Ya estoy de vuelta del EABE13 con la muy agradable sensación de que seguimos avanzando. Esta vez, además, hemos dado un paso de gigantes.
Esta quinta edición del Encuentro Andaluz de Blogs Educativos (que trata de blogs y de muchas más cosas relacionadas con las tecnologías de la información y comunicación al servicio de la educación) ha consolidado las conquistas conseguidas por todas y cada una de las anteriores y ha ido bastante más allá de donde se había quedado hace un año en Carmona.
EABE13 ha conseguido recuperar el número de asistentes y la proyección externa que tuvo el EABE09 sin por ello renunciar: a la voluntariedad y el entusiasmo de los y las asistentes del EABE10, que permitieron y siguen permitiendo la supervivencia de este evento; a las emociones y el cariño desbordantes que aderezaron el intenso trabajo realizado en EABE11 y que hacen de EABE un encuentro muy entrañable; a la horizontalidad de las dinámicas de trabajo del EABE12, que permiten que experimentemos prácticamente la manera en la que queremos que trabajen nuestros alumnos y alumnas.
Pero hay aún más: los organizadores de EABE13, estas dos fantásticas personas que responden al nombre de Fernando Trujillo y Miguel Ángel Ariza, han conseguido dinamizar no sólo dos días, los que compartimos en el Hotel Reina Cristina y en el Centro Universitario de Estudios Superiores de Algeciras, sino dos años, el que ha pasado desde el momento en que tomaron el relevo en Carmona hasta cuando nos encontraremos de nuevo en Úbeda. Por fin no sólo podemos decir que EABE es el camino, sino que también podemos enseñar en el mapa el recorrido que hemos hecho y el que tenemos previsto hacer durante los próximos 12 meses.
Ese mapa metafórico se terminó de diseñar ayer, después de que, durante la tarde del viernes, nos dedicáramos a darnos abrazos por los reencuentros y las desvirtualizaciones, a conocer a los y las que se acercaban por primera vez y a escuchar la presentación del programa y el punto de vista del alumnado.
El sábado por la mañana empezó con las tertulias de los #nodosEABE, que presentaron muy brevemente parte del trabajo realizado durante #EABEenruta, con temas tan interesantes como la oralidad, la interculturalidad o el aprendizaje cooperativo, además del proyecto Somos fans de nuestros abuelos y abuelas, el portal Educa con TIC y un taller oriental, de haikus y origami, en el que hice la cajita de la foto, de la que estoy orgulloso aunque ni de lejos se pueda comparar con los preciosos molinillos que los niños y niñas que participaron en #EABE13infantil construyeron para regalarnos.
A continuación pasamos al trabajo en grupo que se desarrolló durante el resto de la mañana y parte de la tarde, interrumpido, además de por la pausa para el almuerzo, por un delicioso flashmob con el cual nos sorprendieron gratamente las niñas del Estudio de Danza Adagio mientras posábamos para la foto de familia.
Los grupos de trabajo se reunieron alrededor de cada uno de los temas propuestos con la tarea de elaborar un proyecto sobre el mismo para desarrollarlo durante el camino hacia EABE14. Como resultado han salido nueve proyectos muy interesantes, de los que sólo voy a citar los nombres, invitándoos a leer la crónica de Fernando Trujillo en el blog oficial de EABE13 para conocer más detalles sobre cada uno de ellos: Redes de convivencia, Aprendo conTICgo, Evaluando ando, La lucha contra la corrupción, AulaTown, La clase “casi al revés”, Somos tribu, #EABEapps y #TIC x ti. También os invito a seguir el desarrollo de estos proyectos en la red, el camino que, a lo largo del año que nos separa de EABE14, nos llevará a Úbeda.
Tengo que confesar que hasta hace unos meses no sabía quién era José Iturbi, a pesar de que ya había estado varias veces en una calle marbellí que está dedicada a él. En realidad tampoco sabía que la calle tenía ese nombre: para llegar al CEP Marbella-Coín, allí ubicado, me bastaba con las indicaciones del camino a seguir, sin necesidad de conocer la dirección.
