📕Jonia, una fábula sobre la teoría musical

Por: Esteban García Ferrer
Jonia es un viaje ficticio que arranca desde el Big Bang y que a través de una historia “algo modificada” del planeta y de la humanidad, va engarzando los diferentes elementos que constituyen las bases de la teoría musical.
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Hokum: aprendiendo armonía e improvisación a través del Folk.

  • Guitarrista: OK, este tema está en Do, es el típico I-IV-V7, hacemos una vuelta I-IV-I-V7-I, luego Jesús haces un solo, improvisa algo molón ahí, después otra vuelta, estribillo, otro solo, esta vez de armónica, otra vuelta con el banjo, y terminamos en séptima.
  • Yo: Vaaaaale (ay dios mío, quiero una partitura).

Los que hemos aprendido a tocar el violín fuera de los Conservatorios, con profesores particulares o en escuelas de barrio, no solemos tener una formación musical teórica más allá de poder leer partituras fielmente y tocar de memoria algunas escalas y arpegios. Cuando empecé a probar tocar el violín en compañía de gente, en grupos de música no clásica, me di cuenta de que mi forma de afrontar la interpretación no tenía nada que ver con la de los guitarristas, bajistas u otros músicos de la banda. Y tuve que cambiar totalmente mi planteamiento a la hora de tocar.

Por suerte, de niño practiqué un poco la guitarra y recordaba algunas nociones que me permitían entender algo de la progresión de acordes y las estructuras de las canciones. Miraba de reojo al guitarrista qué posiciones de las manos adoptaba para ver en qué acorde estábamos.

Aun así, desde entonces siempre que puedo estudio los mecanismos de la armonía, cómo se forman las escalas, los acordes, las diferentes funciones tonales, los modos… tenía muchos conceptos confusos. Con paciencia, dedicándole un poco de tiempo de vez en cuando a algunas lecturas, practicando despacio con mi instrumento y conversando con otros músicos, he ido aclarando conceptos. En especial, tocar en grupo me ha hecho madurar mucho como músico.

Por eso me parece tan valioso el libro que os presento hoy aquí: “Hokum: Theroy and Scales for Fiddle Tunes and Fiddle Improvisation”, un libro que parte de la música fiddle (música folk, se entiende) para enseñarnos, progresivamente y mediante ejercicios prácticos, los conceptos básicos de la música modal: nos enseñarán, poco a poco y con una curva de aprendizaje muy bien medida:

  • Las escalas principales (mayor, menor, pentatónica, escala dominante, blues…).
  • Cómo se forman los acordes simples, sus intervalos.
  • Las funciones tonales I, IV y V de los acordes, y sobre todo la piedra angular de la armonía en la música occidental: el movimiento armónico de los acordes  V-> I.
  • Los acordes de séptima, cómo se forman, y cuando usarlos.
  • Los acordes alterados: extendidos, disminuuidos, aumentdos, como se forman y cuándo usarlos.
  • Las principales escalas y modos alternativos (dórica, frigia, mixolidia…)

Todo esto además lo plantea de un modo eminentemente práctico, que es en mi opinión la única manera de que interiorizar los conceptos no solo de un modo racional sino intuitivamente; sólo se enseñan las tonalidades y progresiones más comunes en la música popular. No encuentras más de cuatro sostenidos en ningún ejercicio, casi todos basados en temas conocidos de la tradición folk y celta. Es un libro con el que puedes aprender teoría colocándolo en el atril y con el violín al hombro. Aunque hay algunas parrafadas largas, la mayor parte de lo que aprenderemos será con ejercicios sencillos con los que progresivamente iremos adentrándonos en conceptos que, hasta entonces, nos parecían incomprensibles. Si eres de los que, cuando ves encima del pentagrama algo como G#7b9 y te quedas como pensando para qué leches es eso, este libro te va a ayudar a resolver tus dudas sin todo ese esfuerzo ingrato que esperas.

Eso sí, es imprescindible leer bien el idioma inglés.

Aquí podéis adquirir on-line el libro:

 

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Hokum: Theory and Scales for Fiddle Tunes and Fiddle Improvisation
Composed by Leon Grizzard. Squareback saddle-stitched, Theory & Harmony. Fiddle Tunes. Book. Published by Mel Bay Publications, Inc (MB.98057).

Pero voy a dejar que sea el propio autor, Leon Grizzard, quien describa el objetivo de su obra:


He escrito este libro por tres motivos principales:

  1. Enseñar teoría musical y escalas aplicadas a canciones fiddle de las tradiciones americana y celta.
  2. Enseñar a improvisar con el violín.
  3. Mostrar materiales adicionales que ayuden a los violinistas en otros estilos populares.

