“Bluegrass violín”, el libro en español para iniciarse en el estilo de moda

La música norteamericana de raíces vive un momento dulce en España. Imagino a todos esos artistas folk que llenan las salas de concierto sorprendidos del recibimiento en un país tan ajeno a una música nacida en el ámbito rural de la América profunda.

Y es que la “americana music”, como les gusta llamarla a los aficionados (con esa manía de reducir lo americano a lo puramente estadounidense) se manifiesta en innumerables eventos y manifestaciones; productoras como The Mad Note se han especializado en artistas englobados en ese estilo y programan de forma continua conciertos de raíz americana. Los festivales dedicados al country, bluegrass, etc., como el Huercasa Country Festival, el Nofugrass Fest, el Al Ras, el Folk Me Hard, o el recientemente estrenado Americana Music Madrid se consolidan con llenos; campamentos musicales como el Barcelona Bluegrass Camp se dedican en exclusiva a estos estilos; grupos españoles especializados en las diversas variantes de la Americana Music se crean continuamente y tienen también éxito (yo mismo he formado parte de alguno); cursos de baile que enseñan Line Dance; programas de radio como el mítico Toma Uno de Manolo Fernández o la Aventura Americana Radio en internet, jams sessions que se programan en diversos locales para reunir a músicos aficionados… enfín, pocos estilos tienen una vida tan diversificada y una afición tan fiel como esta.

Viene a cuento esta introducción para presentar la primera publicación (que yo conozca) dedicada al violín bluegrass, que está editada en español. Y no sólo eso, sino que además está escrita por dos barceloneses en la cumbre de sus instrumentos, no sólo en España, sino en todo el mundo: Oriol Saña y Lluis Gómez. Así que sólo me queda alegrarme de que al fin dispongamos de un manual teórico y práctico en nuestro idioma dedicado a uno de mis géneros favoritos.

Sobre el bluegrass ya he hablado anteriormente, tanto sobre su historia como sobre su técnica, así que simplemente voy a comentar el libro de Oriol y Lluis.

“Violín Bluegrass” es una guía de acceso a esta música nacida en Kentucky que trata, de forma sencilla, las claves básicas a tener en cuenta para adentrarnos con garantías en ella. Cuestiones importantes como los distintos tipos de ritmos y golpes de arco que se suelen hacer (Nashville Shuffle, Georgia Bow, Cross Shuffle…) técnicas como el slide, dobles cuerdas, la importancia del cuarto dedo o el uso de la “cejilla”; características como el uso esporádico del modo mixolidio, detalles armónicos del blues, etc., se intercalan con la enseñanza del aprendizaje de unos doce temas canónicos de este mundo.

Para los españoles que no conozcan nada sobre el bluegrass, pero se sientan atraídos por esa eléctrica y contagiosa manera de tocar, es una estupenda oportunidad de familiarizarse con ella con seguridad y facilidad gracias a sus amenas explicaciones y sencillos arreglos de los temas y ejercicios. Desde luego, hay muchas publicaciones con canciones de este tipo, pero pocas en las que cada tema vaya acompañado con una explicación-guía que proporciona las claves para enfrentarse a ellos con coherencia y con pistas para ir perfeccionando y enriqueciendo la técnica utilizada.

También se tratan otras cuestiones interesantes cuando hablamos de bluegrass: la improvisación, la importancia de escuchar mucho a los grandes de este estilo y no limitarse a leer la partitura, el valor incalculable de participar en jam sessions, el violín de 5 cuerdas, etc.

Debo decir que, desde un punto de vista pedagógico, la música folk en general, y el bluegrass en particular, tienen un valor altísimo: con él trabajamos de forma sencilla aspectos tremendamente enriquecedores para un músico como el desarrollo de la capacidad de tocar de oído, de improvisar, de entender la armonía de lo que estamos tocando, la importancia primordial del ritmo, y la capacidad de tocar escuchando y en conjunción con otros músicos, aspectos todos ellos que no suele trabajar mucho un intérprete clásico y que son increíblemente valiosos.

