7 consejos para los que quieren dedicarse al violín moderno.

No cabe duda que la formación que recibe un intérprete de clásico es una de las más completas que cualquier músico puede recibir, pero aun así no es suficiente para enfrentar cualquier tipo de música. Las músicas populares tienen características específicas que hay que interiorizar para llegar a desempeñar una interpretación convincente. Por muy virtuoso que uno sea, nunca llegará a dominar cualquier estilo sin antes haber investigado y trabajado duramente las características propias de ese estilo. Pensemos por ejemplo en el gran Yehudi Menuhin acompañando con toda humildad a un Stéphane Grappelli que, probablemente no posea ni la mitad de su técnica o conocimientos musicales, pero tiene el don natural del “swing”, y eso amigos, me gustaría pensar lo contrario pero, “se tiene o no se tiene”.

El gran violinista de jazz y pedagogo Christian Howes, algunos de cuyos artículos publicamos a menudo por aquí, apunta estos 7 consejos a la hora de enfrentarse al violín moderno:

1. Toca siempre dentro del groove.

Nunca pierdas el groove por ir a buscar una nota.

El groove es el ritmo específico del estilo. No sólo el ritmo en un sentido metronómico, el escrito en la partitura, sino el ritmo con la intención y las características del estilo que estemos tocando. Es una palabra muy utilizada en funky, soul, etc., pero tiene otras palabras aplicadas en otros estilos que se le asemejan, como el “swing” en el jazz, el “flow” del hip hop, el “compás” flamenco, el “shuffle” en bluegrass, etc. Cada estilo tiene sus características, una mayor o menor elasticidad respecto al patrón apuntado en la partitura que le da su personalidad. Cuando entramos en ese ritmo, cuando todos los componentes del grupo comparten ese sentido del ritmo se dice que “el tema camina”. En música clásica no se suele estar tan constreñido a un patrón rítmico fijo, salvo en formas musicales como el bolero, el pasacalle, etc., pero en el violín moderno es esencial.

Así que, suceda lo que suceda, debes subirte a ese ritmo y no salirte jamás. No puedes perderlo por titubear buscando notas. Si hay que elegir entre fallar una afinación o fallar el ritmo, busca siempre seguir en el ritmo, así además no perjudicarás al resto de compañeros músicos. Sólo cuando te toque algún solo podrás quizás tomarte libertades.

2. Toca menos. Quédate por detrás.

El groove ya tiene suficiente energía. 

Y es que no hay que estar constantemente creando frases o buscando improvisaciones, sólo cuando te toque hacer algún solo o seas solista. Si ayudas al ritmo del tema con una buena base armonizada y estarás haciendo mucho. Quédate por debajo la mayor parte del tiempo o se formará un caos de músicos intentando destacar alardeando de tocar muchas notas muy rápidamente. No se trata de demostrar lo que sabes, de demostrar que puedes tocar de forma increíble, sino de hacer una música que emocione.

3. Espera y escucha el espíritu de la música.

No te pongas a tocar a lo loco sin haber entrado en el tema.

Interioriza su espíritu, para que lo que hagas sea realmente una música creada en armonía entre varios, coherente e intensa.

4. Busca inspiración con cada nota.

Que cada nota tenga un sentido dentro del tema general.

Que lo lleve a algún sitio, que no sólo sea acumular locos arpegios o escalas sin ton ni son (los músicos tienen un nombre para ese tipo de instrumentista: “patilludo”). Si estás perdido, quédate en una sola nota hasta que sientas adonde debes ir.

5. Sé humilde, sé amable.

Y eso vale para todo en la vida.

No te pongas a quejarte, a compararte con los demás, a criticar, a competir con tus compañeros para llamar la atención: al contrario, intenta realzar lo que ellos tocan, ayudándoles.

6. Grábate a ti mismo y escucha con atención.

La grabación nunca miente.

Es duro, porque descubrirás todo lo que haces mal, pero es necesario escucharnos desde fuera. No te desalientes al escucharte, porque es normal que nos juzguemos más duramente que si escucháramos a otro, pero toma nota de todo lo que puedes y debes mejorar y trabaja en ello.

7. Canta lo que escuchas y después tócalo al violín.

Aunque no sepas cantar.

Porque deberíamos llegar a poder tocar cualquier cosa que se nos pase por la cabeza, sin tener en cuenta la facilidad para los dedos o el brazo de lo que hemos concebido, o de las hábitos por las mismas escalas y arpegios tantas veces practicados.


Fotografía: https://pxhere.com/en/photo/953111

Armónicos: qué son y cómo se tocan en el violín.

Me encantan los armónicos en el violín. Ese sonido penetrante y misterioso que de vez en cuando nos sorprende en algunas piezas. En realidad me encanta cualquier sonido no habitual y siempre busco alguna forma de sorprender cambiando el sonido con cualquier técnica o truco que se me ocurra (ya publiqué un artículo recopilando unas cuantas técnicas curiosas). Pero los armónicos en el violín son un recurso muy frecuente y popular, que viene muy bien practicar porque son una guía perfecta para la colocación de dedos. Un armónico es muy exigente y no suena si no tienes los dedos en la posición exacta, así que, aunque no los uses mucho, practícalos porque te ayudarán con la afinación con la mano izquierda.

¿Qué son los armónicos?

