⟾ Lied para principiantes



La palabra Lied significa en alemán canción. Constituye en sí un género gracias a su desarrollo en el romanticismo pero la canción es tan antigua como la música pues es, en sí, una manifestación humana que se da en todos los pueblos. Son piezas a una o varias voces, acompañadas generalmente de piano.

El romanticismo, que huía de las grandes formas y que se inspiró en grandes poetas como Goethe,   Heine, Shiller... consiguió hacer una fusión entre música y palabra excepcional. La música genera un clima para el poema y emplea todo tipo de recursos para mejorar su expresión.
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El Rey de los Elfos

Franz Schubert fue uno de los primeros compositores del Romanticismo. Su obra es enorme: escribió alrededor de 600 Lieder, 9 sinfonías o 15 cuartetos, entre muchas más obras. 



En la entrada de hoy vamos a escuchar el Lied El Rey de los Elfos (Erlkönig). La letra es del poeta alemán Goethe. Esta canción se caracteriza por su ritmo incesante de tresillos en la parte del acompañamiento de piano:











Este Lied trata sobre la historia de un padre que cruza a caballo el bosque en una noche tormentosa. Mientras galopa, lleva en los brazos a su hijo moribundo. El hijo dice ver al Rey de los Elfos diciéndole que quiere llevarle consigo.

En cuanto al acompañamiento musical, el piano representa el galope del caballo con las veloces notas repetidas en la zona grave, mientras la lluvia y el viento son descritas con las notas ascendentes y descendentes.

Ahora vamos a escuchar el arreglo para violín solo de este lied de Heinrich Wilhelm Ernst. La violinista es Hillary Hahn.



Hoy es el Día Internacional del Libro. Si quieres leer la entrada que publiqué el año pasado, pincha sobre la imagen siguiente: 



Pinchando en esta otra imagen puedes leer un cómic sobre la Historia de la Música




¡Feliz Día del Libro!📚


Jean-Honoré Fragonard-The Reader

Fuentes: 


ERLKÖNIG

Ilustración de Ernst Kutzer

"En los artistas que tuvieron una existencia muy breve, se encuentran, a veces,  esas riquezas terribles - casi excesivas para los débiles hombros del ser humano - que ya pertenecen al mañana."
(Alejo Carpentier.  Shubert: leyenda y realidad, 1953)

Esta lúcida sentencia de Carpentier  adquiere todo su sentido cuando entramos en el universo liederístico de Franz Schubert: un mundo vasto, multicolor, sutil y novedoso en el que, entre otras maravillas, el compositor abre la puerta a un nuevo concepto del acompañamiento pianístico.
Un claro y famoso ejemplo de ello es este trágico e intenso lied titulado Erlkönig que hoy vamos a escuchar y que es perfecto para recibir a Noviembre, con sus Santos y sus Difuntos.

En 1815  Schubert puso música al poema de Goethe de 1782 titulado Der Erlkönig (El rey de los Alisos, que también se ha traducido, al parecer erróneamente, como El rey de los Elfos). Este poema formaba parte de un libreto operístico (Die Fischerin) y describe la enloquecida carrera a caballo de un padre con su hijo en la noche fría y ventosa a través de un siniestro bosque.

 


Leamos el texto:


¿Quién cabalga a través de la noche y el viento? 
es un padre con su hijo; 
tiene al pequeño en sus brazos, 
lo lleva seguro, le da calor.
- Hijo mío ¿por qué escondes tu rostro asustado?
- ¿No ves, padre, al Rey Elfo?
¿el Rey de los Elfos con corona y manto?
- Hijo mío es el rastro de la neblina.

- ¡Dulce niño ven conmigo!
Jugaré maravillosos juegos contigo;
Muchas encantadoras flores están en la orilla,
mi madre tiene muchas prendas doradas.

- Padre mío, padre mío ¿no oyes
lo que el Rey de los Elfos me promete?
- Calma, mantén la calma hijo mío;
el viento mueve las hojas secas. 

- ¿No vienes conmigo buen niño?
mis hijas te atenderán bien;
mis hijas hacen su danza nocturna
y ellas te arrullarán y bailarán para que duermas.

- Padre mío, padre mío ¿no ves acaso ahí,
a las hijas del Rey de los Elfos en ese lugar oscuro?
- Hijo mío, hijo mío, claro que lo veo:
son los árboles de sauce grises.