Este no es un libro de licks, ni de transcripciones de los grandes solos de temas fiddle, para que los estudies y los emules. Este libro te enseñará la estructura teórica de las canciones para fiddle, o de los solos de fiddle; las escalas y arpegios que los fiddlers usan hoy en día, aunque ellos no lo sepan. Si actualmente ya improvisas o tocas variaciones de temas conocidos, ya estás usando esas escalas y arpegios, sólo espero que el libro te ayude a entender ese lenguaje, que de algún modo ya dominas gracias a tu oído, y ayudarte a entender cómo funcionan y porqué.


Gracias a Google Books, podéis echarle un vistazo al libro antes de comprarlo:

Aproximación a canciones con la Escala Mayor.

En general, trataremos los sonidos del modo mayor: las tres notas básicas de los acordes mayores; la escala pentatónica mayor y la escala mayor. Veremos cómo esas tres expresiones del “sonido mayor” se encuentran mayoritariamente en las canciones fiddle. Haremos ejercicios que te permitirán tocar diversos arpegios y escalas de memoria y combinando unos con otros.

Para improvisar, el planteamiento es cambiar de escala cuando se cambia de acorde (Apunte mío: no estoy de acuerdo con este planteamiento: aunque en rigor no es incorrecto, significaría no sólo cambiar de escala, sino de modo, dependiendo de la función tonal del acorde, lo que es confuso, y en realidad él luego en los ejercicios no lo desarrolla así).  Al tocar sobre el acorde de C (Do), tú tocas alguna especie de escala de Do; cuando tocas sobre un acorde de F (Fa), tocas una especie de escala de Fa; y cuando tocas sobre un acorde G7 (Sol séptima), tocas una escala de Sol dominante. Esto no es tan complicando de aprender como parece al principio. Un puñado de arpegios y escalas cubrirá la mayoría de los temas populares en las tonalidades más importantes: D, G, A y C.

Además de este acercamiento a los acordes, improvisarás simplemente tocando melódicamente en la tonalidad en la que te encuentras (por ejemplo, al tocar el tema Liberty en D, puedes meterle mano con la escala D mayor, en todos sus cambios de acorde). Pero aun teniendo en cuenta esto, es importante tocar las notas adecuadas de la escala D mayor. Por ejemplo, si tocas sobre un acorde de D en la tonalidad de D, e intentas tocar usando solamente las notas G, C#, B y E, no sonará tan armonioso como si tocaras las notas del acorde de D: D, F# y A, sobre todo en tu frase. Tiene sentido. A menudo, te hablaré de tocar acordes basados en la escala, cambiando de escala con cada cambio de acorde, y aun estarás tocando todas las notas de la tonalidad en la que está la canción; el punto está en la selección de notas.

Por supuesto, los cambios de acorde en los temas fiddle no están grabados en piedra; hay variaciones, y mucha ambigüedad sobre cuál es el mejor o más correcto acorde.  En cualquier caso, con las canciones en tonalidad mayor, la armonía básica es sugerida claramente por la música, incluso aunque la progresión de acordes pudiera ser abrillantada. Terminarás dominando a fondo los acordes de la música fiddle, y estarás en posición de elegir inteligentemente las mejores opciones sobre cambios de acordes y qué escalas usar.

Un modesto ensayo

Algo bonito de la música fiddle es su antigüedad. Mientras investigaba (léase: metía la pata), encontré algunas cosas que no conseguía encajar en ninguna parte y habrían complicado el texto demasiado. Lo que sigue no es una lección, sino un resumen de lo que creo que he descubierto y puede proporcionarte experiencia cuando leas sobre este tema en cualquier otro sitio.

¿Hay una base natural en las escalas y la armonía?

