3 beatboxers españolas geniales

 Por: Redacción


Ser beatbox se tenía como algo que sólo los chicos pueden hacer, pero nada más lejos de la realidad ya que algunas chicas se han atrevido a hacer esta práctica y lo hacen increíblemente bien.


En España especialmente hay 3 beatboxers que son geniales, ellas reciben por su trabajo muchos elogios pero lo más importante es que son aceptadas y recibidas de muy buen modo, tanto por sus compañeros hombres así como por la prensa y el público. 

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La envidia entre músicos

[Imagen principal de http://www.imujer.com/salud/7516/5-razones-por-las-que-la-envidia-perjudica-tu-salud-mental-y-fisica]

Hoy traducimos este interesante artículo de Linda Dessau. Nuestra intención traduciendo artículos al español es que todos los músicos de habla hispana puedan acceder a la gran cantidad de información en inglés que hay por la red. ¡Disfrutad de la lectura!

Traducido de la publicación Enzine Articles

Enlace al original: http://ezinearticles.com/?Jealous-Again—Jealousy-Among-Musicians&id=17842

Fecha: 2 Marzo 2005

Título original: Jealous Again – Jealousy Among Musicians

Los celos… ¿Lo sientes? ¿Los ves en los demás? ¿Dificulta tus relaciones con otros músicos? ¿Minan tu confianza? ¿Bloquean tu creatividad? Aquí te dejo algunas preguntas para ayudarte a aclarar estos sentimientos en tu vida diaria.

¿Qué están tratando de enseñarme mis celos?

En general, cuando tengo una emoción fuerte hacia una persona específica es o bien porque esa persona representa algo que no tolero o porque esa persona encarna algo que me gustaría poder hacer o tener. Recuerdo que cuando estudiaba en el conservatorio estaba increíblemente celosa de una compañera, cantante. De lo que era total y dolorosamente consciente (aunque por entonces nunca lo habría dicho) era de que esta persona era capaz de expresar plenamente tanto su sensibilidad como su talento, y yo no podía. Yo era una cantante mejor en casa, en mi habitación, que cuando estaba frente a otras personas, y eso es lo que no podía soportar de la situación. Al hacer lo que yo no podía, ella evidenciaba mi principal obstáculo. Era prácticamente imposible tener una buena relación con ella.

¿Cómo puedo identificar a esa persona como un compañero y no comparar nuestro trabajo?

¿Qué oportunidades tengo para colaborar con ella, para conseguir un apoyo mutuo y un intercambio de ideas? ¿Puedo abrirme a recibir ayuda de esta persona – retroalimentación, apoyo y amor? ¿Qué puedo, a su vez, dar a esta persona? Incluso el más famoso, el músico más exitoso es un ser humano igual que tú. Encuentra la conexión. ¿Qué puedo dar a un músico que es más original que yo?

¿Cómo puedo desarrollar confianza en mi mensaje, y expresarlo de manera auténtica?

Nunca voy a sonar como este otro músico, o cualquier otra persona. Puedes escuchar a músicos que te influyan, de manera inevitable harás comparaciones, pero mis palabras nunca sonarán exactamente igual que las de los demás, porque mi “historia”, mi vida, mis experiencias, mis cualidades, fortalezas y desafíos son completamente únicos en mí. Cuando honro mi singularidad, mi confianza crece, y se hace inútil compararme con los demás – no hay comparación. Esta cita de Martha Graham explica lo que quiero decir:

“Hay una vitalidad, una fuerza de vida, una energía, una aceleración, que se transmite a través de cada uno en sus acciones, y porque sólo hay uno como tú en todo el mundo, esta expresión es única. Y si la bloqueas, nunca existirá a través de cualquier otro medio y se perderá. El mundo no lo tendrá. No es tu trabajo determinar lo buena o mala que es, ni lo valiosa, ni cómo se compara con otras expresiones. Es tu trabajo expresarte de manera clara y directa, para dar a conocer esa parte de ti.” – Martha Graham, citado por Agnes DeMille, Martha: Vida y obra de Martha Graham

¿Cómo puedo desviar mi atención de esta persona y volver a centrarme en mí, en cómo mejorar mi propio éxito y plenitud creativa?

Si estoy celoso de alguien que gana un concurso de composición, puedo preguntarme: ¿en cuántos concursos de composición he entrado? Si soy celoso del tamaño de su base de fans, puedo preguntarme: ¿cómo estoy atrayendo nuevos fans y cómo estoy profundizando mi relación con los que tengo ahora? Si estoy celoso de la cantidad de canciones que han escrito, puedo preguntarme: ¿qué estoy eligiendo hacer con mi tiempo en vez de escribir canciones?

Una vez que he aprendido de esa persona, ¿cómo puedo dejar a un lado mi envidia?

