Audiciones Bolsa de trabajo en Orquesta de Córdoba

El objeto de esta convocatoria es la creación de una Bolsa de Trabajo para la cobertura de las contrataciones temporales que tengan que cubrirse en la Orquesta de Córdoba durante las temporadas de conciertos 2014-2015, 2015-2016 y 2016-2017 de los siguientes profesores-instrumentistas:

VIOLIN
VIOLA
VIOLONCHELO
CONTRABAJO
FLAUTA
OBOE
CLARINETE
FAGOT
TROMPETA

Plazo hasta el 26 de Enero de 2015

Más información en el siguiente enlace: http://orquestadecordoba.org/index.php/hemeroteca/item/71-bolsa-de-trabajo

 


Cómo respirar libremente cuando tocas un instrumento de cuerda. (Traducción)

Publicación: The Strad

http://www.thestrad.com/cpt-latests/how-to-breathe-freely-when-playing-a-stringed-instrument/

Autor: Ruth Phillips

Fecha: 10 junio 2014

Título original: How to breathe freely when playing a stringed instrument

La inspiración y espiración es una forma de expansión y contracción, la cual es la esencia del propio arco, recibir y soltar aire; la esencia de la interpretación; es la tensión y la relajación, el flujo y reflujo, vida y muerte, control y abandono.  Es, en efecto, nuestro mejor maestra.  ¿Por qué, entonces, cuando preguntas a decenas de músicos de cuerda si alguna vez sus profesores les han mencionado la respiración, el 90% dice que no?

Para hacer a los músicos conscientes de la importancia fundamental de la respiración y el vínculo directo entre respiración y movimiento del arco, desarrollé el siguiente proceso que llevé a cabo con un grupo de violonchelistas. Sin embargo, sirve igualmente para practicar en casa con un CD, o con un profesor. Para seguir estos pasos es esencial desarrollar un espíritu de interés y observación. A medida que surjan sentimientos y pensamientos, puede ser necesario repetir ciertas partes del proceso con el fin de mantener este espíritu de interés. Es un proceso de meditación, que puede ser totalmente transformador. Se hace hincapié en la atención que se presta a la respiración y nos invita a notar cómo ella y la música nos mueven, en vez de nosotros mover la respiración y la música.

  1. Con tu instrumento bajado, siéntate con los brazos colgando a los lados y empieza a respirar llenando todo tu tórax. Al inspirar, observa cómo los brazos se expanden y se separan del cuerpo y los hombros se elevan suavemente con la expansión clavicular. Al espirar, observa la liberación de los hombros hacia abajo y los brazos más pegados al torso.
  2. Escucha una obra lenta y expresiva con la que estés familiarizado. Al escuchar, siente la expansión y contracción de la frase en relación a tu respiración, permitiendo que tus brazos floten arriba y abajo conforme a la tensión musical. A través de la suave amplificación de la respiración se siembran las semillas de un buen movimiento del arco.
  3. Repite el ejercicio anterior pero ahora con tu instrumento colocado. Observa cualquier cambio en tu patrón de respiración. Casi sin excepción, estos cambios se producen debido a la proximidad repentina del instrumento. El cambio más común en violonchelistas, por ejemplo, es que se centra la respiración en la parte superior del pecho, dejando la zona que el chelo toca sin movimiento, como si el instrumento reemplazara al cuerpo. En mie experiencia, los sentimientos de ansiedad, vergüenza y desconexión son también comunes.
  4. Después de haber observado estos cambios físicos y emocionales, explora el cuerpo del instrumento y tu propio cuerpo a través del tacto, creando un instrumento vivo, que respira. Mientra se reproduce la melodía, intenta trazar las curvas cóncavas y convexas del instrumento y tu cuerpo. Siente las cuerdas, el vientre, el cuello. Imagina la caja del instrumento expandiéndose con la respiración de cada frase como lo hace tu tórax y trata de llevar esto a la vida a través del tacto.
  5. El próximo paso es introducir el arco. Con tu mano izquierda en reposo en el cuello del instrumento, toma el arco suavemente con la mano derecha. Repite el ejercicio de escuchar-respirar-observar. En este punto, debido al contacto físico con el arco, es común que salten a nuestra cabeza pensamientos como arco arriba-arco abajo… Como resultado, el simple patrón de respiración es molesto y el pánico puede aparecer para establecerse.
  6. Escuchando la melodía una vez más, toca una cuerda al aire, permitiendo que la respiración y el movimiento del arco se conviertan en uno con el pulso de la música. Llegará a ser sorprendentemente claro que el pulso es el órgano de la música. El pulso se convierte en el elemento físico y se entiende como algo distinto a las complejidades del ritmo.
  7. La etapa final es tocar la melodía. Te darás cuenta de los diferentes tipos de estrés que puedes experimentar cuando el cuerpo se abre y cierra, las frases, cómo hay momentos en la música de expansión y contracción (arco arriba y abajo). Esto desafía la decisión común de poner arco abajo todos los acentos musicales y trae un nuevo universo emocional al arco.

