan los bucles de preocupación, y dos razones por las que los bucles de preocupación pueden ser difíciles de detener (aparte de la más obvia de no estar adecuadamente preparada, ¡por supuesto!). ¿Cómo podemos usar este conocimiento para detener o reducir nuestras preocupaciones desbocadas? No puede haber una sola solución a todo, pero aquí hay 4 estrategias que la investigación sugiere y que puede ayudar.

Participar en actividades para mejorar el estado de ánimo

Los bucles de preocupación pueden golpearnos cuando estamos de mal humor. Lo cual no significa que debamos aspirar a irradiar alegría las 24 horas del día. Pero hay una tendencia paradójica, cuando estamos en horas bajas, a hacer cosas que realmente profundizan nuestro estado de ánimo negativo.

Por ejemplo, si nos sentimos desalentados después de un mal día de práctica o de un concierto/audición poco fructífero, y estamos empezando a preguntarnos si tenemos lo que se necesita para ganar una audición, es fácil querer desplomarse en el sofá con una caja de helado, sándwiches y ver algo en Netflix. Y eso nos parecerá apetecible y genial a corto plazo, pero será menos probable que levante nuestro estado de ánimo que ir a correr, ver a un amigo, o comenzar un nuevo pasatiempo, como el tiro con arco (!?).

Usar la regla de parar “ese sentimiento que continúa”

Esto va a sonar ridículamente simple, pero cuando te encuentres en un bucle de preocupación, tómate un momento para hacer una pausa y pregúntate si te gustaría continuar preocupándote o no. Lo más probable es que te resulte más fácil detener el ciclo y seguir adelante. Por defecto, tendemos a usar lo que los psicólogos llaman la regla de “tanto como pueda”, donde permanecemos sin pensar en el bucle de preocupación hasta que nos sintamos mejor (lo cual casi nunca sucede).

Destrucción cognitiva

Esto suena contraintuitivo, por lo que es posible que quieres leer más sobre el tema aquí (@bulletproof), aquí (@Huffington Post), o aquí (relacionado con el deporte). Se trata de retroceder un poco para observar nuestra voz interior, y reconocer que nuestras preocupaciones son sólo pensamientos, no la realidad. Esto puede ayudarnos a avanzar más rápidamente y evitar quedar atrapados en un bucle.

Aparcar las preocupaciones

Esta estrategia también sonará un poco simple, pero programar el tiempo que le dedicamos a la preocupación es un hack psicólogo clásico, que los estudios sugieren que  puede ayudar a mantener las preocupaciones lejos nuestros pensamientos. Lea más sobre esto aquí (@bulletproof).


Traducido de: Bullet Proof Musician

Autor: Dr. Noa Kageyama

Título original: Can’t Stop Worrying About An Upcoming Performance? Here Are 4 Reasons Why – and 4 Ways to Stop.

Enlace al original: http://www.bulletproofmusician.com/cant-stop-worrying-about-your-upcoming-performance-4-reasons-why-4-ways-to-stop/

 

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Marta G. Garay: Es muy importante el reciclaje profesional en comunicación y cómo crear un clima adecuado en el aula

Marta GGaray e Isabel Villagar
Hoy damos la bienvenida a la nueva miembro del Equipo Profesional Multidisciplinar Vocal Center, la profesora de danza urbana y fundadora de Impulsarte, Marta García Garay, especializada en Psicología de las Artes Escénicas.

¿Cómo te introdujiste en el mundo de la psicología de las artes?
Tras años como bailarina profesional, coreógrafa y docente, me di cuenta de que dentro del ambiente artístico había disfrutado muchísimo, pero también había sufrido diferentes dificultades que me impedían desarrollar todas mis capacidades y aspiraciones. Al mismo tiempo detectaba en mis alumnos necesidades a nivel psicológico que no serían fácilmente reconocibles sin una formación específica. 
Esta fue una de las razones por las que estudié Psicología mientras desarrollaba mi carrera en el mundo de la danza. Descubrí que una especialización en Psicología de las Artes Escénicas podría permitirme aunar mis dos pasiones. Continué mi formación con un Máster en Psicología de la Actividad Física y el Deporte, ya que en nuestro país no existe una formación específica en psicología de las artes. Posteriormente realicé diferentes prácticas, investigaciones y formaciones de psicología clínica, psicología deportiva y coaching aplicados a las artes escénicas que me ayudaron a confirmar que ésta es mi verdadera vocación.
¿Qué opina de las estrategias psicológicas que poseen los alumnos de artes escénicas (música, danza, teatro…)?
Sorprendentemente, el trabajo mental no forma parte de los planes de estudio de los centros artísticos formales y no formales. Por tanto, cada estudiante desarrolla estos aspectos por su cuenta y frecuentemente no de la forma correcta. Incluyendo las habilidades psicológicas en la educación artística habría mucho menos abandono y conseguiríamos prevenir posibles problemas como estrés, ansiedad, miedo escénico, desmotivación, etc.

