Cómo afrontar los estudios y métodos de violín correctamente.

A veces se piensa que basta con tener los libros de estudios y ejercicios para, ejecutándolos una y otra vez, obtener de forma inmediata sus beneficios, pero realmente hay que encararlos correctamente para que resulten de plena ayuda.

Ya he mencionado algunas veces que tener un profesor que nos guíe es irremplazable, ningún método autodidacta puede suplantarlo. No sólo porque alguien debe corregir los errores de los que nosotros aún no somos conscientes, sino porque necesitamos saber cómo, cuándo y porqué hacer cada ejercicio para que éste sea efectivo.

En estos tiempos de confinamientos y pandemias, es probable que mucha gente se haya puesto a intentar aprender todo tipo de disciplinas buscando e indagando entre los cada vez más inabarcables recursos de internet, en muchos casos de forma totalmente autodidacta. Afortunadamente también existen ahora opciones intermedias, entre el puro autoaprendizaje y los afortunados que pueden tener unos estudios amplios y profundos en Escuelas y Conservatorios, basadas en la videoconferencia y la comunicación on-line.

Lo que hoy os traigo vale un poco para todo el mundo, aunque es especialmente interesante para los estudiantes de violín que os estáis buscando la vida en estos momentos por vuestra cuenta. Son una serie de vídeos explicativos acerca de unos cuantos métodos y libros de estudios y ejercicios de violín francamente buenos, realizados por el violinista profesional y pedagogo Pedro Gilabert.

Pedro lleva ya un tiempo desarrollando esta serie de vídeos explicativos sobre diversos métodos de aprendizaje y estudios en los que explica pormenorizadamente cada ejercicio detallando de forma precisa en qué debemos fijarnos, cómo afrontarlos y qué objetivos buscamos. No por nada a su web la ha llamado “El violinista inteligente”.

Me gustan especialmente sus vídeos sobre el libro “Basics” de Simon Fischer, que es un método relativamente moderno y tiene un enfoque en los ejercicios muy interesante. No está en español, de modo que tener estos vídeos tan trabajados es un gran complemento al libro de Fischer. En su web también trata ejercicios de los métodos Suzuki, además de los estudios de Wolfhart y Hans Sitt.

Muchas de sus explicaciones nos pueden servir de idea para afrontar otros estudios o ejercicios. Y es que confieso que yo también he sido de los que, con las prisas de tener poco tiempo, me ponía la partitura delante y me ponía a tocar sin pensar en nada más. Como si la repetición mecánica y chapucera me fuera a ayudar. Pero no, debemos estudiar antes el ejercicio, su estructura, qué detalle técnico busca fortalecer, cómo ejecutarlo, etc.

Si estáis siguiendo o trabajando con alguno de estos materiales, no dejéis de ver estos libros ni de seguir la página de Pedro Gilabert.

En su web también podéis descargar los métodos de los que trata.

Os dejo algunos ejemplos de sus explicaciones:

 

Fuentes:

Supernova: reimaginando el Método Suzuki

El mundo de la enseñanza de violín se mantiene en buena parte aferrada a métodos increíblemente antiguos: métodos, técnicas y ejercicios concebidos en el siglo XIX para una cierto tipo de música siguen formando los cimientos del aprendizaje para muchos violinistas que, tal vez, están interesados en otros estilos, en otros periodos en los que se necesitan también otras aptitudes.

Y no me malinterpretéis, los Sevcik, Carl Flresch, Wolfhart, Kreutzer, etc… son magníficos materiales para trabajar, y pueden ser una base valiosa para cualquier violinista. Pero, si te interesan otros estilos y músicas contemporáneas, necesitarás otro enfoque y otros materiales.

El Método Suzuki, que nació en 1945, y por tanto tiene un enfoque pedagógico menos espartano y más centrado en el repertorio, también tiene sus flaquezas. A las frecuentes críticas que se le hace de no formar bien técnicamente a los niños, se le añaden las de estar muy basado en la música barroca y clásica de origen alemán e italiano, y de omitir aspectos hoy importantes como la comprensión armónica, la improvisación o el ritmo.

Y es que, a pesar de que se han publicado materiales complementarios de este método (variaciones, acompañamientos, versiones para grupos, etc…) El Método Suzuki continúa básicamente siendo el mismo que hace… ¡75 años ya!

Y es una cuestión importante porque, dado que el Método Suzuki se ha convertido en una herramienta ampliamente utilizada, al menos en los primeros años de aprendizaje, para muchísimos niños (y mayores), no estaría de más un enriquecimiento de sus materiales y fundamentos: ya Mark O’Connor, con su propio método, ha sabido incluir algunos aspectos nuevos interesantes: la importancia de la música popular de diversas culturas, la inclusión de los acordes en los temas para poder trabajar con ellos e improvisar, técnicas rítmicas modernas como el chop, diversas versiones del mismo tema según niveles de dificultas, o sugerencias para trabajar la musicalidad, la emoción y la inspiración a la hora de tocar.

Por eso me ha interesado este nuevo proyecto basado en el Método Suzuki que parece prometer un enorme enriquecimiento, mediante la creación de un montón de nuevos y divertidos materiales, principalmente en unos acompañamientos de los temas totalmente distintos, inspirados en estilos musicales de todo el mundo y todas las épocas.