El libro viene acompañado por los audios descargables de los temas tratados, a cargo de Patrick McAvinue, quizás con un enfoque demasiado sencillo y facilitado para mi gusto, pero vaya, como son temas clásicos mil veces tocados, se pueden encontrar todo tipo de versiones en internet con las que comparar y construir nuestra propia versión.

En definitiva, un libro para estudiantes que quieran iniciarse en esta irresistible música o incluso para profesores que quieran tener nociones fundamentales para utilizarlas en sus clases.

El libro está disponible tanto en formato físico como descargable, en la web del editor, la prolífica Mel Bay, y en Amazon, a 15$ el libro impreso y a 10$ el eBook.

Oriol Saña, Lluis Gómez, primero y segundo desde la izquierda, junto a un par de compañeros.

18 citas inspiradoras para violinistas

Estos son 18 citas que la página Conolly Music ha recopilado de músicos, directores y compositores que conocen el violín y el desafío que supone:

“La escuela es lo que me proporcionó una base de disciplina y trabajo duro, algo que me ha sostenido toda mi vida, y las lecciones que aprendí allí son las que ahora intento transmitir a los jóvenes.”

– Sir George Solti –

“Lo más difícil de aprender violín es la afinación, por supuesto. Lo segundo es el ritmo. Si tocas afinado y a ritmo, con un buen sonido, eso ya es un nivel alto. Esas son las tres cuestiones principales.”

– Ruggiero Ricci –

“El objetivo era la perfección, pero la perfección te puede convertir en un programa informático. No quiero decir que debas tocar desafinado o de forma sucia, por supuesto, pero hay que encontrar un equilibrio.”

-Viktoria Mullova –

“La verdadera misión del violín es imitar el tono de la voz humana, una misión noble que le ha proporcionado la gloria de ser considerado el Rey de los instrumentos.

– Charles Auguste De Beriot –

Cuando tocas una pieza al violín te conviertes en un narrador, estás contando una historia.”

“Lo que me condujo hasta el violín fue querer dominarlo técnicamente, cosa que continúo haciendo. Busco romper mis límites, no quedarme siempre en la zona de confort. Si no lo haces, te quedas estancado. Así que tienes que encontrar áreas donde seguir creciendo.”

– Joshua Bell –

“Un violín debe ser tocado con amor o no ser tocado.”

– Joseph Wechsberg, escritor y músico checo, autor de “La Gloria del violín” –

“Si todos decidiéramos tocar como primer violín nunca formaríamos un conjunto. Por eso, hay que respetar a cada músico en su lugar.”

– Robert Schumann –

“He tocado el violín toda mi vida. Deseé tocar desde que era muy pequeño y también me encantaba bailar. Quería hacer sonreír a los demás. Quería añadir un poco de energía extra a mi interpretación y hacerla visual, especial y divertida.”

– Lindsey Stirling –

“No existe la cima. Siempre hay mayores alturas que alcanzar.”

– Jascha Heifetz –

“Una manifestación artística rara vez surge de la nada. Surge de una inspiración que eventualmente puede llegar a convertirse en una creación individual.”

– Hilary Hahn –

“A veces, es tarea del artista averiguar cuánta música puedes crear con lo que tienes.”

– Itzhak Perlman –

“La música crea orden en el caos: y es que el ritmo impone unanimidad sobre lo divergente, la melodía impone continuidad sobre lo inconexo y la armonía impone compatibilidad entre lo incongruente.”

– Yehudi Menuchin –

“Nosotros somos tan fans de Mozart y Beethoven como de “South Park” y Borat. Creemos que podemos atraer a mucha gente que evita el ambiente serio de las salas de conciertos y no asiste a los conciertos de música clásica por tales motivos. Sin embargo, hay un ‘humor serio’ en el escenario; divertido y ridículo ¡Eso es importante!”