- Te amo; me encanta tu hermosa figura;
y si no haces caso usaré la fuerza.
- ¡Padre mío, padre mío, ahora me toca!
¡el Rey de los Elfos me ha herido!


El padre tiembla y cabalga más aprisa,
lleva al niño que gime en sus brazos,
llega a la casa exhausto;
en sus brazos el niño está muerto.


Aunque se trata de un lied (por lo tanto una obra breve) , en él intervienen cuatro personajes: el padre, el hijo, el Rey de los Elfos y el narrador, que inicia y termina la canción. Habitualmente una sola voz (masculina o femenina) canta todo el texto, pero, en ocasiones, también se interpreta con cuatro cantantes diferentes, uno por cada personaje.
Si la sencilla línea melódica en las voces facilita la comprensión del texto intensificando el dramatismo de las palabras y logrando un maravilloso equilibrio entre música y poesía, el acompañamiento pianístico aporta un contexto angustioso y siniestro representado por el que podemos considerar el quinto personaje de este lied: el caballo.
Como en Margarita en la rueca,  Schubert utiliza un ritmo ostinato en el acompañamiento, transmitiendo con él la sensación de continuo movimiento. Emula el galope del caballo en el constante martilleo de los tresillos (de notas repetidas)  en la mano derecha, pero  también la lluvia y el viento en los motivos melódicos ascendentes y descendentes de la mano izquierda; así, crea toda una atmósfera que contribuye a una mayor fuerza y  expresividad de las palabras. La tensión va en aumento hasta terminar en una rotunda y dramática cadencia perfecta que da fin a la obra y que deja  al oyente absolutamente sobrecogido.
El equilibrio entre música y poesía es perfecto.


Vamos a escucharla ahora en diferentes versiones.
- La primera, interpretada por un tenor (Daniel Norman) que canta el texto íntegro dando voz a los diferentes personajes - que es lo más habitual y difícil. por cierto - y que está ilustrada por una preciosa animación.
- La segunda, interpretada por cuatro cantantes diferentes que dan voz a cada uno de los cuatro personajes
- La tercera incluye la partitura para poder observar detalladamente todo lo dicho.



 Aquí, interpretada por los cuatro personajes:


Aquí con partitura y texto:


Este lied de Schubert fue orquestado por Héctor Berlioz en 1860. Puede escucharse pinchando el enlace.

“Todo depende del poema; si es bueno, la inspiración viene enseguida. Las melodías afluyen que da gusto. Si es malo no hay nada que hacer" (Franz Schubert)


Enlaces de interés
      El rey de los Elfos, en el blog de  María Quintanilla

     Versión metal del texto de Goethe por el grupo Leichenwetter 


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     HILANDERAS

Franz Schubert

Franz Schubert fue un compositor austríaco del Romanticismo temprano. Su obra musical es inmensa, entre la que destaca especialmente la producción para música de cámara. Solía celebrar veladas musicales en las que se interpretaba música de cámara entre amigos que pronto serían denominadas schubertiadas


Schubert at the piano (G. Klimt)
Compuso una gran cantidad de canciones (Lieder en alemán). Un ejemplo es el Lied Die Forelle (La trucha) en la versión del cantante Dietrich Fischer-Dieskau y el pianista Gerald Moore:


A continuación vamos a escuchar la Sonatina op. 137 no. 1 (D 384) en re mayor de Franz Schubert.  La escribió en 1816 y tiene tres movimientos: Allegro molto - Andante - Allegro vivace. En esta versión toca Pinchas Zuckerman (violín) y Marc Neikrug (piano):



Podéis ver la partitura pinchando sobre la imagen: 


¡Feliz fin de semana!

FRANZ SCHUBERT

¡Nueva sintonía para entrar al cole, Die Forelle! 
¡Otro gran compositor, Franz Schubert! 
Este "lied"(canción en alemán) cuenta una sencilla historia sobre una trucha y un pescador. La melodía es muy pegadiza. Esta es la coplilla para memorizarla.También la puedes escuchar en ABC MUSICAL 

"Nadaba una trucha 
y algo malo le pasó,
lo que Schubert te cuenta 
en esta hermosa canción"

 Una versión en castellano


Detalles sobre su vida