Cuando tocas una nota, cualquier nota, no sólo suena dicha nota, sino también una serie de sonidos secundarios (los dichosos armónicos), a otras frecuencias, que se oyen menos pero que son los que proporcionan riqueza al sonido. Por ejemplo, si tocas Do, no sólo sonaría ese Do, también sonarían las siguientes notas, por orden de importancia (cuanto más a la derecha menos fuerza tendrían):

Como se ve aquí, después de la nota fundamental (DO), la siguiente en importancia sería una octava (el siguiente DO más agudo), pero la siguiente sería ya el armónico de Quinta (Sol). Después vendría otro Do más y después el otro intervalo importante en la música, la tercera (Mi). Cuanto más nos alejamos de la fundamental los armónicos van teniendo menos relevancia, van siendo más desafinados, hasta ser prácticamente inexistentes.

Todo esto tiene implicaciones en la armonía, los acordes mayores por ejemplo se forman con estas tres notas: la nota principal, más la quinta, más la tercera, que son curiosamente los armónicos principales (dejando aparte las octavas).

¿Y por qué es esto? por una cuestión de proporcionalidad en las longitudes de onda de las notas. En este gráfico vemos las relaciones entre las longitudes de onda de una nota fundamental y sus armónicos principales, y vemos que estos son múltiplos de aquella:

Estas proporciones también se producen en la cuerda del violín: si tomamos la primera onda como si fuera la cuerda entera al aire, y tomamos cada punto donde se cruzan las líneas como un nodo, veríamos que en su punto medio se puede producir un armónico de octava; a una distancia de un tercio de la cuerda, un armónico de quinta; a una distancia de un cuarto de la cuerda, un armónico de dos octavas, etc.

Así, se pueden encontrar armónicos en montones de sitios. Podéis pensar: ¿y cómo voy a encontrar esas distancias? tranquilos, los armónicos se encuentran en el mismo lugar en el que se tocan las notas normales, y así se marcan en la partitura, como veremos más adelante.

Tipos de armónicos y cómo se realizan:

Los armónicos se realizan tocando muy levemente la cuerda con un dedo de la mano izquierda.

Hay una tendencia, cuando realizamos armónicos, a que el brazo derecho ejerza una presión demasiado débil, quizá por miedo al fallo, o contagiado de la levedad que utilizan los dedos de la mano izquierda. Al contrario, la mano derecha debe pasar el arco de forma firme, y próxima al puente, para que el armónico suene como debe.

Es más sencillo realizarlos en las cuerdas más graves, siendo especialmente exigente la cuerda Mi.

En el violín podemos producir dos tipos de armónicos:

  • Naturales o simples
  • Artificiales o compuestos

Armónicos naturales.

Los armónicos naturales se realizan sobre la cuerda al aire. El armónico más reconocible, utilizado y fácil es el ubicado en el punto medio de la cuerda, y produce un sonido de una octava más agudo que la cuerda al aire (de hecho la misma nota que sonaría presionando la cuerda normalmente, pero con un timbre diferente).

Volvemos a repasar dónde encontrar los armónicos:

  • En el punto medio de la cuerda, produciendo una nota una octava más alta que la cuerda al aire.
  • A distancia de un tercio o dos tercios de la longitud de la cuerda, que produciría una nota octava + quinta más aguda que la cuerda al aire.
  • A una distancia de un cuarto de la longitud de la cuerda, y produciría una nota dos octavas más aguda que la cuerda al aire.
  • Según vamos buscando otros nodos a lo largo de la cuerda, el armónico va siendo más agudo, también va siendo más difícil de realizar porque la zona “de seguridad” es mucho más pequeña.

Abajo adjunto un cuadro que muestra dónde se pueden realizar armónicos naturales.

Cuadro de armónicos naturales

  • La nota inferior muestra en qué cuerda se realiza el armónico.
  • La nota intermedia muestra donde hay que poner el dedo para producir el armónico.
  • La nota superior indica qué nota se produciría al realizar el armónico.

Armónicos artificiales

Los armónicos artificiales se realizan pulsando la cuerda con el dedo índice normalmente, y realizando después el armónico tocando levemente con el meñique a una distancia de un intervalo de cuarta respecto a la nota del índice.

También se pueden realizar armónicos de esta forma con intervalos de quinta justa, o con terceras mayor y menor, pero estos son menos habituales y obviamente se obtienen notas diferentes.

Se requiere cierta práctica aprender a pulsar decididamente con el índice, muy sutilmente con el meñique, y entre ambos debe haber un intervalo perfectamente medido, pues cualquier inexactitud malogrará el armónico.

Es típico las primeras veces que lo practicamos andar moviendo el meñique arriba y abajo buscando el lugar exacto, lo que también puede hacer que desviemos el índice de su sitio correcto. Pero es un gran ejercicio porque nos enseña cómo van cambiando las distancias entre notas en el diapasón y nos proporciona exactitud para afinar.

Los armónicos artificiales, aunque más difíciles, tienen un sonido ligeramente diferente de los armónicos naturales, más precisos, suaves e incluso expresivos. La entonación es más flexible con armónicos artificiales, y tenemos a nuestra disposición toda la gama cromática (comenzando dos octavas por encima de la cuerda Sol al aire), podemos realizar con ellos ejercicios como escalas, arpegios, dobles cuerdas, etc.

En el cuadro de abajo se pueden ver algunos ejemplos de armónicos artificiales:

 

Cuadro de armónicos artificiales

  • La nota de abajo muestra donde pulsaría el índice.
  • La nota de en medio (con forma de rombo) muestra donde el meñique tocaría la cuerda.
  • La nota superior muestra el sonido que se produciría.

