Sobre la mentalidad, fija o de crecimiento, en el trabajo – Dweck

(…) Muchas personas de mentalidad fija creen que es el mundo el que tiene que cambiar, no ellas. Se sienten con derecho a algo mejor: un trabajo, una casa, una pareja… El mundo tendría que reconocer sus cualidades especiales y tratarlas en consecuencia. Vamos a seguir con el dilema siguiente; imagínate a ti mismo en esta situación.

El dilema. «Y aquí estoy –piensas–, en este trabajo de poco nivel. Es humillante, con mi talento no debería tener que trabajar así. Yo debería estar arriba, con los grandes, disfrutando de la buena vida». Tu jefe cree que tu actitud es mala. Cuando necesita que alguien se haga cargo de más responsabilidades, no cuenta contigo; cuando es hora de ascender a alguien, eso no te incluye a ti.

La reacción de la mentalidad fija. «Se siente amenazado por mí», dices amargamente. Tu mentalidad fija te dice eso, porque siendo tú quien eres deberían impulsarte automáticamente a las altas esferas de la empresa. La gente debería ver tus talentos y recompensarte por ellos. Cuando no lo hace, no es justo. ¿Por qué tendrías que cambiar ? Tú solo quieres lo que te es debido.

Pero, si te pones en una mentalidad de crecimiento, ¿qué otros caminos nuevos pueden ocurrírsete y qué pasos podrías dar? Por ejemplo, ¿qué piensas ahora sobre el esfuerzo? ¿Y sobre el aprendizaje? ¿Cómo podrías actuar conforme a esta nueva forma de abordarlos?

Bueno, podrías pensar en esforzarte más y colaborar más con tus compañeros de trabajo. Podrías utilizar tu tiempo libre para aprender más sobre la empresa, en lugar de quejarte constantemente por tu mala situación. Vamos a ver cómo podría funcionar eso.

El paso de la mentalidad de crecimiento. Pero primero hablemos claro. Durante mucho tiempo ha sido aterrador pensar en abandonar la idea de ser alguien superior. Lo que tú no quieres es ser un ser humano corriente y moliente. ¿Cómo podrás sentirte mejor contigo mismo si no eres más valioso que la gente a la que menosprecias?

Empiezas a acariciar la idea de que ciertas personas destacan por su compromiso y por su esfuerzo. Intentas esforzarte cada vez más y ver si obtienes alguna más de esas recompensas que querías.

Aunque lentamente puedas ir aceptando la idea de que el esfuerzo puede ser algo necesario, sigues sin aceptar que no haya garantías. Ya es bastante indigno tener que trabajar, pero trabajar y seguir sin conseguir que las cosas salgan de la manera que quieres…, eso verdaderamente no es justo. Eso significa que tú podrías trabajar mucho y que otro se llevase el ascenso. Intolerable.

Pasa mucho tiempo antes de que comiences a disfrutar esforzándote más, y mucho también antes de que empieces a pensar en aprender. En lugar de ver tu momento al pie de la escala empresarial como un insulto, ves poco a poco que en ese pie puedes aprender muchas cosas que podrían ayudarte enormemente en tu ascensión a la cumbre. Aprender todos los entresijos de la empresa puede proporcionarte después una gran ventaja.

Todos nuestros directores ejecutivos de mentalidad de crecimiento conocían sus empresas de arriba abajo, del revés y del derecho y de dentro afuera.

En lugar de ver los debates con tus colegas como un tiempo empleado en conseguir lo que quieres, empiezas a captar la idea de establecer relaciones o incluso de ayudar a tus compañeros a desarrollarse de formas que ellos valoren. Esto puede convertirse en una nueva fuente de satisfacciones. Podrías decir que estabas siguiendo los pasos de Bill Murray en su experiencia de Atrapado en el tiempo.

Conforme te vayas convirtiendo en una persona de mentalidad de crecimiento, te asombrará ver cómo la gente empieza a ayudarte, a apoyarte. Ya no parecen adversarios que van por ahí negándote lo que te mereces. Son, cada vez más frecuentemente, tus colaboradores hacia un objetivo común. Es interesante: empezaste queriendo cambiar el comportamiento de los demás, y eres tú el que cambia.

