Recursos didácticos para enseñar canto a niños y adolescentes, I

Comenzamos una nueva serie en el que postearemos el día 27 de cada mes, objetos, artilugios curiosos, todos de gran aplicación didáctica en la enseñanza lúdica del canto. Más información sobre su utilización en la "Guía Práctica para Cantar".

El lavado nasal, los vahos y el canto

Una de las medidas de higiene vocal que deben tener en cuenta los cantantes tiene que ver con el estado de su nariz ya que su obstrucción ya sea por un resfriado o por problemas alérgicos pueden tener una gran influencia en la configuración del timbre de la voz. Si la obstrucción es importante incluso puede nasalizar demasiado el sonido pudiendo producir un efecto no deseado. 

Una nariz sana debe permitir la respiración por ambos orificios nasales, si no es así es aconsejable acudir a un otorrinolaringólogo para que realice una valoración del problema ya que puede deberse a una hipertrofia de los cornetes, una desviación del tabique, etc. 

En el caso de no tener ningún problema en la configuración de la nariz es preciso tener en cuenta que se puede contribuir a la higiene mediante lavados de agua con sal que drenen la mucosidad excesiva que se pueda producir. 

Este lavado se puede incluir en la higiene diaria por las mañanas o por la noche. En las farmacias existen diferentes productos; Rinomer, Rinodouche, o para los más caseros puede funcionar el preparar la solcuión de agua y sal y aplicarla con una jeringuilla. 

La segunda medida de higiene vocal a tener en cuenta si además los mocos tienden a descender por la faringe y también en los casos en los que se produce una alteración de la mucosa de las cuerdas vocales por deshidratación, contacto con productos que la resequen, alegias, resfriados, etc. son los vahos con manzanilla. 

Los vahos ablandarán la mucosidad permitiendo su explusión y al mismo tiempo hidratarán las cuerdas vocales diminuyendo la sensación de ronquera que puede acarrear el resfriado debido a la acción de los estornudos, la tos, el carraspeo y el contacto con situaciones o productos que la deshidraten. 

Los vahos se pueden hacer calentando en una olla el agua, añadiendo la manzanilla y luego colocando una toalla sobre la cabeza o para evitar la sensación de calor emplear un pequeño artilugio llamado Respirator que tiene una mascarilla y evita que el vaho llegue a los ojos. 

Voces infantiles y juveniles, IX

Cas es un claro ejemplo de la llamada "voz blanca". Una voz bien trabajada con una buena coordinación fono-respiratoria. 

Canta When I was your man de Bruno Mars bastante estático pero relajado, con buena postura, esencial para una correcta emisión.

La obra está bien escogida porque no es muy difícil, está bien elegido el tono; hubiera sido demasiado grave el tono original para él.

Posee una excelente dicción. 

Voces infantiles y juveniles, VIII

Tenemos aquí un claro ejemplo de vocalidad adolescente en este chico que canta el tema All of me, no el clásico de jazz sino la balada pop actual.

Se observa que el tono de la canción ha sido correctamente seleccionado y adaptado a la fase de la muda vocal en la que se encuentra puesto que no se aprecia tensión alguna y el esquema corporal vocal se mantiene en toda la canción, tanto en la zona grave, como en la media, como en la aguda.

Cantar y tocar al mismo tiempo no es nada fácil y denota competencia musical y autocontrol corporal. Bart es muy expresivo, muy musical y éste debe ser el fin de subirse a un escenario: expresar y disfrutar. 

Con respecto a su técnica: respiración, emisión, proyección... Nada que objetar! Felicidades!


Cómo elegir repertorio II: análisis didáctico

En un post anterior escribí sobre el análisis técnico de las obras que ayuda a los profesores de canto a secuenciar el repertorio y a adecuarlo a las características vocales y a los gustos de los alumnos. En este voy a explicar la necesidad de combinar ese análisis técnico con un análisis didáctico. 

El análisis didáctico se realiza a partir de una secuenciación detallada de los contenidos que deben superarse en cada curso. Por lo tanto, cuando decidamos qué vamos considerar bueno en cada curso podremos hacer el análisis didáctico de las obras. Por ejemplo, no se nos ocurrirá exigir a un estudiante que comience que cante obras en las que se sostengan tesituras para las que la voz no está preparada o que realice agilidades o picados si aun no es capaz de cantar una frase bien ligada. 

Una vez determinemos qué objetivos y contenidos se deben evaluar en cada curso prodeceremos a hacer el análisis didáctico de las obras y veremos cuales se ajustan, en función de las dificultades que hayamos analizado en el análisis técnico previo a cada curso o momento.

Me encuentro muchas veces a alumnos que cantan obras que presentan más dificultades de las que pueden asumir y eso acaba frustrándoles porque se sienten que no lo hacen bien, que tienen que esforzarse mucho o que no lo lograrán. 

Mi opinión y experiencia es que el alumno avanza más rápido si el profesor realiza este tipo de trabajo y sabe qué puede hacer en cada momento. Está bien que el alumno se vaya superando pero las obras no han de ser caballos de batalla sino elementos de aprendizaje y disfrute a través del mismo. 

Otro efecto negativo de una mala secuenciación del repertorio es incrementar la tensión muscular del alumno, si el repertorio es el adecuado el alumno evoluciona de una forma más natural y su voz no se ve forzada y esto, en el caso del canto, es fundamental puesto que establecer una mala memoria muscular tendrá efectos negativos a largo plazo.

Por favor, seamos profesores de canto responsables y no exijamos lo imposible antes de tiempo, y tampoco nos conformemos con que los alumnos canten obras "a medias" o que hayan hecho muchas obras sin que ninguna esté bien terminada, esto es lo que yo llamo "repertorio a peso"