La importancia de difundir la #tuba

Hola  a todos.

Hace unos días participé en los conciertos didácticos que se organizan cada año desde el Conservatorio de Música y Danza de Gijón, por esto, aprovecho la oportunidad para  hablar de la gran importancia que doy a estos eventos, además, también os quiero contar cuál es la estrategia que estoy siguiendo para dar a conocer la tuba y el bombardino al máximo y así ir aumentando poco a poco el número de alumnos matriculados en nuestra especialidad.




Aumentar la difusión.

En mi opinión, debemos trabajar mucho más este apartado. Nuestros instrumentos adolecen de ser poco conocidos por la sociedad. Todos conocemos múltiples ejemplos de ello. Por supuesto que se enseña el instrumento en el colegio, aunque con la nueva ley de educación se verán menos aún, pero los niños y también sus padres desconocen como funciona y que se puede hacer con una tuba o con un bombardino. 

Por todo esto hemos de diseñar una estrategia, adaptada a cada área geográfica que, por un lado permita que la sociedad conozca la tuba de una forma más profunda, y por otro  consiga aumentar el número de alumnos matriculados en nuestra especialidad en los conservatorios y escuelas de música.

Aquí os dejo lo que yo estoy haciendo.

LA ESTRATEGIA.

Las presentaciones en los colegios

Cuando llegué al Conservatorio de Gijón me di cuenta de que no podía esperar sentado a que los alumnos escogieran tuba, ya que por si solos no lo harían. Por ello me sume al proyecto de "Postura Sana", capitaneado por la profesora de clarinete Ana María Pérez,  que acerca, a través de la música,  los beneficios de tener una buena postura corporal en todas las facetas de la vida. Estas sesiones se llevan a cabo en muchos  colegios de Gijón. Mi colaboración consiste en realizar pequeñas presentaciones de la tuba y el bombardino a todos los alumnos, contando cómo funciona, cómo suena y qué funciones cumple dentro de las distintas agrupaciones, y por último ofreciendo a los chavales que prueben el instrumento, siempre insistiendo en la importancia de la correcta postura a la hora de tocarlo. Con esto conseguimos mostrar la tuba a los alumnos potenciales del conservatorio, aquellos  que tienen entre 7 y 12 años, pudiendo así, despertar el interés de alguno de ellos por el instrumento.







Los conciertos didácticos:

La realización de didácticos es otra parte muy importante de la estrategia de difusión. Se diferencian de las presentaciones en que estos suelen tener una temática determinada, en nuestro caso suele ir asociada al resto de los instrumentos de viento metal, y su duración es considerablemente más larga. En ellos se realizan diversos ejemplos de las funciones que cumple la tuba y también es bueno que los chavales prueben la tuba o el bombardino, dependiendo de su tamaño y edad. Además al compartir espacio con otros instrumentos de la familia, se pueden interpretar pequeñas obras en conjunto, lo cual da mucha vida al didáctico, además de mostrar como suena la tuba en un grupo.



Creación del Ensemble de Tubas:

Un Ensemble de tubas es una fantástica herramienta pedagógica para conseguir que los alumnos se sientan identificados con su instrumento a la vez que motivados. Es cierto que acarrea bastante trabajo, pero tiene múltiples beneficios.

Beneficios:
  • Da unidad a la clase. Todos los alumnos tienen un lugar donde conocerse, divertirse y tocar juntos. Gran herramienta para crear el concepto de pertenencia a un grupo.
  • Los alumnos y el público comprueban que la tuba y el bombardino poseen una personalidad musical propia, pudiendo desarrollar conciertos completos.
  • Aumenta la motivación del alumnado. Se sale de la rutina de las clases individuales,  se trabaja otro repertorio, y el hacer conciertos fuera del conservatorio da un punto de interés extra, ya que el alumnado ha de enfrentarse a un público desconocido.
  • Motiva a las familias. Los padres pueden ver que sus hijos participan en algo más grande y comprenden que nuestros instrumentos son perfectamente válidos para el desarrollo de una carrera profesional.
  • Fantástica oportunidad para explicar la tuba y el bombardino de forma amena y divertida.


Concierto del Ensemble en el Corte Ingles de Gijón.

Resumiendo, el curso pasado, sumando las presentaciones en los colegios, los conciertos didácticos y los conciertos del Ensemble realizados en Gijón,  más de 1.000 niños pudieron conocer de primera mano qué es y para qué sirve la tuba y el bombardino, lo cual hace que aumente el número de alumnos que pueden estar interesados en estudiar esta especialidad.


Creación del blog.

Una de las mejores formas de aumentar la difusión de nuestros instrumentos es internet. Antes de inscribir a sus hijos en un conservatorio o escuela de música, muchos padres entran en la red para obtener todo tipo de información sobre, dónde y qué instrumento podrían tocar sus hijos. Desde que creé este blog, en 2011, el número de visitas ha ido creciendo de forma paulatina hasta llegar a las 7.000 al mes. Con ellas también han crecido los mails que recibo con dudas sobre cualquier tema relacionado con el instrumento o su enseñanza. Por otro lado, la realización de post sobre los conciertos y otras actividades que se desarrollan en la clase hace que nuestra presencia en internet aumente.




Por lo tanto, recomiendo enérgicamente la creación de un blog, ya que nos ayudará a mejorar la difusión y por último a aumentar las posibilidades de que más niños quieran estudiar tuba.

Estos son los pasos que he seguido durante los últimos años para conseguir elevar el número de alumnos de mi clase hasta los 19 actuales. 

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Guten Abend, gut’ Nacht

Berthe Morisot: Le berceau (La cuna). Musée d'Orsay

Berthe Morisot: Le berceau (La cuna). (PD)

Aunque en alemán el término Lied se refiere a cualquier canción desde la Edad Medía hasta la actualidad, a nivel internacional esta palabra se suele utilizar sobre todo para definir la perfecta simbiosis entre música y poesía de la producción vocal camerística alemana del período romántico.

Generalmente la melodía de un Lied es encomendada a un o una solista con acompañamiento instrumental, generalmente de piano. Dicha melodía solía ser muy íntima, bastante alejada de las exuberancias de la ópera, para servir de vehículo eficaz a los versos potenciando su expresividad sin llegar nunca a eclipsarlos.

Dejando aparte las razones poéticas (en el sentido más amplio de esta palabra), existe también una razón “comercial” que favoreció el gran desarrollo de este género justamente en el siglo XIX. Una de las consecuencias culturales del auge de la burguesía tras la Revolución Francesa fue el enorme desarrollo de un sector de consumo musical anteriormente insignificante, no sólo proporcionando un público numeroso, algo que ya se daba durante el siglo XVIII, sino también en cuanto a producción: para usar un neologismo que se ha puesto muy de moda durante estos últimos años gracias a la Web 2.0, apareció el prosumer musical, productor y consumidor de música reunido en la misma persona. Para usar un término más tradicional, fueron cada vez más numerosos los amateurs que aprendían a cantar o tocar un instrumento para poder disfrutar de la música en pequeñas reuniones familiares o de amigos en una época en la que no existía ningún sistema de grabación y reproducción del sonido.

Estos aficionados solían demandar composiciones que no requerían un nivel técnico demasiado alto, es decir que no precisaran ni la extensión, ni la potencia, ni tampoco la agilidad de la voz de cantantes de ópera profesionales (aplicable también a los pianistas que les acompañaban) y no tenían ninguna dificultad para comprar una copia de la partitura, no sólo porque esta nueva clase social tenía un buen poder adquisitivo, sino porque sus precios habían bajado drásticamente gracias al desarrollo de la imprenta musical alemana durante la segunda mitad del siglo XVIII.

Hubo algunos compositores que se dedicaron de manera intensiva a escribir Lieder, entre los cuales sin duda destaca Franz Schubert, que en los menos de 32 años que duró su vida compuso más de 600, algunos de los cuales llegó a reutilizar para otras obras más complejas, como es el caso de La muerte y la doncella, cuya hermosa melodía sirvió como tema para las variaciones que constituyen el segundo movimiento del homónimo cuarteto, o el de La trucha, una obra juvenil que dio vida a diferentes acompañamientos pianísticos del mismo Schubert, que también la usó para el cuarto movimiento del quinteto para piano y cuerda al que dio nombre. En el vídeo siguiente podemos disfrutar un fragmento de la histórica interpretación de un equipo realmente asombroso: Itzhak Perlman al violín, Pinchas Zukerman a la viola, Jaqueline Du Pre al chelo, Zubin Mehta al contrabajo y Daniel Barenboim al piano, reunidos por el director de cine Christopher Nupen en el Queen Elizabeth Hall de Londres el 30 agosto de 1969 para su película The Trout.

Aunque ningún otro músico llegó a dedicarse de manera tan intensa al Lied como hizo Schubert, prácticamente todos los compositores alemanes que le siguieron se interesaron por este género. Entre ellos cabe destacar a Robert Schumann, Hugo Wolf, Richard Strauss y Gustav Mahler, además de la tríada vienesa formada por Schônberg, Berg y Weber. Aunque fuera del área germánica ya no podemos hablar de Lied, varios compositores franceses, como Berlioz, Debussy o Poulanc, rusos, como Mussorgsky o Rachmaninoff, o ingleses, como Vaughan Williams o Britten, escribieron canciones con características poéticas y musicales bastante similares a éste.

No me he olvidado de Brahms, más bien me lo tenía guardado para poder hablar con más calma de un Lied suyo bastante conocido, no sólo por los melómanos sino también por el gran público, incluyendo en éste también a niños y niñas y hasta bebés. Se trata de una de las nanas más célebres que existen, Wiegenlied: Guten Abend, gut’ Nacht (Canción de cuna: Buenas tardes, buenas noches).

Una particularidad muy importante de este Lied, así como de otros del mismo autor, es que está inspirado en la tradición popular alemana, ya que el primer verso de su letra pertenece a un texto de la colección Des Knaben Wunderhorn, una recopilación de poemas y canciones tradicionales que Achim von Arnim y Clemens Brentano publicaron a principios del siglo XIX. Aunque el trabajo de estos dos escritores refleja cierta idealización del folklore típica del nacionalismo romántico, estas primeras aproximaciones a la recuperación de la poesía y las melodías del pueblo (Volkslieder) son un paso importante hacia el nacimiento de la musicología comparada, a finales de ese mismo siglo, que a su vez dio paso, a mediados del siguiente, a la etnomusicología.

Además de la versión original para voz y piano, es muy fácil localizar excelentes interpretaciones para instrumento solista y piano, por ejemplo esta de Anne Sophie Mutter al violín, o esta otra de Pia Eva Greiner al violonchelo.

Y pensando en mi alumnado, además de con la habitual partitura para flauta dulce que acabo de arreglar, quiero terminar con este videotutorial para aprender a tocar esta nana con el ukelele. Aunque sea en alemán, estoy seguro de que este trabajo de Helmut Bickel resultará de utilidad también para los que no entiendan ni una palabra de este idioma (que es casi mi caso), gracias a una tablatura muy clara y a una secuencia de estudio bien planificada.