Estos ejercicios no pretenden ser literales, no es una forma de tocar, sino más bien es un proceso hacia la libertad en la actuación. La idea detrás de todo este trabajo de respiración no es condicionarse por el aliento, pero sí ser conscientes de ello, con el fin de liberar nuestras respuesta emocionales y físicas. Hay momentos en que traeremos activamente esta coneión y momentos en que necesitamos liberarnos, como en momentos específicos de expansión, énfasis o clímax en la música o cuando empezamos un movimiento (la preparación más natural para comenzar un movimiento es respirar, dejando que nuestros brazos sigan ese movimiento, y tocar cuando espiremos, al igual que un cantante canta con la espiración). También con ello cambiaremos nuestros hábitos de espera (silencios). Con el tiempo se convertirá en una segunda naturaleza, y exhalar o contener la respiración antes de tocar será tan antinatural para el músico de cuerda como para el oboísta o el cantante.

Trabajar con la respiración en la forma descrita puede cerrar la brecha entre nuestro cuerpo, el instrumento y la música. La respiración también puede tener un efecto profundo en el miedo escénico. Después de un periodo de trabajo con la respiración, el movimiento y la voz, todos los estudiantes del grupo dijeron que estaban disfrutando de la actuación por primera vez. No estaban nerviosos, sino conscientes de tener una energía extra, que habían aprendido a conducir. Los dos que habitualmente tomaban beta-bloqueantes tomaron la decisión de dejarlos porque querían estar en contacto con esta sensación en lugar de bloquearla. El profesor de yoga Peter Blackaby dijo recientemente: “Estar inmerso en el cuerpo y la respiración es estar presente en la “mente antigua”.” Si estamos físicamente presentes cuando tocamos no tendremos acceso a la mente asustada del juicio y la competencia, sino que la sabiduría de la mente del músico cantará con nosotros.

 


Jimena nos presenta su violín



Jimena (de 3º de Primaria) nos ha traído hoy su violín para presentarlo en clase. Gracias a ella hemos visto de cerca un violín de verdad y hemos podido escuchar cómo suena (porque ya sabe unas cuantas canciones). Hemos visto que tiene cuatro cuerdas, es de la familia de cuerda frotada (junto con la viola, el violonchelo y el contrabajo) y se toca con un arco. Aquí tenéis el vídeo ...



¡Gracias, Jimena!

Tao Yin para violinistas

Desde que Yehudi Menuhin se adentró en la práctica del yoga, muchos otros músicos han buscado también en la sabiduría oriental un método para encontrar la armonía y deshacerse de la tensión que a menudo atenaza.

La búsqueda de un equilibrio corporal y emocional, de una postura sana y natural, son factores que cada vez se tienen más en cuenta en la pedagogía musical. Los conservatorios los incluyen en sus materias, se imparten talleres con diversas técnicas (Alexander, Yoga, etc…) y cada vez más profesionales se toman en serio realizar ejercicios de diversos tipos -estiramientos, relajación, etc…- antes y durante la práctica intensiva.

Hace relativamente poco tiempo conocí a Teresa Rivera a través de esta web. Ella es profesora de la milenaria técnica de medicina china Tao Yin, y acababa de empezar hacía muy poco tiempo a aprender a tocar el violín, consiguiendo unos progreso tan rápidamente que sorprendió a su profesora y a sus compañeros más avanzados.