– Aleksey Igudesman –

“Si estás tocando dentro de tus capacidades ¿cuál está el reto? Si no llevas tu técnica más allá de sus límites, con el riesgo de que todo colapse en cualquier momento, entonces no estás haciendo tu trabajo”

– Nigel Kennedy –

“El único inconveniente de tocar el violín es que nunca se sabe cuándo te pedirán que toques. Podría salir a cenar o tomar una copa en un bar, y alguien podría darme un violín y yo tendría que estar listo para tocar.”

– Charlie Siem –

“No es que la música sea demasiado imprecisa para las palabras, sino demasiado precisa.”

– Felix Mendelssohn –

“La honestidad viene solo de una buena salud física y psicológica, y una mente honesta no puede separarse del más sincero dominio de la expresividad. Hay que aceptar que la perfección pura es inalcanzable. Por lo tanto, la comprensión de que los fallos y deficiencias son inevitables debe ser enfrentada nos guía en la primera etapa del aprendizaje. Debemos aceptar esas situaciones con dignidad. En ese fino equilibrio entre la aceptación del yo y la misión de superarse, se nutre la compasión, la humildad y la disciplina”.

– Midori Goto –

Fuente: https://www.connollymusic.com/stringovation/18-motivational-quotes-for-violinists

18 citas inspiradoras para violinistas

Estos son 18 citas que la página Conolly Music ha recopilado de músicos, directores y compositores que conocen el violín y el desafío que supone:

“La escuela es lo que me proporcionó una base de disciplina y trabajo duro, algo que me ha sostenido toda mi vida, y las lecciones que aprendí allí son las que ahora intento transmitir a los jóvenes.”

– Sir George Solti –

“Lo más difícil de aprender violín es la afinación, por supuesto. Lo segundo es el ritmo. Si tocas afinado y a ritmo, con un buen sonido, eso ya es un nivel alto. Esas son las tres cuestiones principales.”

– Ruggiero Ricci –

“El objetivo era la perfección, pero la perfección te puede convertir en un programa informático. No quiero decir que debas tocar desafinado o de forma sucia, por supuesto, pero hay que encontrar un equilibrio.”

-Viktoria Mullova –

“La verdadera misión del violín es imitar el tono de la voz humana, una misión noble que le ha proporcionado la gloria de ser considerado el Rey de los instrumentos.

– Charles Auguste De Beriot –

Cuando tocas una pieza al violín te conviertes en un narrador, estás contando una historia.”

“Lo que me condujo hasta el violín fue querer dominarlo técnicamente, cosa que continúo haciendo. Busco romper mis límites, no quedarme siempre en la zona de confort. Si no lo haces, te quedas estancado. Así que tienes que encontrar áreas donde seguir creciendo.”

– Joshua Bell –

“Un violín debe ser tocado con amor o no ser tocado.”

– Joseph Wechsberg, escritor y músico checo, autor de “La Gloria del violín” –

“Si todos decidiéramos tocar como primer violín nunca formaríamos un conjunto. Por eso, hay que respetar a cada músico en su lugar.”

– Robert Schumann –

“He tocado el violín toda mi vida. Deseé tocar desde que era muy pequeño y también me encantaba bailar. Quería hacer sonreír a los demás. Quería añadir un poco de energía extra a mi interpretación y hacerla visual, especial y divertida.”

– Lindsey Stirling –

“No existe la cima. Siempre hay mayores alturas que alcanzar.”

– Jascha Heifetz –

“Una manifestación artística rara vez surge de la nada. Surge de una inspiración que eventualmente puede llegar a convertirse en una creación individual.”

– Hilary Hahn –

“A veces, es tarea del artista averiguar cuánta música puedes crear con lo que tienes.”