Fue cuando empecé a trabajar en ese mismo CEP, hace poco más de cinco meses, y añadí la dirección postal a mi firma automática en el correo electrónico, cuando me surgió la curiosidad de saber quién era este señor de apellido vasco al que estaba dedicada nuestra calle. Fue una gran y agradable sorpresa descubrir que había sido un músico. Por otro lado, también me sentí un poco incómodo por no conocerlo, ya que tuvo una carrera espectacular, llegando a ser uno de los pianistas y directores más famosos de su época. Como disculpa parcial por mi ignorancia, sólo puedo alegar que hasta unos años después de su muerte -ocurrida hace exactamente 32 años, a la edad de 85- yo todavía vivía en Italia, donde su popularidad no era la misma que en España, ya que nació en Valencia, o que en Estados Unidos, donde su éxito tomó proporciones de auténtico triunfo.
En el amplio repertorio de Iturbi destacaba lo que le permitía demostrar su gran virtuosismo: los principales conciertos para piano y orquesta clásicos y románticos, que solía dirigir él mismo a la vez que tocaba la parte del solista (más adelante veremos un ejemplo) y, naturalmente, Liszt (1 y 2) y Chopin.
Obviamente, otro caballo de batalla de Iturbi era la música española, por ejemplo Falla y Albéniz:
La popularidad del músico valenciano llegó a su máxima cota en los años cuarenta, cuando participó como actor en siete películas musicales en las que se interpretaba a sí mismo. Por su contribución a la industria del entretenimiento audiovisual, tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
En un fragmento de una de estas películas, Music for Millions, traducida al español como Al compás del corazón, es donde podemos verle en el doble rol de solista-director.
La experiencia cinematográfica de Iturbi terminó en esa década en la que había empezado, pero su incansable actividad concertística prosiguió hasta pocos meses antes de ese fatídico 28 de junio de 1980.
Hoy, además de esa efeméride, es una de mis últimas visitas diarias a la calle Iturbi, pues la plaza que conseguí en el CEP en la convocatoria del otoño pasado sólo era para este año y la siguiente, que a estas alturas debería ya estar resuelta, todavía no ha salido (lo cual, en este período de recortes salvajes en todos los servicios públicos, no es buen presagio). Eso sí, seguramente volveré de vez en cuando a mi CEP para aprovechar su oferta formativa y colaborar en lo que pueda.
A pesar de su brevedad, me voy contento por haber tenido la oportunidad de realizar esta experiencia tan enriquecedora, personal y profesionalmente, aunque ya presiento una gran nostalgia de mis compañeros y compañeras, que tan bien me han acogido y acompañado en este período. Para combatirla, cierro mis ojos y con mi imaginación me levanto de mi silla y recorro todo el CEP, despacho por despacho, mesa por mesa, hasta la puerta de salida para agradecerles a todos ellos y ellas, además del cariño que me han demostrado constantemente en estos últimos meses y que sean las personas tan estupendas que son:
a José Carlos y José Antonio, mis compañeros de “cueva” (que es como llamamos cariñosamente a nuestro despacho, por ser el lugar más recóndito del CEP), por su constante disponibilidad para solucionar instantáneamente todas mis dudas de novato, y siempre con una gran sonrisa;
a Yolanda, porque su dedicación me permitió disfrutar plenamente de una licencia durante la cual pude despreocuparme del todo de un curso importante del que era el asesor responsable y en cuyo estreno no pude estar presente;
a Elías, por su buen humor y la alegría que transmite cuando arranca a cantar (da igual ópera que flamenco), haciendo más llevaderos los momentos más estresantes;
a Ángel, por ser tan buen compañero y compartir sus conocimientos, tanto los propios de la asesoría como los gastronómicos y enológicos;
de nuevo a Benjamín y Javier, por tantas cosas más que, de escribirlas aquí, el servidor se quedaría sin espacio en disco;
a Carmen, por confortarme con tanto cariño y calor humano en un momento muy delicado, justo después de mi primer paso hacia la asesoría;
a Rosa, por haberme acompañado en mi primera visita a un centro educativo. A su lado, el pellizco en el estómago era más soportable;
a Flores, María José, Isabel, Paz y Pepa, porque aunque haya visitado demasiado poco su despacho (ahora que es tarde es cuando me doy cuenta, y lo lamento) siempre que he podido las he estado observando en su quehacer profesional para aprender de su ejemplo;
a Nico, por su cercanía, su empatía y su paciencia para explicarme procedimientos y enmendar mis errores;
a Manolo, por su fuerte liderazgo y su gran capacidad de compartirlo, por tener unas líneas pedagógicas muy claras y saber transmitirlas, por la confianza y la autonomía que me ha dado desde el primer día. En pocas palabras: por encarnar el tipo de director que me gustaría tener hasta el día en que me jubile;
a María del Mar, María Dolores, Isabel y Ángeles, por la gran disponibilidad demostrada todas las veces que las he necesitado, además de por su simpatía y alegría y las sonrisas que me han regalado todos los días al comienzo y al final de mi jornada laboral.