Estos sorprendentes resultados y su adaptación fácil y armoniosa al instrumento la llevaron a darse cuenta de que su práctica del Tao Yin le había proporcionado las bases corporales y emocionales para enfrentar el estudio de este a veces recalcitrante instrumento de una forma natural y positiva.

Así que tuvo la feliz idea de desarrollar unas clases diseñadas y dirigidas específicamente a músicos, aunando su experiencias como estudiante y como profesora de Tao Yin. Como me parece una gran idea, hablamos de que escribiera un artículo sobre su experiencia, y aquí la tenéis, con sus palabras, cómo es su experiencia y su proyecto para enseñar el Tao Yin a los músicos.


 

Tao Yin“En mi corta experiencia en la música me he llevado una gran y grata sorpresa, ya que como profesora de una técnica milenaria de equilibrio del cuerpo me ha dado un 50% de lo que conlleva tocar un instrumento. Es por ello que he creado estas clases: Tao Yin para músicos.

El Tao Yin me ha dado una postura correcta desde el principio, con un esfuerzo casi mínimo a nivel muscular ya que soy capaz de trabajar solo con ese grupo muscular sin relacionar al resto a la causa, y hacerlo desde la relajación; como mis músculos trabajan desde un estado de relajación, además de no necesitar un esfuerzo, me resulta agradable y me permite estar mucho más tiempo practicando y perfeccionando.

Tengo tanta escucha corporal que se cuando estoy tomando una postura que no es la correcta, aunque sea milimétricamente, soy capaz de notarlo y no llegar a extremos en los que duela la zona. También me hace saber cuándo muevo el arco más de lo debido; mi escucha corporal me avisa y fija en mi memoria muscular que esa es la posición correcta para no desafinar y tocar las notas adecuadas.

A nivel emocional me equilibra de una manera increíble, ya que revierto por completo emociones que son más bien algo mental, que una emoción verdadera que me hace crecer en la música. El resto de las emociones son mentales, impedimentos, como la frustración o el no puedo hacer algo, automáticamente revierto esa emoción, me coloco en un punto neutro y aparece la emoción adecuada para llevar a cabo lo que toco en ese momento. En mi sentir y vocabulario no existe el “no puedo”, existe la paciencia y el tesón, pero yo llevo mis emociones y las disfruto y no al revés, esto trae consigo que psicológicamente esté más centrada; emoción y mente se equilibran en un todo.

Tao Yin es acupuntura sin agujas, de hecho surgió porque al emperador de China no le podían poner agujas de acupuntura. De esa forma los médicos de la corte crearon y diseñaron los movimientos de Tao Yin basándose en los movimientos de la naturaleza y de los que la habitan. Además, al ser acupuntura, regula los órganos (los 5  elementos).

…los médicos de la corte crearon y diseñaron los movimientos de Tao Yin basándose en los movimientos de la naturaleza y de los que la habitan.

Clases de Tao Yin para músicosEl Tao Yin es la base del Chi Kung y del Tai Chi; se hace tumbados en el suelo, tratando al cuerpo a nivel global, no por partes; el Tao lo engloba todo, y desde ese todo trabajamos a todos los niveles. A nivel físico trabajamos desde la relajación estando en acción, coloca huesos y músculos y sobre todo el tendón, el gran olvidado, ya que el tendón es lo que une el hueso al músculo. El Tao Yin se hace desde el tendón, moviendo los músculos desde la relajación, flexibilizándolos. Y especialmente para los músicos es muy importante ya que estos trabajan al unísono con un grupo de músculos y sus tendones asociados, con lo que aparecen tendiditis, acortamientos de tendón, osificación de estos en algunos casos, por la sobreutilización del músculo que corresponde a dicho tendón, y esto a la larga también afecta a los nervios y puede producir el pinzamiento de estos entre estructuras musculares y óseas. El Tao Yin revierte todas estas patologías devolviendo al cuerpo su estado natural de ser, flexible a la vez que fuerte y equilibrado.