Al final, muchas personas de mentalidad fija comprenden que su manto de originalidad era realmente una armadura en la que se habían metido para sentirse seguras, fuertes y valiosas. Sin embargo, aunque muy al principio pudiera haberlas protegido, después ha restringido su crecimiento, las ha enviado a batallas perdidas y las ha distanciado de las relaciones interpersonales satisfactorias. (…)

C. Dweck (2017) Mindset. Último capítulo

Sobre la mentalidad, fija o de crecimiento, en el trabajo – Dweck

(…) Muchas personas de mentalidad fija creen que es el mundo el que tiene que cambiar, no ellas. Se sienten con derecho a algo mejor: un trabajo, una casa, una pareja… El mundo tendría que reconocer sus cualidades especiales y tratarlas en consecuencia. Vamos a seguir con el dilema siguiente; imagínate a ti mismo en esta situación.

El dilema. «Y aquí estoy –piensas–, en este trabajo de poco nivel. Es humillante, con mi talento no debería tener que trabajar así. Yo debería estar arriba, con los grandes, disfrutando de la buena vida». Tu jefe cree que tu actitud es mala. Cuando necesita que alguien se haga cargo de más responsabilidades, no cuenta contigo; cuando es hora de ascender a alguien, eso no te incluye a ti.

La reacción de la mentalidad fija. «Se siente amenazado por mí», dices amargamente. Tu mentalidad fija te dice eso, porque siendo tú quien eres deberían impulsarte automáticamente a las altas esferas de la empresa. La gente debería ver tus talentos y recompensarte por ellos. Cuando no lo hace, no es justo. ¿Por qué tendrías que cambiar ? Tú solo quieres lo que te es debido.

Pero, si te pones en una mentalidad de crecimiento, ¿qué otros caminos nuevos pueden ocurrírsete y qué pasos podrías dar? Por ejemplo, ¿qué piensas ahora sobre el esfuerzo? ¿Y sobre el aprendizaje? ¿Cómo podrías actuar conforme a esta nueva forma de abordarlos?

Bueno, podrías pensar en esforzarte más y colaborar más con tus compañeros de trabajo. Podrías utilizar tu tiempo libre para aprender más sobre la empresa, en lugar de quejarte constantemente por tu mala situación. Vamos a ver cómo podría funcionar eso.

El paso de la mentalidad de crecimiento. Pero primero hablemos claro. Durante mucho tiempo ha sido aterrador pensar en abandonar la idea de ser alguien superior. Lo que tú no quieres es ser un ser humano corriente y moliente. ¿Cómo podrás sentirte mejor contigo mismo si no eres más valioso que la gente a la que menosprecias?

Empiezas a acariciar la idea de que ciertas personas destacan por su compromiso y por su esfuerzo. Intentas esforzarte cada vez más y ver si obtienes alguna más de esas recompensas que querías.

Aunque lentamente puedas ir aceptando la idea de que el esfuerzo puede ser algo necesario, sigues sin aceptar que no haya garantías. Ya es bastante indigno tener que trabajar, pero trabajar y seguir sin conseguir que las cosas salgan de la manera que quieres…, eso verdaderamente no es justo. Eso significa que tú podrías trabajar mucho y que otro se llevase el ascenso. Intolerable.

Pasa mucho tiempo antes de que comiences a disfrutar esforzándote más, y mucho también antes de que empieces a pensar en aprender. En lugar de ver tu momento al pie de la escala empresarial como un insulto, ves poco a poco que en ese pie puedes aprender muchas cosas que podrían ayudarte enormemente en tu ascensión a la cumbre. Aprender todos los entresijos de la empresa puede proporcionarte después una gran ventaja.

Todos nuestros directores ejecutivos de mentalidad de crecimiento conocían sus empresas de arriba abajo, del revés y del derecho y de dentro afuera.

En lugar de ver los debates con tus colegas como un tiempo empleado en conseguir lo que quieres, empiezas a captar la idea de establecer relaciones o incluso de ayudar a tus compañeros a desarrollarse de formas que ellos valoren. Esto puede convertirse en una nueva fuente de satisfacciones. Podrías decir que estabas siguiendo los pasos de Bill Murray en su experiencia de Atrapado en el tiempo.