A veces en la vida nos aferramos a las emociones mucho después de que hayan servido a su utilidad. Se convierten en algo confortable, familiar y más seguro que trabajar para llegar al lado contrario. Y sin embargo, también pueden abrumarnos y bloquear nuestra creatividad. Prueba la sensación análoga.

  1. En primer lugar, siente ese sentimiento – no lo suprimas, realmente deja que fluya.
  2. A continuación, expresa el sentimiento – escribir sobre ello, cantar, hablar de ello con alguien de confianza, reproducirlo con tu instrumento o expresarlo con tu arte.
  3. A continuación, puedes explorar el sentimiento – ¿qué es lo que intenta enseñarte, etc., tal y como he comentado en los puntos anteriores.
  4. Y finalmente dejarlo ir. Esto puede ser tan simple como decir una breve oración o afirmación (“Dejo ir los celos”, o “Tengo dones valiosos y únicos para ofrecer”), o escribiendo la sensación en un pedazo de papel y rompiéndolo.

Los celos tienen mucho que enseñarnos. Así que cuando aparezcan en tu vida, préstales atención. Si notas la envidia en los demás, ponte en su lugar y ayúdales a sentirse identificados. Revela tu humanidad. Que sepan que tienes algo que ofrecer.

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Siempre en competencia

Nos guste o no, los músicos estamos siempre en competencia. Es difícil enfrentarse a los sentimientos contradictorios que esta competencia nos puede provocar. A menudo, los colegas se convierten en competidores en un mundo en el que no sólo competimos por ser mejores músicos, sino muchas veces, por un trabajo.

La competencia ya empieza a alimentarse en los años de estudio: por unos resultados mejores, por un papel más importante en la orquesta, por el reconocimiento de los profesores o los compañeros… etc. Empezamos a tener sentimientos contradictorios, no es fácil competir contra amigos y compañeros. Así comienza nuestra andanza por la competitividad de la música, que continúa cuando nos enfrentamos a otros en audiciones y pruebas, o simplemente por el reconocimiento del público.

Sobrellevar la competencia

En la música, la jerarquización está siempre presente. Casi sin quererlo, vamos a estar en continua competencia. Un claro ejemplo de esto: los puestos en los atriles, que parecen asignarnos un valor por delante o por detrás de los demás.

Competir implica soportar cierta presión de tipo social. Al competir por algo, asumimos que si no lo logramos decepcionaremos a nuestro entorno, e incluso a nosotros mismos. Nuestros objetivos pueden interferir con los objetivos de otros, y debemos tener claro que no siempre podemos salir ganando. Por tanto, cuando nos fijamos metas que implican una competición, debemos ser cuidadosos y escoger unos objetivos personales. Por ejemplo: Si vas a un examen no debes plantearte como objetivo “Voy a sacar la nota más alta”, sino “Voy a sacar mejor nota que la última vez”. Si te planteas el primer objetivo, estás implicando el factor competencia con los demás, con lo que será un objetivo más inalcanzable y frustrante que el segundo.

La envidia

La envidia es ese sentimiento que surge cuando uno percibe el mundo como injusto porque otros tienen lo que él quiere. El éxito de los demás en sus carreras no te da ni te quita nada a ti. Cada uno tendrá sus oportunidades y sus logros. No obstante, la envidia es un sentimiento natural que muchos tienen de manera irremediable. A nadie le gusta sentir envidia, es irritante y no soluciona nada. Pero a veces, no podemos evitarlo.

La envidia tiene mucho que ver con la autoestima. La envidia nos pone en contacto con sentimientos de inferioridad. Es por ello que debemos centrarnos en la autoestima para dejar de sentir envidia y comenzar a cumplir con nuestros objetivos.

¿Cómo nos libramos de este sentimiento? Deseamos algo que otro tiene, así que tenemos dos opciones: o aceptamos nuestra realidad o luchamos para cambiarla. Como escribe Patricia Ramírez en BuenaVida “A veces pierde más tiempo criticando, desprestigiando y deseando lo de otros que invirtiéndolo en su mejora. Esa energía sería muy productiva si la gastara en evolucionar.”

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Con la amistad de por medio

Competir contra amigos por cosas que nos importan significa que más de una vez veremos cómo nuestro amigo se lleva lo que nosotros deseábamos. Muy pocos lo reconocerán, pero lo cierto es que no siempre seremos capaces de sentirnos felices por sus logros. El ego es el ego, y no podemos evitar pensar “podría haber sido yo”.

Sin embargo, es importante aprender a alegrarse por las cosas buenas que les pasan a nuestros compañeros. Ponte en su lugar e imagina lo mucho que te gustaría compartir tu alegría con él. Competencia sana, olvidando la envidia y centrándonos en lo bueno que es que un colega consiga un logro en su carrera.

 

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