Tu último síndrome postvacacional

¿Quieres que el septiembre de este año sea el último de tu vida en el que sientas que te cuesta volver a la rutina? ¿Estás, calendario en mano, mirando cómo cuadra el siguiente periodo vacacional o festivo? ¿Eres de las personas que hipoteca su vida por 15 días de vacaciones (¡o una semana!) sin reparar en gastos, mientras el resto del año se aprietas el cinturón? 

¿Has respondido afirmativamente a alguna de estas preguntas? ¿¡¡A todas!!? Entonces necesitas ayuda. Urge lograr en tu vida un cambio. Toca replantearse el camino que quieres seguir hasta el septiembre de 2015. El siguiente vídeo servirá de ayuda. 

¿Te cuesta aceptar tu voz de cabeza porque suena débil? Te entiendo perfectamente…

aceptar tu voz de cabezaY te entiendo porque yo también lo he sufrido.

Te lo han dicho mil veces: “necesitas entrenar tu voz de cabeza para acceder a tu registro agudo”, y de verdad lo has intentado, pero quieres potencia en las notas agudas y utilizarlas en canciones.

Pero eso no es entrenar tu voz de cabeza.

Es querer ir demasiado rápido.

Aunque en realidad tú no tienes la culpa, ya que nadie te ha propuesto nunca un plan para hacerlo.

Eso es lo que te voy a proponer yo, ahora, en este artículo.

¿Para qué quiero usar mi voz de cabeza? Sueno como una mujer o como un dibujo animado

Sin miedo a equivocarme, puedo decir que esta duda es la causa número uno por la que muchos hombres no saben cantar.

No sólo notas agudas (y no tan agudas), también notas graves y medias.

Puedo escuchar en tu mente la pregunta “¿por qué?”.

Porque la voz de cabeza es la forma de aliviar muchísimo del estrés muscular que pones en tu voz.

Es decir, te permite sentir una forma más libre de cantar.

Incluso en tu voz de pecho.

Sé que quieres cantar notas agudas con una voz más “dura”, más potente, pero querer hacer eso demasiado pronto es ir contra las leyes de la voz.

Y así no vas a conseguir nada…

Bueno, quizás sí, dañarte las cuerdas vocales.

Es primordial que consigas vocalizar sin sentir que estás luchando contra tu propia voz, sin tensiones, sin importar el sonido de tu voz.

Y entiendo que sea difícil aceptar esto.

Una forma de empezar a aceptar tu voz de cabeza tal y como es ahora

Sé que sólo con palabras es muy difícil ayudarte a verlo de otra forma (¡aunque me gustaría de verdad!).

Es por eso que una buena forma es buscar la recompensa más inmediata que puedas encontrar.

Como por ejemplo, ponerte como objetivo cantar una canción que requiera voz de cabeza.

Como por ejemplo:

O:

Lo bueno de esto es que, si sigues con tu entrenamiento, habrás ganado un control muy grande sobre tu voz, lo que te permitirá hacer un buen uso de las dinámicas de tu voz y conseguir cosas que muchos cantantes no son capaces de hacer.

Me refiero a los cambios de volumen para acentuar ciertos momentos de la canción, acompañando a los instrumentos y complementándose a la intensidad de esta.

La homogeneidad es el siguiente paso

En el momento en el que pierdes la facilidad al cantar es el momento en el que los cimientos empiezan a quebrarse.

Cuando eso ocurre, tu cuerpo va a hacer lo que sea para hacer que tu voz responda, aunque eso quiera decir causarte problemas a corto o largo plazo.

Y por esa razón te insisto tanto en que tu prioridad número uno sea no sentir tensión y, sobretodo, no sacrificar la libertad por intentar conseguir un sonido más bonito.

Pero igual de importante es que tu voz suene homogénea.

Con esto quiero decir que no vas a poder avanzar mucho si tu voz de pecho y tu voz de cabeza no están equilibradas.

Es decir, si las notas graves las cantas con mucha potencia pero las agudas las rebajas mucho para poder hacerlas de forma libre, no vas a tener oportunidad de equilibrar los dos registros.

Por decirlo de otra forma, si no sientes que tengas una sola voz en vez de una voz de pecho y una voz de cabeza, debes trabajar en equilibrarlas.

Si eso quiere decir que tu voz de pecho tiene que sonar más débil de lo que eres capaz de hacer, permítelo.

Primero iguala ambos registros y luego trabaja en ambos por igual.