– Itzhak Perlman –

“La música crea orden en el caos: y es que el ritmo impone unanimidad sobre lo divergente, la melodía impone continuidad sobre lo inconexo y la armonía impone compatibilidad entre lo incongruente.”

– Yehudi Menuchin –

“Nosotros somos tan fans de Mozart y Beethoven como de “South Park” y Borat. Creemos que podemos atraer a mucha gente que evita el ambiente serio de las salas de conciertos y no asiste a los conciertos de música clásica por tales motivos. Sin embargo, hay un ‘humor serio’ en el escenario; divertido y ridículo ¡Eso es importante!”

– Aleksey Igudesman –

“Si estás tocando dentro de tus capacidades ¿cuál está el reto? Si no llevas tu técnica más allá de sus límites, con el riesgo de que todo colapse en cualquier momento, entonces no estás haciendo tu trabajo”

– Nigel Kennedy –

“El único inconveniente de tocar el violín es que nunca se sabe cuándo te pedirán que toques. Podría salir a cenar o tomar una copa en un bar, y alguien podría darme un violín y yo tendría que estar listo para tocar.”

– Charlie Siem –

“No es que la música sea demasiado imprecisa para las palabras, sino demasiado precisa.”

– Felix Mendelssohn –

“La honestidad viene solo de una buena salud física y psicológica, y una mente honesta no puede separarse del más sincero dominio de la expresividad. Hay que aceptar que la perfección pura es inalcanzable. Por lo tanto, la comprensión de que los fallos y deficiencias son inevitables debe ser enfrentada nos guía en la primera etapa del aprendizaje. Debemos aceptar esas situaciones con dignidad. En ese fino equilibrio entre la aceptación del yo y la misión de superarse, se nutre la compasión, la humildad y la disciplina”.

– Midori Goto –

Fuente: https://www.connollymusic.com/stringovation/18-motivational-quotes-for-violinists

El Método Suzuki de la mano de Marina (profesora), Gabriela (alumna) e Isabel (madre)

El Método Suzuki es probablemente el sistema pedagógico musical para instrumentos de cuerda más seguido del mundo.

Sobre él ya escribí hace tiempo un par de artículos: en uno de ellos explicaba sus fundamentos y en el otro os contaba mi experiencia personal como estudiante adulto. Pero en el Suzuki, por su esencia de émulo de la lengua materna, intervienen tres elementos indispensables a los que este vídeo da voz: el profesor, los padres y el niño.

Creado y publicado por un nuevo canal divulgativo sobre música llamado Música Limón, estos tres protagonistas nos cuentan cómo viven el método desde su propio punto de vista. 

Una interesante introducción para los que están buscando la mejor forma de abrir las puertas del mundo de la música y la interpretación a sus hijos de un modo natural, amable y accesible.

El método definitivo para el violinista rítmico

Si nos pidieran que pensáramos en un instrumento para llevar una base rítmica en un grupo, nunca pensaríamos en un instrumento de cuerda frotada. Lo “frotado” es, de alguna manera, lo contrario a lo “percutido”. Imaginamos los violines como instrumentos especialistas en ligar notas infinitamente, de un modo suave y sin cortes, llevado por un pulso interior propio y romántico.

Pero a contracorriente de esta concepción hace ya bastante tiempo que han comenzado a ser bastante populares muchas técnicas alternativas de violín de carácter rítmico y percusivo, surgidas en gran parte de estilos de música no clásicos como el bluegrass o el jazz, de tal manera que es probable que cualquier intérprete con un mínimo interés por estilos populares o contemporáneos conozca o haya explorado estas técnicas.

Sin embargo, hasta ahora no había un enfoque global que unificara esta dimensión del violín (y del la viola y el chelo) como herramienta rítmica, un método que englobara y enseñara de forma unificada y sencilla todas las metodologías que de forma algo dispersa se venían aplicando. Y ha sido el gran violinista Tracy Silverman quien este mismo año ha llevado a término esa labor en un exhaustivo y amplísimo trabajo en el que recoge y simplifica de forma brillante las distintas aproximaciones a este problema que se venían haciendo, de manera que resulta muy sencillo convertirse en un “violinista rítmico” de primera siguiendo unos principios y conceptos básicos.