Cómo se anotan los armónicos.

Hay varias formas de representar los armónicos en la partitura, lo que a veces puede ser confuso. Algunos compositores sólo anotan las notas que desean que suene, dejando a la experiencia, preferencias y conocimientos del violinista la decisión de cómo producir ese armónico lo que a veces puede ser confuso y trabajoso.

En esos casos, se anotaría simplemente con un pequeño círculo sobre la nota que queremos que suene (el número romano indica la cuerda):

 

armónicos naturales en violín

Un método más accesible es anotar la nota sobre la que se realiza el armónico. En este caso, aunque también a veces se emplea el circulito, la nota se suele escribir con un rombo (el número romano indica la cuerda, el pentagrama superior sólo es para mostrar lo que sonaría):

notación armónicos

Las notas unidas por líneas discontinuas se pueden tocar en más de una cuerda, por lo que en estos casos conviene indicar en qué cuerda conviene tocarlo. Los armónicos naturales indicados arriba son los más habituales, pero puede haber otros “nodos” en los que encontrar armónicos, aunque más difíciles.

El hecho de utilizar rombos blancos hace que pueda ser confuso saber la duración de las notas. No hay que rellenarlos para indicar que son negras, y si hay notas de diferente duración, hay que marcarlo de alguna forma, por ejemplo:

Como anotar armónicos

Las notas entre paréntesis de abajo indican la duración de la nota. Las notas entre paréntesis de arriba indican el sonido producido.

Los armónicos artificiales, al requerir ubicar los dedos en dos lugares, requieren una notación un poco diferente:

armónicos artificiales en violín

La nota de abajo indica dónde pulsaría el dedo índice, y su duración, mientras que el rombo superior indica dónde rozaría el meñique. El pentagrama de arriba muestra la nota resultante.

Para terminar, os dejo “Fratres” una pieza de mi querido Arvo Pärt, interpretada por Anne Akiko Meyers, en la que podemos apreciar algunos pasajes con diferentes tipos de armónicos. Al principio Anne realiza acordes de cuatro cuerdas con un armónico en natural en la cuerda La. En la partitura original no aparece la notación (yo la he incluido en rojo), pero realmente creo que no hay otra manera de hacerlo, de modo que se tocaría así:

armónicos en acordes de Fratres

Podréis ver en el vídeo como Anne realiza una extensión del meñique, que queda recto sobre la cuerda.

En la parte final también hay unos armónicos interesantes, tanto naturales, como artificiales, los he señalado en azul y rosa respectivamente, a ver si los identificáis en el vídeo:

armónicos en Fratres

Y nada más, espero que os hayan quedado resueltas todas vuestras dudas, si os queda alguna o queréis puntualizar o corregir algo, podéis comentar en el cajetín de abajo.


Gracias a:

  • https://www.deviolines.com/forum/tecnica/afinacion-del-violin-y-fisica/
  • https://violineando.wikispaces.com/Los+sonidos+arm%C3%B3nicos
  • http://palomavaleva.com/es/armonicos-en-el-violin/
  • http://andrewhugill.com/manuals/violin/harmonics.html
  • http://www.music.indiana.edu/departments/academic/composition/style-guide/

Mitos y manías sobre el violín

A lo largo de una vida de estudiante o profesional, un violinista suele escuchar frases e ideas que se repiten una y otra vez hasta quedar ancladas en tu mente como verdades que no se cuestionan, ya que provienen de personas con la autoridad suficiente como para no ser puestas en duda, o son repetidas una y otra vez por la mayoría aunque casi nadie las haya contrastado con la propia experiencia.

En ese pecado de repetir atolondradamente esos lugares comunes caigo a mi vez con frecuencia, aunque habitualmente la respuesta más certera a la mayoría de estos lugares comunes suele ser, “depende“. Aquí os dejo algunas de esas típicas ideas.

 

“Es mejor no usar almohadilla”

 

Nathan Milstein, Jascha Heifetz, Yehudi Menuhin, Pinchas Zukerman, Itzhak Perlman, Ann Sophie Mutter lo afirman. Ante nombres tan reputados uno debería sólo asentir e intentar seguir sus pasos. A fin de cuentas, hasta mediados del XIX nadie la usaba. Se dice que se siente mejor el sonido a través de tu cuerpo, que se transmite también más libremente en el instrumento. Pero después nos fijamos en estos grandes violinistas desalmohadillados y vemos algunos cuellos cortos, algunos gruesos, papadas, hombreras bien gruesas, o una barbada espectacularmente alta (Mutter). Y revisamos a grandes violinistas contemporáneos y encontramos pocos ejemplos que no la usen. Busco a Gil Shaham, en mi opinión probablemente el violinista clásico con mejor técnica actualmente, y deja entrever una almohadilla bastante aparatosa.

Yo tuve una temporada de probar a tocar sin almohadilla, pero un cuello largo y fino y unas clavículas muy prominentes que no eran buen lugar de reposo para el instrumento me mostraron claramente que ese era un camino de dolor y sufrimiento.

Los profesores tienden a inculcar sus propias querencias a sus alumnos. Si tienes un profesor anti-almohadilla y una estructura corporal espigada vas a pasarlo mal. Es como si el docente tuviera un molde por el que tienen que pasar todos, aunque en realidad el molde lo ha sacado a partir de si mismo.