Conforme te vayas convirtiendo en una persona de mentalidad de crecimiento, te asombrará ver cómo la gente empieza a ayudarte, a apoyarte. Ya no parecen adversarios que van por ahí negándote lo que te mereces. Son, cada vez más frecuentemente, tus colaboradores hacia un objetivo común. Es interesante: empezaste queriendo cambiar el comportamiento de los demás, y eres tú el que cambia.

Al final, muchas personas de mentalidad fija comprenden que su manto de originalidad era realmente una armadura en la que se habían metido para sentirse seguras, fuertes y valiosas. Sin embargo, aunque muy al principio pudiera haberlas protegido, después ha restringido su crecimiento, las ha enviado a batallas perdidas y las ha distanciado de las relaciones interpersonales satisfactorias. (…)

C. Dweck (2017) Mindset. Último capítulo

Nueva aplicación del Mindfulness dirigida a Músicos, por Marta G. Garay


Mindfulness para músicos
¿Por qué Mindfulness para músicos?
No es difícil encontrar estudiantes de música que manifiestan dificultades para tocar ante el público. Afirman que no disfrutan del escenario, se sienten incapaces de controlar los nervios ante un examen, concierto o audición, ven cómo disminuye su rendimiento, no disfrutan tanto como les gustaría y llegan a evitar oportunidades interpretativas. Después llega la autocrítica, frustración, perfeccionismo extremo y rumiación que afecta a los ensayos consecutivos y disminuye las expectativas de mejora.
El porcentaje de músicos en formación y profesionales que aquejan de esto es tan alto, que se ha llegado a normalizar y parece que no tiene arreglo más allá de ensayar más horas para “sentirse más preparado”. 
Pues bien, existen diferentes vías de solución científicamente validadas. La psicóloga Marta G. Garay ha creado un programa basado en Mindfulness y específicamente diseñado para disminuir el miedo escénico y mejorar la calidad de vida de músicos profesionales y en formación. 
¿Qué es Mindfulness?
El Mindfulness es un entrenamiento que nos invita a prestar atención de una manera determinada: de forma deliberada, en el momento presente y sin juzgar. Permite desarrollar una mayor conciencia, claridad y aceptación de la realidad. 
Otro de los elementos clave para el trabajo con músicos es el ejercicio de “autocompasión”, que promueve una relación con nosotros mismos basada en la amabilidad con uno mismo y favorece las relaciones interpersonales saludables. 
Los beneficios a nivel físico, mental, emocional y relacional son numerosos, entre los que destacan: 

  • Reducir el estrés y manejar la ansiedad
  • Controlar el miedo escénico
  • Disfrutar más en los ensayos y actuaciones
  • Aprender a concentrarte e ignorar las distracciones
  • Aproximarte a la experiencia con curiosidad y una mente abierta
  • Aprender a tranquilizarte cuando te sientas enfadado o molesto
  • Reducir la autocrítica
  • Relajar de manera consciente las tensiones musculares implicadas en la interpretación
  • Favorecer la creatividad
  • Fomentar la bondad y la compasión con uno mismo
  • Desarrollar habilidades psicosociales como la paciencia, la humildad, la alegría por el bienestar de los demás, la generosidad, la diligencia y la ecuanimidad
  • Disminuir la irritabilidad y los problemas de comunicación
  • Vivir amablemente y en equilibrio con los demás y con tu entorno
En definitiva, el programa Mindfulness para músicos permite entrenar la propia mente, desarrollando habilidades específicas para mejorar la forma en la que nos relacionamos con los demás y con nosotros mismos. Nos ayuda a elegir intencionalmente pensamientos y acciones compasivas que facilitan la vida profesional y personal del músico.
Marta G. Garay
Marta es psicóloga Máster en Deporte y el Ejercicio Físico con amplia experiencia en el sector de las artes escénicas. Dirige el proyecto Impulsarte Psicología y forma parte del equipo multidisciplinar de Vocal Center.
El grueso de su trabajo se centra en sesiones individuales en formato presencial y online para músicos, bailarines y actores. 
Entre sus formaciones dirigidas a músicos destaca la asignatura semanal Habilidades psicológicas para estudiantes de música que imparte en el Taller de Música Jove de Benimaclet (Valencia).
El próximo mes de octubre inicia el programa de Mindfulness para Músicos en Valencia y próximamente en Castellón. 
Puedes conocer en qué consiste exactamente la propuesta a través de Psicología Impulsarte - Mindfulness para Músicos.