…para los músicos es muy importante ya que estos trabajan al unísono con un grupo de músculos y sus tendones asociados, con lo que aparecen tendiditis, acortamientos de tendón, osificación de estos en algunos casos,…

Nos movemos desde un eje, y esa es la columna vertebral, el Tao Yin revierte escoliosis, cifosis, hernias discales, ya que sus movimientos se basan en el Yin y el Yang. En mi práctica constantemente hago un movimiento yang y uno ying, al unir los antagónicos encuentro el equilibrio en mi cuerpo de forma natural, de forma que toda mi estructura se coloca, sin darme cuenta. Tengo alumnos que después de un tiempo de práctica me han dicho sorprendidos que les está cambiando el cuerpo y no se han dado cuenta, han conseguido con un mínimo esfuerzo, un máximo resultado.

Algunos alumnos me han dicho que, después de un tiempo de práctica, les está cambiando el cuerpo sin darse cuenta, y han conseguido con un mínimo esfuerzo, un máximo resultado.

Y todo ello dentro de un marco donde lo que importa es la experiencia pura, el disfrutar de uno mismo, el sentir que soy mi instrumento, único e irrepetible, y hacerlo sonar, sentir como todo tiene una armonía dentro de mí. Cuando mi ser toca la música que trae de serie, todo se expande fuera.”

Teresa Rivera


Editado: Parece que el centro Eolh ya NO está operativo.

Para los interesados, las clases son en Madrid, aquí tenéis los datos de contacto:

Centro de Terapias Eolh

Profesora Teresa Rivera

  • Calle Recoletos, 5 -3º izq (no confundir con Paseo de Recoletos)
  • Metro Retiro,
  • Estación de RENFE  parada Recoletos.
  • Teléfono 91-752-39-72
  • Mail: info@terapiaseolh.com.
Horarios de las clases normales
Martes 19:00 a 20:15
Jueves 19:00 a 20:15
Jueves 11:00 a 12:15
Horarios de las clases especiales para músicos
Jueves 20:30 a 21:45
Jueves 17:30 a 18:45

El precio mensual es de 30 € por una Clase Semanal y de 50 € por dos Clases Semanales.

Al practicar, piensa como un profesional.

En esta ocasión os traigo un artículo que leí en la web violinist.com, escrito por , un violinista y profesor on-line bastante popular.

A veces nos sentimos frustrados porque pasamos mucho tiempo practicando, tocando piezas o estudios una y otra vez y no vemos el progreso que esperábamos. Quizá no estamos enfocando el trabajo de la manera adecuada. Repetir y repetir sin sentido una y otra vez de forma mecánica no es la manera más inteligente de trabajar. Debemos conocernos a nosotros mismos, nuestras debilidades, la técnica que necesitamos dominar, y enfocar nuestros esfuerzos de forma inteligente a ese objetivo, en lugar de ser autómatas que repiten y repiten sin ilusión ni perspectiva.

Es en ese sentido en el que Nathan Cole incide.


 

“Me encanta la fotografía, y cuando era miembro de la Orquesta Sinfónica de Chicago, a menudo le daba la lata a nuestro fotógrafo, Todd Rosenberg, cuando él no estaba estrictamente trabajando. A veces le enseñaba una o dos fotos de las que estaba orgulloso, y otras veces le seguía en su labor (¡con su permiso!), sólo por verle trabajar. En una fiesta se fijó en que me quejaba con mis ajustes de la cámara demasiadas veces, y le dijo: “Mira, trata de pensar como un profesional durante la siguiente media hora ¿tú me ves tontear con la cámara o me ves disparando? tengo que conseguir tantas fotos o si no, no me pagan. ¡Y tienen que ser buenas fotos!…” así que me cogió la cámara y le colocó un diafragma y el obturador. “Ahora ve y toma unas cuantas fotos buenas. ¡Mira a la gente y dispara!”

Tuve una gran media hora, fingiendo ser un profesional, mirando y disparando ¡Y mis fotos tenían un aspecto diferente también! No tan buenas como las de Todd, pero mejores que las de mi antiguo yo. Pienso en esto a veces cuando estoy practicando o enseñando el violín, especialmente para aquellos que no tocan a menudo. Invito a la gente a “pensar como un profesional” la mayor parte del tiempo.