Al principio el estudiante no tiene ni idea de los que le conviene, así que es labor del profesor analizar las características de cada uno de sus alumnos por separado y ver qué le conviene. No sólo si puede prescindir de la almohadilla (ciertamente los que pueden tocar bien así tienen mucha suerte) sino, en caso contrario, qué tipo de soporte le va mejor.

 

“Los arcos sintéticos te lesionan”

 

Esto lo he leído en ocasiones navegando por la red. Recuerdo que se mencionaba un caso de alguien que conocía a alguien que había tocado durante mucho tiempo un arco de carbono y había acabado con una lesión en el brazo. Y es que se decía que el material sintético no ofrece la resistencia y respuesta natural de la madera. Y también he leído algo parecido en la web de algún arquetero, de arcos de madera por supuesto.

Para empezar es una simplificación meter a todos los arcos de material sintético en el mismo saco. Uno suele pensar siempre en arcos de fibra de carbono, pero realmente hay bastantes más materiales (fibra de vidrio, composite, etc.) e incluso la fibra de carbono posee muchas clasificaciones y formas de trabajar distintas. A menudo se anuncian arcos como si fueran de fibra de carbono que realmente son de otro material, o que sólo tienen un ligero recubrimiento de fibra y la vara es de otro material plástico.

Realmente no conozco a nadie ni tengo referencias de nadie que haya usado durante mucho tiempo un arco de fibra de carbono y le haya hecho ningún mal. Obviamente si te haces con un arco de 30€ o incluso menos (¡que los hay!) no vas a tener grandes sensaciones al tocar, pero si pruebas un auténtico carbono de nivel profesional, cuya relación calidad/precio casi es insuperable, no desmerece a un buen pernambuco.

No estoy aconsejando comprar arcos de fibra de carbono frente a los de madera, me encantan estos últimos, pero, antes de dar por sentadas algunas frases hechas, prueba por ti mismo y sé sincero con tus propias sensaciones, sin que leyendas urbanas te engañen.

 

“No hay que llevar microafinadores”

 

Vale, esta frase tiene algo de razón. No veréis a ningún profesional, al menos en música clásica con los 4 microafinadores. Llevan uno en la cuerda mi, y, los más desprejuiciados, otro en la cuerda La (esa es mi opción, y la de Vengerov). Llevar los 4 es un signo inequívoco de estudiante y/o de violín de gama baja o media.

Los microafinadores afectan ligeramente al sonido, como cualquier adminículo que afecte a la vibración de la cuerda crea un poco de efecto sordina, pero en muchas ocasiones eso es un mal menor. Si eres profesional, tocas en auditorios, eres solista, etc., probablemente te interesa ganar el mayor volumen posible. Tu violín de miles de euros no tendrá problemas con las clavijas, ya que será periódicamente revisado por un luthier, y podrás afinar sin problemas.

Pero en muchos otros casos esto de los microafinadores no tiene importancia: violinistas folk, pop, violinistas que tocan enchufados, violinistas de acompañamiento, y por supuesto todo el que tiene un violín no muy bueno o que no ha visto un luthier hace años deben pasar de este prejuicio y usar microafinadores sin ninguna vergüenza.

 

“Los Stradivarius nunca se han igualado”

 

Nunca he tenido un Stradivarius en mis manos, nunca tocaré uno ni creo que pueda compararlo personalmente con otros violines modernos. La superioridad de estos instrumentos, y en general de aquellos creados durante la edad de oro de la luthería en Cremona no parece despertar objeciones ni debate entre los grandes solistas ni entre los marchantes. Pero algunas investigaciones realizadas en la última década han creado un gran revuelo y alimentado el debate sobre el tema, al ofrecer unos resultados sorprendentes: en pruebas realizadas a ciegas por expertos, estos no sólo no pudieron distinguir los violines antiguos de los modernos sino que en buena parte de las ocasiones preferían estos últimos. Las pruebas se realizaron durante varias horas tanto en sala de ensayo como en sala de conciertos, por lo que en principio no podemos atribuir factores como el ambiente, el estado del instrumento, etc.

Sin embargo, grandes virtuosos como Joshua Bell afirman que estos instrumentos tienen algo que no poseen los modernos. ¿Hay quizás un sesgo romántico hacia ellos? ¿hay algún factor que no se tuvo en cuenta en las pruebas? ¿o es simplemente que no estamos dispuestos a desprendernos de nuestras ideas preconcebidas?

 

“Si el violín es chino, es malo”

 

Hoy en día casi todos los instrumentos para principiantes se fabrican en China. Hay en aquel país una producción ingente de instrumentos baratos construidos de forma industrial con la que ningún país hoy en día puede competir. Por eso, cualquier violín que se venda en el rango de los 100/200€ € tiene muchas posibilidades de venir de allí. Pero esta realidad no debe esconder otra, y es que en China también se fabrican violines de nivel medio y alto a un buen precio, y que muchas marcas occidentales la manufactura de sus productos a empresas y artesanos de allí.

En febrero de este año se celebró la Malta International Violin Making Competition en la que, en la categoría de violines se impuso el chino Yu Huidong (quien por cierto también había ganado otro concurso, la Santa Cecilia Competition, el año anterior). La medalla de plata fue compartida por el italiano Paolo Trazzi y otro chino, Chen Xiang Wei quienes también consiguieron sendas medallas de bronce, acompañados en este caso por, Guo Mingkui y Yang Jinlong, ambos chinos, Seung Jin Lee, coreano, Gino Sfarra y Bruno Fulcini, italianos.