Ha sido lanzado hace poco en kickstarter y ya ha alcanzado su objetivo de financiación básico, de modo que podemos darlo prácticamente por seguro. En este vídeo, su promotor nos lo explica (en inglés):

SuperNova es una emocionante creación de David Cutler que reinventa dramáticamente las 17 piezas de Suzuki Violin School, Volumen 1. Si bien las melodías permanecen prácticamente sin cambios, los acompañamientos de la sección rítmica son virtuosos, exploratorios y súper divertidos, inspirados en diferentes géneros musicales de todo el mundo.

Si eres un profesor de música, un intérprete, un estudiante, un padre o un ex alumno con una exposición previa al repertorio Suzuki, prepárate para inspirarte.

SuperNova tiene una serie de prioridades educativas:

  • INSPIRACIÓN. Conecta las familiares melodías del método Suzuki con la estética contemporánea.
  • EXCELENCIA ARTÍSTICA. Demuestra el más alto nivel de maestría musical, animando a los estudiantes a alcanzar esos estándares.
  • DESARROLLO TÉCNICO. Utiliza una escritura fácil y familiar para desarrollar técnicas avanzadas de cuerdas.
  • PRECISIÓN RÍTMICA. Fortalece el “ritmo” y el pulso al tocar con la sección de ritmo.
  • CREATIVIDAD. Proporciona estructuras para que los artistas tomen decisiones personalizadas.
  • VERSATILIDAD. Integra géneros de música clásica, jazz, popular y otras músicas del mundo.
  • RENOVACIÓN REVITALIZANTE. Presenta contextos emocionantes con el mismo repertorio.
  • COMPROMISO MULTINIVEL. Ofrece un marco atractivo para que convivan y toquen estudiantes avanzados, intermedios e incluso principiantes.
  • AUTOCONFIANZA. Desarrolla la autoestima y la confianza, haciendo que los músicos en ciernes se sientan como estrellas de rock.
  • DIVERSIÓN. Interpretar música debe ser divertido:
    Aunque Supernova está dirigido a violinistas intermedios o avanzados (Suzuki Book 2-5 0 superior), los valientes estudiantes del Libro 1 incluso han defendido estos escenarios.

Grabaciones de alto nivel.

El conjunto de grabaciones de SuperNova completo incluye 68 pistas interpretadas por un elenco de grandes intérpretes.

17 pistas con la melodía.

Si bien las notas y los ritmos interpretados por la violinista Rebecca Hunter se mantienen fieles al original, ella hace que cada pieza sea “suya” agregando elementos personalizados como articulaciones frescas y ornamentaciones.

17 pistas con improvisaciones.

Uno de los grandes violinistas improvisadores del mundo, Christian Howes, ofrece impresionantes improvisaciones sobre los mismos acompañamientos. Sorpréndase con su impresionante técnica, originalidad imaginativa y enfoque único, transformando esta música aún más.

34 pistas de acompañamiento.

Dos grabaciones por cada melodía del método Suzuki, -una solo con la sección de ritmo, otra que agrega un click- hace que las clases individuales y grupales cambien totalmente.

Aquí tenéis unos ejemplos de los audios:

Esta es la melodía de The Happy Farmer con otro estilo:

Happy Farmer

por Rebecca Hunter -Método Suzuki- | Supernova

Y aquí el Andantino con un estilo muy rockero.

Y ahora una improvisación a cargo del increíble Christian Howes.

Lightly Row (Remando suavemente)

por Christian Howes | Supernova

Aquí podéis escuchar un montón de ejemplos más de los audios.

Partitura + Estrategia

La edición impresa de SuperNova incluye las 17 melodías de violín y partituras de piano, además de técnicas para creatividad y técnica. Las partes de violín contienen solo notas y ritmos, por lo que los estudiantes pueden marcar su propia elección de dinámicas, articulaciones, etc.

Ésta es una muestra del acompañamiento alternativo de piano para Lightly Row:

Partitura de piano del tema Suzuki Lightly Row

Lecciones on-line

Además de los materiales, y para complementar y aclarar el proyecto, Supernova ofrece cuatro cursos on-line con lecciones virtuales (en inglés, claro está) sobre:

  • Práctica de interpretación creativa con David Cutler (10 lecciones)
  • Puzzles de creatividad con David Cutler (24 lecciones)
  • Improvisación tonal sencilla con Christian Howes (14 lecciones)
  • Anatomía de un ritmo con Christian Howes (16 lecciones)

Están dirigidos a estudantes intermedios y avanzados (Libro 3 y superior) y sus profesores, incluidos aquellos con una formación clásica o una exposición previa limitada a la creación musical creativa.

Arreglos para grupos

Supernova incluye diez arreglos de cuerdas alternativos, con configuraciones flexibles, que pueden tocar solo conjuntos de violín u orquestas de cuerdas completas, y pueden involucrar comunidades de varios niveles:

  • Melodía del violín 1 (igual que el libro 1, que pueden tocar los estudiantes más jóvenes)
  • Violines 2 y 3 (para estudiantes avanzados, libro 4 y superior)
  • Viola (opcional, doblando el violín más bajo)
  • Violonchelo (opcional)
  • Bajo (opcional)
  • Acompañamiento de piano / ritmo (pistas PLAY-ALONG disponibles).

Éste es un ejemplo de arreglos con el tema Lightly Row:

Aprendiendo a improvisar

El libro de transcripciones de SuperNova es una inmersión profunda en la improvisación, y revela los secretos detrás de 11 increíbles solos de Christian Howes.

Ésta es una muestra de su creatividad improvisanso sobre Lightly Row (Remando suavemente):

partitura improvisación de Remanso suavemente

¿Qué es lo que inspiró Supernova?

David Cutler nos cuenta:

Cuando mi hijo Ashton tenía 4 años, empezó a recibir lecciones de violín a través de un programa Suzuki local. Practicamos juntos con regularidad, y a menudo improvisaba acompañamientos originales que afianzaron su oído y musicalidad.

Para su primera actuación pública, Ashton tenía programado interpretar uno de los mayores éxitos de Suzuki de todos los tiempos: Go Tell Aunt Rhody. Me pidió que actuara junto a él en un estilo funk, ambos con gafas de sol.

Para mi sorpresa, el público no solo disfrutó de la variedad. Se enloquecieron con estruendosos aplausos. Así que desarrollé más el concepto.

Finalmente se convirtió en SuperNova.

Mi opinión

En general me ha parecido un proyecto interesantísimo y muy refrescante. Como estudiante Suzuki tengo la experiencia de que la repetición continuada durante meses y años de las mismas melodías e interpretadas de la misma manera pueden terminar matando cualquier emoción, y desgastar las ilusiones, tanto de alumnos como de padres y, por supuesto, de profesores. 

Pero cuando se introduce la creatividad, los estilos diferentes y la diversión, cada clase y cada actuación puede ser totalmente diferente, y constituir un acicate que impulse las ganas de aprender de los niños, y de enseñar de los profesores. 

Si eres un estudiante medio o avanzado de Suzuki o un profesor que imparte el método, este complemente es un must-have.

Podéis conocer más sobre este proyecto, participar en él, y/o reservar ya materiales en su sitio en kickstarter:

El Método Suzuki de la mano de Marina (profesora), Gabriela (alumna) e Isabel (madre)

El Método Suzuki es probablemente el sistema pedagógico musical para instrumentos de cuerda más seguido del mundo.

Sobre él ya escribí hace tiempo un par de artículos: en uno de ellos explicaba sus fundamentos y en el otro os contaba mi experiencia personal como estudiante adulto. Pero en el Suzuki, por su esencia de émulo de la lengua materna, intervienen tres elementos indispensables a los que este vídeo da voz: el profesor, los padres y el niño.

Creado y publicado por un nuevo canal divulgativo sobre música llamado Música Limón, estos tres protagonistas nos cuentan cómo viven el método desde su propio punto de vista. 

Una interesante introducción para los que están buscando la mejor forma de abrir las puertas del mundo de la música y la interpretación a sus hijos de un modo natural, amable y accesible.

Aprendiendo a mejorar la afinación en el violín

La afinación es una de esas cuestiones que nos obsesiona a los músicos de cuerda y no podía dejar de dedicarle un artículo. Aunque parece que sólo hay una opción de tocar una nota afinada, existen matices, como leeréis más adelante; aparte de las propias variaciones (para remarcar modos menores o mayores por ejemplo) que la expresividad nos puede indicar, del vibrato, los portamentos, etc., además existen diversos tipos de afinación: pitagórica, justa y temperada. Si ya os estáis empezando a agobiar no lo hagáis, porque eso es sólo un concepto teórico que viene bien conocer, pero que no es necesario pensar en él a la hora de practicar y ejercitar nuestra afinación.

Mejorar la afinación es una labor de oído y dedos, por eso las plantillas o marcas que a veces se colocan sobre el mástil del violín, aunque puede guiar al principio, también retrasan un trabajo que debemos realizar cuanto antes.

A los que pensáis que tenéis ya una afinación perfecta os recomiendo este ejercicio: toca muy lentamente cualquier melodía o escala con un afinador electrónico o “app” de samartphone, encendido. Puede que te lleves alguna sorpresa.

El siguiente artículo es un extracto de un trabajo publicado por el violinista Ernesto Correa, del que lamentablemente no conozco demasiado, pero creo que es bastante interesante y completo. Los ejercicios finales para mejorar la afinación parecen poco gratificantes, pero vaya, creo que un buen trabajo de estudio estaría formado por un 50% de lo que nos gusta y motiva y un 50% de lo que nos cuesta y resulta difícil, porque nunca debemos quedarnos en nuestra “zona de comodidad”.


Uno de los mayores problemas a los que nos enfrentamos los violinistas es la afinación. Para tocar afinado debemos enseñarle a los dedos a localizar su posición exacta. El oído nos ayudará enormemente en esta tarea. En este artículo también hablo de los distintos tipos de afinación, su empleo y planteo ejercicios prácticos para su estudio diario.

1. Referencias para una buena afinación.

Dos elementos configuran una buena afinación:

  • El sentido del tacto.
  • La combinación con el oído.

Los dedos son como personas ciegas que se guían en su existencia sin vista tocando objetos que marcan su camino de un lado a otro.

Esto es lo que ocurre al tocar el violín. Desde que comenzamos a estudiar violín la mano va aprendiendo progresivamente a orientarse por sí misma, es decir, a encontrar la posición correcta por el tacto del mango. Los dedos aprenden a asumir a través del tacto su extensión y posición correctas. La principal ayuda de guía y control es el oído. Cuando cambiamos de posición, la mano busca una nueva posición sobre el mango del instrumento. La actividad muscular necesaria para que la mano encuentre su nueva posición se centra en la concentración o extensión del ángulo del codo, junto con el movimiento hacia dentro o hacia fuera del propio brazo. La flexión de la mano por la muñeca en ocasiones complementa, y en otras reemplaza.