¿Qué significa esto respecto al violín? Bueno, puedes empezar por fingir que te encuentras en una situación desconocida: tienes que aprender un fragmento corto (digamos de uno a tres minutos de largo) para mañana y tocar delante de la gente. Ahora, ¿qué haría un profesional? Él tocaría la pieza de una o dos veces, lentamente. Luego escribiría en la partitura los golpes de arco y las digitaciones que probablemente no pudiera recordar fácil y automáticamente. Después empezaría con las partes más difíciles trabajando cada una  5 o 10 minutos. A continuación, la tocaría de principio a fin de nuevo para comprobar cómo lo hacía. ¿Sería perfecto al final del día? tal vez no, pero tendría que ser lo suficientemente bueno para una ejecución pública.

No sugiero esto como la manera de trabajar siempre, por supuesto. La música que tocamos merece tiempo para la reflexión y la experimentación. Pero algunos estudiantes que conozco reflexionan todo el día, y lo que realmente sale del instrumento es de hecho un pálido reflejo Nunca trabajan con el objetivo que necesitan para presentar una pieza a un auditorio. Está muy bien para ellos tratar de conseguir mejorar un poco cada día, así que..¿qué hay de malo en que lo obtengan a su manera? Y sin embargo muchas personas se sorprenderían al saber que se están limitando su nivel de mejora, estando muy a su alcance.

He tenido el privilegio de ver o escuchar practicar a muchos grandes solistas, y siempre me sorprendo por lo bien que suenan incluso cuando están trabajando lentamente un pequeño pasaje. Suenan como los profesionales que son. Recuerdo a un colega que dijo acerca de uno de estos solistas, “¡se olvidó de tocar fuera de tono!” Me encanta esa expresión. Yo tenía la mala costumbre de golpear mi cuerda con el metal del arco cerca de la nuez, en arcadas grandes hacia abajo  ¡tengo las cuerdas rotas para demostrarlo! Pero después de decidir que no era muy profesional hacer eso, he “olvidado” cómo hacerlo! el resultado me llevó un tiempo, pero la decisión la tomé un día practicando en mi habitación.

Ahora, hay un montón de tareas que requieren más de un sólo día de trabajo. Para ellas realmente debes ser paciente y experimentar los “dos pasos hacia adelante y un paso hacia atrás”. Pero si ha pasado un tiempo, te debes a ti mismo probar una manera diferente de trabajar: dejar de jugar con los “ejercicios”, tales como cuerdas, golpes de arco, digtaciones, etc. Dedica un día entero a algo de principio a fin, y observa cómo te va. Piensa en ello como una instantánea de ti, el violinista. Si te gusta lo que ves en la instantánea, recuerda cómo te sentías al trabajar de esa manera, y concéntrate en ese estado cada día. Si en lugar de eso estás distraído (como yo cuando veo algunas imágenes de mí mismo) entonces elige una de tus debilidades y dale caña duramente hasta el día siguiente. Elija un ejercicio corto diferente, como un estudio, que se base en tu punto débil. Es probable que veas y notes un progreso inmediato. Si no es así, entonces es el momento de consultar tu técnica a un maestro.

Disfruto tocando durante semanas o meses una pieza de música. Pero esas ocasiones son pocas y además me encuentran siempre con grandes ocupaciones! Mientras tanto, agradezco a mis maestros que me enseñaron a trabajar rápida y eficientemente, y a Todd, quien me recordó que su manera de enfocar atraviesa todas las fronteras artísticas.”


 

 Así que, resumiendo,

  • No se trata sólo de tocar y tocar.
  • Debes tener un objetivo y analizarlo bien.
  • Localiza tus puntos débiles.
  • Analiza esas carencias y trabájalas.
  • Si estás con un tema, debes intentar tocarlo igual de correctamente en todas sus partes.
  • Esta no es la única manera de trabajar: siempre tiene que haber momentos para la búsqueda interior y la práctica por puro placer.

LINKS: