Grandes oradores: Francisco Alcaide, el éxito es tener vocación de servicio

Hoy continuamos nuestra serie de Grandes Oradores con:

Francisco Alcaide Hernández (@falcaide) es conferenciante, formador y escritor en temas de management y desarrollo personal. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, licenciado en Derecho, Máster en Banca y Finanzas y Doctor cum laude en Organización de Empresas. 

Autor, sólo o en colaboración de ocho libros, entre ellos el bestseller Aprendiendo de los mejores (Alienta), ya en su 10ª edición, más de 20.000 ejemplares vendidos y único libro de un autor español entre los 25 mejores libros de negocios y desarrollo personal a nivel internacional junto a Daniel Goleman, Robert Kiyosaki, Warren Buffett o Jack Welch, entre otros. Su último libro publicado es Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición), nominado al Premio Knowsquare al mejor libro de empresa 2014.

¿Cuál es el origen de tu vocación por dictar conferencias?
Es la consecuencia natural al conocimiento y experiencia acumulados en torno al mundo del management y el desarrollo personal. Cuando te dedicas intensamente a una actividad, también tienes la necesidad de dar tu propia versión sobre aquello que consideras importante y utilizas los canales disponibles: libros, artículos, posts, clases y también conferencias.

¿Qué impacto cree que tiene en las personas un buen mensaje?
Un buen mensaje puede tener un impacto alto en la audiencia, pero lo importante es cambiar comportamientos (hábitos) y para ello hay que trabajar duro. Las conferencias sirven para inspirar, remover y movilizar, pero cualquier cambio es un proceso que hay que sufrir con disciplina, paciencia y actitud positiva.

¿Qué valor otorgas al desarrollo de la capacidad de hablar en público?
Muy importante. De hecho en mi libro Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edic.) hay un capítulo dedicado en específico en este tema, y allí contamos que hay estudios que demuestran que cuanto más habla una persona en público, su nivel de ingresos tiende a comunicar. 

En el mundo que viene, qué crees que tendrá más importancia a la hora de comunicar.
Comunicar siempre ha sido importante, pero en un mundo más competitivo adquiere todavía más relevancia. Hoy día recibimos más impactos y de manera más recurrente, con lo que la capacidad de captar la atención, en primer lugar, y de impactar, en segundo lugar, son claves. Lee Iacocca, presidente de Chrysler (1978–1992) decía: “Puedes tener ideas brillantes, pero si no logras comunicar, no te llevarán a ninguna parte”. Avanzar en la vida tiene mucho que ver con nuestra capacidad de persuadir, influir y convencer. Hace poco escribía sobre este tema en: La comunicación es la base del liderazgo.

¿Escribes como hablas? ¿Hablas como escribes?
Diría que más bien hablo como escribo, porque mi relación con la escritura es muy anterior a la de comunicar en público y hay una forma parecida de trasladar los mensajes a la audiencia, que intento que sea siempre sencilla, estructurada, clara y breve.

¿Cómo preparas las conferencias?
Lo primero de todo es saber quién es la audiencia. El protagonista en un evento no es el ponente sino el oyente. Los americanos dicen: no pain, no gain. Cuando alguien va a una conferencia, acude porque le duele algo (pain) y busca una solución (gain) a ese problema. Nuestra misión es identificar el dolor y darles una solución. Para ello tienes que saber por qué están ahí: necesidades, inquietudes, problemas o dificultades. El éxito siempre –y también en las conferencias– consiste en tener vocación de servicio, en querer ayudar. A la hora de preparar una conferencia siempre hay que hacerse esta pregunta: ¿Qué puedo hacer yo por la audiencia para que les vaya mejor en su vida? A partir de ahí puedes elegir las ideas claves (contenido) y vestirlas adecuadamente (diseño) para exponerlas.

¿Qué haces para cuidar tu voz?
Nada especialmente. Los cuidados normales sin excesos.