La ambiciosa publicación de Tracy Silverman se denomina “The Strum Bowing Method, y resume su experiencia y descubrimientos de muchos años enseñando a otros violinistas a hacer “grooving” con sus instrumentos.

Strum Bowing es un método para enseñar a los instrumentistas de cuerda cómo tocar auténticamente ritmos de la música popular contemporánea. Su concepto es simple y puede explicarse en una frase: usa el arco como si tocaras una guitarra rítmica”

Tracy Silverman

Pero ¿en qué consiste exactamente este método?

Tracy parte de los siguientes conceptos para llegar realizar cualquier groove de forma efectiva.

  • El groovon
  • La matriz (the grid)
  • Las notas fantasma o de posición (ghost notes or placekeepers notes)
  • El chop (movimiento de arco vertical)
  • La percusión 3D (arco horizontal y vertical combinados)

El groovon

Tracy Silverman ha acuñado una ocurrencia feliz: el groovon, que sería el elemento más pequeño de un ritmo. El nombre está inspirado en los protones, neutrones y electrones, que son los elementos más pequeños que forman un átomo (vale, los que sabéis física me diréis que no es así, pero tomadlo como una metáfora), así el groovon es la subdivisión más pequeña en un groove o patrón rítmico. Aunque no se escuche constantemente en un tema, siempre hay fragmentos que definen esa fracción más pequeña.

Por ejemplo, en este tema el groovon sería la semicorchea:

En cambio en el siguiente sería la fusa:
El uso rítmico del groovon nos lleva a la creación de la matriz (the grid).

La matriz

El patrón rítmico del movimiento del arco al tocar el groovon crea una rejilla. En el diagrama inferior, representando una matriz de golpes de arco, cada línea representa un groovon.

Pero ¿cómo utilizaríamos esa matriz con un ritmo por ejemplo así?
Pues tocaríamos las notas marcadas en línea más gruesa según este esquema:

Anotado de la forma tradicional, el ritmo quedaría de esta manera (las x son notas fantasma, que ahora explicaremos):

Así, se tocarían sólo las semicorcheas con notación normal, mientras que las marcadas con x no sonarían, sólo se marcaría el tempo ¿marcar el tempo sin que suene? ¿y cómo se hace eso? pues con las notas fantasma, las notas que no suenan y que probablemente nadie te ha enseñado nunca a hacer.

Notas fantasma o “ghost notes”

Desde el punto de vista clásico las notas fantasma son algo excéntrico. En rigor, es mover el brazo derecho y que no suene nada. Sin embargo, son importantes para mantener el ritmo y el swing perfectamente ajustados, e imprescindibles para un violinista que desee participar en la sección rítmica de un grupo.

Las notas fantasmas se realizan con la ayuda de las dos manos.

  • La mano derecha realiza movimientos de arco muy cortos con la presión de arco mínima.
  • La mano izquierda silencia las cuerdas mediante uno de estos dos métodos:
    • Posar el meñique dedo sobre la cuerda
    • Aplicar con el dedo que está en la nota una presión muy ligera.

La elección de uno u otro método dependerá del lugar del diapasón en el que estemos, para evitar el peligro de que al posar el dedo ligeramente se produzca un armónico. Al realizar este tipo de golpe de arco, puede que suene ligeramente el rozamiento del arco, y es algo que podemos graduar según nuestro gusto y habilidad, desde intentar el sonido cero hasta producir un sonido casi normal, pero lo importante es que no suene ninguna nota.