Incluso la Violin Society of America, poco sospechosa de parcialidad hacia China otorgó en su concurso de 2016 una medalla de plata en construcción a Yunhai Xu, y otros compatriotas suyos obtuvieron también diversos premios.

Estos resultados hay que tomarlos con cuidado y no significan tampoco que los luthieres chinos sean los mejores del mundo; a menudo también son el colectivo más numeroso en estos concursos, hay jueces de estos países y ciertamente dudo que los auténticamente grandes artesanos actuales arriesguen su prestigio en unos concursos en los que tienen mucho que perder y poco que ganar. Pero muestran que la palabra chino aplicada despectivamente de forma automática puede ser un error. Y es que cuando nos hablan de un violín chino, en seguida pensamos en uno de esos fabricados en serie de un modo industrial y muy mecanizado, y no es siempre así.

 

“Sólo hay una postura correcta para tocar”

 

El problema es que luego cada uno tiene la suya;, es como con las religiones, todos creen que la suya es la buena (sobre todo los rusos). Después te fijas en los grandes y ves que hay diferencias. Porque cada cuerpo y cada personalidad es diferente, incluso cada tipo de música requiere enfrentarla de cierta manera. Durante mucho tiempo, cuando durante muchos años acudí al Auditorio Nacional con un abono, miraba fascinado a uno de los profesores de la Orquesta Nacional tocando con el violín prácticamente sobre el pecho, una forma de sujetar el violín que en el barroco era bastante común, aunque también podían sujetarlo sobre la clavícula o sobre el hombro. Hoy en día hay un consenso mayoritario sobre la postura correcta, pero dentro de ella hay variaciones. Y no es algo completamente estático, sino dinámico.

 

“Hay que darle resina al arco cada vez que vas a tocar”

 

No; cuando lo necesite, ni antes ni después.

 

“Los violinistas son insoportables”

 

Mmhhh, bueno, creo que esta afirmación es en gran medida cierta…

 

 

Y vosotros, ¿qué opináis de estas frases? ¿qué otros mitos o manías conocéis? Compartid las que más rabia os den más abajo, en los comentarios.

 

Video-profesores de Youtube

En esta época en la que ya prácticamente todo el conocimiento está en internet, es lógico que, también en el mundo del aprendizaje del violín, recurramos a la red para encontrar soluciones a nuestras dudas, o directamente a aprender a tocarlo.

Ya he escrito otras veces sobre las posibilidades de aprender a tocar de forma autodidacta, sus límites y sus posibilidades, y ahí mencionaba la importancia que cada vez más están ganando los vídeos on-line para la transmisión de lecciones.

El video tutorial como forma de transmisión de conocimientos es algo relativamente nuevo, apenas lo que llevamos de este nuevo siglo en los que se ha popularizado de forma masiva, así que probablemente todavía habrá que esperar a ver qué resultados proporciona realmente, hasta dónde llegan los que eligen ese camino.

Pero en cualquier caso, los video tutoriales de Youtube están ahí para echarnos una mano cuando tenemos una duda, un problema, una obsesión, o un obstáculo que entorpece nuestro camino. Ojalá los grabaran los realmente grandes maestros, pero estos aún guardan su sabiduría para sus pocos y afortunados alumnos en carísimas masterclass privadas.

Obviamente, un vídeo nunca reemplazará al trato directo con alguien que te puede ver tocar, y capta en seguida dónde y cómo tienes que trabajar, no ofrece feedback, pero como realmente muchos de los problemas de técnica y de las preocupaciones de quienes aprendemos son comunes, seguro que siempre encontrarás un video en el que alguien te ofrece una solución. Lo malo es que no todo es útil o recomendable.

En esta selección os muestro algunos de los videoviolinistas más populares de la red. Y al final del artículo, el que creo que es el mejor canal de este tipo de vídeos.


En español


Violinpiano

Este es probablemente uno de los canales de clases y consejos sobre el violín en español más pulcros y cuidados, y en él encontraremos consejos sobre uso, mantenimiento, accesorios, etc., pero también un poco de técnica y alguna canción. La pega es que no hay muchos vídeos y no cubre todos los aspectos que podamos necesitar pero sí puede resolver a los principiantes algunas dudas sobre aspectos básicos de forma clara, sencilla y bien explicada.

Edson Soteiro

Desde que navego por internet buscando temas sobre el violín llevo encontrándome con el curso de Edson Soteiro. Es un profesor brasileño que tiene una versión en castellano de su curso. Sinceramente, su forma de hablar y expresarse, lenta, prolija y con acento extraño, y el metraje inútil de sus vídeos, hace que resulten muy cansados y aburridos de seguir, aunque tenga más contenido que el anterior.

Joaquín Blasco Pagán

El video-profesor más prolífico de todos los que conozco es Joaquín Blasco Pagán, profesor de música que ofrece tutoriales de temas populares, de todos los estilos, generalmente de un nivel sencillo. No sé cómo puede tener tiempo para grabar tantos vídeos porque debe de haber miles en su canal, la mayoría de canciones pero también algunos más genéricos sobre técnica, aunque resulten difíciles de encontrar entre tanto material. Este canal puede ser interesante para principiantes o personas que sólo quieran sacar un tema de forma rápida.

Tiene el defecto de que, en los videos de teoría, el título de los vídeos no dice de qué va a hablar, por lo que resulta complicado encontrar algo concreto. Su estilo no es muy youtuber (es algo lento) y no hay grandes lecciones, pero puede servir para algún tema básico.