Yo creo que la respuesta es sí, con algunas dudas sobre cuán lejos esto te puede llevar. Existe una relación absolutamente natural entre una nota y la nota una quinta superior a ella. Es un reconocimiento casi universal en la música que indica claramente que los humanos tenemos cierta predisposición a preferir la quinta justa. Es agradable a nuestros oídos y constituye el intervalo armónico más estable después de la octava. Al oído humano le resulta comparativamente más fácil lidiar con las vibraciones producidas por intervalos con relaciones sencillas entre sí, como las de 1:2 de una octava, o la relación 2:3 de una quinta justa. Además, la quinta justa es el segundo armónico, tras la octava. Para aquellos de vosotros que no tenéis conocimientos sobre esto: cuando una cuerda o columna de aire vibra lo suficientemente deprisa como para oírlo como una nota, la vibración no sólo se produce con la frecuencia a la que vibra la nota fundamental, sino también a otras frecuencias, llamadas armónicos. Podemos oír entre seis y ocho de estos armónicos, y su intensidad relativa es la que proporciona a cada instrumento su timbre característico; es decir, que un violín suene como un violín y una flauta suene como una flauta. La cuarta justa es la inversión de la quinta justa, y también se la ha considerado como un intervalo especial, aunque no sea un intervalo tan estable. Y todo esto ha sido probado en experimentos de laboratorio.

Algunas cosas que aprendí sobre violín flamenco con “Batio”

En el país del flamenco es más fácil encontrar clases de blues, de jazz manouche, o de música irlandesa que de flamenco. Quizá esto es así porque realmente los flamencos hasta hace poco no habían estudiado en academias, es difícil de enseñar como una disciplina musical más, antes hay que haberlo vivido y sentido, hay que haber estado en reuniones flamencas, en tablaos, empapándote de los ritmos, las cadencias, los diferentes sabores de cada palo, habiendo pillado antes que nada cómo llevar el compás con las palmas, porque de otra manera, y aunque seamos unos maestros en nuestro instrumento, va a ser muy complicado que nos entre en la cabeza y lo más seguro es que nos convirtamos en esa típica persona que no sabe ir a compás, no sabe cuando entrar y salir y lo fastidia todo.

Por eso no me perdí la clase que hace unas pocas semanas impartió Barnabás Hangonyi “Batio” en la nueva sala Chalura, en Santa Eugenia, Madrid, donde parece que podremos empezar a disfrutarse flamenco en vivo de forma habitual. Y aunque fue intensa se nos hizo muy corta, apenas un entrar a vislumbrar en este género tan cercano, inmenso y a la vez tan dejado de lado.

El ritmo

Probablemente lo más importante y lo más complicado de interiorizar.

En la clase de Batio hablamos del ritmo en los palos de 4 tiempos, como los tangos, la rumba, los tientos o la zamba. La principal particularidad es que en los ritmos se remarcan el segundo tiempo y, sobre todo, el cuarto, aunque luego la melodía pueda tener los acentos en su lugar habitual.

Un modo de sentirlo es hacer palmas en las partes 1, 2 y 3 del compás y marcar el 4º tiempo sólo con el pie. A partir de ahí, se pueden hacer muchas variaciones.

 

Pero lo mejor es escuchar. Aquí tenéis una base rítmica de tangos en la que se aprecia ese destacado de la cuarta nota, en el que las palmas, que hacen 2 corcheas-negra-negra, omiten el cuarto tiempo, que se deja para el bombo.

Escalas

La escala frigia.

Aprendimos algunas de las escalas que mejor se adaptan al flamenco. Entre ellas la escala frigia es probablemente una de las más populares para sonar “con aire español”.

Su estructura es esta (en el ejemplo, escala de La frigia):

Hay que tener en cuenta que a menudo los flamencos no nombran la escala con el nombre de la nota raíz. Por ejemplo, en el pentagrama anterior tenemos una escala de La (en modo frigio). Pero además, las notas corresponden exactamente con las de una escala de Re menor natural, y así a la escala anterior también se la llama “escala de Re flamenca”. El sistema para hallar la correspondencia es que la escala frigia estaría a un intervalo de quinta de la escala flamenca (aunque en realidad sean la misma escala) Así, la escala de La frigia se llamaría también escala de Re flamenca.

Escala zíngara.

La escala zíngara, o escala hispano-árabe es otra estructura que encaja muy bien en los palos flamencos. Se caracteriza por tener dos intervalos aumentados (entre las notas 2-3 y entre las notas 6-7) que le dan un aire muy exótico, de reminiscencias árabes.

Ésta es su estructura:

Escala octatónica o “de Bartok”.

Esta escala, llamada así porque consta de 8 notas en una sola octava, en lugar de las 7 habituales, es bastante utilizada por los músicos de  jazz, donde también la llaman escala disminuida, ya que también equivale a tener dos acordes de séptima disminuida unidos. Su peculiaridad principal, aparte de eso, es que tiene una estructura de tono/medio tono alternados, comenzando con el medio tono, como las otras escalas mencionadas.