Debemos conseguir la habilidad de preparar mentalmente el movimiento y pensar la afinación del sonido que deseamos obtener para que los dedos vayan automáticamente al lugar adecuado de las cuerdas con precisión. Hay una serie de factores que ayudan a mejorar la afinación como la fijación del marco de la mano, es decir, la colocación básica de los dedos primero y cuarto sobre el intervalo de octava en cualquier posición. Dentro de este marco de octavas los dedos segundo y tercero tienen dos posiciones una cuadrada y otra alargada. Por ejemplo, en la octava de Mi a Mi en la primera posición, sobre las cuerdas Re y La, el segundo dedo adopta una forma cuadrada sobre el Fa natural y el Do natural, y alargada sobre el Fa sostenido y Do sostenido.

La forma básica de la mano”el marco de la mano” debe ser siempre la misma en todas las posiciones.

Algunos de los ejercicios que ayudan a mejorar la afinación propuestos por Galamian consisten en dejar el cuarto dedo puesto mientras tocamos una escala, de esta manera mientras tocamos la escala la mano adquirirá la posición del marco de una octava o posición base de la mano.

En las posiciones más graves, el doble contacto lo aportan el pulgar y el lateral del primer del dedo cada uno de los cuales tocan el lado correspondiente del lado del instrumento. Todo aferramiento de la mano izquierda constituye un impedimento para alcanzar la necesaria soltura técnica por esto debemos rozarlo suavemente.

Cuando vibramos en pasajes expresivos la mano puede prescindir del doble contacto, manteniendo sólo el pulgar en el mango.

De esta manera la mano podrá oscilar libremente produciendo un vibrato adecuado.

A partir de la quinta posición el pulgar y la mano entran en contacto con diversas partes del instrumento. El violinista tiene que ser capaz de ajustar instantáneamente durante la ejecución de un concierto la afinación. Uno de los métodos más idóneos es por medio del vibrato.

Como afirma el gran pedagogo del violín Iván Galamian los principales factores en una afinación correcta son:

  • El sentido del tacto, altamente desarrollado en lo que se refiere a la localización y a la distancia
  • Guía y control por parte del oído
  • Aplicación correcta y espontánea del marco (la forma básica de la mano al tocar el intervalo de octava)
  • La capacidad de realizar ajustes instantáneos de la afinación para hacer frente a los requerimientos musicales de cada momento.

Existen tres tipos de afinación:

  1. Afinación pitagórica
  2. Afinación justa
  3. Afinación temperada

La mayor parte del tiempo utilizamos la afinación pitagórica, la cual empleamos para tocar melodías y escalas. La afinación pitagórica solo será comparada con los intervalos perfectos: unísono, cuartas, quintas y octavas.

La afinación justa es empleada para la ejecución de dobles cuerdas y para los pasajes de acordes que aparecen en los cuartetos.

La afinación temperada la utilizamos en pasajes en los cuales el piano mantiene una nota larga, que coincide con la que nosotros tocamos.

En la práctica, la afinación justa consiste en semitonos anchos, tonos estrechos, terceras menores anchas, terceras mayores estrechas, la cuarta permanece justa, la cuarta aumentada muy estrecha, la quinta disminuida muy ancha, la quinta inalterable, la sexta menor ancha, la sexta mayor estrecha, la séptima menor muy estrecha, la séptima mayor estrecha y la octava inalterable.

En la afinación pitagórica, la relación interválica será la opuesta a la afinación justa así, encontraremos por ejemplo terceras mayores anchas, sextas menores estrechas…

Por último nos gustaría hacer referencia a la afinación expresiva. Para tocar muy expresivo en algunos pasajes concretos, exageramos la afinación pitagórica, así encontramos terceras mayores muy grandes (anchas) y terceras menores muy estrechas. La afinación expresiva es una de las herramientas musicales más poderosas.

A continuación, mostraremos mediante un cuadro ejemplificativo, el resumen de los tres tipos de afinación, según Chirstine Heman. Los números indican la frecuencia de la vibración en cents. Un cent es la centésima parte de un semitono, sistema de afinación estándar “la 4” = 440 Hz (442 Hz en algunos países).

Pitagórica

(Escalas)

Temperada

(Piano)

Justa

(Dobles cuerdas)

Semitono 90 Estrecha 100 Media 133 Ancha
Tono 204 Ancha 200 Media 182 Estrecha
Tercera menor 294 Estrecha 300 Media 316 Ancha
Tercera mayor 408 Ancha 400 Media 386 Estrecha
Cuarta 498 Inalterable 500 Ancha 498 Inalterable
Cuarta aumentada 612 Ancha  600 Media 569 Muy estrecha
Quinta disminuida 588 Estrecha 600 Media 631 Muy Ancha
Quinta 702 Inalterable 700 Estrecha 702 Inalterable
Sexta menor 792 Estrecha 800 Media 814 Ancha
Sexta mayor 906 Ancha 900 Media 884 Estrecha
Séptima menor 996 Estrecha 1000 Media 969 Muy estrecha
Séptima mayor 1110 Ancha 1100 Media 1088 Estrecha
Octava 1200 Inalterable 1200 Inalterable 1200 Inalterable

La afinación es el elemento fundamental en la búsqueda de la sonoridad, la claridad y la vibración.

No hay que dejar al oído “conformarse” con algo que está “más o menos” afinado.

Muchas veces confundimos la capacidad de tocar afinado con la capacidad de oír afinado, esto es un malentendido que impide a muchos estudiantes progresar con la afinación. No se entona mal por falta de oído, sino porque no se está en condiciones de oír mientras se toca.

La afinación “perfecta” se define como el arte de formar intervalos exactos entre las notas. Esto implica la coincidencia de dos tipos de oído:

  • Oído exterior: es el que habitualmente definimos como “oído”.
  • Oído interior: el que no se nombra, el que en numerosas ocasiones es olvidado por los violinistas. Este consiste en reproducir mentalmente el discurso musical mediante la imagen auditiva.