¿Cómo has notado que evolucionaba tu voz conforme a tu experiencia?
Quizás una voz más pausada, lentificando, recalcando más las ideas y los mensajes, y manejando mejor los silencios y las pausas.

¿Qué hace a un buen orador?
Cualquier conferencia se basa en tres patas y eso es lo que cuida un buen orador: Contenido, Diseño y Exposición. 
1) Contenido: tienes que saber mucho sobre lo tuyo. La pasión por tu tema es importante y nunca dejar de aprender si quieres aportar valor en tu disciplina.
2) Diseño: cómo das forma a todo eso que sabes. Es el empaquetado del contenido, cómo vas a presentar el contenido.
3) Exposición: naturalidad, humildad, entusiasmo, sencillez, claridad o brevedad, son algunos puntos clave.

¿Qué consejo darías a quien comienza en el mundo de la oratoria?
Que la buena oratoria no se improvisa. El éxito ama la preparación. Detrás de una habilidad solvente para hablar en público hay mucha reciedumbre. El éxito en cualquier campo es la suma de 3 cosas:
  1. Estudio: que lean libros sobre la materia y vean vídeos de otros ponentes y los analicen.
  2. Práctica: a hablar en público se aprende hablando en público. Que aprovechen o promuevan cualquier ocasión para hacerlo.
  3. Feedback: cualquier proceso de mejora no es una línea recta. Hay que tener una mirada crítica siempre para crecer.

¿Dónde pueden nuestros lectores encontrar información actualizada sobre tus próximas charlas?
En mis páginas web:

Y también en mi cuenta twitter y mi página facebook.

Grandes oradores: Francisco Alcaide, el éxito es tener vocación de servicio

Hoy continuamos nuestra serie de Grandes Oradores con:

Francisco Alcaide Hernández (@falcaide) es conferenciante, formador y escritor en temas de management y desarrollo personal. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, licenciado en Derecho, Máster en Banca y Finanzas y Doctor cum laude en Organización de Empresas. 

Autor, sólo o en colaboración de ocho libros, entre ellos el bestseller Aprendiendo de los mejores (Alienta), ya en su 10ª edición, más de 20.000 ejemplares vendidos y único libro de un autor español entre los 25 mejores libros de negocios y desarrollo personal a nivel internacional junto a Daniel Goleman, Robert Kiyosaki, Warren Buffett o Jack Welch, entre otros. Su último libro publicado es Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición), nominado al Premio Knowsquare al mejor libro de empresa 2014.

¿Cuál es el origen de tu vocación por dictar conferencias?
Es la consecuencia natural al conocimiento y experiencia acumulados en torno al mundo del management y el desarrollo personal. Cuando te dedicas intensamente a una actividad, también tienes la necesidad de dar tu propia versión sobre aquello que consideras importante y utilizas los canales disponibles: libros, artículos, posts, clases y también conferencias.

¿Qué impacto cree que tiene en las personas un buen mensaje?
Un buen mensaje puede tener un impacto alto en la audiencia, pero lo importante es cambiar comportamientos (hábitos) y para ello hay que trabajar duro. Las conferencias sirven para inspirar, remover y movilizar, pero cualquier cambio es un proceso que hay que sufrir con disciplina, paciencia y actitud positiva.

¿Qué valor otorgas al desarrollo de la capacidad de hablar en público?
Muy importante. De hecho en mi libro Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edic.) hay un capítulo dedicado en específico en este tema, y allí contamos que hay estudios que demuestran que cuanto más habla una persona en público, su nivel de ingresos tiende a comunicar. 
En el mundo que viene, qué crees que tendrá más importancia a la hora de comunicar.
Comunicar siempre ha sido importante, pero en un mundo más competitivo adquiere todavía más relevancia. Hoy día recibimos más impactos y de manera más recurrente, con lo que la capacidad de captar la atención, en primer lugar, y de impactar, en segundo lugar, son claves. Lee Iacocca, presidente de Chrysler (1978–1992) decía: “Puedes tener ideas brillantes, pero si no logras comunicar, no te llevarán a ninguna parte”. Avanzar en la vida tiene mucho que ver con nuestra capacidad de persuadir, influir y convencer. Hace poco escribía sobre este tema en: La comunicación es la base del liderazgo.

