La importancia de cantarle a tu bebé antes y después de nacer

Está sobradamente estudiado que los bebés empiezan a percibir sonidos a partir del tercer mes de su concepción, ya dentro del vientre. 

Los padres pueden establecer, ya desde este momento, un vínculo afectivo con su hijo hablándole y, sobre todo, cantándole. 

Está demostrado que los niños reaccionan en el vientre a los diferentes estímulos musicales. Cuando son nuevos, de una manera más intensa y conforme se van acostumbrando a los mismos, de una manera más suave, e incluso mostrando diferentes reacciones (agitándose, calmándose) ante diferentes tipos de estímulos sonoros y/o musicales.

El trabajo que haga la madre de cantarle, de inventar pequeñas melodías, de recitarle, y de hablarle al bebé en el vientre facilitará la comunicación una vez el niño nazca. Si la madre le canta al niño/a desde el momento del nacimiento estará ayudándole a adaptarse al mundo y a sentirse más seguro/a.

Por otro lado, el bebé tendrá una mayor capacidad de imitar o reproducir los contornos melódicos en un futuro. 

Actualmente existen diferentes propuestas para madres y padres para que se trabaje su creatividad y su vocalidad en pro de una mayor afectivo de y con sus hijos.

La importancia de cantarle a tu bebé antes y después de nacer

Está sobradamente estudiado que los bebés empiezan a percibir sonidos a partir del tercer mes de su concepción, ya dentro del vientre. 

Los padres pueden establecer, ya desde este momento, un vínculo afectivo con su hijo hablándole y, sobre todo, cantándole. 

Está demostrado que los niños reaccionan en el vientre a los diferentes estímulos musicales. Cuando son nuevos, de una manera más intensa y conforme se van acostumbrando a los mismos, de una manera más suave, e incluso mostrando diferentes reacciones (agitándose, calmándose) ante diferentes tipos de estímulos sonoros y/o musicales.

El trabajo que haga la madre de cantarle, de inventar pequeñas melodías, de recitarle, y de hablarle al bebé en el vientre facilitará la comunicación una vez el niño nazca. Si la madre le canta al niño/a desde el momento del nacimiento estará ayudándole a adaptarse al mundo y a sentirse más seguro/a.

Por otro lado, el bebé tendrá una mayor capacidad de imitar o reproducir los contornos melódicos en un futuro. 

Actualmente existen diferentes propuestas para madres y padres para que se trabaje su creatividad y su vocalidad en pro de una mayor afectivo de y con sus hijos.

Si copias, copia bien

La imitación vocal es un gran recurso de aprendizaje que no debemos despreciar. Escuchando a otros cantantes podemos fijarnos en qué recursos emplean, cómo los utilizan, dónde, aspectos estilísticos, maneras de improvisar, de ornamentar, y un larguísimo etcétera. 

Aún así hay que tener cuidado sobre a quién imitamos, porque si no escogemos un buen ejemplo o buenos ejemplos, mejor dicho, podemos incluso perjudicarnos. Muchos cantantes emplean efectos que ni ellos mismos saben que son dañinos para su voz en un uso frecuente. 

Sin embargo, escuchar a buenos cantantes nos puede ayudar a comparar, en el caso de que nos grabemos, si el resultado es parecido o se aleja... y nos puede coadyuvar, también, a explorar, junto con nuestro profesor aquellos aspectos que queremos mejorar.

Imitar tampoco debe hacernos limitar nuestra voz a un estilo o a una única manera de cantar, deberíamos buscar muchos ejemplos. No es bueno para tu creatividad y tu desarrollo profesional cantar sólo "a la manera de" un cantante... Nino Bravo, Rocío Jurado, F. Mercuri, Madonna, etc... por citar algunos. La vida musical real no es un concurso tipo karaoke televisivo sino que saldrás adelante con tu propia personalidad vocal y la cualidad tímbrica exclusiva tuya.

De la nada, nada viene, como decían los griegos antiguos, y escuchar a los demás siempre enriquece, pero preocúpate de elegir buenos ejemplos, ya que tus neuronas espejo están preparadas para imitar bastante bien.