Hache VLn

La video-profesora con el estilo más modernillo y entretenido de todos los que conozco es el de Helena. Hay que decir que Helena es, según sus palabras autodidacta, así que es ya uno de esos especímenes nuevos formados en internet y para haber aprendido así no lo hace nada mal. Su mayor virtud es su expresividad, capacidad de comunicación y espontaneidad a la hora de explicarse, se nota desde luego que es de una generación que ha crecido y aprendido con internet. Algunas técnica básicas, trucos y guías para tocar algunas canciones, para aficionados.

El violín de Nana

Nana es una youtuber que, a pesar de su juventud, lleva bastante tiempo publicando vídeos. Es curioso la cantidad de gente que los sigue, aunque sean muy muy básicos y están realizados incluso cuando ella aun tenía un nivel bajo. Últimamente publica sobre todo guías con notas para canciones. Es un canal que podría ser positivo para niños pequeños. El resto, mejor busquemos algo más serio.

El Violin: Escuela de la Biomotricidad

Un canal protagonizado por el Maestro Nicolás Corrales Marañón, quien posee un buen bagaje técnico y teórico, habiendo escrito y publicado un par de libres sobre técnica del violín y biomotricidad. Me ha parecido bastante interesante su enfoque -aunque sólo he visto unos pocos vídeos-  analiza con detalle la postura, la actitud, la relajación, no sólo para adquirir una buena técnica sino para prevenir posibles dolencias o lesiones habituales en los músicos de cuerda.

Una pega es el ritmo lento, habitual en youtubers de mayor edad, que alarga la duración y hace menos interesante lo que cuenta.

The violin class

Héctor es un profesor español que no conocía pero que en apenas un año ha creado un canal interesante y bastante completo, con vídeos sobre las principales cuestiones básicas que perturban a principiantes y estudiantes medios. Se explica bien y, aunque, como el resto de youtubers de este artículo, graba en un rincón de su cuarto de un modo totalmente amateur, no da demasiados rodeos, habla con claridad y de forma accesible para estudiantes principiantes y aficionados de toda condición. Los temas de sus vídeos son los habituales que más interesan en esos niveles, incluyendo consejos técnicos, musicales y lecciones del método Suzuki. He encontrado algún concepto en sus explicaciones con el que no estoy de acuerdo, pero en general ofrece interesantes y útiles explicaciones.

Dado su ritmo de trabajo y producción de vídeos es probable que su canal se convierta en uno de los de referencia en español, sólo le faltaría que encuentre un lugar en mejores condiciones, mejores tomas en los vídeos y algo de montaje, con primeros planos, etc.


En inglés


Como en todo en internet, en general los vídeos en inglés suelen ser más completos, y hay mayor variedad. Si dominas el inglés algunos de estos canales son una gran referencia.

Todd Ehle (ProfessorV)

Todd Ehle es uno de los más veteranos haciendo vídeos pedagógicos. Este afable señor tiene muchos video-tutoriales bien organizados por temas (Listas de reproducción). Se suele expresar de forma tranquila y clara así que con un nivel de inglés medio se le puede seguir. Grabados en plan amateur, pero bien explicados.

ViolinTutor Pro

Michael Sánchez es otro prolífico profesor, que ofrece en su canal cientos de videos organizados en 3 niveles (principiante-intermedio-avanzado). A primera vista parece ofrecer un panorama interesante, completo y organizado, aunque a la hora de la verdad, creo que hay demasiado relleno y videos que no aportan nada.

AllysonsViolinStudio

Si lo que queremos es explicaciones sobre el método Suzuki, creo que el canal de Allyson es uno de los más completo, con casi todos los temas de los primeros libros explicados y tocados a varias velocidades para practicar. También ofrece otros temas populares fuera del Suzuki.

The Online Piano and Violin Tutor

Otra Allyson, Allyson Sparrow ha grabado literalmente cientos y cientos de vídeos de todo tipo, muchos tutoriales sobre canciones para adolescentes (anime, éxitos pop, películas, etc), técnicas, consejos, venta de sus propios productos, etc. Enfín, si buscas algo muy simple de un tema concreto puede que éste se tu canal. Le podemos agradecer una perpetua sonrisa de vendedora eficiente, efectos especiales y una buena producción. Y como dice el nombre de su canal, ¡también tutoriales de piano!

Fiddlerman

Este simpático señor con pinta algo basta y casi siempre ataviado con una gorra es uno de los más prolíficos, activos y guerreros del mundo del violín en la red. Hace 5 años comenzó a publicar vídeos sobre diversos aspectos, desde técnica básica, críticas de instrumentos y accesorios, tutoriales para diversos temas, etc. También tiene una página web con un foro bastante activo, y una tienda on-line donde vende todo tipo de cosas, incluyendo sus horribles gorras. La verdad es que es muy ameno e instructivo, y especialmente pueden ser útiles sus reviews sobre instrumentos, aunque teniendo en cuenta que también los vende, hay que tomar sus opiniones con cautela.

Zlata Brower.

Un típico caso de profesor de violín youtuber es Zlata Brower. Publica una bien compensada combinación de videos sobre técnica, consejos, repertorio, teoría, reviews, consultorio, etc. Se explica bien, y de forma agradable. Sus primeros vídeos son más amateur, en la actualidad prepara mejor sus grabaciones.

ViolinLab.

Los mejores vídeos son en mi opinión los de Violin Lab Channel. Bien producidos, video y audio perfectos, grabación y montaje profesional, claramente explicados por Beth Blakerby, una profesora e intérprete de gran nivel. Además, ofrecen un buen subtitulado en español (no el imposible de Google Translator). La única pega: no hay muchos vídeos y hay muchos temas que dejan sin cubrir. Pero si encontráis en este canal el concepto que estáis buscando, no dudéis en verlos con atención, os ayudará de forma sólida, clara y exacta.

También disponen de página web donde ofrecen clases on-line a todos los niveles.

Fuentes:

Violinerías

Desarrollando una relación natural con el violín.

El objetivo de los siguientes ejercicios es ayudar a que los estudiantes experimenten nuevas sensaciones cinestésicas. Estos ejemplos prácticos permiten a los estudiantes identificar hábitos subconscientes y relajar tensiones. Una vez se han interiorizado esas sensaciones cinestésicas, los estudiantes pueden revivirlas al practicar practicar simplemente reviviendo la sensación de dejarse ir, hasta que se convierte en una segunda naturaleza durante la ejecución.

Estos son algunos conceptos generales a tener en cuenta al realizar los ejercicios:

  • Cuando nos concentramos en un tema determinado, a veces nos olvidamos de que cualquier movimiento es el resultado de un enfoque global. Si bien es beneficioso aislar los movimientos durante los ejercicios, también hay que tener en cuenta todo el cuerpo desde el principio, sintiéndolo por entero.
  • Durante la práctica, evita repetir y repetir y repetir con la esperanza de lograr una respuesta “automática” que simplemente “suceda en algún momento” durante la ejecución. Interpretar es como conducir en una carrera de Fórmula 1. Hay que estar concentrado en el presente, desde la misma línea de salida. Es necesario ejecutar pasajes sintiendo a cada momento las señales de nuestro cuerpo. Si bien es cierto que el trabajo en la sala de práctica nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos, no debemos repetir pasajes una y otra vez mecánicamente. Piensa en la forma en que aprendemos a caminar. No realizamos movimientos aislados y otra vez. Nos caemos mucho, pero sin frustrarnos, y nos ponemos de pie de nuevo. La forma en que los niños utilizan sus cuerpos, con mucha energía pero poca tensión, nos puede enseñar mucho.
  • Muchas personas contraen o preparan sus cuerpos antes de moverlos en la suposición inconsciente de que esto mejorará la precisión. Sin embargo, el cuerpo es mucho más preciso y está más cómodo cuando no se tensa antes de iniciar un movimiento. Para corregir esto, el profesor pedirá al alumno que pare en medio de una pieza, dejando el arco y el instrumento. Después le pedirá que separe las rodillas, suelte el cuello, afloje la mandíbula, permita que los brazos se muevan tras la espalda, gire el torso hacia la izquierda, y después continúe tocando. Es perfectamente aceptable que el estudiante consiga uno de los cambios cada vez, hasta que finalmente los incorpore todos al mismo tiempo.
  • A veces, al tocar, bloqueamos nuestra respiración durante un momento sin darnos cuenta. No dejes de respirar al tocar, ni al realizar los siguientes ejercicios. Recuerda que para todos los ejercicios* que siguen, el objetivo es experimentar una conciencia cinestésica, en vez de buscar una posición o un movimiento físico concreto.
Ejercicio de relajación 1

Deja que tu cabeza vaya en diferentes direcciones. No muevas la cabeza voluntariamente, deja que la gravedad se encargue de la fuerza. El profesor también podría guiar la cabeza, avisando al estudiante cada vez que se sienta resistencia.

Ejercicio de relajación 2

Inclina un poco la cabeza, pero no presiones sobre el violín. Siente lo poco que hace falta para “sostener” el violín.

Ejercicio de relajación 3

Toca con la cabeza fuera del violín (sin que toque el violín).

Ejercicio de relajación 4

Habla, o lee algo mientras tocas para asegurarte de que no estás apretando los dientes.

Ejercicio de relajación 5

Reposa el codo izquierdo sobre el atril. Concéntrate en el peso disfrutando del apoyo. Pide a alguien que te sostenga el brazo y deja que su peso actúe. Te informará de si estás relajado o no. Experimenta la diferencia entre presionar hacia abajo y dejar caer.

Ejercicio de relajación 6

Balancea tu codo izquierdo dentro y fuera para cerciorarte de que no estás atascado en una postura incorrecta.

Ejercicio de relajación 7

Sin el violín, deja tu mano izquierda floja, dejándola caer hacia fuera de tu cuerpo. Recuerda esa sensación cuando sostengas el violín.

Ejercicio de relajación 8

No aprietes la mano izquierda. Usa las articulaciones como los teclas de un piano. Algo así como al sostener un vaso de agua, no aprietes más de lo necesario. Este principio se aplica también a la mano derecha.

Ejercicio de relajación 9

Practica la relajación de la mano izquierda colocando un rotulador grueso o un corcho entre el pulgar y el mástil, e igualmente entre los dedos y las cuerdas.

Ejercicio de relajación 10

Asegúrate de que el movimiento principal de los dedos de la mano izquierda ocurra en la articulación de la mano con la base de los dedos. Al principio muchas personas tienen una conciencia escasa y limitada de esta articulación. Aunque la mayoría se fijan en la línea que forma la mano sirve de base a los dedos, al mirar nuestras manos desde un lado, nos damos cuenta de que las articulaciones están más bajas que eso. Incluso, si consideramos el esqueleto, recordemos que los huesos de los dedos ahora nacen en la muñeca.

Tener conciencia de la ubicación de las articulaciones nos puede ayudar a entender y a sentir como funcionan los movimientos de la mano derecha, y podemos también mejorar la forma en que la usamos.

Ejercicio de relajación 11

Suelta el pulgar izquierdo de vez en cuando un rato. Muévelo en círculos para asegurarte de que está relajado y ayudando a los otros dedos, y no aferrándose a un acantilado para salvar la vida o estrangulando el cuello del violín.

Ejercicio de relajación 13

Practica las extensiones mediante la relajación/liberación de los músculos, en vez de empujarlos forzando su alcance. Al final, intenta encontrar digitaciones que no creen tensiones que puedan llevarte a fallar en la interpretación. Prueba con retro extensiones entre dedos para descubrir cómo se puede llegar más lejos soltando en vez de tensionando.

Ejercicio de relajación 14

El pulgar en posiciones altas: plantéate relajar el pulgar para tener la mano en una postura cómoda. (Nota: sin almohadilla esto podría no ser posible). La mano necesita estar libre para tocar afinado y para que los dedos tengan facilidad de movimiento.

Ejercicio de relajación 15

Imagina que el arco es una espada y juega con ella, moviéndola por el aire, dejando cada parte de tu cuerpo relajada. (Esto es un gran ejercicio para principiantes, así ganan confianza con el arco como una extensión de sus cuerpos).

Ejercicio de relajación 16

Imagínate que tienes un balón bajo el brazo. Mantén esa sensación de facilidad cuando toques.

Ejercicio de relajación 17

Mueve el codo derecho arriba y abajo, intentando conocer los extremos de esa zona, asegurándote de no quedarte anclado en una posición.

Imagina que hay una mosca posada sobre una cuerda. Imagina ahora que tu mano es la mosca y tu brazo es la cuerda flexible que la deja ir a cualquier sitio sin resistirse. Compara esta sensación intentando alcanzar esos lugares desde tu hombro.

Ejercicio de relajación 18

Reposa (sin moverlas) diferentes partes del brazo y mueve otras articulaciones para “entrar en contacto” con tu cuerpo y desarrollar más herramientas de relajación. Puedes usar un atril para sujetar el codo, antebrazo o mano, para trabajar una parte específica, relajando el resto.

Ejercicio de relajación 19
  • Ejercicios de arco para despertar los dedos y ser más consciente de cómo se mueven y sienten. Recomiendo realizar estos ejercicios con el brazo derecho recto y de frente, en un ángulo de 90º con el cuerpo. También es buena idea hacerlo con un bolígrafo en vez de con el arco.
  • Limpiaparabrisas: utiliza sólo el meñique para realizar este movimiento.
Ejercicio de relajación 20

Mueve el arco arriba y abajo. El pulgar y los otros cuatros dedos lo realizan al expandirse y contraerse.

Ejercicio de relajación 21

Mueve el arco arriba y abajo usando un patrón diagonal de dedos. Comienza con una sujeción normal del arco. Muévelo abajo y al frente (los dedos en dirección a la punta del arco), volviendo luego a la posición inicial; entonces hacia abajo y atrás (con los dedos en dirección a la nuez). Repite.

Ejercicio de relajación 22

Levanta cada uno de los dedos repetidamente.

Ejercicio de relajación 23

Levanta diferentes combinaciones de dedos repetidamente. (Por ejemplo, el índice y anular, medio y meñique, etc.) Toca utilizando diferentes combinaciones para experimentar las diferentes funciones de cada dedo.

Ejercicio de relajación 24

Sostén el arco sin emplear el pulgar. Mueve el pulgar libremente en círculos. Haz esto sobre una cama para prevenir que el arco se te pudiera caer. (Truco: el dedo medio sujeta el arco por abajo, y el resto desde arriba).

Ejercicio de relajación 25

Empuja el pulgar con otro dedo para asegurarte de que la articulación es flexible y no está bloqueada.

Ejercicio de relajación 26

Camina con tus dedos, hacia la punta. Mueve los dedos en este orden: índice, medio, pulgar, anular, meñique. El arco no se debe mover. Puedes intentar algunos de estos ejercicios sosteniendo el arco por otro sitio, más cerca de la punta. Tu meñique tendrá que trabajar duro.

Ejercicio de relajación 27

Camina mientras estás tocando.

Ejercicio de relajación 28

Mientras estás tocando, agáchate y yérguete flexionando las piernas.

Ejercicio de relajación 29

Rota tus caderas mientras tocas.

Ejercicio de relajación 30

Rota el torso mientras tocas. El objetivo de estos ejercicios es asegurarte de que no estás bloqueando ninguna parte de tu cuerpo.

*Cualquier lesión producida por la correcta o incorrecta realización de estos ejercicios es únicamente responsabilidad de la persona que los realice. Tomás Cotik y sus colaboradores no asumen ninguna responsabilidad por daños al instrumento y/o arco causados al realizar estos ejercicios.


Algunos conceptos son descritos en profundidad en los siguientes artículos:

  • William Conable, “The Alexander Technique,” Journal of the Violin Society of America, 13, no. 1 (1993), 126-132.
  • Charles Jay Stein, “The Alexander Technique: Its Basic Principles Applied to the Teaching and Performing of Stringed Instruments,” American String Teacher, 49:3 (August 1999), 75-77.

 

  • Fotos: So-Ming Kang
  • Estudiante, modelo y ayudante: Patricia Jancova
  • Fuente original del artículo: The Strad