VUELVE LA REINA DE SABA

Puerto con el embarque de la Reina de Saba . Claudio de Lorena. 1648
 

Con esta maravilla del famoso paisajista francés Claudio de Lorena abrimos este añadido a la entrada anterior. En ella, el pintor muestra una visión diferente y muy particular del tema: el inicio del viaje de la reina. Vemos cómo renuncia al momento del encuentro entre ella y Salomón en favor de otro mucho más anecdótico que le permite recrearse en un cautivador y exquisito tratamiento de la luz y del entorno; su especialidad.
Aunque aquí los personajes parecen perder toda importancia frente al lírico amanecer, nosotros volvemos sobre la protagonista de la historia y sobre el tema musical de Haendel con estas otras versiones y adaptaciones que he encontrado y que quería compartir también.  
Feliz Barroco.




  Entrada relacionada: Llegada de la reina de Saba





LLEGADA DE LA REINA DE SABA

Visita de la reina de Saba a Salomón. J. R. Tintoretto. 1555. Museo del Prado

Llegó  a la reina de Saba la fama que para gloria de Yahvé tenía  Salomón y vino para probarle con enigmas. [...] Llegó  a Jerusalén con muy numeroso séquito y con camellos cargados de aromas, de oro, en gran cantidad y de piedras preciosas. [...]  No se vieron nunca después  tantos aromas como los que la reina de Saba dio al rey Salomón. [...] El rey Salomón  dio a la reina de Saba todo cuanto ella deseó y le pidió

La reina de Saba en Jerusalén.   Libro de los reyes, 10 y 11. La Biblia.


Después  de la entrevista ella se volvió  a su tierra. No se detalla el cariz de sus peticiones ni hasta dónde  pudo haber llegado el  famoso encuentro  aunque sí  se explicita en la Biblia  que Salomón "amó  a muchas mujeres extranjeras, moabitas,  amonitas, edomitas,   sidonias y geteas [...]. Tuvo setecientas mujeres de sangre real y trescientas concubinas". Un figura, vaya.

Es fácil  imaginarse la escena del recibimiento después  de leer la breve descripción,  con toda esa parafernalia y ese boato propios de las entradas triunfales de los héroes y personalidades del pasado. Como muchos bien sabrán, en la Historia del Arte encontramos numerosas representaciones  del episodio, pero, en lo que a la Música se refiere, ninguna me parece tan fastuosa y festiva como la que debemos a G. F. Haendel. A veces la alegría se agradece más  que la solemnidad.

Con esta suerte de marcha de brillantísima orquestación da comienzo el tercer acto del oratorio* titulado Salomón  que el compositor estrenó  en 1749 en Londres. Enlazo el libreto AQUÍ.

Espero que la disfrutéis.


Quizás a alguno de los jóvenes  lectores le haya resultado familiar y es que con ella daba inicio  la serie Merlí.

Compositores como Charles  Gounod o Karl Goldmark compusieron sendas óperas dedicadas a nuestra protagonista; para saber más sobre ello os recomiendo este podcast: Historia y música: la reina de Saba . RTVE

En fin; volveremos con más  músicas  festivas para intentar alegrar estos días tan tristes que vivimos.

* El oratorio es una forma vocal religiosa aparecida en el Barroco - al igual que la cantata- pero de mayor envergadura; que cuenta con los mismos elementos que la ópera (solistas, coros y orquesta) pero que no se escenifica y por lo tanto requiere de un narrador que facilite el desarrollo del hilo argumental.


ANNA BON DI VENEZIA


No quería dejar pasar este 8 de Marzo sin hacer una pequeña contribución a la causa de las compositoras olvidadas y es por eso que vengo  a presentaros a Anna Bon di Venezia
Anna Bon nació en Italia pero no se conocen con exactitud las fechas de su nacimiento y de su muerte aunque se estiman en torno a  1739 y  1767 respectivamente. Esto la sitúa entre el final del Barroco y los comienzos del Estilo Galante.
Sobre su aspecto no puedo daros detalles; circulan por la red diferentes imágenes aunque ninguna de ellas parece ser auténtica. En cuanto a su biografía, pocos datos también: que sus padres estaban vinculados al mundo de la ópera, que creció  en Venecia y estudió en el Ospedale della Pietà  - donde había trabajado Vivaldi -, que estuvo en  Bayreuth y en otros lugares trabajando como cantante y compositora... De ello nos da unas pinceladas Beatriz Torío en el breve programa de RTVE Cuaderno de notas que podéis escuchar pinchando en el enlace (son solo siete minutos).