La combinación de ambos nos permite elaborar intervalos. En resumen es el resultado de una concentración que nos permite querer oír exactamente lo que nos disponemos a tocar. Solamente la doble presencia de estos tipos de oído nos permite obtener una afinación cuidada y sutil, por más que se practique la técnica instrumental continuamente. Para tocar afinado “siempre” debemos crear conscientemente circuitos que enlacen los intervalos y los gestos de la mano y el brazo. Podemos hacer referencia de nuevo, al opus 6 de Sevcik, en relación al sistema de tonos y semitonos, ya que en él los tonos y semitonos están elaborados en todas las combinaciones posibles que se pueden dar en el instrumento, y de forma progresiva en lo referente a la complejidad.

Otro punto fundamental y muy importante en la afinación es la correcta colocación del dedo índice en la mano izquierda, ya que este actúa como guía de la mano en sus desplazamientos y el punto de referencia a partir del cual se forman los intervalos.

“La pureza de la afinación en el violín depende en gran parte de la digitación: un mal digitado es con frecuencia motivo de una afinación insegura e imprecisa incluso en los pasajes más sencillos, de la misma manera que obliga a realizar movimientos inadecuados de mano y dedos, tan contraproducentes en la calidad de la afinación en particular y en la expresión musical en general”(Yampolski).

3. Fisiología del tacto

Algunos violinistas dotados de un oído óptimo cometen, no obstante, faltas en la afinación. Este defecto puede tener su origen en el estado deficiente de la elasticidad del músculo, como consecuencia de un debilitamiento ocasionado por un ejercicio forzado. Cuando los músculos trabajan mucho tiempo sufren un acortamiento que en algunos casos puede llegar a contracturas. Este hecho impedirá la flexión y extensión normal de los dedos.

La piel está dotada de nervios sensibles que están contenidas en las papilas de la dermis y se encuentran más desarrolladas cuando es mayor el grado de sensibilidad de una zona determinada. Las yemas de los dedos que entran en contacto con las cuerdas, sirven para la palpación y búsqueda del sonido adecuado. Todos los movimientos llegan por la inconsciencia de su repetición a transformarse en un hábito.

4. La memoria auditiva y muscular

Según López de la Llave y Perez-Llantada, “La memoria auditiva se refiere a poder imaginar los sonidos de una obra, también incluye la capacidad de anticipación del resultado de una pieza por cómo va transcurriendo y la capacidad de realizar evaluaciones mientras se ejecuta la interpretación. La memoria visual consiste en ser capaz de tener imágenes visuales de las partituras. La memoria kinestésica (por ejemplo, la de los dedos, músculos o memoria táctil) se refiere a la capacidad de ejecutar complejos programas motores de forma automática”.

Nos referimos a la memoria muscular, como una forma o tipo de memoria en la que la acción se interioriza mediante la repetición continua de un determinado movimiento o gesticulación que nuestro cuerpo realiza y que los “músculos aprenden”. También se podría definir, desde nuestro punto de vista, como “la memoria que va unida al cuerpo”, en relación a la división cuerpo-mente planteada. Esta memoria “física” entre los músicos es conocida como “memoria de los dedos”.

La repetición continua de cualquier movimiento o acción hace que se convierta en algo rutinario o, mejor dicho, en un hábito. Esta repetición ha de ser siempre un acto consciente para que, una vez interiorizada, se convierta en una acción automática que es la verdadera esencia de la memoria muscular.

La memoria está formada y modificada por un gran número de elementos nerviosos que son los que hacen que ésta funcione. A partir de ellos obtendremos representaciones mentales que formarán los diferentes tipos de memoria. Para ello, debemos organizar estas representaciones mentales, evitando toda rutina. Esto da lugar a una organización perfecta en cuanto a este tipo de memoria, llamada kinestésica. Como curiosidad citaremos que la memoria kinestésica de Niccolò Paganini era excepcional, esta circunstancia también se da en los niños prodigio.

Un estudiante puede desarrollar diferentes tipos de memoria aparte de la muscular, también emplea la memoria auditiva y todos aquellos factores que forman parte de su educación y formación.

En lo que al violinista se refiere, el desarrollo de la memoria kinestésica dependerá, en primer lugar, de la eficacia y frecuencia con que pueda lograrse la representación de la imagen del movimiento en su vista, oído y músculos.

La intensidad de la fijación de dicha imagen en su memoria dependerá en primer término de una causa psicológica: del grado de energía en la atención voluntaria. El profesor debe intentar aumentar esta condición tan importante para mejorar la atención y la respiración, teniendo en cuenta que son fundamentales para el estudiante.

Las horas de estudio y trabajo verdadero son breves. Aunque se empleen muchas horas en un supuesto “trabajo”, desde nuestro punto de vista se asimila menos de una cuarta parte del trabajo realizado. El resto es gasto de energía.

La clave está en crear con la mayor frecuencia posible estos cortos plazos donde la conciencia es la que domina.

El verdadero trabajo sólo es posible cuando se ha preparado de antemano (tranquilidad de espíritu y predisposición).

La profesión del instrumentista implica no solamente una labor intelectual, sino también una labor muscular. Es indispensable eliminar todas las contracciones inútiles que acompañan a los primeros ensayos y que producen la fatiga en los primeros intentos. Muy pocos instrumentistas saben estudiar bien. La rutina muy común de repetir infinidad de veces movimientos mecánicamente erróneos, es una prueba de esta afirmación.