Las artes escénicas son un mundo muy exigente tanto en la etapa de estudiante como en la etapa profesional. Para hacer frente a los innumerables obstáculos que se encuentra día a día, el artista necesita fomentar su autoconfianza, tolerancia a la frustración, motivación, etc.

¿Cuáles son los problemas o dificultades más comunes o habituales por los que acude un cantante a la consulta de un psicólogo especializado como vd.?
A nivel individual suelo atender casos de miedo escénico, bajada de confianza, bajo rendimiento en el escenario en comparación con los ensayos, poco disfrute en las actuaciones…

También atiendo a nivel grupal. En las formaciones para cantantes buscamos optimizar su rendimiento y prepararles mentalmente para las actuaciones. En el caso de las agrupaciones vocales, favorecemos la cohesión entre los miembros del grupo para que alcancen con más éxito sus objetivos. 
¿En qué casos debería acudir un estudiante a un psicólogo especializado?
En mi opinión, y así lo demuestran las investigaciones en deporte y en artes escénicas, se debería dar más peso a la formación y a la prevención. Trabajar con un psicólogo especializado en artes escénicas aporta al artista individual o grupo estrategias que les servirán para su vida personal y profesional.

Algunos casos requieren una atención personalizada e individualizada. Por ejemplo, como he comentado antes, si el artista detecta síntomas de miedo escénico, una bajada de rendimiento, estrés, ansiedad, una bajada en el disfrute, entre otros casos. 
No debemos olvidar que los problemas personales o familiares afectarán al trabajo artístico, por lo que es aconsejable que el profesional que te ayude a superar ese momento difícil tenga conocimientos específicos sobre tu contexto.

¿Por qué crees que hay docentes que fomentan envidias, competitividad, mala gestión de la relación de poder, etc…?
Debemos recordar que la formación que ha recibido la mayor parte de los docentes en artes escénicas ha sido como intérprete. Esto hace que muchas veces no tengan los recursos adecuados para actuar ante determinadas situaciones como competitividad, luchas de egos, diferencias de opinión, o incluso, como dices, predispongan al alumnado a ellas y las fomenten. Lo hacen de este modo con la mejor de sus intenciones, porque es como aprendieron ellos y lo que creen que ayudará a sus alumnos. 
Por esto es tan importante el reciclaje profesional en temas de comunicación eficaz, cómo crear un clima adecuado en el aula, resolución de conflictos, cómo y cuándo utilizar refuerzos y castigos, optimización del rendimiento favoreciendo también el bienestar, etc. 

A veces se observan casos en que el docente no es consciente de su propia ignorancia, ¿está en relación inversamente proporcional, es decir, a menor conocimiento mayor “soberbia”?
En la inmensa mayoría de los casos con los que he trabajado el docente se preocupa por sus alumnos y cree que lo que hace está justificado/favorece al presente o futuro de su alumno. El problema viene en que, como bien dices, desconoce que existen estrategias mejores, no confía en ellas porque no son las que vivió en su formación o cree erróneamente que son difícilmente aplicables. 

Lo que entendemos habitualmente por soberbia es a veces la cara visible de una baja confianza, enmascarada por una fachada altiva. Suele darse en docentes con una mentalidad cerrada que considera que se deben repetir los patrones porque a él “no le fue mal”. También encontramos casos en los que la frustración personal del profesor se transmite al alumno.

¿Dónde pueden hallar nuestros lectores más información sobre tu trayectoria y proyectos profesionales?
El proyecto “Impulsarte Psicología” es un servicio especializado en psicología aplicada a la Danza, la Música y las Artes Escénicas. Nuestro propósito es ayudar a los artistas a desarrollar su máximo potencial y ofrecerles recursos adecuados para alcanzar sus metas.
En la web www.psicologiaimpulsarte.es encontraréis información sobre mí y sobre el equipo de profesionales que complementan el proyecto. En el apartado “formaciones” encontraréis las diferentes charlas/talleres o cursos que tengo disponibles tanto para intérpretes, docentes y otros agentes del mundo artístico. Podéis suscribiros al blog y seguirnos en redes sociales para estar al día de lo que vamos proponiendo.

Marta G. Garay: Es muy importante el reciclaje profesional en comunicación y cómo crear un clima adecuado en el aula

Marta GGaray e Isabel Villagar
Hoy damos la bienvenida a la nueva miembro del Equipo Profesional Multidisciplinar Vocal Center, la profesora de danza urbana y fundadora de Impulsarte, Marta García Garay, especializada en Psicología de las Artes Escénicas.