¿Escribes como hablas? ¿Hablas como escribes?
Diría que más bien hablo como escribo, porque mi relación con la escritura es muy anterior a la de comunicar en público y hay una forma parecida de trasladar los mensajes a la audiencia, que intento que sea siempre sencilla, estructurada, clara y breve.

¿Cómo preparas las conferencias?
Lo primero de todo es saber quién es la audiencia. El protagonista en un evento no es el ponente sino el oyente. Los americanos dicen: no pain, no gain. Cuando alguien va a una conferencia, acude porque le duele algo (pain) y busca una solución (gain) a ese problema. Nuestra misión es identificar el dolor y darles una solución. Para ello tienes que saber por qué están ahí: necesidades, inquietudes, problemas o dificultades. El éxito siempre –y también en las conferencias– consiste en tener vocación de servicio, en querer ayudar. A la hora de preparar una conferencia siempre hay que hacerse esta pregunta: ¿Qué puedo hacer yo por la audiencia para que les vaya mejor en su vida? A partir de ahí puedes elegir las ideas claves (contenido) y vestirlas adecuadamente (diseño) para exponerlas.

¿Qué haces para cuidar tu voz?
Nada especialmente. Los cuidados normales sin excesos.

¿Cómo has notado que evolucionaba tu voz conforme a tu experiencia?
Quizás una voz más pausada, lentificando, recalcando más las ideas y los mensajes, y manejando mejor los silencios y las pausas.

¿Qué hace a un buen orador?
Cualquier conferencia se basa en tres patas y eso es lo que cuida un buen orador: Contenido, Diseño y Exposición. 
1) Contenido: tienes que saber mucho sobre lo tuyo. La pasión por tu tema es importante y nunca dejar de aprender si quieres aportar valor en tu disciplina.
2) Diseño: cómo das forma a todo eso que sabes. Es el empaquetado del contenido, cómo vas a presentar el contenido.
3) Exposición: naturalidad, humildad, entusiasmo, sencillez, claridad o brevedad, son algunos puntos clave.

¿Qué consejo darías a quien comienza en el mundo de la oratoria?
Que la buena oratoria no se improvisa. El éxito ama la preparación. Detrás de una habilidad solvente para hablar en público hay mucha reciedumbre. El éxito en cualquier campo es la suma de 3 cosas:
  1. Estudio: que lean libros sobre la materia y vean vídeos de otros ponentes y los analicen.
  2. Práctica: a hablar en público se aprende hablando en público. Que aprovechen o promuevan cualquier ocasión para hacerlo.
  3. Feedback: cualquier proceso de mejora no es una línea recta. Hay que tener una mirada crítica siempre para crecer.

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Y también en mi cuenta twitter y mi página facebook.

Raimon Samsó: quien sabe oratoria triunfará

Hoy traemos a nuestra serie "Grandes Oradores" a un maestro que no necesita presentación, Raimon Samsó: es un paradigma del éxito en su ámbito y aquí se refleja su carácter trabajador, emprendedor y auténtico. 

¿Cuál es el origen de tu vocación por dictar conferencias?
Todo empezó con las presentaciones de mis libros que son de alguna manera conferencias sobre el tema del libro. Como sabes escribo ensayo y libros que transmiten ideas de cambio y superación a mis lectores.
Eso dio paso a conferencias ya no centradas en el libro sino en el tema del libro: emprender, cambio personal, etc… Como me sentí bien en ese rol, lo incorporé a mi catálogo de servicios.