Ha terminado mi paseo imaginario: ya estoy fuera del CEP, en medio de la calle José Iturbi.
El Ministerio de Educación, a través de su unidad responsable de la integración de las TIC en las etapas educativas no universitarias, actualmente denominada INTEF (anteriormente fue ITE, ISFTIC y CNICE), ofrece una larga y variada lista de cursos de formación permanente cuyos materiales están disponible para ser descargados libremente. Desde hace varios años procuro seguir estos cursos, pues su calidad es bastante buena y su metodología me permite conciliarlos sin gran dificultad con el trabajo y las responsabilidades diarias.
Aunque la mayor parte de los cursos son eminentemente técnicos, enfocados al aprendizaje del manejo de una herramienta concreta (programas informáticos o lenguajes de programación), las tareas a realizar suelen estar relacionadas con la práctica educativa, tratándose principalmente de aplicaciones didácticas. Algunos ejemplos son las actividades que realicé como tareas finales de los cursos de PHP, HTML o Flash).
Este año me estoy dedicando al programa GIMP, un potente editor de imágenes libre y gratuito (su nombre es el acrónimo de GNU Image Manipulation Program, programa de manipulación de imágenes del proyecto GNU) y disponible para los más importantes sistemas operativos. Por un acuerdo del INTEF con la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, los docentes andaluces realizamos esta y otras de sus actividades formativas gracias a la Red de Centros del Profesorado de nuestra región.
Una de las tareas de este curso consiste en crear un mapa de imagen que enlace a los portales educativos de las diferentes comunidades autónomas de España. Tomando como punto de partida una imagen contenida en Wikimedia Commons (Licencia GFDL), he añadido un área de enlace para cada una de las 17 comunidades y las 2 ciudades autónomas.
Es un simple ejercicio y su utilidad (si es que la tiene) no es didáctica, pero creo que no me ha salido muy mal, así que aquí lo dejo, por si a alguien le puede interesar.
El primer Encuentro Andaluz de Blogs Educativos (Almería 2009) no se diferenciaba mucho de otros encuentros o congresos, pues estaba estructurado en conferencias, comunicaciones y mesas redondas caracterizadas por una muy marcada distancia entre los y las ponentes y el público, con este último en una posición claramente subordinada y totalmente pasiva.
En este tipo de evento la comunicación es esencialmente unidireccional y sólo se produce un feedback en los brevísimos debates en los que, si cabe, la verticalidad se pone aún más en evidencia, ya que suelen servir para que el ponente -que es el que más sabe- responda al asistente para aclararle sus dudas.
Con eso no quiero cuestionar su utilidad, ya que estoy convencido de que se aprende mucho escuchando a una persona sabia que cuenta sus reflexiones y experiencias, pero también estoy convencido de que cuando se reúnen en un mismo lugar decenas o centenares de profesionales y sólo se difunde la sabiduría de unos poquísimos -aunque estén muy bien elegidos- se está desperdiciando una enorme cantidad de capital intelectual y, sobre todo, una grandiosa oportunidad de aprovechar la sinergia de tantas mentes para construir nuevo conocimiento.