Es una escala moderna y elegante, con la que quedarás bien en cualquier circunstancia.

Ésta es su estructura:

Armonía: cadencia flamenca

Después de practicar un poco las escalas y los ritmos probamos a improvisar un poco con una típica progresión de acordes flamenca, lo que se suele llamar “una cadencia”.

Para encontrar acordes que nos sirvieran partimos de la escala frigia, y construimos los acordes que se forman apilando las notas en intervalos de terceras, de modo que obtenemos:

 

Notaréis que he usado la nomenclatura anglosajona, que utiliza las primeras letras del alfabeto, para los nombres de los acordes, ya que es lo más habitual en contextos no clásicos.

Para más información, podéis leer este artículo sobre escalas e intervalos.

Una cadencia flamenca habitual la forman los grados I, II, III y IV de la escala, a menudo tocados en formato descendente, y con esa base y esos acordes es como nosotros estuvimos improvisando un rato:

Lo ideal es trabajar sabiendo siempre en qué acorde estamos. Aunque estemos improvisando sobre la escala flamenca, debe sentirse el acorde sobre el que estamos en cada momento, para que se sienta el movimiento armónico.

El cierre

El cierre en flamenco es el remate de una sección, que puede ser final o un punto de reposo para empezar otra vuelta. Se caracteriza porque no es exactamente igual que el resto de la pieza, terminando sin finalizar el último compás, ya sea rematando en la parte 1, 2 o 3 del compás.


Y aquí la clase llegó a su fin. Ya sólo quedó tocar con un guitarrista que nos invitó a acompañarlo mientras tocaba y cantaba un bonito tema propio con el que terminar la jornada.

Es posible que estas clases se empiecen a realizar de forma periódica, en Deviolines estaremos atentos para ir informando, porque es una experiencia que no deberíais dejar pasar.

Si queréis más material, no dejéis de leer este artículo sobre un libro que publicó el maestro Ernesto Briceño hace un par de años.


Más información sobre Batio: http://uflamenco.com/docente/batio-hangonyi/

10 Reglas para estudiantes y profesores | Corita Kent | John Cage

Seguramente os habréis fijado en la cantidad de artículos, publicaciones, libros, memes, vídeos de youtube, etc., que se publican en todas pares bajo un título parecido a este: “5 consejos que…” “10 tips para…” “8 formas de…” “las 4 reglas para…”

Lo cierto es que esta fórmula de listar de una forma simplista unas cuantas normas de conducta con la que solucionar nuestra vida atrae irresistiblemente. Parece tan fácil ¿verdad?, fácil de aprender, fácil de seguir, nos evita el esfuerzo de pensar por nosotros mismos, de encontrar nuestras propias soluciones, de matizar los problemas. Todo esto lo han sabido siempre los guías del mundo y, desde Los Diez Mandamientos hasta hoy, no han dejado de crearse listas con instrucciones sencillas para conducir a la gente y guiar su comportamiento.

Y aún es más efectiva la atracción si la firma es la de un famoso.

Como la que hoy os traigo.

John Cage es probablemente uno de los más conocidos “enfants terribles” de la música del siglo XX. Discípulo de Schoenberg, fue un infatigable experimentador de técnicas compositivas como el azar, la improvisación, la manipulación de instrumentos o la intervención en el entorno. Su obra más popular es, como sabréis, 4’33”, cuyo título informa de la duración del evento auditivo, en el que una orquesta se esfuerza obstinadamente en mantener el más estricto silencio, es fuente inagotable de chistes, una especie de versión musical de la “mierda de artista” que Manzoni produjo y enlató en 1961 (estas latas de caca están valoradas hoy en día en decenas de miles de euros y, aunque nunca han sido abiertas, hay quien dice que en realidad contienen yeso ¡qué decepción!).

Pero John Cage no es importante sólo por sus composiciones, sino por sus reflexiones (aunque muchas veces ambos son lo mismo): fue en parte también un filósofo, un poeta, un artista plástico, un pensador que teorizaba sobre cualquier cosa que le llamara la atención.

El caso es que a un personaje así es tentador asignarle un listado de preceptos musicales. Pero no. John Cage inspiró en cierta manera esta lista, pero no la creó. La responsable fue su amiga Corita Kent, una heterodoxa e influyente monja que oficiaba con mucho éxito de profesora de arte y diseño en el prestigioso Immaculate Heart College de Los Ángeles.