¿Qué impacto cree que tiene en las personas un buen mensaje?
Un buen mensaje cambia vidas, todos lo hemos comprobado. Vivimos del conocimiento de otros y alimentamos nuestra vida de nuevos paradigmas. Asistir a conferencias nutre, y ignorarlas es una pérdida irrecuperable. Muchas personas han dado un giro a su vida sólo porque un día alguien encendió su mente con una idea poderosa. Las ideas mueves el mundo y las conferencias son el lugar perfecto para compartirlas.


¿Qué valor otorgas al desarrollo de la capacidad de hablar en público?
Es vital, aunque en las escuelas lo ignoran. Una persona adulta deberá vender sus ideas tarde o temprano y si no sabe exponerlas entonces perderá sus opciones. La oratoria es una habilidad imprescindible como hablar, andar o respirar. Quien lo sabe triunfará, quien lo ignora, fracasará.



En el mundo que viene, qué crees que tendrá más importancia a la hora de comunicar.
Comunicar desde el corazón, hablar a las emociones… no a la cabeza. Quien conecte con el corazón de la gente, llegará; quien sólo hable a las mentes será olvidado. Vamos a una sociedad sabia, consciente y selectiva. Las palabras no dicen nada sin el poder de la emoción. Y eso es lo que comunica más y mejor.


¿Escribes como hablas? ¿Hablas como escribes?
Las dos cosas son verdad. No hay separación entre lo que soy y lo que digo, por eso el mensaje cala hondo. Cuando hay un divorcio entre el mensaje y el mensajero, todo queda en palabras vanas y huecas que se pierden y olvidan. Es aquello de aplica lo que predicas. No hables de oídas.


¿Cómo preparas las conferencias?
Con muchas horas de reflexión delante de un PC y haciendo mapas mentales en el papel para ordenar las ideas, priorizar, seleccionar y descartar. Me aclara mucho ver lo que quiero explicar. Pero siempre me toma días preparar una conferencia.


¿Qué haces para cuidar tu voz?
Soy un irresponsable: nada en absoluto. Carezco de esa formación. Me limito a no beber frío y no gritar. Y protegerme del frío. Pero es verdad que después de un fin de semana de seminario intensivo mi voz está tocada.


¿Cómo has notado que evolucionaba tu voz conforme a tu experiencia?
Bueno, ahora la modulo más, uso mucho las tonalidades para animar el sentido auditivo de la audiencia, antes era más monótono. Eso le dio vida a mi discurso. Y yo lo paso mejor. Es como contar historias.


¿Qué hace a un buen orador?
La práctica, los años de aprender y desafiarse. Se hace, no se nace. Y lo de los nervios es una excusa.


¿Qué consejo darías a quien comienza en el mundo de la oratoria?
Que se haga a un lado, y que cuando hable no piense en sí mismo sino en su audiencia, que es lo único importante. El orador no es nada importante, sirve nada más. Así que se olvide de sí mismo y deje de darse importancia. No cuenta para nada. Sólo cuentan ellos...


¿Dónde pueden nuestros lectores encontrar información actualizada sobre tus próximas charlas?
En mi web www.raimonsamso.com y sobre todo en www.institutodeexpertos.com donde enseño a vender ideas y conocimiento desde el escenario y también a venderlas como experto en un tema para vivir del conocimiento como info emprendedor o experto.

Raimon Samsó: quien sepa oratoria triunfará

Hoy traemos a nuestra serie "Grandes Oradores" a un maestro que no necesita presentación, Raimon Samsó: es un paradigma del éxito en su ámbito y aquí se refleja su carácter trabajador, emprendedor y auténtico. 

¿Cuál es el origen de tu vocación por dictar conferencias?
Todo empezó con las presentaciones de mis libros que son de alguna manera conferencias sobre el tema del libro. Como sabes escribo ensayo y libros que transmiten ideas de cambio y superación a mis lectores.

Eso dio paso a conferencias ya no centradas en el libro sino en el tema del libro: emprender, cambio personal, etc… Como me sentí bien en ese rol, lo incorporé a mi catálogo de servicios.