Cuando quedó patente que la Junta de Andalucía no convocaría el segundo EABE, un grupo de docentes empezamos a trabajar para rescatar ese encuentro sin saber exactamente qué llegaría a ser, pero con una idea bien clara: tenía que ser un tipo de formación horizontal, en la que todos/as aprendiéramos de todos/as. Con esa intención, tras algunas reuniones previas, en mayo de 2010 se celebró en Guadix la supervivencia del EABE, un encuentro sin ponentes y con mucho espacio para la improvisación y la espontaneidad en el que participamos un pequeño grupo de amigos y amigas. Un año después, en Casares, en la que definí como la adolescencia del EABE, quisimos utilizar una dinámica parecida; pero lo que funcionó para cohesionar ese grupito inicial no resultó del todo eficaz con un número mucho mayor, por lo que muchos de los que se acercaban por primera vez no se sintieron tan cómodos como nos hubiera gustado, pues se creó espontáneamente una nueva verticalidad: los noveles fueron el público de la representación de una comedia del arte cuyo canovaccio no conocían.
Sin embargo, en EABE12, que se ha celebrado durante el pasado fin de semana, la integración de los recién llegados ha sido estupenda, gracias sobre todo a la estructura del programa y a las dinámicas de trabajo elegidas por el comité que ha organizado el evento de manera ejemplar, un maravilloso equipo, guiado por Loli y José Antonio, ejemplos de generosidad y competencia.
La tarde del viernes sirvió para que nos ambientáramos en la bellísima ciudad de Carmona y para que eligiéramos las temáticas a tratar entre las propuestas por la organización. Esas temáticas las trabajamos en grupos de poco más de una docena de personas durante la mañana del sábado. En esos grupos, formados al azar, no había ni ponente ni asistentes, ni gurús ni novatos; tan sólo había compañeros y compañeras trabajando juntos de la siguiente manera.
Fueron dinámicas acertadísimas, pues todo el mundo participó activamente, aportando con entusiasmo sus ideas y su punto de vista. Al estar el EABE abierto a toda la gente interesada en la educación, y no sólo al profesorado no universitario andaluz, los grupos eran bastante heterogéneos. Por ejemplo, en el grupo VII, en el que tuve el gusto de participar junto con @andreagiraldez@chelucana@educashun@imatematicas@interele@kiscovazquez@pacoxxi@PilucaATAL@pily@saracircus@starpy@TICtiritero y @yolajb, estábamos docentes de todos los niveles educativos -desde la Educación Infantil hasta la Universidad, y de un abanico muy amplio de asignaturas-, algunos de los cuales actualmente ocupamos diferentes puestos específicos (ATAL, CEP, un circo o el Ministerio), y además contábamos con la presencia de una madre. Para algunos de nosotros era nuestro cuarto EABE, mientras que para otros era el primero. Esta variedad, que en otras circunstancias podría haber creado barreras infranqueables, resultó tremendamente enriquecedora, pues permitió unir tantos puntos de vista distintos y complementarios en una visión más amplia y plena de las 4 temáticas abordadas, visión que se plasmó en los diferentes formatos propuestos.
Por la tarde, volvimos a un formato más tradicional: tres mesas redondas del profesorado invisible, de las familias y del alumnado respectivamente, contenidas en el siguiente vídeo, cuyo streaming fue seguido en directo por casi 300 personas.
Lo que más me impactó de esas tres mesas, más aún que la frescura y simpatía del alumnado, fue constatar que de cinco profesores y profesoras sentados en la mesa de los invisibles, tres ocupan la dirección de su centro. Nunca he pensado ni siquiera durante un instante que un director o una directora pueda ser invisible. Bueno, la persona en sí quizás pueda llegar a serlo, pero no su trabajo, ya que el equipo directivo, y en última instancia la dirección, determina de manera decisiva el funcionamiento de un centro educativo, condicionando, positiva o negativamente, el trabajo de los demás miembros del claustro.
