J. S. Bach: Fuga nº 24 en Si menor BWV 893 de El clave bien temperado II

Con la fuga en si menor, escrita a tres voces, J. S. Bach concluye el segundo libro de El clave bien temperado (1744).  La textura contrapuntística de la fuga se combina con características típicas del estilo galante francés: Saltos melódicos (intervalos … Seguir leyendo

Fuga en Do mayor de G. F. Haendel (Voluntary III)

La obra para teclado de G. F. Haendel (1785-1759) comprende todo tipo de géneros típicos del barroco tardío (suites, sonatas, fugas, voluntary, etc. ). La cuarta pieza de la Volutary III es una fuga en Do mayor a 4 voces … Seguir leyendo

J. S. Bach: Invención nº 1 en Do Mayor BWV 772

El ciclo de 15 Invenciones BWV 772-881 representa uno de los ejemplos más logrados de música contrapuntística a dos voces para teclado compuestos en la última etapa del periodo Barroco.  J. S. Bach compuso sus invenciones a dos voces en … Seguir leyendo

24 Preludios y Fugas Op.78 de D. Shostakovich: Fuga nº 1 en Do M

D. Shostakovich (1906-75) compuso sus “24 Preludios y Fugas” Op. 87 entre 1950 y 1951  y representan un homenaje sonoro al compositor de El clave bien temperado (1722). La primera fuga, a 4 voces y  con dos contrasujetos, es completamente diatónica. … Sigue leyendo

D. Shostakovich: “24 Preludios y Fugas” Op. 87

Bajo el título “24 Preludios y Fugas” Op. 87, surge, en 1951, la composición para piano más relevante de D. Shostakovich. Se trata de un ciclo de 48 piezas que representa una traducción de las características de El clave bien temperado de J.S.Bach al lenguaje musical de Shostakovich. Su origen está estrechamente relacionado con el “Bach Festival de Leipzig”, acontecimiento que conmemora, en 1950, el bicentenario de la muerte del cantor de Santo Tomás. Shostakovich participó en dicho festival activamente en calidad de miembro del jurado en un concurso de interpretación pianística. La joven pianista rusa Tatiana Nikolaeva (1924-1993) consiguió el primer premio interpretando los 24 Preludios y Fugas de Johann Sebastián Bach. De ésta emotiva experiencia nace el deseo de componer, a su regreso a Rusia, una obra similar a la del Bach, lo cual realiza en un plazo sorprendentemente breve de menos de cinco meses,  entre octubre de 1950 y febrero de 1951. De estilo neobarroco, los 24 Preludios y Fugas de Shostakovich representan un ejemplo único en el contexto de la música rusa y tiene paralelismos evidentes con otras creaciones de la primera mitad del siglo XX como el Ludus Tonalis de Hindemith (1942) y el Mikrokosmos de Bartok (1926,1932-39). Todas  comparten aspectos en común con el Clave bien temperado: están compuestas para teclado, se trata de un conjunto de piezas que forman un ciclo con un orden concreto (tonal, progresiva dificultad técnica, etc.) y destaca, en todas ellas, el sello que deja la influencia de la obra de J.S.Bach. Shostakovich, siguiendo los pasos de Bach, toma como referencia el sistema tonal tradicional de doble modalidad, componiendo Preludios y Fugas en las veinticuatro tonalidades posibles. El orden tonal, no obstante, es diferente. El músico alemán progresa ascendiendo cromáticamente (do mayor, do menor, do# mayor, do# menor… si menor) y Shostakovich lo hace por quintas justas, alternando tonalidades mayores con sus relativos menores (do mayor, la menor, sol mayor, mi menor …fa mayor   y re menor). Éste orden, empleado ya por Chopin en sus Preludios Op.28 (1835-39), es adoptado también por Shostakovich en sus Preludios Op.34 (1932-33). Orden tonal En el siguientes videos se pueden escuchar los 24 Preludios con el análisis de las Fugas.