Aquí tenemos a Tracy Silverman con un ejemplo de su web, tocando el ritmo del pentagrama anterior:

Así, las “notas fantasma” se convierten en  “notas de posición” que nos mantienen ajustados a la matriz rítmica sin perdernos. Manteniendo el motor del ritmo encendido todo el tiempo y dentro de nuestra matriz rítmica, podremos sentirnos seguros y libres de explorar, ajustarnos al swing del estilo, improvisar, etc.

Y este concepto de la matriz rítmica lo podemos utilizar para todo tipo de música, incluso probarlo con melodías clásicas, adaptándolas a diferentes tempos y medidas.

Consejos

En este punto Tracy aporta varios consejos con los pasos para interiorizar un ritmo, que resume en el concepto GPS (Groove Proficiency System) y que serían:

  1. Vocaliza el groove. Haz el ritmo con tu voz antes de hacerlo con el arco.
  2. Rasguéalo (Strum it). Siéntelo en tu cuerpo. Encuentra el groovon.
  3. Vocalízalo. Vocaliza el sentido del golpe de arco que estás haciendo (up o down) al tocar las notas.
  4. Tócalo. Apréndelo con el instrumento.

Aquí tenemos de nuevo a Tracy enseñándonos un ejemplo sencillo del proceso:

El chop

Y bueno, llegó el golpe de arco que está en boca de todo el mundo. El movimiento vertical del arco que, combinado con el horizontal que conocemos y hemos estado viendo nos llevará a tener unos sólidos fundamentos rítmicos.

Cuenta Tracy que el chop lo crearon los fiddlers del bluegrass. Estas bandas no tienen un percusionista propiamente dicho así que diversos instrumentos realizaban sonidos percusivos. Los violinistas al principio no hacían nada de eso pero terminaron contagiándose y empezaron a hacer sus chasquidos contra las cuerdas en el centro del arco. Fue Richard Greene quien modificó esta técnica, llevándola hasta la zona del talón del arco. Green le enseñó su técnica a Darol Anger, quien desarrolló su propio vocabulario y estilo técnico y se convirtió en uno de sus grandes difusores, que ha llegado hasta extremos de espectacular virtuosismo y sofisticación en violinistas como Casey Driesen o nuestro querido Oriol Saña.

Sobre el chop ya escribí un artículo hablando de un DVD publicado por el propio Casey Driesen, pero aquí os dejo los consejos de Tracy Silverman

Las 5 reglas del Chop serían:

  1. En la zona del talón. Lo más cerca posible con cuidado de no rozar las cuerdas con la nuez.
  2. Cerdas hacia fuera. Al contrario de lo que se suele hacer al tocar clásico, las cerdas conviene orientarlas hacia el diapasón.
  3. Mano derecha suelta. La muñeca debe estar relajada.
  4. Cuerdas silenciadas con la mano izquierda.
  5. Dejar el arco sobre las cuerdas. Una vez realizado el golpe de arco, este se mantiene pegado a las cuerdas (hasta el próximo chop).

Aquí Tracy nos da un claro ejemplo de chops básicos sencillos:

Pero este artículo no va de enseñar a hacer los chops, sino de explicar los contenidos exhaustivos del libro de Tracy Silverman en todos los aspectos concernientes con el ritmo al violín.

Así, encontraremos cómo realizar el Back Beat (un acento más fuerte en las partes segunda y cuarta del compás) las diferencias técnicas de los chops en el chelo, y cómo realizar los diferentes ritmos previos “chopeados”.

Y una vez visitados las diferentes técnicas rítmicas básicas llega el momento de unificarlas todas.

El sistema percusivo 3D

La combinación de los movimientos vertical y horizontal

El siguiente capítulo afronta el reto de combinar los movimientos horizontales de los golpes de arco horizontales (notas fantasma incluidas) con el movimiento vertical de los chops. Hay que hacer algunas adaptaciones: mientras los ritmos en horizontal las hacíamos más a la mitad a la punta del arco (para tener mayor control de las notas fantasma), la inclusión de los chops nos lleva a utilizar el arco en la parte inferior del arco junto al talón.