Lo que sí se conoce a ciencia cierta son algunas de las publicaciones que de su obra se realizaron durante su vida; concretamente tres opus o colecciones, la primera Seis sonatas para flauta y continuo dedicadas a "la alteza serenísima de Federico, margrave* reinante de Brandeburgo etc..." (aquel famoso rey prusiano flautista y compositor) a cuyo servicio  trabajó nuestra protagonista tal y como se indica en la portada. Fijaos que en esa misma publicación,  fechada en 1756 (cuando contaría con unos 16 o 17 años) se refieren a ella como "virtuosa de la música de cámara".


Las otras dos colecciones  publicadas son   Seis Sonatas para Clave Op.2 (1757) y Seis divertimentos para dos  flautas y continuo Op.3 (1757). También compuso música vocal y religiosa.

Vamos a ver y a escuchar la Sonata para flauta y continuo nº4 en Re mayor del Opus 1 (primera colección) 


A continuación, la partitura en la que se pueden leer el segundo y el tercer movimiento de la sonata. 

Para los locos de la tecla dejo la primera de las sonatas para clave (Opus 2) , en Sol menor,  interpretada por  Paule van Parys.


Y terminamos con uno de sus Divertimentos, el Op.3 nº3 en Re menor interpretado por Umbach & Consorten: Ensemble fur alte musik.

FELIZ 8 DE MARZO

*príncipe soberano de algunos estados de Alemania.

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"LASCIATE MI MORIRE": EL LAMENTO DE ARIADNA

Ariadna abandonada, Casa de Meleagro (Pompeya)

Mirando desde la rumorosa playa de Día, Ariadna, con una incontenible locura en su corazón, observa que Teseo se aleja con su rápida flota, y ni siquiera todavía cree estar viendo lo que ve, porque entonces, nada más despertar de un engañoso sueño, la desdichada se comprende abandonada en la arena solitaria. [...] "¿Así a mí, arrancada de los altares paternos, me abandonaste, traidor, en la playa desierta, Teseo?"
Cayo Valerio Catulo. Poema LXIV. (Poemas)

En un peñasco me senté quedando tan piedra como piedra era mi asiento [...] ¿Qué podían hacer mis ojos mejor que llorarme? ¿Qué haré? ¿dónde sola partir puedo? No hay vestigios de gente y de ganado; todo es horror, asombro, espanto y miedo.

Ovidio. Heroida X. (Las Heroydas)



Así se quedó la pobre Ariadna, sola y abandonada por Teseo en la playa cuando volvían de Creta después de vencer al Minotauro. Según la mayoría de las fuentes, Teseo abandonó a Ariadna en la isla de Naxos mientras dormía; allí la encontraría Dionisos, con el que después se casó. En el fresco pompeyano de arriba podéis verla  llorar desconsoladamente  mientras la nave de su amado se aleja en el mar.

Este conocido episodio mítico ha generado mucha literatura y mucha música, especialmente la parte de la historia en la que nuestra heroína es abandonada, y digo heroína porque sin su inteligente participación en el famoso laberinto, el listillo de Teseo probablemente no hubiese vuelto jamás de su encuentro con el monstruo.

Claudio Monteverdi por Bernardo Strozzi, c. 1630
Hoy vamos a aproximarnos de nuevo a la obra de Claudio Monteverdi para escuchar su célebre  Lamento de Ariadna. Este lamento es el único fragmento musical que se conserva de su segunda ópera, titulada Ariadna (L'Arianna, 1608) y cuyo argumento ya podréis suponer. Afortunadamente, y debido a su éxito,  el autor  decidió publicarlo por separado  con posterioridad en diferentes formas: en versión monódica, en forma de  madrigal a cinco voces y como música sacra - con diferente texto - en  El Pianto della Madonna.

Vamos a escucharlo en su forma monódica y en su forma madrigalística y descubriremos de nuevo un clarísimo ejemplo de cómo el lenguaje musical de Monteverdi persigue - y consigue -  reflejar el texto en una obra conmovedora.
En el momento en el que nos encontramos de transición entre el Renacimiento y el Barroco se estudia y se establece una nueva relación entre música y poesía que influye directamente en el lenguaje musical; los músicos tendrán como objetivo "mover los afectos", conmover al oyente o espectador. A esta Teoría de los afectos que involucró a filósofos, teóricos y músicos y   cuyo más remoto antecedente encontramos en la Grecia Clásica, dedicaremos un capítulo aparte más adelante.