Nueva aplicación del Mindfulness dirigida a Músicos, por Marta G. Garay


Mindfulness para músicos
¿Por qué Mindfulness para músicos?
No es difícil encontrar estudiantes de música que manifiestan dificultades para tocar ante el público. Afirman que no disfrutan del escenario, se sienten incapaces de controlar los nervios ante un examen, concierto o audición, ven cómo disminuye su rendimiento, no disfrutan tanto como les gustaría y llegan a evitar oportunidades interpretativas. Después llega la autocrítica, frustración, perfeccionismo extremo y rumiación que afecta a los ensayos consecutivos y disminuye las expectativas de mejora.
El porcentaje de músicos en formación y profesionales que aquejan de esto es tan alto, que se ha llegado a normalizar y parece que no tiene arreglo más allá de ensayar más horas para “sentirse más preparado”. 
Pues bien, existen diferentes vías de solución científicamente validadas. La psicóloga Marta G. Garay ha creado un programa basado en Mindfulness y específicamente diseñado para disminuir el miedo escénico y mejorar la calidad de vida de músicos profesionales y en formación. 
¿Qué es Mindfulness?
El Mindfulness es un entrenamiento que nos invita a prestar atención de una manera determinada: de forma deliberada, en el momento presente y sin juzgar. Permite desarrollar una mayor conciencia, claridad y aceptación de la realidad. 
Otro de los elementos clave para el trabajo con músicos es el ejercicio de “autocompasión”, que promueve una relación con nosotros mismos basada en la amabilidad con uno mismo y favorece las relaciones interpersonales saludables. 
Los beneficios a nivel físico, mental, emocional y relacional son numerosos, entre los que destacan: 

  • Reducir el estrés y manejar la ansiedad
  • Controlar el miedo escénico
  • Disfrutar más en los ensayos y actuaciones
  • Aprender a concentrarte e ignorar las distracciones
  • Aproximarte a la experiencia con curiosidad y una mente abierta
  • Aprender a tranquilizarte cuando te sientas enfadado o molesto
  • Reducir la autocrítica
  • Relajar de manera consciente las tensiones musculares implicadas en la interpretación
  • Favorecer la creatividad
  • Fomentar la bondad y la compasión con uno mismo
  • Desarrollar habilidades psicosociales como la paciencia, la humildad, la alegría por el bienestar de los demás, la generosidad, la diligencia y la ecuanimidad
  • Disminuir la irritabilidad y los problemas de comunicación
  • Vivir amablemente y en equilibrio con los demás y con tu entorno
En definitiva, el programa Mindfulness para músicos permite entrenar la propia mente, desarrollando habilidades específicas para mejorar la forma en la que nos relacionamos con los demás y con nosotros mismos. Nos ayuda a elegir intencionalmente pensamientos y acciones compasivas que facilitan la vida profesional y personal del músico.
Marta G. Garay
Marta es psicóloga Máster en Deporte y el Ejercicio Físico con amplia experiencia en el sector de las artes escénicas. Dirige el proyecto Impulsarte Psicología y forma parte del equipo multidisciplinar de Vocal Center.
El grueso de su trabajo se centra en sesiones individuales en formato presencial y online para músicos, bailarines y actores. 
Entre sus formaciones dirigidas a músicos destaca la asignatura semanal Habilidades psicológicas para estudiantes de música que imparte en el Taller de Música Jove de Benimaclet (Valencia).
El próximo mes de octubre inicia el programa de Mindfulness para Músicos en Valencia y próximamente en Castellón. 
Puedes conocer en qué consiste exactamente la propuesta a través de Psicología Impulsarte - Mindfulness para Músicos.

No puedo parar de preocuparme por mi próxima actuación… 4 Razones y 4 Formas de dejar de hacerlo

Todos nos preocupamos por la “materia” de nuestra vida cotidiana de vez en cuando.
La mayor parte de estas preocupaciones son bastante inocentes. Pero a veces, nuestras preocupaciones van más allá de las inquietudes pasajeras y se transforman en un tipo de preocupación más debilitante. Esto es lo que se llama preocupación de “perseveración”.