Mientras les escuchaba, me fui dando cuenta de que de esa capacidad que tienen las directivas de arrastrar su centro hasta la innovación y la excelencia o hasta la inercia y el desastre ya habíamos hablado repetidamente durante la mañana en el grupo VII (y por lo que he podido ver y escuchar, también el tema se trató en otros grupos). Entre otros aspectos, subrayamos como factores de éxito: la capacidad (y la voluntad) de flexibilizar los tiempos y espacios escolares para permitir y fomentar el trabajo por proyectos; la capacidad (y la voluntad) de empatizar con las familias y de crear dinámicas de participación que les hagan sentir realmente miembros de la comunidad escolar, más allá del derecho a recibir información sobre los progresos de su prole; la capacidad (y la voluntad) de asumir y compartir un liderazgo pedagógico que consiga crear una unidad de ideales en el claustro; la capacidad (y la voluntad) de anteponer la calidad de la educación a su propia comodidad y tranquilidad. Basándome en mi experiencia como docente, he llegado al convencimiento de que estas cualidades y aptitudes no son tan frecuentes en los actuales equipos directivos y que donde están las excepciones, allí hay un centro innovador y ejemplar.
El mismo tema salió una vez más durante la cena mientras charlaba con @fgpaez y @sandopen sobre las razones del éxito del Colegio San Walabonso. Fernando, desde su inmensa y sincera modestia, afirmaba que no sabría explicarlas, pues, decía, “lo único que se hace en mi centro es escuela”. Y nos contaba como las familias (no sólo padres y madres, sino también abuelos y abuelas) están en el colegio como en su casa; como a menudo la rutina del horario se interrumpe para trabajar en diferentes proyectos en los que integran valores y competencias básicas; como en su centro se valora, anima y estimula a todos los miembros del claustro, que devuelven con creces ese pequeño esfuerzo con una grandísima implicación personal y un gran rendimiento profesional. Y cuanto más hablaba, más me daba cuenta de que una de las principales razones del éxito de este colegio modélico es su equipo directivo.
Tras esas charlas y reflexiones, he llegado a la conclusión de que, aunque la dirección de un centro educativo nunca pueda ser realmente invisible, el debate sobre la función directiva como elemento imprescindible para la innovación y la renovación pedagógica de los centros está demasiado escondido. Podría ser un buen tema para tratar en EABE13, cuyo camino rumbo a Algeciras ya ha empezado.
Algunos de los que estábamos en EABE12 (@aylakweb, @javiergvaldivia, @_mayti@TICtiritero, @PilucaATAL, y un servidor, los #bloguerosgloberos) elegimos otro medio de transporte para empezar ese camino y a la vez reivindicar desde arriba “una escuela pública de calidad para tod@s y de tod@s”.
Este laboratorio vanguardista ocupa un antiguo edificio que ha sido reformado recientemente con una sugestiva estética moderna en perfecta sintonía con el objetivo que persigue, la modernización del sector turístico, uno de los más importantes de Andalucía y sin duda el más importante de la Costa del Sol, fomentando la introducción de la tecnología a través de la labor de sus cuatro departamentos: Research Lab (investigación), Testing Lab (análisis y adaptación), Demo Lab (ensayo y simulación) y Consulting Lab (asistencia al desarrollo empresarial).
Similar es el objetivo que perseguía nuestro encuentro: fomentar la introducción de la tecnología en el sector educativo, concretamente del blog, una herramienta que personalmente considero fundamental en educación por ser muy poderosa y versátil.
Tras la inauguración oficial del evento, a cargo del Delegado Provincial de Educación y del de Turismo, Comercio y Deporte, Daniel Iglesias ofreció una interesante ponencia sobre Transferencia de conocimiento y formación en el sector turístico, con la cual hemos podido conocer un poco más la labor que se desarrolla en Andalucía Lab.
Con Fernando Trujillo Sáez entramos de lleno en el tema del encuentro: el blog y la educación. Aún conociendo bien a Fernando, siempre es sorprendente constatar su gran habilidad para dejar al público boquiabierto con su brillante ingenio y su impresionante capacidad para conjugar la amenidad con la profundidad, la risa con la reflexión y la fuerza con la sensibilidad.
Tras un breve descanso, dos mesas de experiencias. A mi me tocó moderar la primera, en la que había representantes de los tres sectores más importantes de la comunidad educativa: el profesorado, con Carmen López, del IES Los Colegiales de Antequera, que nos habló de Blog y convivencia escolar, Rafael Gutiérrez, presidente del AMPA del CEIP El Romeral de Vélez-Málaga, quien presentó El blog en una AMPA como herramienta de dinamización de padres y madres, y Raquel Márquez y Antonio Peña, alumnos de 1º de Bachillerato del IES Rosaleda de Málaga, que nos explicaron cómo trabajan las asignaturas de Lengua, Inglés e Historia con su blog Enredando en el instituto. Un paseo por el siglo XIX.