¿Qué impacto cree que tiene en las personas un buen mensaje?
Un buen mensaje cambia vidas, todos lo hemos comprobado. Vivimos del conocimiento de otros y alimentamos nuestra vida de nuevos paradigmas. Asistir a conferencias nutre, y ignorarlas es una pérdida irrecuperable. Muchas personas han dado un giro a su vida sólo porque un día alguien encendió su mente con una idea poderosa. Las ideas mueves el mundo y las conferencias son el lugar perfecto para compartirlas.

¿Qué valor otorgas al desarrollo de la capacidad de hablar en público?
Es vital, aunque en las escuelas lo ignoran. Una persona adulta deberá vender sus ideas tarde o temprano y si no sabe exponerlas entonces perderá sus opciones. La oratoria es una habilidad imprescindible como hablar, andar o respirar. Quien lo sabe triunfará, quien lo ignora, fracasará.

En el mundo que viene, qué crees que tendrá más importancia a la hora de comunicar.
Comunicar desde el corazón, hablar a las emociones… no a la cabeza. Quien conecte con el corazón de la gente, llegará; quien sólo hable a las mentes será olvidado. Vamos a una sociedad sabia, consciente y selectiva. Las palabras no dicen nada sin el poder de la emoción. Y eso es lo que comunica más y mejor.

¿Escribes como hablas? ¿Hablas como escribes?
Las dos cosas son verdad. No hay separación entre lo que soy y lo que digo, por eso el mensaje cala hondo. Cuando hay un divorcio entre el mensaje y el mensajero, todo queda en palabras vanas y huecas que se pierden y olvidan. Es aquello de aplica lo que predicas. No hables de oídas.

¿Cómo preparas las conferencias?
Con muchas horas de reflexión delante de un PC y haciendo mapas mentales en el papel para ordenar las ideas, priorizar, seleccionar y descartar. Me aclara mucho ver lo que quiero explicar. Pero siempre me toma días preparar una conferencia.

¿Qué haces para cuidar tu voz?
Soy un irresponsable: nada en absoluto. Carezco de esa formación. Me limito a no beber frío y no gritar. Y protegerme del frío. Pero es verdad que después de un fin de semana de seminario intensivo mi voz está tocada.

¿Cómo has notado que evolucionaba tu voz conforme a tu experiencia?
Bueno, ahora la modulo más, uso mucho las tonalidades para animar el sentido auditivo de la audiencia, antes era más monótono. Eso le dio vida a mi discurso. Y yo lo paso mejor. Es como contar historias.

¿Qué hace a un buen orador?
La práctica, los años de aprender y desafiarse. Se hace, no se nace. Y lo de los nervios es una excusa.

¿Qué consejo darías a quien comienza en el mundo de la oratoria?
Que se haga a un lado, y que cuando hable no piense en sí mismo sino en su audiencia, que es lo único importante. El orador no es nada importante, sirve nada más. Así que se olvide de sí mismo y deje de darse importancia. No cuenta para nada. Sólo cuentan ellos...

¿Dónde pueden nuestros lectores encontrar información actualizada sobre tus próximas charlas?
En mi web www.raimonsamso.com y sobre todo en www.institutodeexpertos.com donde enseño a vender ideas y conocimiento desde el escenario y también a venderlas como experto en un tema para vivir del conocimiento como info emprendedor o experto.

Álex Rovira: Hay que zarandear emocionalmente a la audiencia

Isabel Villagar y Álex Rovira
Hoy comenzamos una nueva serie en la que entrevistaremos a los grandes protagonistas de la oratoria en castellano y comenzamos por uno de los más impactantes. Álex Rovira es una referencia en el campo de la conferencia profesional. Su manera de expresarse y explicar conceptos es cercana, didáctica y al mismo tiempo amena. Deja enganchado a la silla al oyente con una sonrisa de principio a final sin perder un ápice de seriedad en el contenido.