Y recuerda, no necesitas que suene bien, sólo que sea cómodo y homogéneo

Para conseguir homogeneidad y libertad, los sonidos temporales juegan un papel muy importante.

Incluso cuando practicas canciones.

Si sientes libertad y homogeneidad haciendo tus ejercicios vocales, puede ser un buen momento para probar alguna canción.

Pero no cantes como si estuvieses cantando una canción, canta como si estuvieses haciendo un ejercicio más.

Más que nada porque eso es lo que vas a hacer :)

Prueba a hacer la canción con cualquier sonido que te ayude a conseguir libertad y homogeneidad.

Si consigues hacer la canción así, quiere decir varias cosas:

  1. Tu voz puede hacer esas notas, por lo que tienes la capacidad física de cantar.
  2. Tu cerebro entiende la canción y sabe reproducir las notas en el momento oportuno, y eso quiere decir que no tienes problema para afinar.
  3. Sólo tienes que aprender a hacerlo cada vez con ejercicios más difíciles.

Si eso quiere decir hacer la canción con el ejercicio lip bubble, ¡que así sea!

Pero no lo prolongues demasiado

Primero, porque no quieres cantar con sonidos extraños.

Tu quieres cantar con tu voz.

Y segundo, porque si te acostumbras a necesitar sonidos temporales para hacer ciertas notas o cantar canciones, luego vas a tener que trabajar para no necesitarlos más.

Cuando puedas cantar la canción con su letra original, sin importar el sonido de tu voz, querrá decir que ha llegado el momento de eliminar los sonidos temporales.

Debes buscar una forma inalterada de cantar las canciones, es decir, sin pensar en la técnica, sólo en el mensaje.

¿Verdad que cuando hablas vas cambiando las notas, coges aire cuando lo necesitas, subes el volumen, lo bajas, etc.? ¡Y todo eso sin pensar en ello!

Sólo te centras en el mensaje: qué dices y cómo lo dices.

Pues ahora es lo mismo.

De ahí el nombre del método de canto que enseñamos aquí: Speech Level Singing. Porque cantar tiene que ser igual de fácil que hablar, en todos los sentidos.

Si ves que pierdes la libertad al cantar más normal, no temas dar un paso atrás y volver a hacerlo de la forma fácil y homogénea.

Si ves que pierdes sólo la homogeneidad, date unos minutos para seguir probando.

A veces simplemente necesitas adaptarte al hecho de no tener esa ayuda de los sonidos temporales.

Pero si ves que la cosa no mejora, vuelve atrás y vuelve a intentarlo cuando veas que todo se pone en orden de nuevo.

¿Y que hay de la potencia en mi voz de cabeza?

Sé que es lo que quieres, pero has de tener paciencia y trabajar antes en estos factores.

Estés empezando a cantar o no.

Si pierdes de vista los factores de los que te he hablado, corres el riesgo de perder rango, de que tu voz se quiebre y de sufrir lesiones vocales.

Es algo que nunca debes perder de vista.

La potencia nace directamente de lo que te he explicado.

La única pregunta que queda por responder es cuánto tiempo vas a tardar en conseguirlo.

La respuesta que tengo es: depende.

Depende de muchos factores: cuánto tiempo dediques a conseguirlo, tu facilidad para aprender, tu nivel actual, …

Lo que sí puedo decirte es que cuanto antes empieces, antes lo conseguirás.

Y de dejo estos tres artículos para agilizar el proceso:

¿En qué consiste realmente la voz de cabeza?

¿Quieres un mapa del tesoro para saber cómo ejercitar la voz de cabeza?

¿Qué diferencia hay entre falsete y voz de cabeza? 3 formas infalibles para distinguirlos

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Imagen: AtribuciónNo comercialSin obras derivadas Algunos derechos reservados por RayMorris1

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El BElls

El instrumentista autodidacta Javier López
   Este verano, en mis vacaciones, he descubierto por esos mundos de la Península Ibérica, concretamente en la ciudad medieval de Santillana del Mar, un instrumento  de metal curioso: El Bells.
  Este instrumento, originario de Cantabria (según mis fuentes), apareció aproximadamente hace 14 años y tiene forma de paellera u OVNI. Es fabricado por Luis Eguiguren en Castro Urdiales, el cual tiene peticiones para aproximadamente medio siglo de construcción. Se toca con las manos, con unos guantes especiales de algodón o sin ellos, golpeando suavemente con las yemas de los dedos alrededor de cada hoyoCada uno de estos hoyos equivale a una nota musical, llegando a cubrir una escala entera, 7 u 8 mas tonos alrededor de una nota central o grave, denominada "CENTRAL".
    Es un instrumento cuyo sonido trasmite al oyente relajación y paz. A mí me fascinó. 

