La neuroeducación aplicada a la enseñanza del canto

En un post anterior comenté la publicación de Francisco Mora y el conocimiento del funcionamiento del cerebro aplicado a la educación. Voy a centrar estas líneas en las vinculaciones con la enseñanza del canto.

Aprender a cantar es una actividad que requiere mucha autoconciencia corporal y mucha reflexión y cordura mental, por lo tanto, es necesario desarrollar una atención dirigida a las propias sensaciones corporales y a los cambios que se producen en estas sensaciones y a lo que sucede a nivel mental y emocional. En muchas ocasiones explico que la técnica vocal es un conjunto de sensaciones corporales positivas que almacenamos en la memoria y a las que recurrimos de una forma cada vez más inconsciente cuando las necesitamos. Pero, para que esto suceda, el aprendizaje debe realizarse de una manera muy rigurosa y sistemática y sobre todo no se le puede pedir a la alumno cosas que no puede hacer.

Por otro lado, es esencial el clima emocional en el que se produce el aprendizaje, es algo que cuido muy especialmente en mis clases porque desde hace muchos años soy consciente de que generar un clima de confianza es esencial para que el alumno investigue y descubra todo el potencial de su voz. La voz, además, no es como otros instrumentos musicales, está íntimamente ligada a la psique de la persona, a su personalidad y sus anhelos. Cualquier indicación que hagamos en una clase debe ser cuidadosa y respetuosa con las características psicológicas de la persona. Deberíamos huir de todas las indicaciones que empiecen por un "no" del tipo "no hagas esto o lo otro" ya que el alumno lo percibe, en muchas ocasiones, como una negación de su personalidad.



Hay que hablar de lo positivo que se hace en una clase tanto o más que de aquellos aspectos que se deben corregir para mantener ese clima emocional positivo. Si el profesor está más pendiente de decir lo que se hace mal que de resaltar lo que se hacen bien, se genera una sensación de incompetencia en el alumno y puede salir de las clase desmoralizado y preguntándose: pero hago algo bien?", "será que no sé?, será que le pasa algo a la voz?". Una actitud crítica sin un buen clima emocional de confianza puede anular las mejores intenciones del docente. La educación vocal debe poner en el centro el desarrollo de la autoestima del alumno y no el nivel o la interpretación de obras difíciles. 

También es fundamental desarrollar la conciencia del valor del error ya que se trata de un proceso en el que se debe estar constantemente experimentando y evolucionando. Siempre digo que una clase de canto es un laboratorio de sonidos y todos son bienvenidos porque nos ayudan a aprender.

Repetir es esencial para aprender pero hemos de asegurarnos, en el canto que repetimos los buenos patrones musculares, las buenas sensaciones corporales sino todo será en vano. Por esta razón todas aquellas actividades que desarrollen nuestra autoconciencia corporal: técnica alexander, tai chi, yoga, pilates, meditación, visualización, etc serán sin duda una herramienta esencial para todo cantante.

Mora habla de la posibilidad de estimular el cerebro con la imaginación, considero este aspecto fundamental para los cantantes que no pueden estar todo el tiempo cantando y necesitan de estrategias de estudio diversas.

Y para terminar, la persona que se interesa por aprender a cantar ya viene con una gran motivación interna, seamos los docentes, muy cuidadosos y alimentemos ese motor con emociones y lenguaje positivo. Es nuestra obligación y responsabilidad hacerles crecer y amar la música y el canto. 

Si quieres conocer más de la publicación puedes hacerlo en este  Enlace

El fantasma de la crítica por Laura Martínez, autora invitada


La autora del blog www.sermupsico.blogspot.com Laura Martínez ha escrito este post como autora invitada en La brújula del canto. Desde esta bitácora recomendamos que visitéis esta interesante página en la que habla de la psicología del músico y aporta consejos muy valiosos tanto para estudiantes como para profesionales.


Hay un fantasma al que los cantantes, y los músicos en general, nos enfrentamos en nuestro día a día y que nos ocasiona alguno que otro quebradero de cabeza: las críticas.