¿Cuál es el origen de tu vocación por dictar conferencias?
Ya antes de finalizar mi licenciatura, el decano de la universidad en la que estudiaba me propuso colaborar como asistente de algunos profesores. Allí comencé a ensayarme en el universo de la formación. Con el tiempo surgió también la oportunidad de impartir alguna conferencia, y a partir de ahí con la práctica vinieron más y más. La verdad es que nunca hubiera dicho que acabaría dedicando una parte de mi tiempo profesional a impartir conferencias como lo hago, pero la vida me ha llevado a ello.

En tu web www.alexrovira.com reivindicas el poder de transformación a través de la palabra y propugna la bondad, la voluntad, la responsabilidad, la generosidad, la cooperación, etc.. ¿Qué impacto cree que tiene en las personas un buen mensaje?
Sin duda, la palabra es una herramienta poderosísima, y es lo que nos permite intercambiar ideas, expresar emociones, en definitiva generar vínculos de calidad. Creo que tanto un buen libro, como una buena conversación tienen la capacidad de desvelar y de despertar y eventualmente de hacernos cuestionar, de zarandearnos o de provocarnos. Creo que un buen mensaje tiene que combinar tanto la interpelación a la dimensión cognitiva, es decir a la reflexión, a la crítica, al pensamiento, pero también tiene que zarandear emocionalmente e invitar a la acción.

¿Qué valor otorgas al desarrollo de la capacidad de hablar en público?
En relación a la palabra hay cuatro habilidades fundamentales: leer, escribir, escuchar y hablar. Por lo menos a mi, cuando era pequeño, y a muchos de mis compañeros y conocidos de mi generación que se han formado en España, se nos enseñó esencialmente a leer y a escribir, pero no recibimos apenas ningún tipo de formación sobre la importancia de saber escuchar y también de saberse expresar. Creo que eso es una carencia que arrastramos no sólo generacionalmente sino también como país si miramos otros países vecinos, especialmente del centro y del norte de Europa. En ese sentido, cuanto menos miedo tengamos a expresarnos en público, y cuanto más practiquemos la voluntad de hacernos entender y de entender al otro, por supuesto que mejoraremos nuestra capacidad de comunicar y eso es absolutamente crítico. 

En el mundo que viene, ¿qué crees que tendrá más importancia a la hora de comunicar?
Últimamente se habla mucho de tecnología, de digitalización, pero creo que se están olvidando lo principal: las humanidades. De qué sirve la tecnología si no hay un buen criterio que la gobierna y la gestiona. Para novedad los clásicos, y paradójicamente creo que en el mundo que viene seguir siendo absolutamente imprescindible el desarrollo de capacidades esencialmente humanas porque para llegar a corazón del otro aparte de bytes se necesita empatía, alteridad, generosidad, humildad, y todos los valores que tengan que ver con humanizar a la humanidad.

En tu libro Creer, Crear, Lograr conectas con tus lectores por el tono directo y preciso. A la hora de sentarte a la silla: ¿escribes como hablas? ¿hablas como escribes?
Procuro dirigirme tanto al lector como a las personas que están sentadas en la auditorio como lo haría hablándole a un amigo. Desde el máximo respeto, desde la máxima consideración y desde la voluntad de hacerme entender a la vez que con rigor. Tampoco a estas alturas no me pienso demasiado cuál es el tono que tengo que tomar, surge espontánea y naturalmente sin ningún tipo de esfuerzo. Supongo que se debe ya que son miles de horas de vuelo. 

¿Cómo preparas las conferencias?
Crear un contenido son muchísimas horas de preparación previa, de lectura, de investigación, de reflexión, de contraste de fuentes. Aparte uno va haciendo su propia alquimia y elaboración tanto de la forma como del fondo, del mensaje y de la manera en la que deseas articularlo, con qué cadencia, secuencia de ideas, en definitiva cuál será el camino creativo con el que quieres generar una introducción, un nudo y un desenlace. Como un buen plato a la hora de comer, se da la paradoja de que la preparación puede suponer cientos o miles de horas de ensayo y práctica a lo largo de los años, mientras que el simple acto de disfrutar de él puede llevar de apenas unos minutos. Lo mismo pasa con la preparación de un contenido que tiene que ser comunicado a una amplísima audiencia.