Hagamos Música

Los artistas en general y los músicos en particular somos peculiares: Toda nuestra actividad gira en torno al hecho de hacer Arte, algo que en un mundo tan obsesionado con que todo lo que hacemos sea útil resulta superfluo, absurdo e irracional; incluso habrá quien dirá que es -directamente- una pérdida de tiempo.

¿Para qué sirve el Arte, entonces? ¿Qué función cumplimos los artistas en la sociedad? Estas y otras muchas preguntas similares nos golpean (o deberían golpearnos) al plantearnos cuál es la finalidad de nuestra actividad artística, especialmente si hemos hecho de ella nuestra profesión. A este respecto debo recomendar encarecidamente La utilidad de lo inútil, un breve ensayo que pone de manifiesto la agresividad de nuestra cultura hacia todo aquello que no sea productivo. Abro fuerte, lo admito, pero la propia inercia de nuestro entorno nos empuja a una rutina en la que obviamos la finalidad de lo que hacemos, y cuando eso ocurre podemos llegar a la paradoja de convertirnos en autómatas, máquinas que hacen las cosas sin pensar para qué las hacen.

La técnica: un medio, no un fin

Hacer música
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con licencia CC

Tal vez la música sea el arte en el que la capacidad técnica (o la falta de ella) sea más evidente y menos excusable, especialmente cuando tocamos en conjunto, algo que ocurre con bastante frecuencia. Por este motivo, cualquier buen músico que se tenga por ello o quiera llegar a serlo intentará mejorar sus habilidades técnicas, primero recibiendo consejos y/o sugerencias de profesores y posteriormente bajo su propio criterio.

La técnica instrumental es, como la mayoría de habilidades manuales, una actividad ilimitadamente perfectible, es decir, que siempre podremos tocar mejor de lo que estamos tocando ahora. Esta característica hace que los músicos seamos perfeccionistas por naturaleza. Y críticos, ya que sin sentido crítico sería imposible identificar los aspectos técnicos que necesitamos mejorar. Por estos motivos, la necesidad de perfeccionarnos técnicamente suele centrar -incluso monopolizar- nuestra atención cuando nos ponemos a estudiar con nuestro instrumento. A menudo la meta de nuestras sesiones de estudio es llegar a tocar más notas, más rápido, con mejor sonido y con más facilidad.

La búsqueda de la perfección técnica es un objetivo necesario y loable. Cuanto más depurada sea nuestra técnica menos tendremos que preocuparnos de ella, tocaremos con mayor seguridad y confianza en nosotros mismos, podremos acometer obras más exigentes (que no por ello más difíciles) y nos podremos permitir el lujo de utilizar nuestra energía a otras cosas cuando tocamos.

¿Otras cosas? ¿Qué otras cosas? Música

La Música, en mayúsculas, va mucho más allá de una técnica depurada. Vuelvo al principio: la música es un arte, uno de esos medios creativos que tenemos los seres humanos para transmitir todo aquello que sentimos, que nos ocupa y nos preocupa. Nosotros, músicos, tenemos la oportunidad de expresarnos a través de ella, haciendo que quien nos está escuchando sienta lo mismo que nosotros. Y todos y cada uno de nosotros estamos capacitados para ello, tenemos en nosotros mismos los recursos necesarios

Lo que diferencia a un gran músico del que no lo es no es tanto la técnica como la capacidad de “hacer música”, de transmitir algo con su interpretación; muchos grandes cantantes fuera del ámbito clásico carecen de técnica y sin embargo son muy capaces de emocionarnos. Cuando ese algo está se nota, el espectador puede sentirlo, la música los intérpretes y el público se funden en una “piel de gallina colectiva” y el ambiente se vuelve tan denso que casi se puede palpar; se produce algo ancestral, casi mágico. Esa sensación la he sentido muchas veces personalmente, tanto como espectador como desde el escenario. Eso, para mí, es hacer música.

Hagamos Música, publicado en el blog de Eduard Ruano. Blog sobre la tuba, la técnica en los instrumentos de viento metal y la interpretación musical.