¿Cómo te introdujiste en el mundo de la psicología de las artes?
Tras años como bailarina profesional, coreógrafa y docente, me di cuenta de que dentro del ambiente artístico había disfrutado muchísimo, pero también había sufrido diferentes dificultades que me impedían desarrollar todas mis capacidades y aspiraciones. Al mismo tiempo detectaba en mis alumnos necesidades a nivel psicológico que no serían fácilmente reconocibles sin una formación específica. 
Esta fue una de las razones por las que estudié Psicología mientras desarrollaba mi carrera en el mundo de la danza. Descubrí que una especialización en Psicología de las Artes Escénicas podría permitirme aunar mis dos pasiones. Continué mi formación con un Máster en Psicología de la Actividad Física y el Deporte, ya que en nuestro país no existe una formación específica en psicología de las artes. Posteriormente realicé diferentes prácticas, investigaciones y formaciones de psicología clínica, psicología deportiva y coaching aplicados a las artes escénicas que me ayudaron a confirmar que ésta es mi verdadera vocación.
¿Qué opina de las estrategias psicológicas que poseen los alumnos de artes escénicas (música, danza, teatro…)?
Sorprendentemente, el trabajo mental no forma parte de los planes de estudio de los centros artísticos formales y no formales. Por tanto, cada estudiante desarrolla estos aspectos por su cuenta y frecuentemente no de la forma correcta. Incluyendo las habilidades psicológicas en la educación artística habría mucho menos abandono y conseguiríamos prevenir posibles problemas como estrés, ansiedad, miedo escénico, desmotivación, etc.


Las artes escénicas son un mundo muy exigente tanto en la etapa de estudiante como en la etapa profesional. Para hacer frente a los innumerables obstáculos que se encuentra día a día, el artista necesita fomentar su autoconfianza, tolerancia a la frustración, motivación, etc.

¿Cuáles son los problemas o dificultades más comunes o habituales por los que acude un cantante a la consulta de un psicólogo especializado como vd.?
A nivel individual suelo atender casos de miedo escénico, bajada de confianza, bajo rendimiento en el escenario en comparación con los ensayos, poco disfrute en las actuaciones…


También atiendo a nivel grupal. En las formaciones para cantantes buscamos optimizar su rendimiento y prepararles mentalmente para las actuaciones. En el caso de las agrupaciones vocales, favorecemos la cohesión entre los miembros del grupo para que alcancen con más éxito sus objetivos. 

¿En qué casos debería acudir un estudiante a un psicólogo especializado?
En mi opinión, y así lo demuestran las investigaciones en deporte y en artes escénicas, se debería dar más peso a la formación y a la prevención. Trabajar con un psicólogo especializado en artes escénicas aporta al artista individual o grupo estrategias que les servirán para su vida personal y profesional.


Algunos casos requieren una atención personalizada e individualizada. Por ejemplo, como he comentado antes, si el artista detecta síntomas de miedo escénico, una bajada de rendimiento, estrés, ansiedad, una bajada en el disfrute, entre otros casos. 
No debemos olvidar que los problemas personales o familiares afectarán al trabajo artístico, por lo que es aconsejable que el profesional que te ayude a superar ese momento difícil tenga conocimientos específicos sobre tu contexto.

¿Por qué crees que hay docentes que fomentan envidias, competitividad, mala gestión de la relación de poder, etc…?
Debemos recordar que la formación que ha recibido la mayor parte de los docentes en artes escénicas ha sido como intérprete. Esto hace que muchas veces no tengan los recursos adecuados para actuar ante determinadas situaciones como competitividad, luchas de egos, diferencias de opinión, o incluso, como dices, predispongan al alumnado a ellas y las fomenten. Lo hacen de este modo con la mejor de sus intenciones, porque es como aprendieron ellos y lo que creen que ayudará a sus alumnos. 


Por esto es tan importante el reciclaje profesional en temas de comunicación eficaz, cómo crear un clima adecuado en el aula, resolución de conflictos, cómo y cuándo utilizar refuerzos y castigos, optimización del rendimiento favoreciendo también el bienestar, etc. 

A veces se observan casos en que el docente no es consciente de su propia ignorancia, ¿está en relación inversamente proporcional, es decir, a menor conocimiento mayor “soberbia”?
En la inmensa mayoría de los casos con los que he trabajado el docente se preocupa por sus alumnos y cree que lo que hace está justificado/favorece al presente o futuro de su alumno. El problema viene en que, como bien dices, desconoce que existen estrategias mejores, no confía en ellas porque no son las que vivió en su formación o cree erróneamente que son difícilmente aplicables. 


Lo que entendemos habitualmente por soberbia es a veces la cara visible de una baja confianza, enmascarada por una fachada altiva. Suele darse en docentes con una mentalidad cerrada que considera que se deben repetir los patrones porque a él “no le fue mal”. También encontramos casos en los que la frustración personal del profesor se transmite al alumno.

¿Dónde pueden hallar nuestros lectores más información sobre tu trayectoria y proyectos profesionales?
El proyecto “Impulsarte Psicología” es un servicio especializado en psicología aplicada a la Danza, la Música y las Artes Escénicas. Nuestro propósito es ayudar a los artistas a desarrollar su máximo potencial y ofrecerles recursos adecuados para alcanzar sus metas.
En la web www.psicologiaimpulsarte.es encontraréis información sobre mí y sobre el equipo de profesionales que complementan el proyecto. En el apartado “formaciones” encontraréis las diferentes charlas/talleres o cursos que tengo disponibles tanto para intérpretes, docentes y otros agentes del mundo artístico. Podéis suscribiros al blog y seguirnos en redes sociales para estar al día de lo que vamos proponiendo.