Aquella en la que nos quedamos atrapados en un bucle de preocupación, sin poder dejar de preocuparnos, y que nos hace sentir cada vez más estresados y ansiosos. Por ejemplo, como puede suceder en los días (o semanas) previos a un concierto importante o audición. Cuando estamos plagados de pensamientos como – ¿Qué pasa si me equivoco? ¿Qué sucede si tengo me quedo en blanco? ¿Qué pasa si mi arco empieza a temblar y no puedo controlarlo? 

Algunos de nosotros somos más propensos a preocuparnos que otros, por supuesto. Y algunos de nosotros tardamos más en detener nuestras preocupaciones, una vez que el vórtice de la fatalidad nos absorbe. ¿Por qué es tan difícil detener este tipo de preocupación? ¿Hay algo que podamos hacer para cortarla cuando emerge? ¿O quizás no sea algo tan malo?

Teoría de la preocupación

Un par de investigadores hicieron una revisión de la literatura científica para acercarse a una “teoría unificada de la preocupación” (no, en realidad no lo llaman así, es sólo que creo que todo suena más guay cuando está precedido por la frase “teoría unificada de …” ). Y resulta que hay ciertos factores que tienden a provocar “bucles de preocupación” y un conjunto diferente de factores que mantienen las preocupaciones. Con una mejor comprensión de estos ingredientes, tal vez podamos encontrar formas de detener estas espirales descendentes antes de que acumulen demasiada fuerza.

¿Por qué empiezan los bucles de preocupación? (es decir, cuáles son los factores “desencadenantes”)

Atención

La gente que tiende a preocuparse tiende a estar más en sintonía con las amenazas que hay a su alrededor. Es como si su “radar” de amenazas llegara a 11. Así que tienden a ver más señales de cosas malas por venir, que los que no se preocupan, que no se dan cuenta. Como por ejemplo, se fija en todas las veces que el conductor parece mirar en su dirección, y no en la sonrisa que le dedica.

Con el tiempo, este sesgo de atención comienza a sesgar nuestra visión del mundo (o conjunto), haciendo que que lo sintamos como un lugar más aterrador (que tal vez realmente sea). Después de todo, estamos notando todas las formas en que el mundo es amenazante, y pocas de las formas en que el mundo es un lugar acogedor, de apoyo e inspirador.

Interpretación

Gran parte de lo que experimentamos en el día a día es bastante ambiguo. Digamos que alguien no ha respondido a su correo electrónico durante un par de días. ¿Significa que le ofendiste de alguna manera? ¿O tal vez estaba ocupado y no han tenido tiempo para responder? Es imposible saberlo, pero los preocupados tienden a interpretar esos eventos ambiguos de una manera que amplifica la amenaza. Lo cual, por supuesto, hace difícil no inquietarse y preocuparse.

¿Por qué los bucles de preocupación son difíciles de detener (es decir, cuáles son los factores que ayudan a mantener la preocupación)

Humor

Sabemos que preocuparnos a menudo tiene el efecto de ponernos de mal humor, pero hay evidencias de que funciona de otra manera también. Que estar en un estado de ánimo negativo también ayuda a caer en bucles de preocupación.

Además, estar en un estado de ánimo negativo tiene este efecto extraño de hacernos más perfeccionistas acerca de nuestra preocupación. Donde empezamos a sentir la necesidad de preocuparnos hasta que hayamos encontrado todas las soluciones posibles para cada amenaza potencial. O hasta que hayamos solucionado la preocupación de manera tan efectiva que nos sintamos mejor. Pero rara vez (¿alguna vez?) la preocupación nos hace sentir mejor, por lo que terminamos cavando el agujero más y más profundo, lo que hace aún más difícil romper el ciclo.

Creencias

De manera similar, a veces interiorizamos creencias o “reglas” inútiles acerca de la preocupación. Al igual que la idea de que preocuparse evitará que algo malo suceda (o al menos, hará menos probable que lo malo suceda). O que si nos preocupamos de que ocurra algo malo, estaremos preparados para ello.