La combinación de ambos golpes de arco y el uso de dobles cuerdas nos permite realizar ritmos enriquecidos con melodía y armonía, algo que ningún batería podrá soñar hacer.

Las posibilidades son infinitas, tantas como acordes diferentes y ritmos posibles, y las variaciones e improvisaciones también de modo que podemos vernos abrumados. Conviene ir poco a poco desde lo más sencillo, introduciendo lentamente pequeñas alteraciones, añadidos e improvisaciones hasta que vayamos encontrado nuestro propio camino.

Conclusión

Este artículo sólo es un mínimo extracto de todos los ejemplos y contenidos que The Strum Bowing Method incluye. Además de infinidad de detalles y ejercicios veremos consejos sobre improvisación, mini-artículos de grandes violinistas, tanto clásicos como modernos, la aplicación del método a la música clásica, etc. Adicionalmente, muchos de los ejercicios están ilustrados con decenas de vídeos demostrativos, de libre acceso, realizados por el propio Tracy ejecutando y explicando cada ejercicio.

Pero si esta vasta publicación te llega a parecer poco, aun puedes adquirir su anexo: 22 estudios rítmicos (22 grooves studies), otro libraco con un montón de pequeñas piezas que te permitirán perfeccionar todo lo aprendido.

Este manual es un hito pedagógico en el mundo de la cuerda frotada. Porque, aunque ya existían publicaciones y métodos que abordaban de forma puntual diversos aspectos del violín como instrumento rítmico (como los chops, ritmos de estilos contemporáneos concretos, golpes de arco especiales, etc), ninguno abordaba la cuestión de un modo global, con una filosofía aplicable a cualquier tipo de o estilo de música. Plantea una base y unos conceptos muy sencillos a partir de los cuales podremos desarrollar nuestras capacidades para dominar el tempo sin liarnos dándole vueltas a donde y cómo realizar cada movimiento de arco. Es una herramienta que trabaja con módulos técnicos separados que se combinan conformando una visión global de la cuestión rítmica, un aspecto demasiadas veces ignorado por los instrumentistas de cuerda.

Creo que es imprescindible para todo músico de estilos contemporáneos y populares, para estudiantes medios o estudiantes avanzados que no hayan abordado nunca la cuestión del violín desde la sección rítmica, así como para aquellos que desarrollen una labor didáctica, profesores, estudiosos, especialmente en violín moderno pero también muy recomendable para aquellos orientados al clásico, porque puede enriquecer y refrescar mucho su visión del repertorio histórico.

La parte negativa no está relacionada con la obra en sí, que es impecable, sino con el método de comercialización, que implica unos costes muy altos, sobre todo si lo encargamos desde Europa.

A día de hoy, el método con el envío incluido desde EE.UU alcanza los 55$. Pero es que además lo más probable es que la aduana retenga el envío en exija el pago de tasas por importación que pasan de los 20€, de modo que se te puede poner la compra en casi 70€. Si incluyes los 22 Estudios (versión violín) tendrías que sumar unos 10$ más, alcanzando casi los 80€.

De modo que, si conocéis a alguien que vaya a realizar un viaje a EE.UU intentad aprovecharlo porque allí el método se vende por unos 35$, y sin problemas de tasas en aduanas.

Este es un problema que ya hemos comunicado a Tracy Silverman varias personas, sugiriéndole que en algún momento incluya la opción de venta por descarga de PDF. Esta es una solución peligrosa porque ya sabemos que este sistema puede favorecer la piratería, pero es evidente que un método descargable permitiría muchas más ventas a nivel internacional.