El resultado de nuestro trabajo es valorado por diferentes personas, a veces de forma positiva y otras de forma negativa. Estas críticas negativas, pueden afectarnos emocionalmente, generando sentimientos de impotencia, incompetencia, inferioridad, rabia, enfado, negatividad… Golpean nuestra mente, nos bloquean y no nos permiten avanzar. Afectan a nuestro rendimiento, no permitiéndonos dar el cien por cien.

Pero, ¿qué podemos hacer ante tal situación? ¿Cómo podemos combatir esas críticas que tanto nos afectan? ¿Qué podemos hacer con esas personas que nos critican? ¿Podemos “librarnos” de ellas?

Aquí te ofrezco unas pautas sencillas que te ayudarán.

1. En primer lugar, asúmelo: las críticas son inevitables. Creo que cualquiera estará de acuerdo con esta afirmación. Los mejores cantantes de la historia también han recibido críticas. Por muy bien que realices un trabajo, siempre habrá alguien que le saque punta. Y muchas veces, no podemos sacar a esas personas que nos critican de nuestra vida. Sea como sea, las críticas estarán ahí. En tu mano está, aprender a lidiar con ellas o dejar que te consuman.

2. No reacciones a la crítica de manera inmediata. Párate y analízala. Tal vez sea justa. Sé objetivo/a. Quizá has cometido un error y la crítica sea cierta. Si es así, no pasa nada. Eres una persona, no una “máquina de cantar” perfecta. Aprende de tu error y utilízalo para mejorar. Recuerda que equivocarse no es malo, lo malo es no aprender de los errores.

3. Hazte responsable de tus propios sentimientos. Las críticas tienen la importancia que tú les das. Ni más, ni menos. Si una crítica te afecta es porque tú has decidido que así sea. Nadie puede hacerte daño a menos que tú le des permiso para ello.

4. Extrae de la crítica aquella parte que te permita aprender algo. Intenta buscar en ellas una parte positiva, un aprendizaje. El resto… es basura emocional. ¡Tírala! ¡A la papelera con ella! No nos sirve para nada. Aléjala de tu mente lo antes posible. Y si vuelve (que lo hará) vuelve a alejarla. Una y otra vez, hasta que los pensamientos negativos se den por enterados de que no tienen cabida en tu cabeza.

5. Toma las cosas de quien vienen. Sabes que hay personas especialistas en encontrar defectos. Sabes que hay personas de las que no vas a recibir halagos. Sabes que hay personas que no aprecian o no entienden tu música. Sin malas intenciones, pero es así. No esperes otra cosa de ellas. No vas a cambiar a esas personas por mucho que lo intentes. Es su forma de ser. Cambiarles está en sus manos, no en las tuyas. Sonríe y apela al sentido del humor. Es la única manera de hacerles frente.

6. No atribuyas mala intención a la persona que te critica. Vale, reconozco que en algún caso puede haber mala intención. Pero… ¿te sirve de algo pensar que es así? Ese pensamiento sólo hará que te sientas mal. Mejor ser feliz ¿no? Aleja las malas vibraciones de tu mente. Sólo te harán mal.

7. Ten en cuenta que las personas que tienden a ver a los demás de manera negativa, son personas infelices y con una baja autoestima. Criticar a los demás, es la única manera que conocen para sentirse mejor. No es la adecuada, estamos de acuerdo, pero es la que conocen. Pensar esto, te ayudará a entender a esas personas que te critican y a quitar importancia a sus críticas.

Conseguir llevar a cabo estas pautas, es cuestión de constancia y esfuerzo, ya que supone, en muchos casos, un cambio de pensamiento radical. Si eres de las personas a las que las críticas le afectan, no conseguirás librarte de ellas de la noche a la mañana. Pero no decaigas. Puedes conseguirlo si te lo propones. Día a día. Paso a paso. No hay atajos, pero es posible. Puedes hacerlo. 
Puedes conocer más artículos de la autora en www.sermupsico.blogspot.com