(…)

Para lograr una buena memoria muscular, el mejor método que debemos emplear es el de la repetición, hasta que se convierta en un hábito inconsciente. La repetición es muy efectiva pero también puede ser peligrosa. Se tiene que ser muy consciente de lo que se quiere, y lo que se quiere rechazar. Para ello se debe escuchar muy cuidadosamente, es decir, tener un oído crítico.

“Sólo la práctica perfecta te hace perfecto, la mala práctica te hace peor”.

(Fritz Kreisler)

(…)

5. Ejercicios para mejorar la afinación

Uno de los ejercicios más aconsejable y eficaz para lograr una afinación exacta y segura es el denominado “practicando a 40”.

  • Ponemos el metrónomo a 40 y seleccionamos una frase musical a la que le queremos mejorar la afinación.
  • Cada pulso del metrónomo corresponde con cada una de las notas de la frase musical como si todas las notas tuvieran el mismo valor. En primer lugar tocamos una nota, el siguiente pulso del metrónomo cantamos la nota siguiente, al siguiente pulso la tocamos y comparamos si es el mismo tono producido por nuestra voz. La voz tiende a una afinación pitagórica que es la que necesitamos la mayor parte del tiempo que tocamos el violín, por eso este método es tan eficaz.
  • A continuación tocamos cada nota sin pulso vacío.
  • Después tocamos la frase con el ritmo que aparece en la partitura pero todavía con el metrónomo a 40.
  • Posteriormente subimos la velocidad del metrónomo a 60, después a 80 y así progresivamente hasta llegar al tempo final requerido por la obra, es decir la velocidad de concierto.
  • Elige otra frase musical y realiza el mismo proceso.
  • Debemos emplear el 50% de nuestro tiempo de estudio diario a la afinación empleando este método con el que se obtienen resultados sorprendentes

Para los alumnos principiantes es recomendable el empleo de los afinadores electrónicos ya que ayudaran a fijar la nota.

Fuente:

http://www.csi-csif.es/andalucia/modules/mod_ense/revista/pdf/Numero_23/ERNESTO_CORREA_1.pdf

Ejercicios para el vibrato

La técnica del vibrato es una de esas cuestiones que agobian al principio, y sé por experiencia que a veces hay que tener mucha paciencia y no angustiarse si se tarda en empezar a salir bien, de tal manera que mejore en vez empeore nuestra interpretación. Así que conviene esperar a intentar realizarlo por lo menos un par de años después de haber empezado con el instrumento, para poder ejecutarlo partiendo de una posición correcta y unas notas afinadas. Si no tenemos bien asimilada la postura ni interiorizada la afinación, intentar vibrar será añadir error al error.

Muchos métodos pasan de puntillas sobre cuestiones técnicas importantes como la correcta ejecución de golpes de arco, dinámicas, vibratos, etc. Lo que más se trabaja es la rapidez y la afinación, presuponiendo que el alumno por pura repetición encontrará las formas correctas de ejecutar todas esas variantes técnicas, o bien se dejan como tarea del profesor.

basicsAfortunadamente sí hay métodos que dedican atención a estos aspectos formales, como por ejemplo uno que he estado mirando últimamente. Se trata de “Basics”, de Simon Fischer, una obra complestísima sobre todos los conceptos técnicos básicos, y un libro que os recomiendo encarecidamente, aunque lamentablemente no esté en español. Pero para eso estoy yo, que os he traducido los primeros ejercicios básicos para entrenar el vibrato. En rigor, estaría infringiendo ligeramente derechos de autor, pero espero que me perdonen ya que lo que os recomiendo es que compréis el manual entero. De esta obra partiremos para empezar a practicar ejercicios simples que serán nuestra entrada a la ejecución del vibrato. O bien para perfeccionarlo, sobre todo aquellos (como yo) que les cuesta hacerlo con soltura y ligereza. Son ejercicios que buscan trabajar nuestra relajación, nuestra elasticidad, la mecánica del movimiento.

Y aunque creo que pueden ser muy útiles (para el que tenga suficiente tiempo para entrenarlos concienzudamente) también pienso que esta destreza técnica depende también mucho de nuestra expresividad emocional. Uno hace vibrato porque “vibra por dentro”, es un modo de enfatizar las notas que no puede ser solamente mecánico sino que debe responder de una necesidad interior.

Un vibrato realizado de forma puramente mecánica nace muerto.

Como recomendación personal no aconsejo practicar el vibrato durante mucho tiempo al principio, porque puede terminar cargándote de tensión, pero sí de forma frecuente, constante y paulatina, incluso se pueden hacer ejercicios sin el instrumento, colocando los dedos sobre cualquier soporte (una regla, madera, etc.) o la propia mano derecha para sentir la flexibilidad de los dedos.

Os dejo con la explicación de los ejercicios de Simon Fischer.


 

En cuestión de vibrato, puedes hacer vibrato de brazo o de muñeca, pero es útil practicar ambos, porque cada uno tiene elementos del otro. Ocasionalmente, puedes practicar los ejercicios apoyando la voluta en una pared.

EJERCITANDO LA FLEXIBILIDAD.

PRIMERA ARTICULACIÓN

Toca sin arco.

La primera articulación del dedo (la más cercana a la uña) actúa como freno en el vibrato. Cuanto más se libera la articulación más amplio y lento es el vibrato. Es importante no tocar con el freno en el mismo estado todo el tiempo, cambia según el vibrato buscado. El freno casi nunca está completamente activo ni totalmente inactivo.