A continuación, la PARTITURA  y el breve texto del madrigal que escuchamos en primer lugar en la interpretación del coro sueco  Svanholm singers  dirigido por Sofia Söderberg.

Lasciatemi morire;                                        Dejadme morir,
e che volete voi che mi conforte                ¿Qué puede confortarme
in così dura sorte,                                          Ante esta dura suerte,
in così gran martire?                                   En este gran martirio? 
Lasciatemi morire.                                        Dejadme morir.




En la monodía el texto es más largo y descriptivo y en él Ariadna se explica, clama e interpela a Teseo (puede leerse completo aquí , en el blog de Jesús Romero Valiente). Veámosla en esta bonita versión del Ensemble La Palatine con la soprano Marie Théoleyre como Ariadna.

 

Pero no fue Monteverdi el único compositor que dedicase a este personaje su atención; como bien sabemos, los temas mitológicos no abandonarían la historia de la música ni de las artes  en lo sucesivo. Ahora nos despedimos con la extraordinaria   pintura de Angélica Kauffmann  que nos conducirá directamente al siglo XVIII y a nuestra próxima obra.

Ariadna abandonada por Teseo, obra de Angelica Kauffmann, antes de 1782.


Para saber más: 






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DE GRILLOS VARIOS

Imagen de Daniel Martinez en Pixabay

Hace años, una noche en el campo mientras contemplaba un cielo puro y rico de estrellas, oí entre las hierbas oscuras el son metálico de los élitros de un grillo. Había una extraña correspondencia entre la palpitación nocturna del firmamento y la musiquilla del insecto. Escribí estas líneas:

Es grande el cielo
y arriba siembran mundos.
Imperturbable,
prosigue en tanta noche
el grillo berbiquí.

Octavio Paz  (Brindis Estocolmo 1990)

Evocador y entrañable para unos, exasperante para otros, el canto del grillo, que  nos devuelve a muchos los veranos de infancia y la paz del campo y que protagoniza más de una canción popular, tiene su sitio también en el mundo de la música clásica.  Los ejemplos que vamos a mostrar son, como el insecto, pequeños pero poderosos,  representativos ambos de dos periodos esenciales en la historia de la música: el Renacimiento y el Barroco. 
Comenzamos cronológicamente con la popular frottola (canción  Italiana a cuatro voces de carácter sencillo y homofónico) que compusiera uno de los más grandes músicos de la historia, al que Martín Lutero llamó "amo de las notas": Josquin des Prez. Este compositor polifonista francoflamenco que pasó parte de su vida en Italia gozando de una fama extraordinaria  se caracterizó por dotar a sus  obras de una expresividad inusual procurando adecuar la música al significado de las palabras e  inspirando así  lo que se llamaría música reservata (no hay que olvidar que aquella era la época del complejo contrapunto en el que con frecuencia el sentido del texto llegaba a diluirse).
La canción, del siglo XVI, es una simpática y descriptiva alabanza del grillo y de su canto y se titula El grillo
El grillo, el grillo è buon cantore
Che tiene longo verso
Dalle (dalle) beve (beve) grillo (grillo) canta (canta)
Dalle dalle, beve beve, grillo grilo, canta.
Ma non fa come gli altri uccelli,
come li han cantato un poco
van` de fatto in altro loco,
sempre el grillo sta pur saldo
Quando la maggior è [l`] caldo
alhor canta sol per amore.



El segundo ejemplo nos sitúa ya en pleno siglo XVIII y es la famosa  Sinfonía  El Grillo de  George Philiph Telemann. El prolífico alemán hace gala de su genio y de su sentido del humor en esta obra que es en realidad un concierto orquestal  al más puro estilo barroco (con  bajo continuo,  repeticiones,  imitaciones,  ritmo marcado,  ritornello...) en el que tienen gran protagonismo los instrumentos de viento; esto puede apreciarse en los solos de flauta, oboe o fagot. 
Esta delicia en Sol mayor se estructura en tres breves  movimientos que el propio Telemann denominó así:  Algo animado, Insignificante y Presto. 



¡Feliz comienzo de curso!