Obviamente el libro está en inglés encuadernado en espiral y está ilustrado con pinturas muy vistosas de Rachel Kice. Incluye colaboraciones, con consejos y opiniones de grandes violinistas como Darol Anger, Martin Hayes, David “Doc” Wallace, Bob Phillips, Richard Greene, Mimi Rabson, mark Wood, Casey Driessen, Danny Seidenberg, Julie Lieberman, Christian Howes, Rachel Barton Pine, etc.

En definitiva, para mí un imprescindible para todo apasionado del violín, con la pega del elevado coste de comercialización, que esperemos se arregle en algún momento.


Fuentes:

Tracy Silverman

Tracy Silverman

Violinista

Al redefinir el papel del violín en la música contemporánea, Tracy Silverman ha contribuido significativamente al repertorio y al desarrollo del violín eléctrico de 6 cuerdas y lo que él llama “tocar el violín postclásico”.

Aclamado por BBC Radio como “el mayor exponente vivo del violín eléctrico”, el innovador trabajo de Silverman desafía las fronteras musicales. Anteriormente primer violinista con el innovador Turtle Island String Quartet, Silverman fue nombrado uno de los 100 alumnos distinguidos por a prestigiosa The Juilliard School. Como violinista eléctrico de concierto, Silverman es el tema de varios conciertos para violín eléctrico compuestos específicamente para él por el ganador del premio Pulitzer John Adams, “Padre del minimalismo” Terry Riley, Nico Muhly y Kenji Bunch, así como el compositor de 3 conciertos propios para violín eléctrico.

Realmente eclécticas, las composiciones y actuaciones de Silverman han sido grabadas por Nonesuch Records, Naxos Records y Windham Hill Records; ha grabado con The Nashville Symphony bajo Giancarlo Guerrero, The BBC Symphony con John Adams, The Detroit Symphony con Neeme Jarvi, con el compositor / pianista Terry Riley, la banda de rock Guster , la banda de música contemporánea Paul Dresher Ensemble, la leyenda del jazz Billy Taylor, el percusionista ganador del Grammy Roy “Futureman” Wooten, y el Cuarteto de cuerdas Calder, entre muchos otros. Silverman ha actuado como solista con la Filarmónica de Los Ángeles bajo la batuta de los directores Esa-Pekka Salonen y Gustavo Dudamel, la Orquesta del Festival de Cabrillo con Marin Alsop, Carl St. Clair y The Pacific Symphony, The Montreal Symphony, The Stuttgart Staatsorchester y muchos otros. Ha actuado como solista en el Carnegie Hall, el Walt Disney Concert Hall, el Royal Albert Hall, el Avery Fisher Hall, el Adelaide’s Festival Theatre, el Auditorio Ibirapuera de Sao Paulo, el Hollywood Bowl, el Brucknerhaus de Linz y el Musikverein de Viena, e hizo su debut con The Chicago Symphony a la edad de 13 años. Las orquestas y los grupos de música de cámara han realizado las obras originales de Silverman a nivel internacional.

En televisión / internet y radio se encuentran una actuación en solitario en los conciertos de Tiny Desk de NPR, un perfil en CBS News Sunday Morning con Charles Osgood, Performance Today de NPR , Sunday de St. Paul y varias apariciones en A Prairie Home Companion de Garrison Keillor .

En las notas de “The Dharma at Big Sur”, John Adams escribe: “Tracy ha desarrollado su propio estilo único de tocar el violín, una maravilla de expresividad”. Mark Swed, de LA Times, se mostró entusiasmado con “Inspiring. Silverman pertenece a una clase propia. “El John von Rhein del Chicago Tribune se entusiasmó: “Un virtuosismo deslumbrante. Te sorprenderás de que alguien pueda tocar un violín de esa manera” y Anthony Tommasini, del New York Times, escribió: “Agilidad en el flow y expresividad con insinuaciones de Jimi Hendrix”.

Silverman, un viejo defensor de la educación musical, es el autor de The Strum Bowing Method, un método de gran demanda y es profesor de cuerdas en la Universidad de Belmont en Nashville, TN.