La segunda mesa, moderada por mi compañero Nono, estaba integrada por tres docentes: Eva Espigares, del CEIP El Tomillar de Arroyo de la Miel, que, presentando su blog Desde pequeñito crece el arbolito, nos demostró que Infantil es Educación, Sergio Lara, que nos enseñó como se puede abordar la interdisciplinariedad gracias a su blog Educación Física en el CEIP Simón Bolívar, y finalmente Isabel Pérez, del IES Rosaleda de Málaga, que nos describió su blog anglo-español FOL Bilingüe.
Si es verdad que una imagen vale más que mil palabras, ya es hora de dejar de escribir y dar paso al resumen gráfico realizado por mis compañeros Javier y Benjamín.
Ya falta menos para el EABE12, el cuarto Encuentro Andaluz de Blogs Educativos, que tendrá lugar en Carmona el 9 y 10 de marzo. A pesar de lo que sugiere el nombre, este encuentro ya no se centra en los blogs. Eso fue sólo en la primera edición, en EABE09, un evento promovido por la Consejería de Educación y magistralmente organizado por el CEP de Almería. A pesar de que ese primer EABE fue un gran éxito de participación y satisfacción del profesorado, la Consejería optó por no dar continuidad al evento, que fue rescatado por parte de un grupo de docentes que no nos resignamos a perder esta oportunidad de crecimiento personal y profesional. Esto comportó también un vuelco de la estructura vertical, característica de estos acontecimientos, a la horizontal, que hoy mismo constituye el hecho diferencial de EABE. Entonces seguimos adelante y autoorganizamos EABE10 en Guadix, con el apoyo del CEP local que nos acogió estupendamente, y EABE11 en Casares, donde los perfectos anfitriones eran mis actuales compañeros de trabajo del CEP Marbella-Coín.
¿Qué es entonces EABE si no es un encuentro de blogs educativos? En la wiki del encuentro se explica claramente lo que no es:
EABE no es un encuentro de “frikis”.
EABE no es un congreso para que te luzcas con tus powerpoints, prezis o keynotes.
EABE no es un congreso para que se luzcan polític@s.
EABE no es un congreso de informátic@s.
EABE no es un curso de formación.
EABE no es de nadie y es de todos y todas.
EABE no te excluye porque no tienes blog.
EABE no es hablar por hablar, sin compromiso ni acción
EABE no es un encuentro sesudo en el que “se dejan de lado las emociones”.
EABE no es una fiesta que dura 2 días.
También se aclara que su objetivo principal es “conocer gente, experiencias, compartir ideas, hablar de educación, blogs y de construir desde abajo la realidad de la educación pública andaluza”.
Los/as compañeros/as sevillanos/as, que son quienes están llevando con gran ilusión y generosidad la carga de la organización material de EABE12 con el apoyo de los CEP de Alcalá de Guadaira y de Castilleja de la Cuesta, han realizado un vídeo (producido por el reportero gráfico oficial de EABE, @antosevi) en el que dos de ellos, @jochimet y @juanmadiaz, responden a varias dudas que pueden surgirle a quienes no han tenido la suerte de estar en los dos últimos EABE, dudas como qué es EABE, por qué en Carmona, cómo se ha preparado o de qué hablaremos. En el mismo vídeo, muchos otros amigos/as nos cuentan qué piensan aportar y qué esperan de EABE12.
Tras una tan excelente descripción de algo tan difícil de expresar con palabras, sólo quiero insistir en que EABE no es un simple encuentro de dos días, sino un movimiento horizontal que se desarrolla continua y diariamente en la red (sobre todo en Twitter y la blogosfera educativa) con un encuentro presencial anual, en un lugar cada vez diferente de Andalucía, desbordante de emoción y de pasión por la educación.
El programa del encuentro incluye una conferencia de Fernando Trujillo Sáez y dos mesas de experiencias en las que participarán tanto docentes como alumnado y familias para ilustrar algunas de los múltiples utilidades y ventajas del empleo de los blogs en educación.