¿Qué haces para cuidar tu voz?
En mi adolescencia estudié música, piano y canto, y en aquel momento ya aprendí alguna noción para cuidar mi voz. Lamentablemente por circunstancias personales no pude seguir con esos estudios musicales. Pero muchos años después, superados ya los cuarenta años, tomé consciencia de la importancia de cuidar la voz. Me puse en contacto con una magnífica logopeda, y posteriormente con una profesora de canto que me enseñaron herramientas que llevo conmigo y que utilizo antes de hablar en público. Aparte de eso, si te fijas, me verás a menudo que llevo algún tipo de foulard o de bufanda, ya que tengo siempre la costumbre de mantener protegida la garganta porque los cambios bruscos de temperatura pueden provocarme afonía, y alguna vez ya me ha pasado y procuro evitarlo.

¿Cómo has notado que evolucionaba tu voz conforme a tu experiencia?
Creo que la voz de cada ser humano apartó de ser única, singular e irrepetible, es un síntoma de su modo de ser, de su estado de ánimo, de su estado físico tanto energético como de salud. Y he aprendido que no sólo mi voz, sino la voz en general aparte de ser un don extraordinario, evoluciona con el paso del tiempo y es uno de los síntomas más claros de cómo estámos y de cómo nos sentimos. En mi caso a medida que avanza la edad constato que su timbre va cambiando, noto también que no tengo que esforzarme tanto en proyectarla, o incluso a la hora de vocalizar he ido adquiriendo práctica y siento que me expreso con menos trabas y colegialas que cuando comencé hace veinticinco años. Y me atrevería decir que con el paso del tiempo y también gracias a lo que aprendido con los profesionales a los que antes me referido, la logopeda y la profesora de canto, he sabido apreciar este instrumento que tenemos, y he aprendido a cuidarlo para que esté en buen estado tanto de manera preventiva como paliativa. 

¿Qué hace a un buen orador?
Si miramos la palabra orador veremos que su origen etimológico viene de la voz orar, por lo tanto un orador es el que ora e invita a orar, el que propone y facilita una conexión con la emoción y con el pensamiento, que es capaz de llevarnos a un estado de reflexión de manera natural. Para mí un buen orador, en definitiva, es el que invita a orar como te decía, pero no desde una dimensión dogmática ni religiosa, cuando digo orar me refiero a que un buen orador es aquel que es capaz de despertar un diálogo interior con uno mismo, que es una práctica que por desgracia no hacemos habitualmente. Un buen orador tiene que provocar, cuestionar, y a la vez debe saber hacer llegar su mensaje de una manera amable y clara.

¿Qué consejo darías a quien comienza en el mundo de la oratoria?
Le diría que trabajen multidisciplinarmente. Es decir, que no sólo se formen en oratoria, si ni que también trabajen, por ejemplo, en talleres de psicodrama, que hagan cursos de teatro y que representen, que aprendan clases de canto, logopedia y por supuesto que preparen muchísimo y en profundidad la materia de la que quieren hablar. Eso implica mucha lectura, mucha investigación, mucho análisis, mucha reflexión, y eventualmente escribir mucho y a fondo sobre aquello que se desee comunicar porque es una magnífica manera de interiorizarlo, de integrarlo. Y por supuesto que estén abiertos a la crítica, tanto sobre lo que has escrito, sobre como lo que has dicho, porque las opiniones críticas son aquellas que cuando se hacen desde el respeto y el rigor actúan como verdaderos regalos y palancas de aprendizaje y transformación.

¿Dónde pueden nuestros lectores encontrar información actualizada sobre tus próximas charlas?
En mi página web www.alexrovira.com y también en las diferentes redes sociales: Facebook, Twitter, LinkedIn es donde anunciamos los eventos abiertos al público en los que soy invitado.
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