Flexiona y estira alernativamente la primera articulación de cada dedo, sobre la cuerda. Fíjate en que el ángulo del vibrato sobre la cuerda no puede ser en su misma dirección, sino diagonal.

  • Coloca un dedo sobre la cuerda en una posición normal(1), con los dedos haciendo curva. Endereza el dedo de modo que quede estirado hasta la articulación media(2). Flexiona de nuevo la primera articulación, estira, flexiona, etc… Realiza el movimiento un poco más rápido cada vez pero sin apretar.
  • Empieza con el dedo apoyado ligeramente sobre la cuerda. Mientras flexionas y estiras, ve presionando cada vez más hasta lo máximo posible. Después, poco a poco, vuelve a aflojar la presión.
  • Repite los ejercicios en un movimiento continuo. Siente el dedo relajado descansando sobre la cuerda y manten dicha relajación mientras presionas la cuerda. Repite los ejercicios con cada uno de los dedos, en cada cuerda y en varias posiciones.

técnica de vibrato

Repítelo con cada dedo, en todas las cuerdas y en varias posiciones.

ARTICULACIÓN BASE

Practica sin arco

Al igual que la primera articulación, la articulación base actúa como freno en el vibrato, si ofrece resistencia al movimiento. La amplitud de movimiento puede que sea tan pequeña que sea inapreciable pero si no es capaz de moverse en absoluto toda la mano puede quedarse constreñida.

Presiona la cuerda como en el ejercicio anterior, pero esta vez flexiona la articulación base hacia dentro y hacia fuera, al igual que la primera articulación.

  • Empieza con la punta del dedo posada suavemente sobre la cuerda.
  • Mueve el dedo por su articulación base tirando y empujando los nudillos hacia fuera y hacia dentro.
  • El dedo se endereza levemente mientras tira el nudillo lejos del cuello del violín. Los dedos se curvan de nuevo a medida que traes los nudillos hacia adelante.
  • Mientras se mueven los nudillos delante y atrás, ve presionando gradualmente con mayor fuerza sobre la cuerda, hasta llegar a una presión máxima. A continuación, suelte ve aflojando la presión ligeramente, siempre mientras mueves los nudillos adelante y atrás.

Ejercicio de vibrato

Repite los ejercicios con cada uno de los dedos, en cada cuerda y en varias posiciones.

Ejercicio de vibrato-2

CÍRCULO

Practica con o sin arco.

Los movimientos que se realizan al tocar el violín no son nunca en línea perfectamente recta. Cada movimiento es circular, o al menos siguiendo una curva. En parte esto es porque el dedo se despega de la cuerda ligeramente al moverse hacia atrás en el vibrato, haciendo que la punta del dedo se mueva de un modo circular. El siguiente ejercicio exagera ese movimiento circular.

  • Apoya con cuidado la voluta en una pared. Pisa la cuerda con un dedo.
  • Mueve la mano en círculos en el sentido de las agujas del reloj.  Piensa en el movimiento como hacia delante y abajo en la nota con puntillo (corchea), atrás y hacia arriba en semicorchea.
  • Movimiento adelante (signo x, con puntillo). La punta del dedo se mueve hacia dentro de la cuerda, el dedo se curva.
  • Movimiento hacia atrás (semicorchea). La punta del dedo suelta un poco la cuerda; el dedo se endereza ligeramente.

Ejercicio de vibrato 3

Practica este movimiento circular con todos los dedos, en varias posiciones y en cada una de las cuerdas.

movimiento circular en vibrato

MOVIMIENTOS DE MANO Y DE BRAZO.

EJERCICIOS DE DESLIZAMIENTO.

Practica con o sin arco.

Mantén los dedos relajados, sin pegarlos entre sí, y toca el mástil con el pulgar lo más ligeramente posible.

Ejercicio 1.
  • Compases 1-3. Toca cada compás lo más rápido posible. La intención es empezar con un deslizamiento hacia arriba y abajo de la cuerda para luego ir reduciendo gradualmente la distancia de deslizamiento hasta que el movimiento sea muy pequeño; en ese momento, mantén el pulgar en el mismo sitio mientras sólo el dedo que presiona la cuerda se desliza sobre ella.
  • Compás 4. Cuando el deslizamiento sea aproximadamente de un cuarto de tono, fija gradualmente el dedo sobre la cuerda de modo que la yema del dedo se balancee adelante y atrás sin deslizarse. El balanceo hacia atrás está marcado con una nota “x”.
  • Compás 5. Usando los mismos movimientos de la mano de los compases 1 a 4, tocar un vibrato estrecho, con el dedo balanceádose en el sitio sin deslizarse.

Ejercicio de vibrato 5

Vibrato de muñeca

Mover el dedo arriba y abajo a lo largo de la cuerda moviendo la mano desde la muñeca y dirigiendo el movimiento del dedo.

Vibrato de brazo.

Mueve el brazo y la mano juntos. Aunque el movimiento principal se realiza desde el codo, se controla desde la punta del dedo, y se permite también que la mano actúe desde la muñeca.

Toca los ejercicios en cada una de las cuerdas.

Ejercicio 2.

Alterna entre un deslizamiento de semitono, en el que la yema del dedo se deslice sobre la cuerda, y un movimiento de vibrato.

  • Primer compás: desliza ligeramente la yema del dedo. Mantén el pulgar en el mismo sitio mientras el dedo se desliza.
  • Segundo compás. Haz vibrato (sin deslizar la yema del dedo sobre la cuerda) usando el vibrato de muñeca o de brazo que hayas usado en el compás anterior. La nota x representa el movimiento de retroceso, que no debería oírse. Mantén la primera articulación (la cercana a la uña) “suelta”.

Vibrato de muñeca.

Mueve la mano adelante y atrás desde la muñeca, sin mover el brazo. Controla el movimiento desde la punta del dedo.

Vibrato de brazo.

Mueve el brazo y la mano como un bloque. Sin embargo, aunque el movimiento principal se realiza desde el codo, no tengas la muñeca rígida. Controla el movimiento desde la punta del dedo.

TAPPING

(El tapping es realizar sonidos rítmicos con las yemas de los dedos, ya sea sobre la caja del violín o sobre las cuerdas en el diapasón)

Practica el ejercicio sin arco.

Coloca la base del pulgar a lo largo del borde superior de la caja del violín (figura). Coloca la yema del pulgar en el sitio habitual para las posiciones altas. Los dedos no deben moverse por sí mismos, mueve la mano adelante y atrás desde la muñeca.

1.-Haz tapping con las yemas de los dedos (los 4 a la vez) sobre la caja del violín a la izquierda del diapasón. Haz ritmos de cuatro en cuatro, dejando el dedo abajo en el quinto. Por ejemplo:

  • tap, tap, tap, tap, tap y alto.
  • tap, tap, tap, tap, tap y alto, etc.

2.- Haz el mismo ejercicio pero sobre las cuerdas en la parte superior del diapasón.

3.- Haz tapping con un dedo cada vez, en cada cuerda, en la parte superior del diapasón.

 Vibrato de brazo.

Mantén la base del pulgar en la parte superior del diapasón (cuello), pero lejos de la caja. Haz  tapping con los dedos moviendo el brazo, sin flexionar la muñeca.

Tapping para vibrato

Ejercicio en la pared.

Colócate de pie con tu antebrazo izquierdo pegado en una pared.

  • Mueve rápidamente la mano adelante y atrás, desde la muñeca, sin que el antebrazo se despegue de la pared. Sujeta el antebrazo con la mano derecha.
  • Haz el mismo ejercicio pero moviendo el antebrazo desde el codo, con la mano y el antebrazo moviéndose como un bloque.

Rotación del antebrazo.

El movimiento principal del antebrazo es adelante y atrás, pero también hay un casi imperceptible movimiento de giro a los lados.

Ejercicio 1.

Sin violín, sujeta la mano izquierda en la postura de estar tocando, a la altura del hombro.

  1. Gira el antebrazo en sentido contrario a las agujas del reloj hasta que la palma mire en sentido opuesto a ti. A continuación, gíralo de nuevo en sentido contrario a su posición primera.
  2. Realiza este movimiento de ida y vuelta forma continua, lo más rápido que puedas. Mantén todos tus miembros relajado, muñeca, mano y dedos, así como el brazo y el hombro.
  3. Mientras realizas esos movimientos, mueve muy lentamente el codo a la izquierda y arriba (hasta que la palma mire hacia el suelo y el brazo esté en horizontal).
  4. Sin dejar de realizar el movimiento de giro del principio, mueve el codo a la derecha y abajo, hasta que el brazo esté en la posición de estar tocando la cuerad Sol (el codo girado a la derecha).
  5. No dejes de realizar el movimiento de giro mientras realizas los movimientos desde la posición de tocar a la posición con la palma abajo y vuelta al principio.
Ejercicio 2.

Sin arco, haz tapping con los dedos en las cuerdas con bastante rapidez, un tap cada vez. En este ejercicio concreto, no muevas mucho los dedos, realiza el tapping girando la mano lateralmente.

  • Cuando bajes el dedo, gira el antebrazo en sentido horario. Cuando lo levantes, gíralo en sentido contrario.
  •  Mantén el pulgar relajado y siente cómo rota sobre el cuello del violín.
técnica de vibrato 6
 Ejercicio 3. Pulgar

En parte como resultado de la rotación del antebrazo, el pulgar se mueve en la dirección opuesta al dedo. Esto nunca es un movimiento consciente y activo, pero cuando el dedo vibra hacia delante el pulgar se mueve hacia atrás y viceversa. Es un ligero movimiento de balanceo en el mástil.

El movimiento es tan leve que llega a ser casi inapreciable, pero si se frena el vibrato se vuelve tenso. Es una cuestión importante tanto en el vibrato de brazo como el de muñeca.

Las notas x representan el movimiento hacia atrás del vibrato que no debería oírse.

  • Realizando un vibrato de muñeca o de brazo normal, rueda el dedo hacia adelante cuatro veces, con un ritmo firme y decidido. Al mismo tiempo, haz rodar el pulgar en la dirección opuesta.
  • En el siguiente (el quinto) movimiento hacia adelante, haz un vibrato, de muñeca o brazo normal, por ejemplo:

adelante, adelante, adelante, adelante, adelante y vibrato

adelante, adelante, adelante, adelante, adelante y vibrato

  • Al tocar las notas con vibrato normal, siente cómo éste parece para ser producirse tanto por los dedos como por la mano o el brazo.

Repite con cada dedo en cada cuerda.

 


 

Y hasta aquí puedo traducir sin abusar de los prolijos ejercicios de Simon Fischer. Aun hay muchos más en este libro, diferentes velocidades de vibrato, vibratos acentuados, vibratos de diferentes amplitudes, etc…

Es remarcable el hecho de que este capítulo es el último del libro “Basics”, dándonos a entender de alguna manera que hay muchas cuestiones técnicas que deben ser practicadas antes.

Espero que las explicaciones os hayan quedado claras.