Hay ciertamente algo que decir sobre la planificación de la contingencia y el intentar resolver problemas antes de que ocurran. La preocupación que está orientada a la acción productiva de esta manera puede ser útil. Pero eso es muy diferente a vivir en una situación que nos causa ansiedad, repitiéndola una y otra vez en nuestras cabezas, acompañada por una cadena interminable de ardor de estómago sin respuesta que induce a pensar “¿qué pasará si…?”.

¿Cómo ponerle solución?

Así que hemos identificado dos razones por las que comienzan los bucles de preocupación, y dos razones por las que los bucles de preocupación pueden ser difíciles de detener (aparte de la más obvia de no estar adecuadamente preparada, ¡por supuesto!). ¿Cómo podemos usar este conocimiento para detener o reducir nuestras preocupaciones desbocadas? No puede haber una sola solución a todo, pero aquí hay 4 estrategias que la investigación sugiere y que puede ayudar.

Participar en actividades para mejorar el estado de ánimo

Los bucles de preocupación pueden golpearnos cuando estamos de mal humor. Lo cual no significa que debamos aspirar a irradiar alegría las 24 horas del día. Pero hay una tendencia paradójica, cuando estamos en horas bajas, a hacer cosas que realmente profundizan nuestro estado de ánimo negativo.

Por ejemplo, si nos sentimos desalentados después de un mal día de práctica o de un concierto/audición poco fructífero, y estamos empezando a preguntarnos si tenemos lo que se necesita para ganar una audición, es fácil querer desplomarse en el sofá con una caja de helado, sándwiches y ver algo en Netflix. Y eso nos parecerá apetecible y genial a corto plazo, pero será menos probable que levante nuestro estado de ánimo que ir a correr, ver a un amigo, o comenzar un nuevo pasatiempo, como el tiro con arco (!?).

Usar la regla de parar “ese sentimiento que continúa”

Esto va a sonar ridículamente simple, pero cuando te encuentres en un bucle de preocupación, tómate un momento para hacer una pausa y pregúntate si te gustaría continuar preocupándote o no. Lo más probable es que te resulte más fácil detener el ciclo y seguir adelante. Por defecto, tendemos a usar lo que los psicólogos llaman la regla de “tanto como pueda”, donde permanecemos sin pensar en el bucle de preocupación hasta que nos sintamos mejor (lo cual casi nunca sucede).

Destrucción cognitiva

Esto suena contraintuitivo, por lo que es posible que quieres leer más sobre el tema aquí (@bulletproof), aquí (@Huffington Post), o aquí (relacionado con el deporte). Se trata de retroceder un poco para observar nuestra voz interior, y reconocer que nuestras preocupaciones son sólo pensamientos, no la realidad. Esto puede ayudarnos a avanzar más rápidamente y evitar quedar atrapados en un bucle.

Aparcar las preocupaciones

Esta estrategia también sonará un poco simple, pero programar el tiempo que le dedicamos a la preocupación es un hack psicólogo clásico, que los estudios sugieren que  puede ayudar a mantener las preocupaciones lejos nuestros pensamientos. Lea más sobre esto aquí (@bulletproof).


Traducido de: Bullet Proof Musician

Autor: Dr. Noa Kageyama

Título original: Can’t Stop Worrying About An Upcoming Performance? Here Are 4 Reasons Why – and 4 Ways to Stop.

Enlace al original: http://www.bulletproofmusician.com/cant-stop-worrying-about-your-upcoming-performance-4-reasons-why-4-ways-to-stop/

 

¡Síguenos en Facebook, Twitter y YouTube!

 

Suscríbete y recibe en tu email todas las convocatorias, audiciones y nuevos post.

Introduce tu dirección de email:

  banner  
Importante: Aclaramos que en Gran Pausa no se da ningún tipo de consejo médico ni tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, Gran Pausa no asume la responsabilidad de esos actos. La intención del sitio es solamente ofrecer información sobre lesiones y otras afecciones del músico para que estos problemas se conozcan y comprendan un poco mejor.
 

La entrada No puedo parar de preocuparme por mi próxima actuación… 4 Razones y 4 Formas de dejar de hacerlo aparece primero en Gran Pausa.