En 1968 Corita escribió las “Diez Reglas para Estudiantes y Maestros” para un proyecto de clase. La mención a Cage, en la regla 10, relacionó engañosamente para siempre al compositor con el listado. Sin embargo, aunque no intervino en su creación, parece que lo leyó y le gustó, colaborando en su difusión. Además, la pareja de Cage, el coreógrafo y bailarín Merce Cuningham, la copió y exhibió en su estudio hasta su muerte, sugiriendo que John Cage la apoyaba sin fisuras. A partir de entonces, en muchos lugares aparecen como “Las Diez reglas de John Cage”.

No deja de ser irónico que se escriban una serie de reglas cuya mayor finalidad parece ser precisamente la liberación de las normas. Pero quizás esa contradicción la haga más interesante.

Sin más os dejo su traducción, no dejéis de opinar qué os parece.


Diez Reglas para Estudiantes y Maestros


PRIMERA:

Encuentra un lugar de tu confianza y después trata mantener en el tiempo esa confianza.

SEGUNDA:

Obligaciones generales de un estudiante: extraer todo de su maestro; extraer todo de sus compañeros de estudios.

TERCERA:

Obligaciones generales de un maestro: Extraer todo de sus estudiantes.

CUARTA:

Considéralo todo un experimento.

QUINTA:

Sé auto-disciplinado: esto significa encontrar a alguien sabio o inteligente y elegir seguirlo. Ser disciplinado es seguir el buen camino. Ser auto-disciplinado es seguir un camino mejor.

SEXTA:

Nada es un error. No existe el ganar ni el perder, solo el hacer.

SEPTIMA:

La única regla es el trabajo. Si trabajas llegarás a algo. Son las personas que hacen todo el trabajo constantemente las que finalmente consiguen las cosas.

OCTAVA:

No trates de crear y analizar al mismo tiempo. Son procesos diferentes.

NOVENA:

Sé feliz siempre que puedas. Disfruta de ti mismo. Es más fácil de lo que piensas.

DÉCIMA:

“Estamos rompiendo todas las reglas. Incluso nuestras propias reglas. ¿Y cómo lo hacemos? Dejando mucho espacio a la incertidumbre”. (John Cage).

SUGERENCIAS EXTRA:

Mira siempre a tu alrededor. Ve hacia todo. Ve siempre a clase. Lee todo lo que caiga en tus manos. Mira películas atentamente, con frecuencia. Guárdalo todo. Podría ser finalmente útil.


Fotografía original: Wikimedia

5 ejercicios con “backing tracks”

Una de las herramientas que más utilizo últimamente es FBBTS (Free Bluegrass Backing Tracks) una utilísima y sin ánimo de lucro web de audios de acompañamiento que nació como portal para amantes del bluegrass y el old-time americano (de ahí nació mi interés en ella) pero que se está ampliando poco a poco a otros temas como el blues, la música celta y el gypsy jazz (o manouche).

Los audios de acompañamiento han sido creados con el software RealBand de una manera estándarizada como una simple progresión de acordes, para facilitar su edición, pero están hechos de forma bastante profesional y efectiva, eso sí, desde una perspectiva folk-country en casi todos ellos.

La mayoría de las canciones están organizadas de la misma manera: seis vueltas completas con dos solos instrumentales incluidos. Esto permite tocar la melodía primero, tener dos vueltas para variaciones / acompañar a los solos / y terminar con la melodía nuevamente. Los solos se incluyen para animarnos a practicar técnica de acompañamiento en lugar de enredarnos en un bucle interminable repitiendo melodía. Pero, si te molestan, hay un botón para eliminarlos. Las excepciones son los temas gypsy jazz, que vienen con el solo omitido de forma predeterminada (se pueden añadir) y las Old Time, que no incluyen solos, pero se les puede añadir una línea de banjo.

La novedad desde hace poco, y por lo que me he animado a desarrollar este artículo, es que ahora FBBTS incluye una serie de audios pedagógicos para practicar ejercicios que mejoren nuestra capacidad armónica y de improvisación. Todos los audios vienen con la opción de acelerar o ralentizar su tempo para adaptarlo a nuestros capacidades, e incluye el esquema de acordes.

Tenéis todas las opciones y todos los temas en la web del autor, pero aquí he seleccionado unos cuantos ejercicios, ordenados por dificultad creciente, que a aveces yo incluyo en mis rutinas de práctica y que os recomiendo que probéis. Y no dejéis de visitar la fuente original de los backtracks, llena de material interesante para acompañarnos y donde además podréis cambiar la velocidad de los audios para adecuarla a vuestras preferencias, ponerlo en bucle, etc.

– 1 –

Improvisar con un acorde básico en Do (C)

Acorde básico en DO (C)

by FFBTS | Ejercicios con backtracks

Este es el ejercicio más sencillo. Para empezar a improvisar con lo más básico, un simple acorde de Do mayor (C). No te equivocarás nunca si te limitas sólo las notas de la escala, (con los ritmos, arcos, fraseo, etc. que quieras), y empezar y terminar cada frase con la nota Do.

Pero como puede terminar siendo un poco aburrido, cuando lo tengas claro no temas probar introducir alteraciones como cromatismos, séptimas de dominante, otras escalas (blues…) o modos, etc.

En FBBTS encontraréis otros acordes para practicar, además de Do mayor.

– 2 –

Acordes diatónicos en Do (C)

Acordes diatónicos en Do (C)

by FFBTS | Ejercicios con backtracks

Los acordes diatónicos son aquellos que se forman con las notas de una escala, por eso siempre armonizan juntos. Así, los acordes diatónicos de Do serían estos:

En FFBTS también tenéis backtracks de los acordes diatónicos de Re, La y Sol, aunque lo ideal sería practicar tooooodas las escalas (algo que pocos hacen). A la izquierda podéis ver cómo se forman siempre los acordes diatónicos en modo mayor, y cómo se llama la función de cada uno.

– 3 –

Escalas con el círculo de quintas

Círculo de quintas

by FFBTS | Ejercicios con backtracks

Infografía de escalas e intervalos:

El círculo de quintas es un gráfico que desarrolla todas las tonalidades de los modos mayor y menor, mostrándolos en orden de intervalos de quinta (en el sentido de las agujas del reloj) o de cuarta (en sentido contrario a las agujas del reloj).

Como herramienta de aprendizaje es útil porque permite trabajar todas las tonalidades y en un orden interesante, ya que el intervalo de quinta es de los más utilizados en música.

En este audio, el acompañamiento realiza dos compases de cada acorde, de modo que lo interesante es ir practicando arpegios sencillos y escalas, tanto ascendentes y/o descendentes (a menudo practicamos mucho en modo ascendente y poco en descendente). Es un buen sistema para familiarizarnos bien con todas las tonalidades, y no sólo las más comunes en violín.

A la izquierda podéis ver el círculo de quintas y descargar la infografía de escalas e intervalos en violín, si no la habíais descargado aún.

– 4 –

Séptima de dominante con el círculo de cuartas

Círculo de cuartas séptima de dominante

by FFBTS | Ejercicios con backtracks

Infografía de escalas e intervalos:

La cosa se complica un poco. Como decíamos, el círculo de cuartas es el mismo gráfico que el círculo de quintas, sólo que se lee en sentido opuesto. Este intervalo es más útil para estilos de música más próximos al blues y el jazz. Si estáis locos por emular a los genios del jazz manouche, por aquí podéis empezar a trabajar.

En este ejercicio trabajaremos los arpegios de séptima de dominante, que se compone de estos intervalos de notas: 1 – 3 – 5 – ♭7. También podemos hacer escalas de séptima dominante (o escala mixolidia), que se realizan igual que la escala mayor pero con un semitono más bajo en el séptimo grado (1 – 2 – 3 – 4 – 5 – 6 – ♭7). Como antes, hay que practicar tanto arpegios  y escalas ascendentes como descendentes.

Y si estás familiarizado con la escala de blues, también es una buena oportunidad para practicarla en todas las tonalidades.

A la izquierda podéis ver el círculo de quintas y descargar la infografía de escalas e intervalos en violín, si no la habíais descargado aún.

– 5 –

Minor Swing

Minor Swing

by FFBTS | Ejercicios con backtracks

Para terminar un ejercicio de improvisación con un tema mítico de Django Reinhardt y Stéphane Grappelli. Por alguna razón, es una pieza muy usada para comenzar a practicar el jazz manouche al violín, ya que es relativamente sencilla (hablando de jazz), efectiva y llena de posibilidades expresivas. Un tema muy interpretado que puede ser tocado miles de veces y siempre hacer algo distinto. Para entrar en el gypsy jazz no hay nada mejor.

Primero hay que familiarizarse con la escala de la tonalidad del tema (La menor), después aprendemos e interiorizamos la melodía, después con los acordes de uno en uno, la progresión entre ellos, y terminamos improvisando una y otra vez hasta que nos sangren los dedos.

¡A disfrutar!

Visita la web original con muchos más audios y canciones: